Pasos iniciales en la construcción del Movimiento de Resistencia
de los Pueblos del Mundo
En su cruzada de guerra y dominación
mundial, los imperialistas yanquis movilizan más y más recursos
bajo su control, especialmente todos los medios de comunicación
y la enorme riqueza que han robado a los oprimidos del mundo.
Las masas son víctimas de un interminable asalto de mentiras,
distorsiones y manipulación de cada órgano de poder burgués. Ante
todo eso, se necesitan nuevas formas de organización, que reúnan
la fuerza de los oprimidos del mundo y los movilicen a concentrar
su fuerza en puntos claves y así apoyar a la naciente resistencia
de los pueblos y dar los más poderosos golpes posibles a los puntos
débiles del enemigo. Los pasos iniciales en la construcción del
Movimiento de Resistencia de los Pueblos del Mundo (MRPM) nos
muestran semejante organización.
El MRPM, formado en abril de 2002 al
inicio de la cruzada de los imperialistas yanquis tras el 11 de
septiembre, se dedicó a organizar resistencia en varios frentes
vitales. Se formaron Comités de Organización Provisionales en
Europa y el sur de Asia. En sus primeros meses, el MRPM-Europa
formó parte de poderosas protestas contra el cabecilla imperialista
mismo en Berlín y denunció la guerra yanqui contra Afganistán;
organizó una serie de manifestaciones en Europa en solidaridad
con la resistencia palestina al gobierno israelí-yanqui; comenzó
acciones contra la agresión yanqui a Irak; puso en marcha planes
para mitines en Europa para conocer la guerra popular en Nepal
e impulsar solidaridad con ella. Se realizó un importante encuentro
para construir el MRPM-Sur de Asia (ver declaración adjunta),
y se organizó una sección del MRPM en Colombia.
Para "ayudar a que las luchas de
todo el mundo se confluyan en un poderoso torrente" y para
ser "un medio internacional para impulsar y facilitar la
unidad mundial contra nuestro enemigo común", el MRPM no
puede sino participar en muchos frentes de batalla. Éste es un
objetivo elevado. Pero el núcleo de activistas del MRPM quienes
han asumido la responsabilidad para estas acciones iniciales,
opinan que esto no es sólo que lo deben hacer, sino que lo pueden
hacer.
El MRPM ya ha realizado una gran labor.
En el momento de su creación, difundió miles de volantes que llamaban
a dar un paso adelante y a afiliarse. En Europa, tras las manifestaciones
en Berlín contra Bush, el MRPM organizó manifestaciones simultáneas
de apoyo a la justa lucha del pueblo palestino, en Londres; Berlín,
Hamburgo y Francfort (Alemania); y Dacca, Bangladesh. Aunque estas
manifestaciones iniciales fueron pequeñas, miles más tomaron conciencia
en el curso de organizarlas y realizarlas. Así, los activistas
del MRPM hicieron contacto con los luchadores palestinos y les
explicaron la importancia de establecer una clara posición en
contra del papel del imperialismo yanqui en Palestina, y de comprender
más profundamente la complejidad de esa lucha.
Los activistas del MRPM de Europa lanzaron
una campaña contra las amenazas yanquis a Irak. Difundieron decenas
de miles de volantes que llamaban a unirse en contra de
"la guerra mundial de imperio", con el lema:
"No podemos esperar hasta que las bombas empiecen a caer.
La resistencia es necesaria ahora". Este mensaje fue
especialmente vital en el continente europeo, donde los
gobiernos han creado la aparente sensación de distanciarse de
la máquina de guerra yanqui mientras mantienen una red de alianzas
económicas, política y militares la cual los obligará a participar
de una u otra forma en la guerra yanqui. Los contingentes del
MRPM han hecho sentir su presencia por medio de pancartas y decenas
de miles de volantes que denuncian al imperialismo yanqui así
como a la mano oculta de la vieja guardia de colonialistas europeos,
por su complicidad en la agresión yanqui.
Mientras esta actividad se realizaba,
activistas organizaron una gira por Europa en el otoño de 2002
para dar a conocer a los revolucionarios y progresistas los grandes
avances y la verdadera historia de la guerra popular en Nepal
y promover solidaridad con ella. A veces fue necesario centrar
en más de un tema al mismo tiempo, pues tuvieron que trazar vínculos
entre la necesidad de combatir la agresión y control imperialista
en "nuestros propios países" y la de apoyar la resistencia
del pueblo contra el imperialismo en una región lejana del mundo.
Éste es un gran reto para el movimiento revolucionario en todos
los países: para los comunistas y otros activistas progresistas,
cómo hacer del internacionalismo más que una frase y sí un verdadero
pilar de oposición al imperialismo y la reacción y un aspecto
común de los sectores revolucionarios y más conscientes del movimiento,
y no el nacionalismo estrecho (o peor) de otros sectores de la
población.
Se programaron reuniones en las principales
ciudades europeas: una ambiciosa agenda para la recién formada
organización. Los nuevos problemas fueron frustrantes y a veces
costosos, debido a la naturaleza de la organización, a lo que
trataba de hacer y a lo que quería llegar a ser. Varios arreglos
logísticos del viaje se vinieron abajo por una simple incomprensión
del idioma. ¡Qué más podía esperarse cuando en cada reunión, participaban
una docena de personas de casi igual número de nacionalidades!
El volante para el programa de Londres se lanzó en inglés, español,
persa, baluchí, nepalí y turco, ni hablar de media docena de idiomas
más en los programas del continente. Esto fue algo nuevo, algo
precioso, una organización que lucha contra el imperialismo en
la cual personas de cada rincón del mundo se paran hombro a hombro
en sus batallas. Rápidamente, los activistas tomaron conciencia
de que, por difícil que sea organizar una reunión cuando una persona
habla turco y otra español, lo que compartían fue mucho más profundo
que lo que los separaban.
La determinación de abarcar todas las
luchas contra el imperialismo y combatir cada división impuesta
por el imperialismo, y el carácter internacionalista de la organización
que surge de esta posición, es uno de los rasgos que distingue
el MRPM. Además, se construye en el curso de sus acciones combativas
y mitines, y no principalmente en discusiones y conferencias internas.
Establece reglas simples para su funcionamiento en medio de olas
de lucha, sin pasar meses o años debatiendo reglas y lineamientos
antes de entrar a la batalla contra el enemigo. Con esta experiencia
inicial, se monta el escenario para avanzar en la consolidación
interna sobre bases sólidas, a partir del entendimiento y respeto
mutuo que se desarrollan en la lucha hombro a hombro contra el
enemigo común. Existen Comités de Organización Provisionales en
Europa y el sur de Asia.
Solidaridad con la guerra popular de Nepal
En las reuniones de solidaridad con
la revolución de Nepal, Li Onesto, una periodista revolucionaria
de los Estados Unidos quien pasó algunos meses en las bases de
apoyo de la guerra popular, presentó transparencias, describió
vívidamente las condiciones en el campo de Nepal y dio voz a las
esperanzas, temores y luchas del pueblo en lucha. Se celebraron
actos en Hamburgo y Berlín (Alemania), Antwerp (Bélgica), París
(Francia), Londres (Inglaterra), Ginebra (Suiza), Milán (Italia)
y Rotterdam (Holanda), con 50 a 80 asistentes en los actos pequeños,
100 en París y 150-200 en Londres, Berlín y Antwerp.
Su charla y la discusión plantearon
muchas preguntas: ¿Los maoístas revolucionarios no tuvieron ninguna
opción salvo la lucha armada, o estuvieron atrapados en un ciclo
de violencia? ¿Qué tanto se ha logrado mejorar la vida del pueblo
en un país tan pobre como Nepal? ¿Cómo cambia el pueblo la vida
en las zonas liberadas? ¿Qué harían la India y los Estados Unidos?
¿Cómo impiden los comunistas de Nepal que se dé un revés de la
revolución tal como ocurrió en China y la URSS? En la mayoría
de los actos, las vivas discusiones duraron horas, pese al ya
largo programa.
En muchos lugares, los activistas del
MRPM son de muchas diferentes nacionalidades. Las reuniones juntaron
una gran variedad de personas. Asistieron muchos nepaleses que
viven en Europa, reflejo del hecho de que hoy, ningún ciudadano
de tal país puede ignorar lo que pasa ahí. Muchas personas mostraron
un fuerte apoyo a la guerra popular e hicieron muchas preguntas
acerca del programa de los revolucionarios. Asistieron muchos
turcos, iraníes, kurdos, refugiados políticos y otros residentes
extranjeros, así como ciudadanos de los países donde se celebraron
los programas. Las personas de los países que sufren bajo el yugo
del imperialismo tenían muchas ganas de escuchar cómo las masas
de Nepal han dado tales pasos tan poderosos en tan corto tiempo.
El MRPM ha dado pasos iniciales para
reunir una gran variedad de fuerzas políticas, organizaciones
progresistas de inmigrantes y diferentes tendencias de izquierda
en diversos países, que, en algunos casos, se movilizaron apoyo
a la lucha de Nepal en sus propias organizaciones. En el Reino
Unido, el partido Laborista Socialista (asociado con el líder
de los mineros, Arthur Scargill, quien fue objeto de un vil ataque
por la primera ministra Margaret Thatcher) aprobó una resolución
en defensa de la guerra popular y contra los ataques del imperialismo.
En Antwerp y Rotterdam, representantes de la Liga Internacional
de Luchas del Pueblo hablaron en favor de la guerra popular de
Nepal y representantes del movimiento comunista en las Filipinas
hablaron acerca de los ataques a José-Maria Sison (p. 33).
Uno de los principales retos del MRPM
será coordinar las luchas de las masas en regiones tan diversas
como Europa y el sur de Asia, las dos principales regiones en
que se han organizado ramas. No obstante, su alcance internacional
es uno de los aspectos más fuertes de la organización. Imaginen
la fuerza que inspira en el trabajo de un activista en Milán o
Francfort que organiza un acto contra la agresión yanqui, cuando
él o ella sabe que al otro lado del mundo se lleva el mismo compromiso
antiimperialista firme a las masas: en las calles de Delhi o Dacca,
o en las aldeas de Sri Lanka o Jarkhand, India, en idiomas quizá
desconocidos. O, se desencadenará el entusiasmo de las masas en
el sur de Asia cuando se entere que en las ciudadelas imperialistas
de Europa, están en marcha pujantes actividades para unirse en
un frente de batalla común.
En Europa, el MRPM ha programado importantes
actos en los meses por venir, por ejemplo, en las masivas protestas
planeadas con motivo de la siguiente Reunión Cumbre Europea en
Copenhague del 12 al 14 de diciembre de 2002. Y, llama a celebrar,
el 15 de febrero de 2003, una manifestación en Bruselas para conmemorar
el 7º aniversario de la guerra popular de Nepal. El MRPM tomará
en cuenta la necesidad de unir sus acciones con la batalla crucial
para oponerse a la agresión yanqui contra Irak.
El MRPM aún tiene mucho que hacer antes
de poder cumplir sus metas y satisfacer las necesidades urgentes
y mayores del movimiento revolucionario en los países del mundo.
No obstante, sin duda el MRPM ha dado los primeros pasos importantes.