¡Parar los ataques contra José-Maria Sison!
Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista
4 de noviembre de 2002
El Comité del Movimiento Revolucionario
Internacionalista condena enérgicamente los ataques a José-María
Sison, veterano líder del movimiento comunista de las Filipinas.
Después de años de lucha, las autoridades holandesas lo reconocieron
como refugiado político. Ahora, el gobierno estadounidense ha
declarado una organización "terrorista" al Partido Comunista
de las Filipinas (PCF), del cual el Camarada Sison fue presidente
fundador. Lo hace porque el PCF, con el apoyo de millones de obreros,
campesinos, intelectuales y habitantes de clase media de las ciudades,
lleva más de tres décadas dirigiendo la resistencia armada contra
el reaccionario Estado filipino apoyado por los Estados Unidos.
Al tachar de "terrorista" a este querido líder, los yanquis han
amenazado con requerir formalmente al gobierno holandés que les
entreguen al Camarada Sison.
No debemos permitir que los imperialistas
yanquis, en su cruzada para crear un "nuevo orden mundial", acaben
con el sistema de asilo político construido con mucha lucha y
que ha sido formalizado en tratados internacionales en Europa
y otros países. Como otros derechos democráticos que ahora están
bajo ataque, el derecho al asilo debe ser defendido.
Sin embargo, hay razones mucho más importantes
de por qué es crucial parar estos ataques contra el Camarada Sison.
Estos ataques no sólo representan otro intento de los imperialistas
yanquis de mantener su dominio neocolonial en las Filipinas; también
son una amenaza directa para todo el movimiento comunista internacional
y las demás fuerzas progresistas y revolucionarias. Ésta es una
prueba más de que la "guerra contra el terrorismo" tiene como
blanco principal a cualquiera que se niegue a doblegarse a los
mandatos imperialistas.
El Comité del Movimiento Revolucionario
Internacionalista llama a todos los comunistas y organizaciones
progresistas a acudir en apoyo al Camarada Sison y al Partido
Comunista de las Filipinas, quienes hoy están en la mira de la
cruzada imperialista yanqui contra los pueblos del mundo.