UN MUNDO QUE GANAR
 


CCPOMSA sobre la situación política actual

(Adoptado por la II Conferencia Anual del Comité de Coordinación de Partidos y Organizaciones Maoístas del Sur de Asia - 15 septiembre 2002)

            Desde la I Conferencia de junio de 2001, en que se formó el Comité de Coordinación de Partidos y Organizaciones Maoístas del Sur de Asia (CCPOMSA), el mundo ha cambiado dramaticamente. Los ataques a blancos estratégicos importantes de los Estados Unidos el 11 de septiembre transformaron el escenario político internacional, presentando peligros y desafíos mortales, y oportunidades revolucionarias históricas al proletariado y oprimidos del mundo.

            Ante una crisis en espiral de su sistema mundial, bajo el pretexto de la "guerra contra el terrorismo", las potencias imperialistas, con los Estados Unidos al frente, han utilizado los ataques para justificar una guerra de terror y agresión contra los pueblos y naciones oprimidos del mundo. Estos perros del terror internacional se han unido para mantener y consolidar su control sobre los recursos y mercados del mundo y chupar más sangre a los trabajadores y robar a las masas, a fin de defender y extender sus imperios rivales de ganancias y rapiña. Al mismo tiempo, se rivalizan ferozmente por una porción más grande del botín y ganancias. En este contexto, el dominio y control sobre los inmensos recursos de petróleo del Medio Oriente y de la región del mar Caspio, es crucial para afianzar la hegemonía imperialista mundial.

            Para alcanzar estos objetivos, la alianza imperialista encabezada por los Estados Unidos ya ha bombardeado al pueblo de Afganistán y hecho polvo su vida y trabajo, ciudades y aldeas, y la infraestructura social y económica. Esta brutal y cobarde guerra de agresión no sólo apunta a destruir al Qaeda y el régimen del Talibán, los cuales deben sus orígenes y crecimiento al imperialismo yanqui, y a instaurar un gobierno comprador feudal más fiel, sino que también planea establecer una base militar en Afganistán con la cual dominar el centro y el sur de Asia. Sin embargo, el pueblo de Afganistán opone una resuelta resistencia a la agresión y ocupación de los imperialistas yanquis y británicos.

            El imperialismo yanqui ha desatado al Estado fascista-sionista de Israel, su perro de ataque #1 en el Medio Oriente, para aplastar con terror y genocidio a la resistencia palestina. El presidente yanqui, George Bush, ha jurado librar una guerra santa, al estilo de los bárbaros, contra varios Estados que no tienen nada que ver con el ataque del 11 septiembre: Irak, Irán, Sudán, Somalia, Libia, Yemen y Corea del Norte. Prepara ya planes para bombardear al gobierno y al pueblo iraquíes en una guerra más cruel y destructiva.

            El imperialismo yanqui ha forjado una alianza estratégica con la India, a fin de extender y consolidar su hegemonía en el sur de Asia. En este contexto, su alianza estratégica ha dado ayuda al Estado monárquico autocrático comprador feudal de Nepal, en su desesperación para aplastar la pujante guerra popular prolongada dirigida por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN (M)]. Desde noviembre de 2001, bajo un estado de emergencia, el Estado nepalés ha librado una guerra genocida contra el pueblo, en la que muere a diario una docena de personas en promedio. En el lapso de un año, el gobierno ha matado a más de 3.000 personas. El Estado nepalés ha realizado más masacres en masa, más violaciones tumultuarias y más tortura, mientras lleva a cabo una campaña de desinformación para ocultar su salvajismo. El Estado nepalés ha suspendido los derechos humanos y democráticos fundamentales, mientras mata y arresta a periodistas progresistas y activistas. Para centralizar, concentrar y acaparar el poder del Estado, la monarquía ha marginado al parlamento y a las otras instituciones y órganos del Estado, aunque ha fortalecido el papel de los lacayos, tales como los "Marxista-Leninistas Unidos" (UML).

            El Estado indio expansionista, respaldado por el imperialismo yanqui, ha colaborado en estas políticas fascistas genocidas, capturando a periodistas opositores y deportándolos a Nepal. El gobierno indio ha detenido a personas que han ido a la India en busca de tratamiento médico y las ha entregado a las cámaras de tortura del Estado nepalés.

            Con la formación de la alianza de los gobiernos yanqui e indio, se estableció una oficina del FBI en Delhi, para facilitar y coordinar la estrategia contrarrevolucionaria en el sur de Asia. Las maniobras políticas de la guerra de terror mundial de los imperialistas han llevado a la India y a Pakistán al borde de una confrontación nuclear, que traería consecuencias devastadoras para los pueblos de esa región. Mediante un "proceso de paz" y el apoyo activo de las clases dominantes de Sri Lanka, los gobiernos yanqui e indio se han inmiscuido en las bases militares estratégicas de Sri Lanka y han penetrado en la vida política de la isla como nunca antes. Estas acciones han violado la soberanía del pueblo y del país y han introducido formas más intensas de dominación y control.

            La militarización del Estado expansionista indio ha alcanzado un nuevo nivel, y su aparato represivo e ideológico se ha engranado para aplastar la resistencia y la oposición de las fuerzas revolucionarias y del pueblo, las cuales crecen y intensifican en respuesta a la estrategia de globalización y contrarrevolución. A nivel nacional y distrital, el Estado central ha establecido un nuevo mecanismo para coordinar la contrarrevolución. Bajo la Ley de Prevención del Terrorismo (POTA), el Estado indio ha proscrito al Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) (Guerra Popular) [PCI (ML) (GP)] y al Centro Comunista Maoísta [CCM], en su desesperación para detener la creciente marea de la revolución democrática popular y la guerra popular prolongada dirigida por destacamentos de vanguardia maoístas. Fieles a su carácter de clase, los partidos de "izquierda" parlamentarios revisionistas han cooperado con esta campaña contrarrevolucionaria. Las clases dominantes indias atizan el chovinismo de gran nación para impulsar su agresiva campaña contrarrevolucionaria. Y, se ha desatado una belicosa histeria anti-paquistaní y chovinismo fascista hindú. Estos hechos se han manifestado de una forma extrema y peligrosa en el partido gobernante BJP y sus sicarios fascistas. En el estado de Guajarat, se han institucionalizado los ataques a las minorías en general, y a los musulmanes en particular, cosa que ya es el pan de cada día. La Conferencia condena los recientes pogroms anti-musulmanes azuzados por el gobierno del BJP en este estado.

            Y, la estrategia de globalización y contrarrevolución ha intensificado la explotación, la opresión y la represión de las masas de Bangladesh y Sri Lanka.

            Sin embargo, como Mao dijo, "donde ha opresión, habrá resistencia". Estas políticas y acciones represivas contrarrevolucionarias de los imperialistas han suscitado protestas y rebeliones de las masas y atizado las llamas de la guerra revolucionaria del pueblo.

            El pueblo oprimido de Palestina ha resistido la agresión genocida del Estado israelí con un valor, sacrificio y determinación sin par. Las masas palestinas están en las primeras filas de la lucha antiimperialista de los pueblos del mundo. Cada día, por medio del ejemplo de su propia lucha, arrancan el velo de decepción, ilusiones y traición del gobierno feudal-burgués y llegarán a exigir una dirección proletaria auténtica basada en la ciencia del marxismo-leninismo-maoísmo. Por todo el mundo, decenas de miles de fuerzas progresistas se han unido para denunciar y resistir la creciente agresión y dominación del capital financiero internacional. Las guerras populares prolongadas están en marcha en el Perú, Nepal, la India, las Filipinas y Turquía, mientras que los partidos y organizaciones maoístas en todo el mundo aceleran sus preparativos para iniciar y dirigir guerras populares en sus respectivos países.

            El subcontinente sudasiático está transformándose en uno de los centros más volátiles de la revolución mundial. La revolución de nueva democracia dirigida por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta), por el camino de la guerra popular prolongada, ha convertido cada desafío y peligro en oportunidad y avance, y ha dado saltos cualitativos de modo que hoy se halla en un nuevo punto de viraje, a un nivel más alto, en la lucha para tomar el poder político. La guerra popular impulsa en la región un proceso revolucionario proletario basado en el marxismo-leninismo-maoísmo. El CCPOMSA es una expresión de esta lógica y necesidad. El PCI (ML) (GP) y el CCM hacen importantes avances ideológicos, políticos y militares. Otros partidos participantes de la India, Bangladesh y Sri Lanka hacen avances importantes en su capacidad de iniciar y conducir la guerra popular prolongada basada en la ciencia del marxismo-leninismo-maoísmo. En la India, los partidos y las organizaciones maoístas auténticos trabajan activamente para construir un centro revolucionario único. En Bangladesh, las fuerzas maoístas auténticas trabajan por construir un partido unificado basado en una línea revolucionaria correcta. Así que podemos decir: "El camino es tortuoso, pero el futuro es luminoso". En este contexto, la II Conferencia Anual del CCPOMSA constituye otro hito histórico en el camino de reafirmar Naxalbari y de elevar a un nivel más alto el proceso revolucionario del sur de Asia, como parte de hacer avanzar la revolución socialista proletaria mundial y conquistar la victoria final del comunismo mundial, sobre las cenizas y las ruinas de imperialismo mundial.

            La II Conferencia Anual de CCPOMSA reafirma su dedicación y compromiso a defender y aplicar la invencible ciencia del marxismo-leninismo-maoísmo a las condiciones concretas de la revolución del sur de Asia en general, y a los países de la región en particular. Esta Conferencia reafirma su compromiso y dedicación a unirse con las luchas revolucionarias de los pueblos y las naciones oprimidos de la región y del mundo contra la opresión y la dominación del imperialismo. En este contexto, defiende la lucha del pueblo palestino contra el Estado israelí fascista respaldado abierta y descaradamente por el imperialismo yanqui. Llama a todas las fuerzas revolucionarias maoístas auténticas de la región a unirse y a coordinar su voluntad política colectiva y su capacidad de combate, a fin de transformar el sur de Asia en una avanzada roja liberada de la revolución mundial y acelerar la destrucción del imperialismo y la reacción y la realización del comunismo en todo el mundo.

Comité de Coordinación de Partidos y Organizaciones Maoístas del Sur de Asia (CCPOMSA)

Partido Proletario de Purba Bangla (Comité Central) (PBSP CC) [Bangladesh]

Maobadi Punorgathan Kendro (MPK) del PBSP [Bangladesh]

Partido Comunista de Bangladesh (Marxista-Leninista) (BSD [ML])

Partido Comunista de Bengala Oriental (ML) (PCBO [ML]) [Bangladesh]

Partido Comunista de Ceilán (Maoísta) (PCC [M]) [Sri Lanka]

Centro Comunista Maoísta (CCM) [India]

Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) (Guerra Popular) (PCI [ML] [GP])

Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) (Naxalbari) (PCI [ML] [N])

Centro Comunista Revolucionario de la India (Maoísta) (CCRI [M])

Centro Comunista Revolucionario de la India (Marxista-Leninista-Maoísta) (CCRI [MLM])

Partido Comunista de Nepal (Maoísta) (PCN [M])