UN MUNDO QUE GANAR
 
Mensaje al Congreso de Fundación del Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta)

 

? Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista

 1º de mayo de 2001

 Estimados Camaradas:

                Casi nunca un partido de vanguardia del proletariado se ha necesitado tanto, ni se ha conformado con tanto esmero como en el caso del recién fundado Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta) [PCI(MLM)]. Ya antes de la formación de la Unión de Comunistas de Irán (Sarbedarán) en 1976, los revolucionarios de vuestro país, armados con la ideología emancipadora del marxista-leninismo-maoísmo, batallaban cuesta arriba para que la ideología echara raíces en las luchas de los pueblos de Irán y por que se construyera un partido proletario, el que es el único que puede dirigir al pueblo para dejar atrás el infierno en que lo tienen atrapado el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático.

                La historia de las últimas décadas es muy conocida: prolongadas luchas contra el régimen del Cha patrocinado por los yanquis; luchas en el movimiento revolucionario iraní entre quienes buscaban el camino fácil al Poder enganchados a la superpotencia soviética, y los maoístas quienes defendían el camino de la guerra popular; y el entusiasmo del pueblo iraní cuando por fin el odiado déspota tuvo que abandonar el trono.

                En ese gran movimiento revolucionario, las nacientes fuerzas del movimiento maoísta iraní jugaron un papel activo y crecieron a pasos agigantados en número e influencia. Pero el movimiento comunista de vuestro país todavía no había dado el paso crítico de formar un partido de vanguardia del proletariado. Por ello y por otros factores, el proletariado, si bien batallaba con heroísmo, no logró ponerse a la cabeza de todo el pueblo.

                Una vil pandilla de mullas, representantes de una ideología feudal reaccionaria, logró embaucar a mucha gente que ya estaba harta de la ?modernización? del Cha patrocinada por el imperialismo. Por sus debilidades y por ciertos errores políticos e ideológicos, a los comunistas les costó trabajo ?ir contra la corriente? que recorría al país entonces, y no surgió un desafío consecuente al dominio de Jomeini.

                Son conocidos los trágicos resultados de la traición de Jomeini: miles de ejecuciones, la abolición de los derechos democráticos, la opresión de las nacionalidades minoritarias, la bárbara opresión de las mujeres iraníes cuyo espíritu revolucionario floreció tanto en la revolución contra el Cha, y el terror generalizado en la sociedad, lo que dejó muy atrás a las medidas represivas del Cha. No obstante, en medio del embate fascista y oscurantista contra el pueblo y la revolución, los camaradas de la Unión de Comunistas de Irán (Sarbedarán) enarbolaron la bandera roja de la revolución armada en la ciudad y los bosques de Amol. Aunque el levantamiento fue aplastado, Sarbedarán escribió una gloriosa jornada en la historia de la lucha del pueblo, que ni siquiera las masacres, la tortura ni los amargos años del exilio lograron suprimir.

                En medio de los avances y retrocesos de la lucha revolucionaria en Irán, en momentos durísimos como en tiempos de marejadas revolucionarias, los maoístas, y sólo los maoístas, representaban los intereses de largo plazo del proletariado y del pueblo. Y únicamente los auténticos comunistas han podido aprender de la experiencia de las masas y de sus propios errores, dar un liderato claro y correcto, y jamás ni nunca renunciar a la orientación y visión de luchar por acabar la explotación de clase en todo el mundo.

                La formación del partido comunista de vanguardia en Irán es un paso verdaderamente trascendental en la historia de la lucha de clases en vuestro país, y sin duda tendrá profundas repercusiones en toda la región y otras partes. Aunque la formación del partido en sí no resolverá automáticamente los problemas de dirigir el avance de la revolución, es una condición indispensable y necesaria para ese avance.

                Mao Tsetung dijo: ?El que sea correcta o no la línea política e ideológica lo decide todo?. La historia del movimiento comunista iraní comprueba los dos aspectos de esta profunda verdad. ¿Cómo quedaron las grandes organizaciones oportunistas del pasado? Con sus errores de derecha y ?de izquierda?, han caído en la bancarrota política, ideológica y organizativa. El futuro le pertenece al partido proletario de vanguardia con sólidos cimientos marxista-leninista-maoístas y con un núcleo de cuadros probados, preparados y templados quienes se dediquen la vida a la causa del pueblo. Con tal partido, se realizarán grandes hazañas.

                Desde la formación del Movimiento Revolucionario Internacionalista, los camaradas de Irán han jugado un papel central. Pese a fuertes ataques debilitantes del enemigo, vuestras fuerzas asumieron una gran responsabilidad en la lucha por la línea maoísta a nivel mundial y vuestra determinación de clase y optimismo revolucionario impulsaron bastante a nuestro trabajo inicial para reagrupar a las auténticas fuerzas maoístas. Juntos, nos hemos fortalecido y aprendido los unos de los otros, y tenemos una unidad a toda prueba.

                Hoy, las masas de Irán de nuevo viven un despertar político. El terror del enemigo, si bien no ha disminuido, ya no intimida tanto como antes. La ilusión de ?reformas? del ?sector democrático? de las clases dominantes está muy raída, a pesar de la labor de muchos oportunistas de remendarla. Para las masas, la vida es intolerable, y anhelan una revolución.

                La historia enseña, en Irán y en el mundo, que por más heroica que sea la lucha del pueblo, únicamente con la dirección del partido proletario se puede alcanzar la auténtica emancipación. Únicamente con una guerra popular prolongada, se puede arrebatar a Irán de las garras del imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, y curar y cerrar las llagas abiertas que ha engendrado el dominio de la reacción. Reconocemos que el PCI (MLM) ha emprendido la tarea sumamente difícil de organizar, iniciar y dirigir una guerra popular hacia la victoria. Confiamos en que con la línea marxista-leninista-maoísta al mando, los auténticos elementos revolucionarios de vuestro país y en especial los obreros y los campesinos pobres, llegarán a ver que únicamente esta línea, y ninguna otra, y únicamente este partido, y ningún otro, podrán forjar el camino hacia adelante.

                Camaradas: Por difícil y sinuoso que sea el camino por delante, con la formación de vuestro partido brillará mucho más el futuro de las masas de Irán y de todo el proletariado internacional.

 

¡Viva el Partido Comunista de Irán (MLM)!

 ¡Gloria a los caídos del movimiento comunista iraní!

 ¡Adelante hacia la guerra popular!

 ¡Viva el internacionalismo proletario!

 ¡Viva el comunismo!