Acerca de la actual situación de Irán y las tareas
del Partido
Documento
adoptado por el Congreso de Fundación del PCI (MLM)
1.
La cuestión del Poder y de cómo ajustar cuentas con él ya se convirtió
en la cuestión central y el centro de la atención de la sociedad.
La situación no tiene precedente desde el período de crisis de 1981-1982.
Distintas clases y capas sociales, de una manera u otra y a grados
distintos, desafían la actual situación miserable e intolerable.
Las masas odian y condenan a la reacción dominante y su monstruoso
sistema islámico. La religión ha perdido legitimidad entre las masas.
2.
El Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta) [PCI (MLM)]
nació en estas condiciones y ha demostrado que la tarea central
de la revolución es la toma del Poder mediante la estrategia de
la guerra popular, por la cual se está preparando.
3.
En el período actual, el recrudecimiento de las contradicciones
que tienen las distintas clases y capas sociales con el régimen
ha generado distintas formas de lucha y resistencia. Al mismo tiempo,
se han intensificado las escisiones y los conflictos internos de
las clases dominantes.
4.
El período actual se caracteriza por movimientos de masas de distintas
clases y capas sociales. Las masas han empleado diversas formas
espontáneas de lucha y resistencia, y le han asestado golpes al
régimen. El justo movimiento de los trabajadores contra la pobreza,
miseria y explotación sigue sin interrupciones. En los últimos meses,
este movimiento se ha intensificado y se ha vuelto más organizado;
ha adoptado formas más combativas y en algunas ocasiones ha rechazado
[los ataques de] los patrones y del Estado. Se han desarrollado
el movimiento estudiantil y la resistencia y la oposición de las
mujeres y la juventud a la opresión y a la discriminación política,
social y cultural. En el campo, los campesinos protestan contra
la política económica del gobierno. En los cinturones de miseria,
crece la lucha de las masas empobrecidas; y por último, las nacionalidades
oprimidas luchan por sus justas demandas, en especial en el Kurdistán.
5.
En los últimos años, se han abierto grietas y fallas en la República
Islámica acerca de la política a adoptar contra el recrudecimiento
de las luchas de las masas, en especial cómo reprimirlas y contenerlas.
Las clases dominantes lanzaron la campaña de la ?segunda khordad?
[la fecha de las elecciones presidenciales en las cuales el llamado
reformista Khatami llegó a la presidencia, en mayo de 1997] para
contener y desviar las luchas populares y así salvar la República
Islámica de la muerte.
Los
arquitectos de la campaña para la ?segunda khordad? o la ?reconciliación
nacional?, han intentado forjar una alianza con las fuerzas vacilantes
fuera del gobierno, tanto los que se llaman fuerzas ?nacionales
y religiosas? como los intelectuales reformistas descontentos con
el gobierno. Al forjar tal alianza, el gobierno ha intentado hacerse
del apoyo de las masas y desviar sus luchas. Es una alianza de clases
entre, por una parte, los representantes políticos de la burguesía
media, y por otra, el gobierno como representante de las clases
burguesas y terratenientes dependientes del imperialismo. La estrategia
llama a las masas descontentas y llenas de odio a calmarse y conciliarse;
entre ellas propaga la política de la no violencia y la pacificación.
La estrategia busca desgastar la energía combativa de las masas
organizando ?campañas electorales? y utilizando a las masas como
ejército ignorante de una y otra fracción del gobierno. Propagan
la idea paralizante de que las masas deben elegir entre ?dos males?
y ponen sus esperanzas en las promesas de reforma y mejoramiento
bajo la República Islámica. El eje de la estrategia de la ?reconciliación
nacional? es que el pueblo, que espera salir de la miseria, no tiene
ninguna opción salvo tomar la mano de los señores de este gobierno.
6.
La estrategia de la ?reconciliación nacional? es la aplicación de
una política global que llevan a cabo los imperialistas en diversas
partes del mundo para contener y controlar el movimiento de masas
en ascenso. La profundización de la pobreza y miseria de las masas
por todo el mundo ha generado estos movimientos. Aunque las contradicciones
internas de diversas fracciones de la República Islámica tienen
sus raíces en diversos grupos económicos, políticos y militares
rivales, cada uno con diversas conexiones internacionales, el gobierno
en su conjunto tiene el apoyo de las potencias imperialistas. Los
imperialistas buscan establecer una estabilidad y calma que les
favorezca y reducir las tensiones políticas y sociales que pudieran
conducir al debilitamiento y a la desintegración de la República
Islámica. Temen el surgimiento y desarrollo de la lucha de masas,
lo que podría arrebatarle el control de la sociedad al gobierno
islámico. En las condiciones actuales, los imperialistas promueven
estos objetivos apoyando la ?segunda khordad? y la rectificación
del gobierno actual, no su eliminación. Es cierto que hay una rivalidad
abierta entre las potencias imperialistas de los Estados Unidos,
Europa y Rusia acerca del alcance y la profundidad de su dominio
sobre esta región, pero dada la correlación de fuerzas y la mitigación
de la contienda entre ellos después de la caída del bloque soviético,
hoy son más capaces de seguir una política común en Irán.
7.
Las fallas y grietas en el gobierno de la República Islámica han
debilitado a las clases dominantes, abriendo a su vez algunos caminos
para la entrada de las masas a la lucha. Las grietas entre diversas
fracciones del gobierno son reales pero todas tienen un objetivo
común, es decir, preservar el sistema dominante. Estas dos fracciones
de la República Islámica son ?dos alas de un mismo pájaro?. La moderación
de una fracción complementa el extremismo de la otra. Mediante su
terror y represión, los conservadores le dan alas a los ?reformistas?.
Los ?reformistas? calman y adormecen a las masas, así abriendo el
camino para las medidas represivas de los conservadores. Cuando
la existencia y los intereses del sistema enfrentan un desafío serio,
ambos bandos se unen para reprimir la lucha de las masas.
8.
Mediante las elecciones presidenciales de la ?segunda khordad? en
[mayo de] 1997, el gobierno propagó ilusiones [acerca de la posibilidad
de la autoreforma del sistema] entre las masas y se abrió espacios
y oportunidades. Pero en los últimos años, al quedar al desnudo
las promesas vacías del nuevo presidente y sus secuaces y con el
recrudecimiento de la represión de las masas, en la cual la fracción
del nuevo presidente se unió con la fracción conservadora, la ?segunda
khordad? ha sufrido golpes importantes. En este período, se han
aumentado los movimientos de masas de diversas clases y capas sociales
populares, y se ha iniciado un nuevo período de luchas de masas
contra el gobierno. Este nuevo período no puede revertirse y el
país está preñado de levantamientos y sucesos explosivos.
9.
En tales condiciones, la lucha de masas contra las clases dominantes
a veces se mezcla con los conflictos al interior de las clases dominantes.
Por una parte, la fracción de la ?segunda khordad? tiende trampas
para infiltrarse en los movimientos de masas y borrar la diferencia
entre el pueblo y el gobierno. Y, por otra parte, a veces los conflictos
internos de las clases dominantes alimentan las llamas de los levantamientos,
que se escapan de su control. Es importante adoptar políticas y
métodos revolucionarios que impiden que el enemigo se mezcle con
las masas populares.
LINEA Y TENDENCIAS POLITICAS
La
mayor actividad de diversas fuerzas de clase genera tendencias políticas
contradictorias. Estas tendencias se reflejan en todos los movimientos
sociales e influyen en ellos de manera positiva o negativa. En las
condiciones actuales, podemos observar las siguientes líneas y tendencias
políticas principales:
1.
La línea reformista propaga la ?estupidez electoral? y el legalismo
[es decir, restringe la lucha al marco de la constitución de la
República Islámica] y se opone a la lucha violenta contra el gobierno.
La burguesía media y la pequeñaburguesía acomodada, a nombre de
las ?fuerzas nacionales y religiosas?, propagan esta línea. Esta
línea sienta las bases principales de la campaña de la ?segunda
khordad?; el gobierno utiliza estas fuerzas para realizar su campaña
de la ?segunda khordad? de salvar el sistema.
2.
La línea de apoyar la conciliación con el imperialismo (la línea
proimperialista) la propaga una amplia alianza, desde la mismas
clases dominantes hasta aquéllos que están fuera del gobierno, como
las reaccionarias fuerzas monárquicas derrocadas [en febrero de
1979]. Estas fuerzas intentan hacer que las masas se traguen la
idea de que la única solución a los problemas y dificultades económicos
es establecer relaciones más abiertas y más profundas con el imperialismo.
Así, quieren debilitar el espíritu de autosostenimiento y de apoyarse
en los propios esfuerzos de las masas, obligarlas a esperar las
mercedes de los imperialistas y así paralizarlas.
3.
La línea chovinista, con el lema de ?Irán para los iraníes?, cohesiona
la alianza de la ?segunda khordad?. Ya promueve este lema un sector
de las clases dominantes, y tiene el apoyo de las fuerzas ?nacionales
y religiosas?. La burguesía media, temorosa ante el espectro de
la desintegración del orden establecido y de la economía y de los
peligros que enfrenta la soberanía del país, se adhiere cada vez
más al nacionalismo. Esta línea desarrolla una tendencia nociva
en el pueblo trabajador de las nacionalidades de Irán, así como
en las masas oprimidas de Irán y Afganistán. Tal tendencia siembra
semillas de desunión en el seno del pueblo trabajador y socava la
lucha unida del pueblo contra el régimen islámico.
4.
En los últimos años, se ha fortalecido el nacionalismo de las nacionalidades
oprimidas. Es cierto que este nacionalismo es justo. Pero a diferencia
del período de la revolución de 1979, cuando los comunistas y los
revolucionarios desempeñaban un papel importante en los movimientos
de las nacionalidades oprimidas, hoy día la corriente reformista
tiene más influencia. Por ejemplo, hoy, una fuerte corriente de
la clase burguesa kurda (fuera de las organizaciones del movimiento
kurdo) se ha unido con la estrategia de la ?segunda khordad? y ha
propagado una línea reformista en el movimiento kurdo. Bajo la influencia
de esta corriente, la línea de las principales organizaciones de
la lucha nacional del Kurdistán se ha vuelto cada vez más reformista
en relación al poder dominante. Esta tendencia nacionalista influye
negativamente en el desarrollo de un movimiento general a nivel
nacional para el derrocamiento del gobierno reaccionario.
5.
En oposición a las citadas líneas y tendencias, que impiden el avance
de los movimientos de masas contra el gobierno, nació una tendencia
diferente en el seno de los estallidos y luchas populares: el radicalismo,
una actitud combativa y violenta frente al Poder dominante. Esta
tendencia expresa la decisión de clase de las masas básicas de la
sociedad; refleja tanto la opresión y explotación intensas que sufren
como las condiciones violentas de la vida y trabajo. Una expresión
singular de esta tendencia es la identificación y el castigo de
los mercenarios y los espías de la República Islámica en medio de
los levantamientos de masas y la emboscada de los mismos en los
barrios populares. Otro ejemplo lo constituyen los ataques e incendios
de las patrullas militares, puestos policiales, bancos y edificios
del gobierno. Al desenmascararse la inutilidad de las líneas reformistas,
el radicalismo crece y se desarrolla entre las masas. Junto con
el desarrollo de esta tendencia favorable, que abre más posibilidades
para desarrollar el pensamiento revolucionario en las masas, existe
una corriente fuerte, en especial en la juventud, de ruptura con
la religión y de desarrollo de odio hacia el sharia [leyes
y reglas islámicas] y las supersticiones.
6.
Dados los citados factores objetivos y subjetivos, la inestabilidad
y la mayor crisis y fricciones, seguirán habiendo rebeliones de
masas y mayor lucha. La intensificación de la pobreza, la falta
de derechos y de futuro, y la inseguridad que viven las masas; la
incapacidad del gobierno y sus amos imperialistas para resolver
los crecientes problemas de la sociedad; la inutilidad de confiar
solamente en medidas de represión continua y abierta; y la llegada
al escenario político de una nueva generación libre del espíritu
de derrota y capitulación: todos son factores que aseguran que la
tendencia más probable es el recrudecimiento de la crisis y de los
levantamientos sociales.
7.
En estas condiciones, como resultado de los levantamientos sociales,
pueden producirse algunos cambios en la forma y la estructura del
gobierno y algunas modificaciones del Poder reaccionario. Aun así,
no cambiará la tarea central de los comunistas: la toma del Poder
mediante la guerra popular.
OPORTUNIDADES REVOLUCIONARIAS
1.
La idea de cambiar el orden existente ha penetrado las distintas
capas sociales, y amplios sectores de las masas sienten la necesidad
así como la posibilidad del cambio. Gran cantidad de las masas ya
entró en el terreno de la lucha. Su lucha se desarrolla sin cesar.
Las masas forjan formas radicales de lucha ofensiva. Hoy, las masas
palpan la ausencia de una fuerza revolucionaria dirigente; buscan
una filosofía, un sendero, que pueda resolver los problemas fundamentales
de la sociedad y llevarlas hacia sus sueños y deseos. Necesitan
un partido revolucionario dirigente y lo han pedido de mil maneras.
2.
La posición del gobierno en las regiones de las nacionalidades oprimidas
se ha vuelto más débil y más frágil. En el Kurdistán, que ha presenciado
dos decenios de lucha armada, existe en las masas un fuerte deseo
de tomar las armas y emprender la lucha violenta contra el enemigo.
Además, en algunos casos las escisiones de diversas fracciones del
gobierno han provocado la resolución violenta de sus disputas. Se
ha debilitado la autoridad policial.
3.
En tales circunstancias, para desarrollar y extender su influencia
en la sociedad, el Partido tiene una fuerza fundamental de la cual
carecen las otras fuerzas de clases: la ideología, línea política,
programa y estrategia del Partido Comunista, que corresponden a
los intereses a corto plazo y a largo plazo de las masas oprimidas
y a su radicalismo. Los comunistas, en contienda con otras fuerzas
de clase y en lucha para venir desde atrás para ganarse a las masas,
pueden vencer solamente persistiendo en la ideología revolucionaria
y el trabajo arduo, para hacer avanzar y propagar el Programa y
el camino del Partido.
TAREA POLITICA ACTUAL DEL PARTIDO PARA LA PREPARACION
DE LA GUERRA POPULAR
1.
Para acumular y desarrollar sus fuerzas como paso hacia el inicio
de la guerra popular, el Partido Comunista debe definir sus tareas
políticas en la situación actual. Al cumplir sus tareas con perseverancia
y resolución, el Partido podrá venir desde atrás de manera decisiva
y ponerse a la vanguardia de la lucha de clases. Con una elevada
conciencia política y valor, en la práctica podrá definir y trazar
sus tareas y cumplirlas como pasos necesarios hacia el inicio de
la guerra popular. Para venir desde atrás y tomar la delantera,
eso jugará un papel decisivo.
2.
El Partido debe formar parte de los movimientos de masas y plantear
sus políticas revolucionarias y luchar por darles una dirección
revolucionaria; debe ganarse, movilizar y organizar a fuerzas de
entre los movimientos de masas. El Partido debe moverse en los movimientos
que tengan más potencial para el fortalecimiento de nuestro Partido
de vanguardia y más fuerzas para el inicio de la guerra popular
y así crear condiciones que favorezcan el desarrollo de la revolución.
Para realizar estas tareas, el Partido debe desenmascarar y echar
por tierra cada estrategia que lance el enemigo para frenar los
movimientos de masas y su propia crisis. A cada paso, el Partido
debe desenmascarar los objetivos de las medidas represivas y los
planes engañosos de la reacción islámica. El Partido debe aprovechar
la oportunidad actual para organizar las luchas de masas contra
estos planes, en particular contra las campañas electorales del
gobierno.
3.
El Partido debe combatir las líneas y tendencias reaccionarias y
conciliadoras que plantean las clases burguesas y dominantes y que
influyen en el seno del pueblo. Contra la línea reformista, el Partido
debe sostener la línea de la insurrección violenta; contra la línea
proimperialista, la línea de la independencia y el autosostenimiento;
contra el pensamiento religioso y supersticioso, el pensamiento
científico y avanzado del materialismo dialéctico; contra el chovinismo
y el nacionalismo, la línea internacionalista y el derecho de las
nacionalidades a la autodeterminación, incluso la separación; y
debe desenmascarar y combatir las ideas patriarcales y de dominación
masculina.
4.
El Partido Comunista de Irán (MLM) debe propagar su Programa y Constitución
en el seno de las masas populares. Debe descubrir los puntos de
unidad y diferencias que existen entre el programa, línea y metas
de los partidos de las clases populares, y aquéllos de la clase
obrera y la revolución de nueva democracia. Debe definir y propagar
sin cesar los deslindes con esos partidos, a fin de forjar un frente
único popular con la dirección del Partido.
5.
El Partido debe establecer consignas estratégicas y tácticas, generales
y particulares, para cada período y popularizarlas en las masas,
como las siguientes:
¡Viva la revolución, viva el comunismo!
¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!
¡Mantengamos en alto la victoriosa bandera de
la guerra popular!
¡Viva el Movimiento Revolucionario Internacionalista!
¡Viva el internacionalismo proletario!
¡Viva la revolución de nueva democracia hacia
el socialismo!
¡Abajo la República Islámica y sus amos imperialistas!
¡Romper las cadenas y desencadenar la furia de
la mujer como una fuerza poderosa para la revolución!
¡A sumarse a las filas del Partido Comunista
de Irán (MLM)!
¡A sumarse a la preparación de la guerra popular!
¡Por el derecho de la autodeterminación, incluso
la separación!
¡Abajo el régimen teocrático!
¡Abajo la República Islámica!
¡Libertad a presos políticos!
¡Abajo el enemigo de la juventud!
¡Destrocemos la farsa electoral!
¡A quemar el hejab obligatorio [el velo
islámico]!
¡Es imposible el pensamiento libre bajo este
régimen!
¡A convertir al Kurdistán en tumba de los fascistas!
¡La tierra a los campesinos!
¡Por el derecho a organizarse, por el derecho
de huelga!
¡Libertad a trabajadores presos!
¡A condenar la expulsión de los inmigrantes afganistaníes!
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