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¡A condenar
la ocupación israelí y a apoyar la justa lucha del pueblo palestino!
Comité
del Movimiento Revolucionario Internacionalista
16 de octubre de 2000
Desde el 28
de septiembre, los matones israelíes han estado disparando balas
de hule y plomo, municiones antitanques y proyectiles desde helicópteros
artillados contra jóvenes y niños palestinos. En unas cuantas semanas,
ha habido más de 100 muertes y miles de heridos. Las tropas israelíes
disparan a las ambulancias de la Media Luna Roja a fin de rematar
a los heridos. No obstante, los padrinos yanquis de este Estado
colono condenan a los palestinos y les echan la culpa de esta bestialidad.
Con el apoyo de sus amos yanquis, el primer ministro israelí Barak
ladra con arrogancia de que va a desatar un millón de veces más
potencia de fuego contra la juventud palestina.
Cientos de
miles de habitantes de los países árabes y del Medio Oriente ya
se han tomado las calles en apoyo de la justa lucha del pueblo palestino.
Nos unimos a ellos y convocamos al proletariado y a las masas del
mundo a condenar y oponerse resueltamente a la agresión del criminal
ejército y policía secreta israelíes. Una vez más, subrayamos que
es el gobierno yanqui el cual arma y financia al Estado sionista
israelí, que nació con la ilegítima ocupación de Palestina. Israel
es un perro controlado por el imperialismo yanqui, cuyos intereses
defiende atacando con violencia a las masas de Palestina, de los
países vecinos y de toda la región.
Si bien es
infame el despliegue israelí contra los jóvenes lanza‑piedras,
es inspiradora la intrépida lucha del pueblo palestino, pues demuestra
la gran verdad que Mao Tsetung siempre señaló: dondequiera que haya
opresión, habrá resistencia. Por un lado, estos acontecimientos
revelan que las conversaciones y promesas fraguadas por los Estados
Unidos, sobre el ?proceso de paz? y ?una solución duradera?, no
son más que mentiras, cuyo propósito es obtener estabilidad para
su gendarme mesooriental. Por otro lado, la lucha de las masas palestinas
demuestra una vez más que no dejarán que se les arrebate su patria
mediante tales sucias maniobras.
Según los
sueños del imperialismo yanqui sobre un ?nuevo orden mundial?, el
pueblo palestino debe someterse sumisamente y aceptar la existencia
y papel opresor de Israel en la región. Y Arafat sueña con que los
Estados Unidos le conceda un mini‑Estado palestino. Arafat
sostiene que hay que aceptar el Estado israelí; declara que su capitulación
al ?proceso de paz? imperialista es la única solución ?realista?
para los palestinos; y sostiene que es imposible derrocar al Estado
israelí por medio de una guerra revolucionaria de las masas y reemplazarlo
con un Estado democrático laico para todos los habitantes de Palestina,
sin importar su religión. Pero la vida ha dejado en claro lo irreal
que es tal ?realismo?, cuyo único fruto es más y más traición. Los
imperialistas no pueden resolver la cuestión nacional palestina.
Durante más de 50 años, la existencia del Estado israelí en la Palestina
ocupada ha sido el eje del orden imperialista en el Medio Oriente.
Por eso, Estados Unidos subsidia a Israel con miles de millones
de dólares al año. No se puede resolver la cuestión nacional palestina
legitimando la ocupación. Dado que eso es precisamente lo que propone
Arafat al abrazar el ?proceso de paz?, su plan no ofrece ninguna
solución en absoluto. La ocupación es injusta y los palestinos tienen
todo el derecho de luchar por terminarla y los pueblos de todo el
mundo deben apoyar su lucha. Para ganar, el pueblo palestino tiene
que comprender la naturaleza comprador‑feudal y pro‑imperialista
de Arafat y la dirección de Fatah: van a traicionar la lucha vez
tras vez.
La solución
que propone el grupo musulmán Hamas es tan inútil como la de Arafat.
En los años 70 y 80 del siglo pasado, fuerzas reaccionarias fundaron
e impulsaron este grupo, cuando el imperialismo yanqui fortalecía
a fuerzas islámicas para contrarrestar los movimientos de liberación
nacional y la influencia soviética. Hamas critica a los elementos
más descarados del programa capitulacionista de Arafat para ganar
el apoyo de las masas y hacerse de la dirección del movimiento,
pero también dice, con demagogia oscurantista islámica, que para
liberar a Palestina, es necesario esperar una futura ?resurrección?
santa. En una palabra, a cambio de puestos y privilegios, Hamas
está dispuesto a aceptar la ocupación israelí. La República Islámica
de Irán que respalda a Hamas y a otras fuerzas islámicas, es un
Estado reaccionario y opresivo; en sus 20 años de existencia, jamás
ha dudado en balear a manifestaciones de trabajadores, estudiantes,
kurdos, etc. Es más, es tristemente célebre su colaboración con
el ejército israelí en la venta de armas y otros negocios. El Estado
teocrático que propone Hamas es un programa reaccionario: un Estado
teocrático islámico es tan reaccionario como un Estado teocrático
judío. El programa para el cambio revolucionario en Palestina se
reduce a una cosa: formar un Estado democrático laico para todos
los habitantes de Palestina sin importar su religión. Los maoístas
(comunistas revolucionarios) apoyamos el establecimiento de dicho
Estado en todo el territorio de Palestina; es la única solución
posible, y sigue siendo la meta. Los demás programas son falsos.
Para hacer la revolución en Palestina y los otros Estados árabes
y no árabes del Medio Oriente, se necesita un trabajo prolongado
y difícil. Los programas de Arafat y Hamas sólo traicionarán y frustrarán
las esperanzas de las masas y traficarán con sus heroicos sacrificios.
Ya es la hora de acabar con los crueles ciclos de levantamientos
populares seguidos de traiciones de los falsos líderes y programas
reaccionarios y capitulacionistas.
A menudo a
los comunistas revolucionarios nos dicen: puede que nuestras ideas
suenan bien en ?teoría?, pero ?en la práctica?, no existe ninguna
opción salvo tergiversar estas verdades en aras de las oportunidades
del momento. Eso distorsiona la realidad de este mundo opresivo
y asqueroso y de lo que hay que hacer para cambiarlo; vende la justa
lucha de las masas palestinas al nuevo orden mundial imperialista.
El enemigo demuestra de mil formas todos los días que ?el Poder
nace del fusil?. Sólo una guerra popular puede liberar a las masas
de Palestina y de los vecinos países, de los colmillos de Israel
y de los reaccionarios Estados árabes apuntalados por el imperialismo
yanqui. La guerra popular es el único camino posible a la victoria
y solamente un partido marxista‑leninista‑maoísta puede
dirigir a las masas por este camino. Ahora más que nunca el pueblo
necesita de su propia fuerza revolucionaria en el campo de batalla.
El primer paso, urgente, es sentar las bases de una organización
marxista‑leninista‑maoísta en Palestina y en los vecinos
países, para defender los intereses independientes del proletariado
y los oprimidos e iniciar el proceso de forjar auténticos partidos
de vanguardia para dirigir al pueblo en la revolución. Recomendamos
que todos los que quieran participar en este proceso, se
pongan en contacto con el MRI, el centro embrionario de los maoístas
del mundo, y conjunten su experiencia y lucha con los combatientes
proletarios de todo el mundo.
La formación
de semejante partido y su papel en la lucha palestina constituirán
un parteaguas en el avance de una auténtica revolución en toda la
región, tal como el avance de la revolución proletaria en toda la
región está vinculado indisolublemente a la revolución de nueva
democracia en Palestina. Con la dirección de dicho partido, las
masas pueden salir de cada período de batalla, pese a correlaciones
desfavorables de fuerzas e incluso retrocesos temporales, con una
comprensión más profunda de cómo combatir al enemigo, cómo descubrir
sus puntos fuertes y débiles y cómo desarrollar una estrategia para
ganar. La formación de tal partido en Palestina tendrá un enorme
impacto en los revolucionarios de los vecinos países árabes y otros
países del Medio Oriente. La unidad internacionalista de los revolucionarios
y masas de todos estos países fortalecerá enormemente sus luchas
y contribuirá a crear una situación en la que Israel tropezará con
el cerco y oposición de todas partes, incluso en su frente interno.
Los crímenes
de Israel han enfurecido a los pueblos de todo el mundo, pero éstos
han respondido con esperanza y admiración a la lucha de la juventud
palestina. Se supone que la causa palestina ha muerto, pues los
imperialistas ya lo festejaban y el régimen sionista esperaba enterrarla
en cualquier momento. Una vez más, las masas palestinas han demostrado
que la causa de liberación y revolución arde como fuego subterráneo,
pero tarde o temprano, las inapagables llamas saldrán para iluminar
el cielo.
Sobre la
lucha de los palestinos
Desde el comunicado
del MRI de octubre de 2000, Ariel Sharon reemplazó a Barak como
jefe del gobierno israelí. Sharon es conocido en todo el mundo como
el ?carnicero de Beirut?. Como ministro de Defensa en 1982, durante
la ocupación israelí del sur del Líbano, Sharon estuvo a cargo de
las fuerzas israelíes que permitieron a los falangistas cristianos
ultraderechistas entrar a los campos de refugiados palestinos Sabra
y Chatila en el Líbano. Los falangistas masacraron a mansalva a
cientos de refugiados palestinos desarmados, entre ellos gran cantidad
de mujeres y niños. La meta israelí era entonces, como ahora, someter
al pueblo palestino por medio del terror.
El ascenso
al Poder del sanguinario carnicero Sharon dio un mensaje inequívoco
a los palestinos: que el régimen apoyado por el imperialismo estadounidense
utilizaría los métodos más crueles. Las tropas de asalto israelíes
están llevando a cabo una campaña de asesinato selectivo y terror,
descargando asesinatos y pánico desde la seguridad de los cielos;
con cazas Phantom y helicópteros Apache de alta tecnología lanzan
misiles ?inteligentes? sobre carros, casas y oficinas de los palestinos.
Lo pintan como ?golpes quirúrgicos contra el terrorismo?. Los israelíes
están golpeando a algunas de las mismas fuerzas con quienes han
negociado y colaborado durante años, a fin de obtener una mayor
capitulación y sembrar un terror general. Los israelíes se han portado
como unos socios junior de sus amos imperialistas yanquis, cuyas
propias tácticas de guerra cobardes prefieren el equipo electrónico
localizado a una distancia segura de sus blancos.
Su problema
es, sin embargo, que no es posible nunca someter a golpes a un pueblo
oprimido. Su intimidación de alta tecnología no ha sometido a este
nuevo ciclo de rebeldía; crece la oposición y denuncia en el exterior.
El fénix de la resistencia palestina ha renacido ya desde las cenizas
y sin duda un día extenderá sus alas sobre una Palestina liberada.
?UMQG
Los avances de las fuerzas
maoístas del mundo, con la continuación de la justa lucha del pueblo
palestino, están creando nuevas oportunidades de traer el maoísmo
a este frente de batalla crucial. Una importante forma para hacerlo
es traduciendo literatura maoísta al árabe y distribuyéndola, como
artículos de Un Mundo Que Ganar e importantes documentos
del MRI como ¡Viva el marxismo‑leninismo‑maoísmo!
Para colaborar en general o ayudar con la vital tarea de traducir
y poner la literatura revolucionaria en las manos de las masas palestinas,
por favor póngase en contacto con las fuerzas del MRI o escriba
BCM AWTW, Londres WC1N 3XX, Reino Unido.
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