UN MUNDO QUE GANAR
 


Resistencia de los pueblos de todo el mundo...

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8 noviembre 2001, Bogotá, Colombia. “Yanquis fuera de Afganistán, Colombia y todo el mundo”.
Nueva York, 7 octubre 2001.
Santiago, Chile: “¡No a la guerra de EE.UU.!”

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Embajada yanqui, ciudad de México, 28 septiembre 2001.
Estambul, Turquía, 29 septiembre 2001.

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Trabajadores inmigrantes, Roma, Italia, 10 noviembre 2001.
Londres, mediados de octubre.

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París, 10 noviembre 2001. OMC en francés: “Opresión, miseria, carnicería”.
Berlín, 8 octubre 2001. “Civilización es genocidio, alto a la guerra”.

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Patna, Bihar, India.
Pendjab.

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Bangkok, Tailandia, 9 noviembre 2001.
Bandung, Indonesia, 26 septiembre 2001. Quema de bandera y dólar yanquis.
Manila, Filipinas, 7 febrero 2002. Pescadores cerca de embajada yanqui.

Agradecemos a todos aquellos que enviaron informes a UMQG.
Como este corto ensayo no está completo, es importante seguir enviándonos informes y fotografías acerca de las diferentes formas de resistencia al imperialismo.

En respuesta a las primeras señales de la asesina venganza de los imperialistas yanquis tras el 11 de septiembre, la resistencia de los pueblos del mundo empezó a tomar forma. Antes de que las bombas empezaran a caer, estudiantes, artistas, intelectuales y grupos e individuos progresistas y revolucionarios organizaron protestas y otras actividades para oponerse a la belicosa arrogancia de las burguesías yanqui y europeas y sus lacayos, muchos de los cuales intentaron desde un principio proscribir o reprimir la oposición a este nuevo crimen.

Como de costumbre, los medios de comunicación burgueses jugaron su papel censurando la furia y las protestas organizadas contra la guerra y en solidaridad con los pueblos de Afganistán.

Habitantes de la ciudad de Nueva York fueron de los primeros en levantar la voz contra esta guerra de retribución. El 21 de septiembre, 5.000 marcharon en Manhattan contra plan de guerra estadounidense. El 22 de septiembre, 100 artistas con máscaras blanquinegras montaron una obra en Union Square: guardaron silencio una hora con carteles que declaraban: “Nuestro pesar no es un grito de guerra”.

Otras manifestaciones tuvieron lugar en Portland (Oregon), Chicago, Seattle (Washington), Los Ángeles, San Francisco, Honolulu y ciudades menores del país. El 20 de septiembre, estudiantes organizaron un día nacional de acción en 140 universidades del país contra la respuesta militar yanqui y los ataques a los árabes y musulmanes.

En el resto del mundo, del 21 al 29 de septiembre surgieron protestas en anticipación de la guerra yanqui en Bagdad, Manila, Estambul, Tokio, Calcuta, Yakarta, Johannesburgo y ciudades del Reino Unido y Canadá. En Atenas, 8.000 exigieron que el gobierno no apoyara a los Estados Unidos, y en Nápoles 20.000 marcharon contra el aumento de las fuerzas de la OTAN en Italia.

En contra de la ola de patriotismo en los Estados Unidos, el 29 de septiembre 10.000 personas se tomaron las calles de Washington, D.C. contra los preparativos de guerra yanquis. Un gran cartel se leía: “Destruir el imperialismo, no Afganistán”.

Después de que los imperialistas yanquis y británicos lanzaron su ataque a Afganistán, aumentó la resistencia en su contra en los Estados Unidos y otros países.

En Nueva York, 10.000 marcharon el 7 de octubre, organizados por la coalición “No en nuestro nombre”. Dieron discursos líderes religiosos y comunitarios, familiares de las personas que fallecieron en las torres gemelas, árabe-americanos, veteranos activistas antiguerra e intelectuales conocidos.

Cuando cayeron las primeras bombas, se organizaron protestas rápidamente en los Estados Unidos, Europa y Asia el fin de semana del 7 de octubre. En Toronto, se celebraron marchas semanales contra la guerra en Afganistán.

Actividades contra la guerra en Londres, Roma, Berlín, París, Lisboa, Amsterdam y otras grandes ciudades de Europa atrajeron a diferentes estratos sociales y puntos de vista políticos. En Gran Bretaña, el aliado más íntimo de los Estados Unidos, se celebraron reuniones y concentraciones políticas en varias ciudades, y a fines de octubre, 20.000 marcharon en Londres. Un mes después, protestaron 40.000 con la consigna: “No en nuestro nombre”.

Cientos de estudiantes, principalmente mujeres, la mayoría de la Universidad de Londres, marcharon el 4 de noviembre. En una conferencia después de la marcha, un oradora de la Organización 8 de Marzo (Iraní y Afganistaní) denunció las metas de la guerra de los imperialistas y su papel en la opresión de la mujer en Afganistán.

A fines de octubre, hubo varias manifestaciones en Italia, por ejemplo una en Roma el 10 de noviembre contra la Organización Mundial de Comercio y la guerra en Afganistán. El 18 de noviembre en la base naval de Taranto, mil personas protestaron por la partida de buques de guerra italianos a Afganistán.

El 13 de octubre, en Alemania se movilizaron muchas fuerzas políticas y activistas de paz: más de 40.000 en Berlín y 5.000 en Stuttgart. La pancarta principal decía: “¡Estados Unidos [chorreando sangre] fuera de Afganistán!”.

El 15 de noviembre, un día antes de que el parlamento decidiera enviar 3.900 soldados alemanes a Afganistán, grupos antirracistas y antiguerra ocuparon la oficina del Partido Verde en Gotinga. El 10 de noviembre, 5.000 protestaron en Berlín contra la guerra en Afganistán y la OMC y denunciaron las nuevas leyes “antiterroristas”. En manifestaciones en Francfort se quemó la bandera alemana y hubo choques con las fuerzas de seguridad. El 8 de diciembre, una gran manifestación tuvo lugar en Colonia.

Se realizaron manifestaciones contra la guerra el 8, 9 y 27 de octubre en Copenhague, Dinamarca, seguida de una marcha de centenares el 2 de diciembre. La juventud bloqueó un puente para informar al público sobre los efectos de la guerra a la población de Afganistán. Hubo otra acción contra una fábrica de armas danesa. Una manifestación de 5.000 tuvo lugar en Berna, Suiza.

Muchas protestas en el mundo se unieron directamente con luchas antiglobalización. A principios de noviembre de 2001, la Organización Mundial de Comercio se escondió de los manifestantes del mundo a quienes ya no podían controlar, reuniéndose en Dohar, Qatar (que no daba visas de turista), lo que provocó manifestaciones en más de 40 países del mundo contra la globalización y la guerra de los imperialistas yanquis: 50.000 en Nueva Delhi, 20.000 en Corea, 150.000 en Roma, 5.000 en Berlín, 10.000 en Ginebra, 1.000 en Barcelona y otras acciones en Inglaterra, Francia, Las Filipinas, Tailandia, Hong Kong, Taiwán, Sudáfrica, Irán, Bolivia, Argentina, Brasil, México, Turquía y Bangladesh. En Canadá del 16 al 18 de noviembre, miles se reunieron en una resuelta protesta en Ottawa, contra el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Otra acción en solidaridad con Ottawa atrajo a 10.000 personas al Fuerte Benning, Georgia, contra la Escuela de las Américas (“Escuela de los Asesinos” o la “Escuela de entrenamiento para terroristas”), donde las fuerzas armadas yanquis entrenan a soldados y policías de América Latina.

El 14 de diciembre, 25.000 manifestantes anticapitalistas y antiglobalización marcharon contra la cumbre de la Unión Europea en Bruselas. Uno de los contingentes más animados fue un grupo de refugiados de Nepal con su pancarta roja: “¡Por un mundo sin imperialismo!”; tocaron tambores, bailaron y corearon consignas en inglés y nepalí y repartieron declaraciones del MRI y del Partido Comunista de Afganistán.

En Asia, América Latina y el Medio Oriente, en grandes protestas de masas se quemaron banderas yanquis y otros símbolos de la dominación imperialista. En Patna, la capital de Bihar, India, en una enardecida manifestación, miles de campesinos, jornaleros, estudiantes y jóvenes con pancartas rojas, coreaban: “¡Decoits [bandidos] yanquis, ¡manos fuera de Afganistán! ¡Yanquis genocidas!”. La acción unió a las fuerzas maoístas de la región que antes habían protagonizado choques entre sí.

El 1º de octubre, 250 personas marcharon bajo la lluvia en Moga, Pendjab contra el inminente ataque a Afganistán por los Estados Unidos y Gran Bretaña. Una semana después del inicio de los bombardeos, mil personas protestaron en Jalandhar. La coalición organizó otras manifestaciones el 8 de noviembre en el distrito de Moga, el 9 en Guruhar Sahai, el 11 en Bhatinda, y en otros distritos.

A fines de noviembre y principios de diciembre en tres pueblos del Pendjab, se organizaron seminarios contra la guerra de agresión en Afganistán, y contra la complicidad del gobierno y la persecución de su “guerra contra el terrorismo” a los movimientos revolucionarios en la India.

En octubre en Hyderabad, India, una manifestación contra la guerra terminó en una batalla campal con la policía.

En Corea del Sur, la manifestación conmemorativa a Jung Ta Ill (el obrero que en 1970, en protesta contra la explotación de los obreros, se inmoló) se unió con la protesta contra la guerra. En Tokio, Japón y Melbourne, Australia, 1.500 personas participaron en las manifestaciones iniciales contra la guerra.

Cuando tropas yanquis se fueron a las Filipinas a mediados de enero de 2002 para entrenar a tropas filipinas, masivas protestas en Manila exigieron: “¡Tropas yanquis fuera ya!” y corearon: “¡Arroyo, protector de terroristas, imperialistas yanquis terroristas número uno!”.

Declaraciones del Partido Comunista de Afganistán y de otros partidos del MRI fueron traducidas a muchos idiomas y distribuidas en muchos países.

En Canadá y Europa, partidarios del Partido Comunista de Afganistán y del Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta) organizaron muchas reuniones políticas para denunciar y debatir la guerra. Los actos en Holanda, Alemania, Inglaterra y Canadá formaron parte de una gira organizada por la Organización 8 de Marzo (Iraní y Afganistaní). Asociaciones de inmigrantes celebraron un foro en La Haya en que un simpatizante del Partido Comunista de Afganistán denunció los crímenes yanquis.

En enero de 2002, tres familiares que perdieron a seres queridos en las torres gemelas hicieron una valiente visita de “reconciliación” a las familias de las víctimas de los bombardeos en Kabul, pese a la oposición y desconcierto del Departamento de Estado yanqui.

En la ciudad de Nueva York del 31 de enero al 5 de febrero, 25.000 personas tomaron parte en protestas contra la guerra y la globalización durante el Foro Económico Mundial. La guerra ha prendido odio y furia contra la clase dominante yanqui, y se están trazando los vínculos entre éste y otros crímenes antipueblo. Como un manifestante dijo: “Cada día, 19.000 personas mueren de desnutrición, mientras que en los últimos 5 años, las 200 corporaciones más grandes han duplicado sus ganancias... Estamos en la calle y estamos luchando por la sindicalización en Colombia y México, estamos luchando por los habitantes de las aldeas bombardeadas en Afganistán y por los habitantes del territorio invadido en las Filipinas”.

El 16 de febrero de 2002, se llevó a cabo una manifestación en Viena contra el envío de tropas austriacas a Afganistán.

En Barcelona, España en marzo de 2002, 300.000 personas marcharon contra la Cumbre Económica Europea. Pasearon una gran jaula con “presos del mundo”: mujeres afganas, prisioneros de Guantánamo y palestinos. Representantes del “capital” vigilaron la jaula. La policía de inmigración detuvo a 1.000 personas en la frontera franco-española, donde se realizó una manifestación improvisada.