UN MUNDO QUE GANAR
 


¿Quiénes "gasearon a su propia población" y usaron armas nucleares contra civiles?

            Hay que rechazar algunos pretextos bushianos (apoyados por Blair) para esta guerra, no sólo porque engañan a algunas personas confundidas sino porque desentierran experiencias que revelan la criminalidad de este eje del mal, incluso antes de que vayan a la guerra contra Irak.

            Tony "perro faldero" Blair es el único jefe de Estado del mundo (y uno de los pocos miembros de su propio partido) dispuesto a apoyar públicamente el alegato de Bush de que hay una conexión entre Saddam y al-Qaeda. Después de que la prensa norteamericana lo pescó diciendo mentiras, Bush por lo general ha dejado esta cuestión a sus asesores. Como quizá quiera protegerse de las mismas acusaciones, su asesora de seguridad nacional, Condoleeza Rice, prefiere mentir por implicación: "Hasta ahora no hay evidencia pero vamos aprendiendo más cada día". Antes, Rumsfeld y Rice ligaron la "guerra contra el terrorismo" con la guerra contra Irak, afirmando que un sospechoso del 11 de septiembre, Mohammed Atta, tuvo una reunión clandestina con un agente de espionaje iraquí en Praga. El gobierno checo, la supuesta fuente del informe, dice que eso nunca ocurrió. Lo mismo dijo el jefe de la CIA, George Tenet, al congreso yanqui. Como en Alicia en el país de las maravillas, la respuesta bushiana parece ser: "Primero la sentencia, después el proceso".

            Si siguiéramos la lógica de Rice, podríamos decir que aunque no haya pruebas y tal vez no se cuente nunca toda la historia, las inconsistencias que revela lo que ya se sabe del ataque contra las torres y el Pentágono, parecen conducirnos más hacia las clases dominantes yanquis y tal vez hacia el mismo Bush que hacia Saddam Hussein; así lo han señalado el semanario alemán Die Zeit, Le Monde de Francia y la prensa británica, entre otros medios.

            Y está el pretexto de las "armas de destrucción masiva" como casus belli, la razón de la guerra. Se dice (sus mismos admiradores lo dicen) que Rumsfeld está "obsesionado" con la idea de que Saddam tenga tales armas. Él lo debe saber, pues participó personalmente en el envío de armas químicas y biológicas a Saddam en los años en que su gobierno apoyaba a Irak contra Irán en 1980-1988. (Posteriormente, como se reveló en el escándalo "Irán-Contragate", el gobierno yanqui también suministraba armas a Irán a fin de prolongar la guerra y garantizar que hubiera tanta matanza y tanto debilitamiento de ambos gobiernos como fuera posible.)

            En 1978, los yanquis enviaron ántrax a Irak, más siete envíos en la década siguiente. El presidente Reagan envió a Rumsfeld como enviado especial para entrevistarse con Saddam en diciembre de 1983 y reabrió la embajada yanqui en Bagdad. En marzo de 1984, el día en que la ONU divulgó un informe que condenara el uso de gases venenosos por Irak contra las tropas iraníes, Rumsfeld se reunía con el canciller de Saddam, Tariq Aziz. En 1986, el Pentágono asignó a oficiales a trabajar con sus homólogos iraquíes para fortalecer la fuerza aérea iraquí. En marzo de 1988, esa fuerza aérea soltó bombas de gas sobre Halabja, una aldea iraquí bajo el control de kurdos rebeldes y dejó a miles de civiles muertos. Unas empresas alemanas surtieron el gas. En medio de protestas mundiales, el gobierno yanqui afirmó que había estudiado la evidencia, la que declaró "inconclusa". Ese año, durante la presidencia de Bush padre, el gobierno aprobó la exportación a Irak de cultivos virales para fines militares y un contrato privado de $1 mil millones para construir una fábrica capaz de producir tanto productos petroquímicos como gas mostaza. Y Bush padre aprobó el envío a Irak de $500 millones en ayuda (subvenciones para comprar productos agrícolas norteamericanos) y lo duplicó al año siguiente. El Reino Unido envió equipo armamentista después del ataque a Halabja. Asesores yanquis ayudaron a planear los asaltos de Irak con gases venenosos a tropas iraníes en el combate por la península estratégica iraquí de Fao en 1986 y de nuevo en 1988.

            Con el tiempo, el gobierno iraní se puso más "razonable" según los criterios yanquis, y las ambiciones de Saddam no cuadraron bien con las del imperialismo yanqui; así, Bush padre se lanzó a destruir a Irak en 1991. Después de 40 días de bombardeos y 7 años de "inspectores de la ONU", los yanquis lograron ese objetivo. Casi acabaron la fuerza militar iraquí, antes muy grande y poderosa (pagada y equipada por los yanquis y sus aliados). Se estima que 100.000 iraquíes murieron por las bombas yanquis y un millón más, incluidos muchos niños, han muerto a causa de los siguientes 10 años de sanciones.

            Scott Ritter, ex oficial de la Marina yanqui, quien como jefe del "equipo de inspectores" de la ONU, participó en el desmantelamiento de las instalaciones iraquíes, publicó hace poco un libo titulado La guerra contra Irak. Afirma que destruyeron "de 90% a 95%" de las armas avanzadas de Irak, y que el programa nuclear, su infraestructura de investigación y desarrollo, y los laboratorios e instalaciones de producción de armas químicas y biológicas, fueron destruidos. Desde entonces, los detectores de radiación terrestres y aéreos no han detectado ningún uranio ni plutonio enriquecido. Aunque algunas armas biológicas fueran escondidas (Ritter está seguro de que no), la mayoría se deterioraría rápidamente y ya no se podría utilizar. Es más, Irak sólo tiene una docena de misiles Scud de medio alcance y un puñado de aviones destartalados.

            Cuando el gobierno de Blair divulgó el expediente que supuestamente iba a documentar la amenaza iraquí, a fin de convencer a los países europeos, fue repudiado por el jefe de inteligencia militar israelí, el general de división Aharon Frakash. Por sus propias razones (a lo mejor para tranquilizar a los israelíes quienes quizá se tragarían erróneamente los argumentos de Bush y Blair y así actuarían de manera imprudente), Frakash dijo que Irak no tenía ninguna posibilidad de obtener armas nucleares pronto y que Irán y hasta Siria constituían una amenaza militar mayor a Israel.

            Aun si todo lo que dicen Bush y Blair fuera cierto, ¿qué derecho tendrían esos imperialistas de atacar a Irak? Irak ya ha sido devastado por un Bush y otro promete hacerlo aún peor. Así que, ¿con qué derecho dictan qué armas Irak puede desarrollar? El pueblo iraquí tiene sus propias cuentas que arreglar con Saddam, pero ¿qué derecho tiene los Estados Unidos de intervenir? Bush afirma que su gobierno puede violar la soberanía iraquí porque Saddam ha usado armas biológicas y químicas "contra su propio pueblo". Lo mismo han hecho los Estados Unidos, Rusia, Reino Unido y Canadá, entre otros países.

            Después de la II Guerra Mundial, los yanquis tomaron los datos del programa japonés de guerra biológica y química, y usaron el programa de proyectiles y los científicos de la Alemania nazi para fabricar misiles. Los gobiernos chino y norcoreano, y periodistas norteamericanos, sostuvieron que el imperialismo yanqui usó esas armas biológicas en Corea. Luego, las fuerzas armadas hicieron pruebas de guerra biológica contra civiles en varias ciudades estadounidenses; p.e., esparcieron patógenos débiles en el metro de la ciudad de Nueva York. En los años 1960 e inicios de los 1970, Canadá y el Reino Unido participaron en pruebas conjuntas con los Estados Unidos; expusieron, sin su conocimiento, a sus propios soldados, marines y civiles a dos de los agentes más mortíferos que se le acusa a Saddam de tener, sarin y VX. ¿Aún hacen tales pruebas? El gobierno yanqui ha impedido la entrada en vigor de un tratado internacional contra armas biológicas. Bush declaró que no se permitirá nunca que inspectores pongan pie en su territorio, ni menos que se haga nada de lo que su gobierno exige a Irak, de modo que tal vez nunca sepamos nada. Pero es obvio que los yanquis tienen el mayor arsenal de "armas de destrucción masiva" del mundo y las han usado en su propio país y en el exterior desde Hiroshima y Nagasaki.

            Rusia y los Estados Unidos tienen los mayores arsenales químicos y biológicos del mundo. Hace poco, Rusia los usó "contra su propio pueblo", cuando al menos 123 personas murieron gaseadas por las tropas que tomaron por asalto un teatro de Moscú ocupado por rebeldes chechenos. Bush elogió esa acción. ¿Planea imitarla?

            ¿Se acuerdan de los informes durante la guerra del Golfo de 1991 acerca de que las tropas iraquíes se desbocaban en los hospitales kuwaitíes y desconectaban las incubadoras? Ésa fue una mentira inventada por un publicista y aceptada como hecho por gran parte de la prensa mundial, sobre todo en el occidente "democrático". ¿Y la fábrica iraquí de armas químicas, que en realidad producía comida para bebés, que fue destruida por bombas yanquis? En la I Guerra Mundial, los Bush y los Blair de entonces inventaron la mentira de que las tropas alemanas violaban a monjas belgas. No se han cambiado las reglas de los publicistas de guerra. Las clases dominantes siguen inventando pretextos en espera de que con el control de los medios informativos, puedan hacer que algunas personas les crean hasta que sea muy tarde, o hasta que las nuevas mentiras eclipsen las viejas.