UN MUNDO QUE GANAR
 


Sobre la situación del sur de Asia

            Con el 20% de la población del mundo, Asia ha padecido altísimos niveles de pobreza, escasez, analfabetismo y desempleo debido a la opresión feudal e imperialista. Las masas de la región han trabajado por años y hecho grandes sacrificios en los movimientos democráticos y de liberación nacional. Es importante ver que la opresión feudal e imperialista y la justa lucha de masas contra ésta, están alcanzando un punto crítico y se encaminan hacia el conflicto decisivo. Mientras más se intensifica la lucha revolucionaria de las masas, más se arrodillan ante el imperialismo las clases dominantes reaccionarias de Nepal, India, Sri Lanka, Pakistán y Bangladesh, y más incrementan la explotación, represión y terror estatal contra las masas. Estas clases dominantes enfrentan fuertes contradicciones con las necesidades y aspiraciones del pueblo. Los movimientos armados de liberación nacional, los movimientos democráticos y las guerras populares, están sacudiendo toda la región. El desarrollo del movimiento revolucionario maoísta, como grave reto para las clases reaccionarias y como alternativa concreta para las masas, es otra característica positiva de la región.

            La clase dominante capitalista monopolista de la India, verdadera sucesora del imperialismo británico, ha estado siguiendo su política expansionista de presión, intervención y sabotaje contra las aspiraciones nacionales de las masas y países vecinos. Ha estado sofocando, con armas y terror estatal, las aspiraciones de los pueblos de Cachemira y de los estados del noreste de la India y de los movimientos de nueva democracia de Andhra Pradesh y Bihar, e intensificando la estrategia de presión, sabotaje y provocaciones para convertir a Nepal, Bután, Bangladesh y Sri Lanka en un nuevo Sikkim [se refiere a la anexión de Sikkim a la India]. Con la intención de aislar a Pakistán tras la guerra fría y satisfacer su deseo de hegemonía regional, las clases dominantes de la India se han convertido en lacayo del imperialismo yanqui y le han abierto la puerta para explotar despiadadamente a las masas de la región so pretexto de la liberalización. Han apoyado el plan maestro de los imperialistas para cercar a China y hacerla capitular ante su dominio. Han hecho desvergonzadas intervenciones en los asuntos internos de los países vecinos para colocar a sus agentes en el Poder y acelerar el proceso de ?sikkimización?. También ha estado maquinando fantasías de relacionar la guerra popular de Nepal, que ha durado cinco años, con Pakistán, China y contrabandistas, y así confundir a las masas de la India.

            Las clases dominantes de la India suelen urdir intrigas para usar en beneficio de sus aspiraciones hegemónicas en la región, las aspiraciones comunes de la revolución democrática nacional contra el semifeudalismo y semicolonialismo, su posición geopolítica única y las relaciones económicas, políticas, religiosas y culturales entre las masas. Las clases dominantes indias y sus aspiraciones han impulsado similares políticas e intrigas terroristas y represoras de parte de las clases dominantes de los países de la región.

            La situación única favorece la necesidad, posibilidad e importancia de la unidad de la justa lucha de los pueblos de los países de la región. En teoría, podemos ver la posibilidad de una fusión directa del movimiento de liberación nacional y el movimiento proletario, tal como lo afirmó Lenin. Debido a las condiciones económicas, políticas, culturales y geográficas únicas y al capitalismo monopolista sin rival de la India, será muy difícil para cualquier país solo de la región triunfar en la revolución de nueva democracia nacional y, aunque logre aprovechar las contradicciones, le será casi imposible sobrevivir. Los revolucionarios necesitan estudiar detenidamente el hecho de que un país, o el territorio de un país, logrará su liberación por medio de la fuerza de la lucha unificada y común de las masas de la región mediante etapas de desarrollo desigual y que sólo podrá jugar un papel concreto como base de apoyo para la revolución en toda la región.

            Justo aquí, todos los revolucionarios de la región deben estudiar la labor de Lenin de generalizar la gran Revolución Rusa de Octubre de 1917, la fundación de la Unión Soviética y la experiencia surgida de ésta. Es claro que la verdadera liberación es imposible a menos que sea una parte o sirva a la revolución mundial sobre la base del internacionalismo proletario. Esta es la particularidad de la época del imperialismo y de la revolución proletaria. Los obreros no tienen patria y la consigna ?proletarios de todos los países, uníos? siempre ha hecho a los revolucionarios proletarios persistir en su deber internacional. Es formidable el reto de aplicar los principios universales del marxismo-leninismo-maoísmo a las particularidades de los movimientos de liberación nacional y democráticos de la región, con la guía del gran ideal y anhelo del internacionalismo proletario. Sólo es posible vencer ese reto unificando las luchas por el derecho de las naciones a la autodeterminación y el movimiento proletario. Para comprender esto correctamente, debemos analizar a fondo el concepto de la revolución democrática nacional formulado por Lenin después de la fundación de la Unión Soviética y en el período inicial de la Comintern, y el concepto de la revolución de nueva democracia de Mao.

            Por medio de ese análisis, en las condiciones concretas de la región, es claro que es inevitable que los comunistas revolucionarios tracen una estrategia integrada contra las clases dominantes de la burguesía monopolista de la India y sus agentes de diversos países. Eso hace inevitable la necesidad de convertir la región en una nueva federación soviética del siglo 21. Por tanto, los revolucionarios maoístas de diversos países de la región deben debatir y trabajar por un análisis científico unificado, una estrategia integrada, una estructura organizativa de nuevo tipo y unos planes de lucha a corto y largo plazo.

            Además de las particularidades económicas, políticas, culturales y geográficas, para impulsar el crecimiento del movimiento comunista, la influencia regional del movimiento de Naxalbari dirigido por Charu Mazumdar contra el revisionismo contemporáneo, las relaciones fraternales y el mayor intercambio de ideas y cooperación técnica entre los revolucionarios maoístas, los programas comunes a nivel popular, etc., han estado preparando la base concreta para la realización de esta necesidad histórica. Es claro que mientras más se desarrolla la lucha revolucionaria, más se intensifican las intrigas contrarrevolucionarias y, por tanto, es necesario desarrollar una labor integrada de los revolucionarios.

            El proceso de aplicar los principios universales del marxismo-leninismo-maoísmo a las particularidades de la región, juega un papel concreto en la lucha contra las intrigas del imperialismo yanqui en la región, principalmente en la India. Por eso, como parte integral de la revolución mundial, la iniciativa unificada de esta región será una importante contribución a la revolución mundial. Por ende, es esencial la cooperación principalmente del MRI y otras fuerzas revolucionarias internacionalistas para hacer avanzar el proceso, de forma natural y científica. No obstante, lo importante es la propia iniciativa de los revolucionarios de la región. El camino es difícil y lleno de retos, pero el futuro es brillante; la victoria del internacionalismo proletario y de las masas, es inevitable.