UN MUNDO QUE GANAR
 


Entrevista al Camarada Prachanda

            Tenemos el agrado de presentarles una entrevista al Presidente Prachanda, líder del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) y la Guerra Popular en ese país. La entrevista se llevó a cabo el 28 de mayo de 2001.

Presidente Prachanda, quisiéramos agradecerle por concedernos esta entrevista. Nuestros lectores han estado siguiendo con mucho interés y entusiasmo los avances de la Guerra Popular desde el comienzo. ¿Cómo explica los espectaculares avances de la Guerra Popular y el despertar de las masas, en sólo cinco años?

            Antes que nada, es un honor para mí y expreso mi más sincero agradecimiento a Un Mundo Que Ganar (UMQG) por concederme la oportunidad para esta entrevista. La revista está bien establecida como un arma ideológica importante y de vanguardia del proletariado internacional. Con profundo aprecio hacia UMQG, al Comité del MRI y al Movimiento Revolucionario Internacionalista (en el que participa nuestro Partido), por el sincero apoyo internacionalista para el inicio, defensa y desarrollo de la Guerra Popular, un contingente del ejército proletario internacional, les deseamos constantes avances en su trabajo.

            La raíz de los avances de la Guerra Popular durante el corto período de cinco años surge de claros factores subjetivos y objetivos. El marxismo‑leninismo‑maoísmo y la realidad objetiva nos han enseñado que en la presente época del imperialismo y de la revolución proletaria, existe una base objetiva universal, en general, para el inicio, defensa y desarrollo de la Guerra Popular en los países oprimidos y subdesarrollados del tercer mundo. Para emprender la estrategia de la guerra popular prolongada en esos países, el problema principal es, en nuestra opinión, el problema de los preparativos subjetivos. El principal aspecto de los preparativos subjetivos es el desarrollo de un partido comunista de lucha de nuevo tipo basado en el marxismo‑leninismo‑maoísmo. El rápido desarrollo de la guerra popular es inevitable una vez resuelto el problema del liderato mediante una intensa lucha contra las tendencias enemigas, principalmente el revisionismo de derecha, en el movimiento proletario. Para las masas no hay otra alternativa que la rebelión y la revolución, dadas las condiciones objetivas de explotación, represión y pobreza en los países semifeudales y semicoloniales del tercer mundo.

            Nuestro primer paso fue comprender correctamente la ciencia del marxismo‑leninismo‑maoísmo. Luchamos por unirnos a la ardua y desafiante lucha ideológica realizada por los verdaderos comunistas revolucionarios del mundo contra la contrarrevolución china tras la muerte del Camarada Mao Tsetung. Profundizamos nuestro estudio tomando como punto de partida la síntesis de la Gran Revolución Cultural Proletaria, la más alta expresión de la lucha de clases consciente. Hicimos un estudio intenso de la lucha ideológica que surgió en el proceso de desarrollo del Partido Comunista de Perú (PCP), el Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos (PCR,EU) y en otros países. Mediante un constante intercambio ideológico con el Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista, fuimos conociendo las principales tendencias en el mundo de hoy y obteniendo la más alta comprensión colectiva del proletariado internacional. Fuimos aprendiendo de los aspectos positivos y negativos de los movimientos nacionales y revolucionarios de la India, las Filipinas, Turquía, Irán, Sri Lanka y otros países. En resumen, guiados por el deseo de conocimiento, nos esforzamos por armar ideológicamente al Partido tanto como fuera posible con la conciencia avanzada del proletariado.

            Esa lucha por claridad ideológica estuvo inextricablemente ligada a la lucha de clases de las masas de Nepal y a la lucha contra diferentes variantes de oportunismo de derecha. A partir de la conciencia avanzada del proletariado internacional, aplicamos diferentes formas de la línea de masas para desarrollar la conciencia y el deseo de liberarse de las masas. De acuerdo al principio de unirnos a las masas en toda circunstancia, el Partido aplicó diferentes tácticas, abiertas y clandestinas, legales e ilegales, avanzar y retroceder, etc. Resumimos las experiencias acerca de la unidad y la escisión en el movimiento comunista. Para ampliar nuestros lazos con las masas, dimos importancia al desarrollo de diferentes organizaciones de masas, foros, etc. En este proceso, el Partido ha estado siguiendo la política de la solidez estratégica y la flexibilidad táctica con particular seriedad.

            Por último, después de una detenida investigación de las lecciones del marxismo‑leninismo‑maoísmo y de las particularidades nacionales e internacionales actuales, el Partido concretizó su compromiso teórico con la gran marcha hacia el comunismo y proclamó la Guerra Popular el 13 de febrero de 1996 en una rebelión en todo el país. La Guerra Popular ha alcanzado la etapa actual tras completar seis planes estratégicos con políticas básicas como: acciones descentralizadas dentro de un plan y dirección centralizados; equilibrio entre ofensivas políticas y militares contra el enemigo; justificación política de acciones militares y justificación militar de acciones políticas; utilización de las contradicciones entre los enemigos para aislar al enemigo principal; organización y movilización de las masas en la mejor y más rápida forma posible como enseñaba el Camarada Mao; etc. En nuestra opinión, la verdadera clave para el rápido desarrollo de la Guerra Popular es la fusión entre la ciencia de la revolución proletaria y las necesidades y el espíritu combativo de las masas. Es decir, el factor principal y decisivo de este desarrollo es la línea política e ideológica correcta del Partido.

En los últimos meses, hemos leído informes de operaciones militares de las fuerzas armadas populares en una escala nunca vista.... ¿Cómo van las cosas en el proceso de construir un ejército popular?

            El Partido ha estado luchando por desarrollar el ejército popular de acuerdo a los principios universales del marxismo‑leninismo‑maoísmo: ?sin un ejército popular, nada tendrá al pueblo?, ?el poder nace del fusil? y ?mar de masas armadas?, que son los requerimientos para la revolución. La política del Partido ha sido desarrollar bases de apoyo y zonas guerrilleras en todo el país y construir las fuerzas armadas con una fuerza principal, fuerza secundaria y fuerza de base (o local). En esta forma de acción, la primera, segunda, tercera y cuarta prioridades han sido: emboscar y minar, redadas y ataques de comandos, diversas formas de sabotaje y aniquilación selectiva, respectivamente.

            Para asegurar la participación directa de las masas en actividades armadas, el Partido ha promovido acciones armadas de las masas y también propaganda armada como parte de las campañas militares, las cuales han jugado un papel importante en asegurar la participación de las masas en la Guerra Popular. Siguiendo el principio de ?aprender a combatir en el curso mismo de la guerra?, el ejército popular está ahora en una posición de conducir acciones al nivel de batallón temporal [varios cientos de soldados] en términos de formación militar; compañías permanentes y temporales han sido formadas bajo los comandos regionales; y docenas de pelotones regulares y cientos de escuadras regulares están en acción. Las masas se han enrolado por miles a las milicias populares, como fuerzas de base. Este proceso de enrolamiento en las formaciones militares está avanzando rápidamente. Recientemente el Partido decidió organizar esta gran estructura de las fuerzas armadas populares, que con un comando más unificado y centralizado, han capturado algunos cuarteles enemigos de distrito y muchos otros cuarteles de las fuerzas militares. Por lo tanto, ha decidido en principio establecer un cuartel general central y un estado mayor general, nombrar colectivamente a las tres fuerzas armadas Ejército Popular de Liberación y hacer un pronunciamiento público al respecto, intensificar la guerra de movimientos, centralizar, descentralizar y transferir de acuerdo a las necesidades, etc., con el propósito de convertir cada aldea en una trinchera contra el enemigo. Las actividades militares han estado sacudiendo al país.

¿Cuál es la situación con relación a la construcción de un nuevo poder popular? ¿Qué forma de gobierno existe en las bases de apoyo?

            A partir del primer año después del inicio, ha estado en la agenda del Partido la cuestión de la organización del poder popular local. Desde entonces ha habido una situación de vacío de poder en muchas zonas rurales del oeste del país. Ahí, las semillas del nuevo poder popular han brotado en forma de los Comités Populares Unidos bajo el liderato del Partido. Después de las últimas victorias militares del ejército popular, el enemigo se ha encerrado en los cuarteles en la región del oeste y en otros distritos del país. Así, amplias zonas rurales se han convertido en una forma de zona liberada. No están totalmente liberadas, ya que la principal fuerza militar del enemigo todavía tiene que ser derrotada. Sin embargo, en el oeste de Nepal, en varios distritos de la principal base de apoyo ya se han llevado a cabo elecciones para el gobierno popular a nivel local y de distrito, el cual asume la forma de un gobierno democrático unido de fuerzas patrióticas, democráticas y de izquierda antifeudales y antiimperialistas. El gobierno local ha sido elegido directamente por las masas, y los representantes del poder popular local han elegido a los gobiernos populares de distrito. Estos gobiernos, conocidos como Comités Populares Unidos Locales, ejercen en esencia las funciones de formulación y ejecución de las políticas relacionadas a los órganos legislativo, ejecutivo y judicial.

            Para facilitar las diferentes funciones bajo su jurisdicción, estos gobiernos populares, bajo el liderato del Partido, están conformados, entre otros, de los departamentos de Construcción, de Cooperativas, de Reforma Agraria, de Conservación Forestal, de Seguridad, de Educación y Cultura y de Salud. El sistema de representantes electos revocables por las masas ha sido implementado desde el principio, en caso de ser necesario. Los Comités Populares Unidos Locales han estado creciendo en la base de apoyo principal del oeste de Nepal y en las bases de apoyo bajo los comandos regionales en todo el país.

            Como necesidad a causa de los nuevos avances, el Partido ha decidido constituir un organismo de frente único que jugará el papel de comité organizador de gobierno de nueva democracia a nivel central, para la defensa, consolidación, expansión y coordinación del gobierno popular local. Lo importante es que el Partido ha estado impulsando el desarrollo del frente único de diversas clases, castas, nacionalidades y regiones oprimidas por el feudalismo y el imperialismo, de acuerdo a las condiciones específicas de la sociedad. Aunque el Partido defiende el derecho de las nacionalidades oprimidas a la autodeterminación, ha lanzado su programa de autonomía para las masas de las nacionalidades y regiones oprimidas. Esta política y programa reflejan una política de ?unirse y luchar? sobre una base democrática, contra la política del enemigo de ?dividir y vencer?.

            Nuestro Partido tiene la firme convicción de que el comité organizador central del gobierno popular coordinará el gobierno popular local y jugará un papel importante en la preparación de la futura insurrección.

El Partido ha hablado de la posibilidad de negociar con las autoridades del viejo Estado. ¿Podría explicar las bases de ese planteamiento?

            Lo de las negociaciones con el viejo Estado es un tema muy delicado en el movimiento revolucionario. En la experiencia de la revolución del pasado al presente, las clases dominantes reaccionarias han utilizado las negociaciones como un arma para engañar a las masas, maquinar escisiones en el movimiento revolucionario y allanar el camino para una masacre en gran escala. El marxismo‑leninismo‑maoísmo nos ha enseñado que el que se negocie o no con el viejo Estado depende del análisis concreto de las condiciones concretas. El factor principal y decisivo es defender los intereses fundamentales de las masas y de la revolución. Los principios que nos guían en la cuestión de las negociaciones son la síntesis y experiencias del Tratado Brest‑Litovsk bajo el liderato de Lenin y las negociaciones de Chunching bajo el liderato de Mao.

            Las negociaciones son un frente de batalla que el movimiento revolucionario tiene que enfrentar en ciertas condiciones concretas. Hemos lanzado un serio debate y estudio sobre el tema de las negociaciones a la luz de las experiencias negativas del pasado y el presente, incluida la del Perú. Hemos luchado, por un lado, contra el dogmatismo estrecho y, por el otro y principalmente, contra el capitulacionismo de derecha, y nos hemos esforzado por desarrollar la concepción marxista‑leninista‑maoísta dentro del Partido y entre las masas en general. La declaración del Comité del MRI [ver UMQG #1995/21] y otros materiales que combaten la Línea Oportunista de Derecha en el Perú, han constituido importantes factores motrices en este proceso. Hablamos en serio en el Partido y con las masas acerca de no tener ninguna ilusión en las negociaciones aun si el liderato principal del Partido cayera en manos del enemigo.

            Es importante ver este problema correctamente en el contexto de las condiciones particulares del actual balance internacional de poder entre la revolución y la contrarrevolución y, principalmente, en el contexto de la situación política concreta de Nepal. Es muy evidente que subjetivamente el poder de la revolución es más débil ahora. Dirigir una revolución proletaria a la victoria en un país pequeño y pobre como Nepal definitivamente es un reto. Aprovechar al máximo la flexibilidad táctica de maniobrar a la derecha y a la izquierda, avanzar y retroceder, es una necesidad inevitable de las circunstancias. La Guerra Popular ha avanzado de forma rápida debido al equilibrio que ha forjado entre la solidez estratégica y la flexibilidad táctica, y entre la ofensiva política y la ofensiva militar.

            El Estado reaccionario está llegando al extremo de la crisis política. La Guerra Popular está en el centro del escenario político nacional. Cada camarilla parlamentaria está atravesando una extrema crisis de contradicciones internas, y la número uno de su agenda es la Guerra Popular. Debido a su propia crisis, desde el comienzo las clases dominantes han alardeado de que están a favor de las negociaciones y colaborado para atraer a su lado a los sectores medios urbanos. Para aislar al enemigo principal y educar a los sectores medios, hemos aclarado que no estamos en contra de las propias negociaciones y que estaríamos listos para luchar en la mesa de negociaciones si se cumplieran ciertas condiciones. Esta posición ha suscitado otro debate fuerte en el escenario político nacional. Por último, desenmascaramos las maniobras detrás del alboroto de las negociaciones y un gran sector de las masas pasó al lado de la Guerra Popular. Lo sintetizamos como la política de Mao de ?combatir medida por medida?.

            Ahora avanzamos a partir de la consigna principal de consolidar y expandir las bases de apoyo y marchar hacia el establecimiento del gobierno popular central. Las últimas acciones militares transcendentales son el resultado del mismo plan y consigna. Y, como táctica inmediata, hemos hecho un llamado a la disolución de la constitución y del sistema parlamentario y a una conferencia de todos los sectores de la población para la formación de un gobierno interino. Hemos dejado claro que si el viejo Estado quiere negociar una solución política, estamos listos. En el contexto político actual, esta consigna ha jugado un importante papel aislando al sector duro de las clases dominantes, educando más ampliamente a las masas contra la hipocresía parlamentaria y elevando la Guerra Popular a otro nivel. Es importante captar que si el Partido fuera a llevar a cabo su política y programa para las negociaciones, si la situación así lo requiriera, la Guerra Popular estaría más cerca de la victoria.

            Por último, queremos aseverar que no hay fundamento para depositar ilusión alguna en el tema de las negociaciones para hacer avanzar la Guerra Popular y la revolución a la victoria ni tener temores al respecto. Confiamos en que estamos aplicando creativamente el marxismo‑leninismo‑maoísmo contra el capitulacionismo de derecha y el dogmatismo sectario, con el propósito de vencer al enemigo en el frente de negociaciones también, mientras tomamos iniciativa propia en una situación de continua victoria de la Guerra Popular.

Algunos de nuestros lectores han preguntado cuál es la diferencia entre esta política de negociaciones y la de la Línea Oportunista de Derecha en el Perú.

            No puede haber comparación alguna entre la concepción de las negociaciones anteriormente mencionada y la Línea Oportunista de Derecha (LOD) en el Perú. Nos sorprende un poco que algunos amigos de otros países tengan tales grandes ilusiones y poco conocimiento acerca de la verdadera situación en Nepal y la política del Partido. En este contexto, lamentamos no haber sido capaces de poner en claro antes la situación política concreta y la esencia de la política del Partido.

            La LOD en el Perú ha hablado de negociaciones con la visión de liquidar la Guerra Popular; nosotros hablamos de combatir en el frente de negociaciones así como por el objetivo de llevar la Guerra Popular a la victoria. La LOD apareció al interior de la prisión en forma de capitulacionismo, mezclada con las intrigas del enemigo, en un momento de serio retroceso para la Guerra Popular tras la captura del liderato central por el enemigo; nosotros hablamos de realizar negociaciones con plena iniciativa propia con el fin de destruir al enemigo, cuando la Guerra Popular avanza victoriosa y rápidamente. La LOD ha traicionado los avances revolucionarios y el espíritu revolucionario de las masas; el debate sobre las negociaciones que nosotros hemos realizado ha capacitado políticamente a las masas para tener una participación con mayor compromiso en la revolución contra el enemigo. La LOD es producto de un pensamiento derrotado; nuestro debate sobre las negociaciones es una táctica revolucionaria formulada en forma consciente y equilibrada después de sacar lecciones de la misma experiencia negativa en el Perú.Por lo tanto, hay una diferencia, como el día y la noche, entre los dos planteamientos. A mi parecer, no es necesario agregar nada más sobre el tema.

¿Cómo ve la relación entre la revolución de nueva democracia en Nepal y la lucha en marcha en otros países?

            La revolución de nueva democracia en Nepal es una parte integral de la revolución proletaria mundial. Por tanto, tiene una relación estrecha e inseparable con los movimientos de liberación nacional, democráticos y socialistas de otros países. Las características fundamentales de la época del imperialismo y de la revolución proletaria, el proceso colonizador asesino de saqueo del mundo mediante el capital financiero bajo el seudónimo de globalización y liberalización por el imperialismo, y el enorme impacto del cambio cualitativo de las tecnologías informáticas, especialmente la electrónica, definen las relaciones específicas entre los movimientos revolucionarios de diferentes países. Esta situación ha realzado la importancia práctica de la gran teoría del internacionalismo proletario. La situación actual en que cualquier suceso positivo o negativo en cualquier rincón de la Tierra tiene un impacto instantáneo a todo el mundo, ha estado preparando el terreno material para el comunismo mundial a una velocidad sorprendente. Esta situación ha realzado cualitativamente el proceso de la revolución en cada país afectando el movimiento revolucionario de otros países. Por ende, es necesario que los revolucionarios proletarios hagan nuevos avances en sus actividades conscientes para hacer avanzar la revolución mundial sobre la base del internacionalismo proletario.

            En la Guerra Popular de Nepal, hemos hecho la profunda valoración de que no es posible concebir su desarrollo sin tomar en cuenta las experiencias dirigidas por el PCP, el PCR,EU, el MRI y los revolucionarios de la India, Turquía, Irán, la Filipinas y otros países desde la muerte del Camarada Mao. El rápido desarrollo actual sería inconcebible sin el apoyo de los revolucionarios comunistas y los pueblos amantes de la libertad de diferentes países, y particularmente del Movimiento Revolucionario Internacionalista, durante el período del histórico inicio de la Guerra Popular. Por eso, hemos concebido la revolución de nueva democracia en Nepal como una base de apoyo de la revolución mundial, internacionalista de contenido y nacional de forma. Nos hemos esforzando por desarrollar una fuerte solidaridad con las luchas de otros países, cualquiera que sea su nivel de desarrollo, para aprender de sus experiencias y ellos de las nuestras. Nuestro alto nivel de conciencia de este deber internacionalista proletario hizo resaltar con particular seriedad la concepción leninista de la fusión entre el movimiento proletario y el movimiento de liberación nacional en nuestra II Conferencia Nacional.

¿Cuál es la meta de esta lucha? ¿Qué diferencia tiene de las luchas que están llevando a cabo fuerzas nacionalistas en otras partes del sur de Asia, por ejemplo?

            Es muy claro que el propósito fundamental de nuestro movimiento es contribuir hacia la realización del comunismo acabando con todas las formas de explotación del hombre por el hombre de la faz de la Tierra. Justo antes del inicio histórico de la Guerra Popular, pusimos en claro nuestro compromiso teórico de que esta guerra avanzaría como integrante de la revolución proletaria mundial y que no entregaría las armas sino hasta la construcción del comunismo. Y de mayor importancia, es necesario captar que sólo avanzando bajo la guía del marxismo‑leninismo‑maoísmo, la ideología universal e invencible del proletariado, la última y más revolucionaria clase de la historia, es posible alcanzar el gran futuro dorado de la humanidad.

            En la actual etapa de desarrollo social, diversas fuerzas nacionalistas en el sur de Asia que están combatiendo con valor por el derecho a la autodeterminación, no son capaces de captar las particularidades de la época del imperialismo y de la revolución proletaria. Por su estrecha visión, estas fuerzas no ven que es históricamente imposible para cualquier movimiento de liberación nacional triunfar sin ser parte del movimiento proletario mundial con el liderato del proletariado. No darle un liderato correcto a las aspiraciones de liberación nacional de las masas es una debilidad de los partidos políticos del proletariado. Los revolucionarios proletarios deben esforzarse al máximo para superar esta debilidad. Los movimientos nacionales no son un estorbo para los movimientos proletarios, son movimientos fraternales que tienen que ser dirigidos sobre la base del marxismo‑leninismo‑maoísmo. También es claro que a menos que los dirijan los partidos políticos del proletariado, en esencia serán una herramienta de una u otra de las camarillas imperialistas. Si no son parte de la revolución proletaria, seguramente serán parte del imperialismo. Tal es el destino histórico de los movimientos nacionales.

            Hemos estado hablando de la liberación nacional desde el comienzo mismo de la Guerra Popular, de acuerdo al principio leninista de la fusión del movimiento de liberación nacional con el movimiento proletario. Es importante señalar que en nuestra II Conferencia Nacional, se formuló el concepto de una ?nueva Federación Soviética del Sur de Asia? con el objetivo estratégico de darle dirección proletaria a las aspiraciones de liberación nacional de los pueblos de esa región.

Muchos observadores han notado la participación de las masas de mujeres en la lucha revolucionaria de Nepal. ¿Qué importancia tiene este fenómeno?

            El aspecto principal del rápido desarrollo y avance de la Guerra Popular es definitivamente la participación de las masas de mujeres. Los reaccionarios y los revisionistas están ?pasmados? por esta participación y el sacrificio y dedicación que ellas han puesto en la Guerra Popular. Las guerrilleras han abierto a la fuerza la cárcel del viejo Estado, como el primer acto heroico de su caso en la historia de Nepal, como fuente de gran inspiración para las mujeres de todo el mundo. En las vastas zonas rurales, las mujeres trabajadoras han enfrentado heroicamente las indescriptibles atrocidades y brutalidad de las violaciones tumultuarias de los enemigos. Aun cuando el enemigo les haya arrancado los ojos y quemado el cuerpo de la manera más brutal, las mujeres han permanecido firmes en su lucha por la liberación. Objetivamente, las mujeres, con su sacrificio y dedicación a la Guerra Popular, han dejado atrás a los hombres. Miles de mujeres han salido de las cocinas del país para convertirse en combatientas por las masas. Miles de mujeres han aguantado una miseria inimaginable para ayudar a la Guerra Popular. El Partido ha realizado actividades y planes para capacitar a líderes comunistas mujeres como garantía del avance de la revolución.

            Los factores motrices de semejante participación de las masas de mujeres en el movimiento es la política correcta del Partido: de desencadenar el espíritu de rebelión generado por las condiciones materiales de la sociedad. Por su carácter de clase, la burguesía nunca confía en la capacidad de las mujeres; de otro lado, el proletariado reconoce el inmenso potencial de las mujeres. Por tanto, únicamente el proletariado puede dirigir a las mujeres a la liberación. Desde el principio, nuestro Partido ha defendido la cuestión de la mujer como uno de los factores decisivos que probablemente decidan el curso de la revolución. Con la organización de las mujeres al lado de los hombres en el ejército guerrillero, las mujeres por primera vez se han sentido liberadas de cientos de años de patriarcado feudal y han tomado en manos propias su destino. Tras cinco años de experiencia, el Partido ha impulsado una organización y planes especiales para desarrollar las habilidades de liderato de las mujeres. El Partido desenvuelve un plan de largo plazo para formar de entre las mujeres sujetas a la doble explotación y opresión de clase y género, líderes en pie de igualdad con los hombres en los comités del Partido, desde el nivel local hasta el central, en los diversos niveles del poder popular y en el ejército popular. Es muy importante formar muchísimos continuadores comunistas de entre las mujeres, a fin de hacer avanzar la revolución y de prevenir el peligro de la contrarrevolución.

            La sociedad es una mezcla de comunidades arias y de otras nacionalidades. En la opresión al interior de la familia, las mujeres de las comunidades arias están sujetas a viles atrocidades del patriarcado feudal hindú; las mujeres de Mongolia y otras nacionalidades oprimidas sufren relativamente menos opresión patriarcal. Como nuestro movimiento estuvo más concentrado en la región no aria del oeste del país, las tradiciones culturales propiciaron una mayor participación de las mujeres. En la comunidad aria, como hay más explotación y mayores atrocidades contra las mujeres, la Guerra Popular aplicó un método concreto para su liberación, y ha estado aumentando la participación de las mujeres de esta comunidad. Por ende, se ha acelerado la participación de las dos comunidades.

Hace poco, el Partido celebró su II Conferencia Nacional (ver extractos de las resoluciones en las páginas 49‑57); ¿podría resaltar los logros principales de esta conferencia?

            Abrimos paso en medio de las intrigas y artera represión del enemigo y así rematamos de forma histórica y triunfante la II Conferencia Nacional. El triunfo histórico se ha convertido en un poderoso golpe contra el enemigo. Su aspecto histórico es claro en las importantes resoluciones de largo alcance, consideradas transcendentales por el Partido.

            El tema principal de la Conferencia fue la síntesis ideológica a partir de los últimos cinco años de experiencia de la Guerra Popular y el esbozo de la futura dirección de la Guerra Popular. La conferencia triunfó de lleno en este sentido, adoptando de forma unánime esta síntesis ideológica en forma del ?Camino Prachanda? del documento Gran salto adelante: Necesidad inevitable de la historia. El documento presenta diversas ideas del Partido en forma de un balance del movimiento comunista internacional, un análisis de la particularidad de la situación internacional actual y las acciones que hay que aprender de ellas, una resolución sobre el sur de Asia, una síntesis general de la historia de Nepal, un repaso de la historia del movimiento comunista de Nepal, una nueva evaluación de la historia del Partido, un resumen de los tres instrumentos de la revolución, una discusión de la línea de masas y una resolución sobre grandes avances; al final, se presentó un resumen del plan para el futuro. El documento, que fue adoptado de forma unánime mediante un debate vivo y democrático proletario de alto nivel, ha unificado al Partido sobre una nueva base. Por eso, el Partido ha dicho que fue una Conferencia de unidad y victoria.

            Después de divulgar las resoluciones de la Conferencia, especialmente la resolución sobre el ?Camino Prachanda?, se suscitó un gran alboroto entre los reaccionarios y revisionistas, mientras que en las masas revolucionarias ha generado gran entusiasmo. En el período posterior, las victorias militares y los mítines y manifestaciones de cientos de miles representan la transformación de las resoluciones de la Conferencia en una fuerza material.

¿Qué cambios ha habido en el Partido desde el comienzo de la Guerra Popular?

            Como dijo el Camarada Mao, la Guerra Popular no es sólo el arte de combatir contra el enemigo sino también una forma de depurarse uno mismo. Así lo hemos dejado bien claro desde el principio. La experiencia de cinco años lo ha demostrado en la práctica. Primero, el inicio de la Guerra Popular ha hecho una transformación cualitativa de la estructura revolucionaria del Partido y de su estilo de trabajo. Segundo, el Partido ha sido capaz de concentrarse en las clases de abajo, y se han operado cambios importantes en la composición de clase de los cuadros del Partido. Tercero, ha liberado a innumerables cuadros del Partido de la vieja tradición reformista, lo que le ha dado nuevos aires al Partido, y continúa así. Cuarto, la Guerra Popular ha salido victoriosa contra la tendencia de Alok, incluidas las desviaciones sectarias y anarquistas [se refiere a la lucha del Partido contra Alok, un ex líder que se pudrió) y en el proceso se ha creado un ambiente para una nueva unidad sobre una nueva base. Quinto, ha preparado la base material para emprender y rematar la campaña de rectificación del Partido. Sexto, ha establecido al Partido como el único partido revolucionario entre las masas en todo el país. Séptimo, ha elevado al Partido al nivel actual de síntesis ideológica. De esta forma, la Guerra Popular ha contribuido y sigue contribuyendo de forma cabal en el proceso de proletarización material e ideológica.

La conferencia puso mucho énfasis en algunos puntos de la historia del movimiento comunista internacional. ¿Por qué es necesario tal estudio? ¿Qué lección deja para el futuro?

            ¡Sí! La II Conferencia Nacional se ha esforzado bastante por aprender de la historia del movimiento comunista internacional. Como hemos alcanzado la cima de la victoria histórica en la lucha por el Poder, ¿por qué tuvo que sufrir nuestra clase semejante retroceso en el mundo? En sí, es un tema muy importante. Hemos dicho, correctamente, que es resultado de las leyes de los avances y retrocesos de la lucha de clases, la vil traición de los revisionistas y las intrigas de los imperialistas. No obstante, esta explicación no es suficiente para conducir a toda la verdad y no generará confianza entre las masas para la revolución.

            En el desarrollo de cualquier objeto o proceso, el factor interno siempre es el principal. Lo importante es encontrar en dónde, en el pasado, no pusieron atención los representantes revolucionarios de nuestra clase o cuáles fueron sus debilidades en el terreno ideológico. Por medio del telescopio y microscopio del marxismo‑leninismo‑maoísmo, podemos descubrirlo. Hemos prestado atención a este tema, tras cinco años de experiencia, para hacer avanzar la revolución y para tomar conciencia de la necesidad de protegernos contra el peligro de la contrarrevolución. Hemos tomado la experiencia de la Gran Revolución Cultural Proletaria como punto de partida en nuestro estudio. En el proceso de estudio y discusión, hemos concentrado en la evaluación del Camarada Mao, de que la línea del Camarada Stalin contenía un 30% de errores.

            Hemos ido más allá de la evaluación del Camarada Mao de que a pesar de haber sido un gran y honrado marxista‑leninista, el Camarada Stalin tenía algo de metafísica, subjetivismo y dogmatismo en su concepción de la filosofía materialista dialéctica. Nuestro Partido ha abierto la puerta para el estudio de cuestiones como: por qué en su concepto del partido el Camarada Stalin no pudo comprender la ?unidad de los contrarios? y contribuyó al surgimiento del hoxhismo; sus errores sobre la naturaleza y conducción de la lucha de clases en el socialismo; la dirección e instrucciones erróneas en muchas ocasiones sobre la relación entre el socialismo soviético y la revolución mundial; el error de generalizar la necesidad soviética de formar un frente unido durante la II Guerra Mundial; su énfasis unilateral en el crecimiento de la producción y el desarrollo de las fuerzas productivas como garantía para el avance del socialismo; algunos problemas en su interpretación del concepto leninista de unir los movimientos de liberación nacional con los movimientos proletarios; su incapacidad de comprender la importancia de las contribuciones del Camarada Mao y de la revolución china; etc. En la experiencia de la lucha de clases y de la lucha ideológica, hemos visto que muchos grupos y viejos líderes en Nepal, que dicen seguir el ?pensamiento Mao Tsetung?, han estado viendo el marxismo desde el ángulo hoxhista dogmato‑revisionista. Ven y perciben al Camarada Stalin no por los ojos de Mao, sino por los de Enver Hoxha. Esto levantó obstáculos durante décadas al desarrollo de la revolución en Nepal, y aún hoy es necesario luchar contra esta tendencia. En casi todos los países del mundo los movimientos comunistas han estado enfrentando este problema en mayor o menor grado. La nueva generación de revolucionarios comunistas no debe estar renuente a aprender de los errores del Camarada Stalin, porque han quedado al desnudo la esencia reaccionaria del trotskismo, el revisionismo jruschovista, el eurocomunismo, el ?hoxhismo?, el ?centrismo de Ho Chi Minh?, el ?juche? de la República Democrática Popular de Corea y otras tendencias erróneas. Al menos por ahora no hay peligro de que tales revisionistas saquen provecho de nuestro genuino deseo de aprender de la historia. Este deseo ayudará muchísimo a comprender con mayor firmeza el marxismo‑leninismo‑maoísmo, darle un liderato correcto a la revolución y prevenir el peligro de la contrarrevolución.

La Conferencia habla del ?Camino Prachanda?. ¿Podría explicar el planteamiento, en pocas palabras?

            Mediante la aplicación de la verdad universal del marxismo‑leninismo‑maoísmo a la particularidad de la sociedad nepalesa y principalmente mediante un resumen de la experiencia de los cinco años torrenciales de Guerra Popular, la Conferencia concluyó que se había desarrollado un determinado sistema de ideas, el que se ha llamado ?Camino Prachanda?. El Partido ha propuesto esta frase porque representa la expresión unificada del liderato colectivo y del ?liderato correcto y continuo? del Camarada Prachanda. El partido considera el Camino Prachanda como un enriquecimiento del marxismo‑leninismo‑maoísmo. Con esta definición concreta, la Conferencia ha denominado Camino Prachanda a un sistema de ideas que es más que la línea general del Partido pero que todavía no se ha desarrollado al nivel de un ?pensamiento?. El Partido ha definido el Camino Prachanda en el contexto de Nepal como un nuevo eslabón de marxismo creativo, en oposición a los revisionistas de derecha y los dogmáticos sectarios. La Conferencia ha resumido correctamente el papel de los mártires inmortales de la Guerra Popular, las masas en general, los combatientes revolucionarios, las bases de todo el Partido, el equipo central de líderes y el MRI, con los comunistas revolucionarios del mundo, en el desarrollo del Camino Prachanda como un sistema específico de ideas. El Partido tiene la seguridad de que la síntesis del Camino Prachanda servirá a la revolución mundial dándole dirección a la marcha hacia delante de la revolución de Nepal.

¿Cuál ha sido la relación entre el Partido y el movimiento comunista internacional?

            La relación entre nuestro Partido y el movimiento comunista internacional ha sido particularmente profunda. El hecho de que desde la formación del MRI en 1984, nuestro Partido ha sido miembro activo, confirma este vínculo. Por medio del MRI, adquirimos gran inspiración y ayuda de las excelsas experiencias de la Guerra Popular en el Perú. La Guerra Popular de Nepal ha sido, en esencia, una actividad colectiva de nuestro Partido y del movimiento comunista internacional debido al proceso de intercambio y continuo debate en todo el proceso de preparación, inicio y desarrollo de la Guerra Popular. Esta realidad refleja la particularidad y grandeza de nuestra relación. Es más, hemos mantenido un estrecho vínculo con los partidos revolucionarios en la India, quienes han dado gran ayuda en diferentes formas para el desarrollo de la Guerra Popular.

            Nuestro Partido y las masas han dado gran importancia a esta relación con el movimiento comunista internacional. Hemos comentado que si la Guerra Popular enfrentara un gran revés, sería un revés no sólo para el Partido sino también en gran medida para el movimiento comunista internacional. Es evidente que nuestra relación con el movimiento comunista internacional es algo distinto a otras relaciones en el pasado. Confiamos en que, al desarrollar el movimiento revolucionario bajo la guía de la gran ideología del marxismo‑leninismo‑maoísmo y el internacionalismo proletario, este vínculo servirá a la revolución mundial de forma aún más profunda.

¿Cómo ve la relación entre la revolución en Nepal y el resto de la región del sur de Asia?

            Debido a las condiciones concretas económicas, políticas, culturales y geográficas, es necesario llevar de manera coordinada los procesos revolucionarios de todos los países de esta región. Hemos estado enfatizando la importancia de coordinar los movimientos revolucionarios en el sur de Asia, porque la región está desarrollándose como un importante centro de la revolución mundial, y porque los imperialistas, especialmente los yanquis, han estado poniendo la mira en esta región y las clases dominantes expansionistas de la India, que sueñan con ser los amos de la región, se están arrodillando ante los imperialistas yanquis. En este proceso de trabajo colectivo, hemos apuntado hacia la posibilidad de desarrollar una ?nueva Federación Soviética en el Sur de Asia?. Hemos considerado en serio la importancia de desarrollar la revolución en el sur de Asia con una gran estrategia.

            La revolución de Nepal y nuestro Partido han mantenido una viva relación con los partidos y movimientos revolucionarios de la India, Bangladesh y Sri Lanka. Pensamos que los partidos revolucionarios y la revolución de la India jugarán el papel más importante.

¿Qué sugerencias daría a los camaradas de otros países que luchan por iniciar o desarrollar una guerra popular?

            A todos los camaradas que están esforzándose por desarrollar diferentes frentes de guerra de una única campaña de revolución proletaria mundial, nosotros, desde el frente de guerra de Nepal, queremos expresarles nuestros mejores deseos de que los camaradas tengan buenos resultados en la aplicación de los principios universales del marxismo‑leninismo‑maoísmo a las condiciones concretas de sus respectivos países. Por sinuoso que sea el camino, la victoria de la revolución proletaria mundial es inevitable.