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¡Viva el Primero
de Mayo rojo!
— Comité
del Movimiento Revolucionario Internacionalista
El Primero
de Mayo de 2002 amanece en un mundo con muchas diferencias al de
antes. La situación mundial ha dado un salto: las fuerzas del imperialismo
y la reacción, encabezadas por el imperialismo yanqui, y las fuerzas
del pueblo, dispersas y con líderes de diverso tipo, están trabadas
en un combate más agudo a nivel mundial que en ningún momento de
las últimas décadas.
El imperialismo
yanqui ha declarado la “guerra contra el terrorismo” y se desboca
contra los pueblos del mundo con el propósito de consolidar un imperio
global e imponer un “ambiente favorable” para exprimir mayores ganancias
a la mano de obra en los países dominados. Por medio de sus propias
tropas y los títeres que gobiernan esos países, ha lanzado una campaña
de terror mundial para aplastar a todo el que se interponga en el
camino.
El gobierno
yanqui lanzó sus bombardeos aéreos y sus fuerzas especiales terrestres
contra Afganistán y a su vez soltó a sus perros sionistas contra
el pueblo palestino. Con armamento, plata y alabanzas del gobierno
yanqui, Israel lleva a cabo la “limpieza étnica” más sangrienta
desde que los colonizadores sionistas se robaron las tierras a los
palestinos en 1948.
En país tras
país, las clases dominantes luchan por apagar la resistencia del
pueblo. Pero eso es sólo un aspecto de lo que ha llegado a ser una
batalla global y encarnizada de dos bandos. Cada acto de resistencia
del pueblo contra la máquina de guerra yanqui es una fuente de fuerza
para la lucha revolucionaria mundial del proletariado y los pueblos
y naciones oprimidos. Unos millones de palestinos, con una lucha
en circunstancias desesperadas, toman su lugar en las primeras filas
de la resistencia a la ofensiva encabezada por el gobierno yanqui
y se atreven a alzarse y a no ceder en un combate muy desigual.
Han dado voz e inspiración a los pueblos del mundo y llegado a ser
un factor importante, inesperado y –para los imperialistas y sus
lacayos– desagradable en el escenario mundial. El imperialismo yanqui
y sus secuaces esperaban que su “guerra contra el terrorismo” aplastara
fácilmente al pueblo, pero el pueblo palestino ha frustrado esa
esperanza.
Los partidos
marxista-leninista-maoístas han estado en las primeras filas dirigiendo
al pueblo en sus luchas de liberación. La Guerra Popular bajo la
dirección del Partido Comunista del Perú (PCP) ha perseverado casi
22 años, con la bandera roja de la revolución en alto y como ejemplo
de las esperanzas de los oprimidos para gobernar y transformar el
mundo completamente. En las Filipinas, Turquía, la India y otros
países, la lucha armada revolucionaria continúa y entra en mayor
conflicto con la cruzada encabezada por el imperialismo yanqui.
En los últimos meses, la Guerra Popular que se lanzó en Nepal hace
seis años ha alcanzado una coyuntura crítica. De un lado, mediante
los grandes avances del Ejército Popular de Liberación dirigido
por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) millones de campesinos
y sus aliados han podido derrocar a terratenientes feudales y capitalistas
burocráticos en vastas zonas del campo, establecer su propio poder
político y comenzar a construir una nueva sociedad al servicio de
los intereses del pueblo. De otro lado, las clases dominantes, arrinconadas
como nunca antes, se desbocan contra las masas, mandan a su ejército
para matar, violar y aterrorizar a las masas, y eliminan los derechos
básicos con la declaración de emergencia. En este Primero de Mayo,
convocamos a todos los revolucionarios y progresistas del mundo
a redoblar su apoyo a la Guerra Popular en Nepal y a condenar el
estado de emergencia.
En los países
imperialistas, como Estados Unidos, las masas muestran mayor firmeza
y entusiasmo en su apoyo a los pueblos del mundo y en contra de
las clases dominantes imperialistas parasíticas quienes chupan la
sangre del 90% de los pueblos del mundo y del proletariado de sus
propios países. El gran movimiento contra la guerra de Vietnam es
un ejemplo que hay que recordar y que hay que rebasar en un mundo
más tumultuoso en que luchas resueltas y conscientes podrían generar
posibilidades sin precedente.
La ofensiva
mundial encabezada por el imperialismo yanqui está jalando a las
masas populares del mundo a la vida política y generando su contrario:
diversas formas de resistencia determinada en una creciente espiral
de confrontación. El Movimiento Revolucionario Internacionalista
apoya de todo corazón la resistencia y lucha por vincular sus diversas
corrientes y ayuda a dirigirlas hacia un solo torrente incontenible
que pueda emancipar plena y finalmente a la humanidad.
¡Abajo el
imperialismo! ¡Detener la máquina de guerra impulsada por Estados
Unidos!
¡Palestina
vencerá!
¡Apoyar
la Guerra Popular en Nepal, fin al estado de emergencia!
¡Viva el
internacionalismo proletario!
¡Construir
partidos marxista-leninista-maoístas unidos en el MRI para dirigir
la lucha!
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