Declaración del Movimiento de Resistencia
de los Pueblos del Mundo, Comité Provisional de Organización del
Sur de Asia
Bajo el pretexto de una "guerra
contra el terrorismo internacional", las potencias imperialistas
encabezadas por los Estados Unidos han lanzado una guerra permanente
de terror genocida contra los pueblos del mundo. Con los ataques
del 11 de septiembre de 2001, la clase dominante imperialista
yanqui ha justificado una guerra de agresión y conquista global,
y ha declarado un estado de guerra permanente contra todos los
Estados, regímenes, naciones, movimientos y luchas que obstaculicen
la defensa y expansión de su imperio. Así pretenden resolver la
espiral de mayor recesión y crisis. Para salir de esta crisis
y ejercer un dominio absoluto sobre los recursos, mano de obra
y mercados del mundo, los Estados Unidos tiene que reestablecer
una hegemonía mundial sin rival. En esencia y en los hechos, ha
declarado un estado de guerra permanente contra los pueblos del
mundo. El imperialismo yanqui propone reconfigurar el mapa político
y reestructurar un orden internacional en que pueda ejercer una
hegemonía global unipolar. La situación es una expresión explosiva
de la confrontación entre el imperialismo y las naciones y pueblos
oprimidos del mundo.
El imperialismo yanqui ha anunciado
su plan de desplegar armas de destrucción masiva, inclusive armas
nucleares, contra cualquiera que considere un enemigo, donde quiera
y cuando quiera. Ya ha demostrado este plan y capacidad contra
el pueblo de Afganistán y ya prepara un ataque a Irak con una
violencia y terror más destructivos que antes. Y apoya la ofensiva
genocida sostenida de Israel contra la heroica lucha de liberación
nacional del pueblo palestino. Su objetivo inmediato es aplastar
toda la resistencia y oposición, imponer regímenes títeres y desarrollar
una supremacía militar-estratégica en el Medio Oriente y la región
del mar Caspio, y así obtener un acceso y control absoluto sobre
los enormes recursos de petróleo en la región y expulsar a todos
sus rivales. La rivalidad y la contienda entre las potencias imperialistas,
azotadas por recesiones y crisis, se agudizarán y encaminarán
al sistema imperialista hacia mayores crisis destructivas y trastornos
violentos a nivel mundial. La lógica de destrucción del imperialismo
se contrapone a la verdadera prosperidad de los pueblos del mundo
quienes se levantan para reclamar la tierra y exigen un luminoso
mundo nuevo, libre de dominación, explotación, opresión y GUERRA.
En todos los países, ya están en marcha
mayor resistencia y resistencia a la globalización imperialista
y a la cruzada yanqui. Las pujantes luchas del pueblo en el Perú,
las Filipinas, Palestina, Turquía, Nepal, la India y otros países
son vivas manifestaciones de una naciente marea de luchas revolucionarias
antiimperialistas en todo el mundo que se desarrollará en olas.
El sur de Asia es un eje de la dominación,
explotación y opresión del imperialismo, y de las luchas revolucionarias
y la resistencia del pueblo. La lucha y la resistencia se enfrentan
a la más brutal y aguda dominación imperialista, explotación neocolonial
y saqueo, opresión feudal y subyugación nacional. La gran mayoría
de los pueblos del sur de Asia viven en enorme pobreza y miseria
intolerable y han librado la más sostenida lucha de liberación
y independencia de este sistema de dominación, explotación, opresión
y terror de Estado. La Guerra Popular en Nepal contra el régimen
autocrático-feudal-monárquico respaldado por el imperialismo,
en particular el yanqui, que se ha desarrollado en grandes saltos
y olas contra el terror de Estado, expresa de manera concentrada
tal lucha y resistencia y es un faro de esperanza e inspiración
para los pueblos del mundo. Nos opondremos con todas nuestras
fuerzas combinadas a los planes de los Estados Unidos y la India
para intervenir y vencer la Guerra Popular en Nepal. Asimismo,
defenderemos las guerras populares que se preparan, se inician
y se libran en la India, Bangladesh y Sri Lanka, en particular
las guerras populares que se libran en Dandakaranya, Bihar, Bengala
Occidental y otras partes de la India.
Todos los Estados de la región son socios
menores de esta dominación, explotación, subyugación y saqueo,
en que la India expansionista tiene la posición hegemónica. Para
ejercer una hegemonía regional en el sur de Asia y aplastar todas
las luchas y resistencia revolucionarias, los Estados Unidos desarrolla
una relación estratégica con el Estado indio. Para impulsar su
guerra global permanente e intensificar la explotación y saqueo
en la región, ya ha penetrado las esferas política, económica,
cultural y militar de la misma. Su penetración estratégica de
Nepal, la India, Bangladesh, Pakistán y Sri Lanka amenaza a la
independencia, la vida y la economía de los pueblos de la región.
Ante la grave amenaza de la cruzada
encabezada por los Estados Unidos, las fuerzas antiimperialistas
de la India, Nepal, Bangladesh y Sri Lanka se han unido en el
Movimiento de Resistencia de los Pueblos del Mundo-Sur de Asia
(MRPM-SA), con el propósito de unir, movilizar y dirigir a las
masas en lucha contra la cruzada terrorista global encabezada
por los Estados Unidos y en apoyo a todas las luchas justas, incluidas
las luchas revolucionarias y las guerras populares dirigidas por
fuerzas maoístas, como parte de forjar y desarrollar el movimiento
mundial de resistencia antiimperialista.
Únicamente tal movimiento de resistencia
de los pueblos del mundo podrá oponérsele, resistir y derrotar
la cruzada encabezada por los Estados Unidos. Así, podrá contribuir
a sentar las bases políticas para forjar un mundo libre de dominación,
explotación, opresión y guerra. Llamamos a todas las organizaciones,
fuerzas e individuos antiimperialistas, democráticos y progresistas
del sur de Asia, conscientes de la importancia de oponerse a la
guerra de terrorismo global encabezada por los Estados Unidos
y de defender todas las luchas del pueblo contra el imperialismo,
a unirse al MRPM-SA y a impulsarlo. Así, juntos, podremos forjar
una marea de resistencia que sacuda los cimientos del sistema
imperialista y allane el camino hacia un mundo libre de dominación
y guerra.
octubre de 2002