Cambia el gobierno,
avanza la Guerra Popular
La Guerra
Popular en el Perú que empezó en 1980, continúa manteniendo en
alto la bandera roja de la revolución. A pesar de lo que el Presidente
Gonzalo del Partido Comunista del Perú (PCP) llamó un ?recodo
en el camino? después de su captura en 1992, claramente se mantiene
firme. Esto se refleja en la lista de 90 acciones de la Guerra
Popular del 6 de enero al 3 de junio de 2001 (páginas 20-22).
Estas acciones
indican: continuas confrontaciones con las fuerzas armadas reaccionarias
y trabajo de masas por el Ejército Popular de Liberación, de diversas
formas, en varias regiones del país, como el departamento de Ayacucho,
donde la guerra de los campesinos con la dirección del Partido
empezó, la región montañosa y la cuenca del río Apurímac hacia
la selva del norte, los departamentos centro‑orientales
de Cerro de Pasco y Junín, el valle del río Huallaga, desde hace
mucho tiempo plaza fuerte importante para la Guerra Popular, los
departamentos norteños de Piura y Lambayeque y Lima, la capital.
El gobierno
interino que siguió a la caída del régimen de Fujimori, al igual
que su predecesor, se dedicó a acabar con la Guerra Popular. La
publicación Sol Rojo informa que en los primeros seis meses
de 2001, el gobierno interino lanzó 50 operaciones ?antiterroristas?.
La persecución y el encarcelamiento de los sospechosos de ser
revolucionarios continúa. El PCP, por su parte, se ha esforzado
bastante por desenmascarar y oponerse al gobierno de transición
y a las elecciones, cuyo objetivo fue imponer un sucesor de Fujimori
que estuviera menos desacreditado. El trabajo del Partido de movilizar
a las masas por medio de la Guerra Popular y de construir un movimiento
de boicot, despuntó durante las dos rondas de elecciones, el 8
de abril y el 3 de junio de 2001. De acuerdo a un informe de las
fuerzas armadas peruanas publicado en la revista Caretas, durante
la primera semana de abril el PCP llevó a cabo 114 acciones en
el campo, llamando al pueblo a boicotear las elecciones.
La ?victoria?
de Alejandro Toledo era inevitable, ya que cubrirlo con el manto
de un ?mandato popular? era el único propósito de estas elecciones.
(Como los latinoamericanos han dicho desde hace mucho tiempo sobre
las elecciones, hay sólo un voto que realmente cuenta, y es el
que se lanza desde Washington.) Pero paradójicamente, la popularidad
de Toledo iba en descenso, aunque venció a los otros candidatos
durante la primera ronda. Según un informe de conteo (muy probablemente
subestimado), en la segunda ronda, 18.5% de los electores no fueron
a las urnas, aunque eso es ilegal y conlleva una fuerte multa,
y 13% votó en blanco o vició las papeletas; o sea, casi una tercera
parte de los empadronados. Los medios de comunicación peruanos
y norteamericanas lo consideraron un desastre para el nuevo gobierno.
A diferencia de las elecciones anteriores, esta vez las fuerzas
reaccionarias unidas al régimen anterior también intentaron sacar
provecho del descontento popular llamando a votar en blanco. No
obstante, el descontento es palpable, poderoso y peligroso para
las clases dominantes.
En la capital,
donde durante buena parte de la última década, escuadrones de
la muerte han asesinado por repartir volantes, el pueblo acogió
la distribución de los volantes del PCP a favor del boicot. Se
informó de volanteos en las universidades Nacional Mayor de San
Marcos y La Cantuta, el distrito de trabajadores fabriles La Victoria,
escuelas en los barrios populares y algunos de los más grandes
pueblos jóvenes, entre otros lugares.
Los medios
de comunicación peruanos y los políticos debaten si hay un ?rebrote
de la actividad de Sendero Luminoso? (como ellos se refieren al
PCP). Algunas fuerzas fujimoristas hablan del reciente nivel de
acciones y echan la culpa al nuevo gobierno; otras sostienen que
acabar con la Guerra Popular es un ?trabajo que quedó pendiente?
por parte del régimen anterior, al que acusan de encubrir la continuación
de las acciones maoístas a fin de imponer por medio de propaganda
?la pacificación? que no lograron en el campo de batalla contra
el PCP. El bombazo de mayo al Jurado Nacional de Elecciones en
Lima tuvo un impacto fuerte sobre este argumento.
La verdad
es que estas acciones no salieron de la nada. Por ejemplo, es
importante recordar que el Ejército Popular de Liberación (EPL)
repelió las ofensivas del gobierno en varias regiones en octubre
de 1999, posterior a la captura del Camarada Feliciano, quien
encabezó el Comité Central del PCP después del arresto del Presidente
Gonzalo. En una cruenta batalla en la selva de Ayacucho, el EPL
derribó el helicóptero que llevaba al comandante que había estado
a cargo de las operaciones contra el Camarada Feliciano. Una incursión
gubernamental para retomar la zona fue derrotada en abril de 2000,
cuando otro helicóptero fue abatido por el EPL. En febrero de
2001, un helicóptero de las fuerzas armadas fue derribado mientras
abastecía una base militar en Huanta, Ayacucho, una plaza fuerte
de la Guerra Popular desde el principio. Los helicópteros han
sido indispensables en la estrategia militar del gobierno, y,
hasta estos incidentes, pocos habían sido derribados.
La capacidad
de la Guerra Popular para perseverar, y su existencia como un
estandarte para reunir oposición revolucionaria consecuente a
las clases dominantes, es de enorme importancia en un momento
en que las clases dominantes están enfrascadas en una fiera lucha
intestina, y las clases medias están profundamente desilusionadas
con todos los representantes de las clases dominantes. De mayor
importancia, hay un innegable renacimiento de actividad y lucha
política en las capas más bajas de las masas que han estado bajo
una bota de hierro durante la última década. En esta situación,
el gobierno y sus amos imperialistas tienen mucho que perder y
la revolución maoísta tiene mucho que ganar.
La crisis
política que alcanzó un nivel álgido con la caída de Fujimori,
está lejos de quedar bajo control. No es tan fácil resolver las
contradicciones al interior de las clases dominantes, contradicciones
que obligaron al gobierno yanqui a cortar las cuerdas a su títere
y dejarlo estrellar, pues se compenetran con otras contradicciones,
como las efusiones de protestas de masas, con frecuencia violentas,
en las calles que hicieron anular la reelección de Fujimori aprobada
por el gobierno yanqui el año pasado, y la Guerra Popular misma.
Todavía no
está claro si el gobierno yanqui se beneficiará de la caída de
Fujimori o si simplemente correrá mayor riesgo político, una vez
que se levante de nuevo la ?tapa? de la olla política. Un artículo
del Washington Post (11 mayo 2001) describe el patio de
una prisión desmoronada de Lima, lleno de docenas de oficiales
presos del ejército y del servicio de inteligencia fujimorista,
entre ellos, 18 generales que enfrentan cargos por narcotráfico
y otros delitos. Como estos lacayos señalaron amargamente, estaban
en contacto a diario con sus colegas oficiales yanquis. El ex
jefe del estado mayor de las fuerzas armadas, Nicolás Hermoza
Ríos, se graduó con honores de la tristemente célebre Escuela
de las Américas del ejército yanqui, un academia de tortura en
el fuerte Benning, Georgia. Vladimiro Montesinos, el personaje
principal en el escenario político después de Fujimori (o con
él), fue agente de la CIA durante décadas y se reunió en persona
y a menudo en la Casa Blanca con el zar de la droga de Clinton,
el general Brian McCaffery, el general Wilhelm del Comando Sur
yanqui, el embajador yanqui en el Perú y muchos otros peces gordos.
Típicamente, todos defendieron a Montesinos en la prensa. Ahora
a la CIA y a otros funcionarios del gobierno yanqui, del pasado
y del presente, les gustaría pretender ignorancia de que su gobierno
latinoamericano favorito era el cartel de droga más grande del
mundo. Esto es el colmo y no sólo porque muchos de los hechos
ya salieron en la prensa mundial, incluida en esta revista. Montesinos
fue su hombre durante décadas, en la nómina de la CIA por lo menos
desde los años 70, hasta que el ejército peruano lo expulsó por
vender secretos a los yanquis, lo que motivó que cambiara al oficio
de conocido abogado del narco y confidente del crimen organizado.
Durante 20
años, los embajadores y ?zares de la droga? yanquis nunca perdieron
una oportunidad para expresar públicamente su confianza en Fujimori
y Montesinos. Si bien todas las razones para su súbita caída de
la gracia del gobierno yanqui no están claras, es probable que
Fujimori y Montesinos y sus métodos, habían dejado al imperialismo
yanqui con una base demasiada reducida en las clases dominantes
peruanas y habían agravado el descontento popular, lo que sólo
favorecía las condiciones para la Guerra Popular. En resumen,
su principal y quizás único crimen ante los ojos del gobierno
yanqui fue que ya dejaron de ser útiles. Y al igual que la elección
inicial de Fujimori y el posterior ?autogolpe?, la disolución
del parlamento y de la magistratura, etc., se llevaron a cabo
con la aprobación del gobierno yanqui, Fujimori fue expulsado
de la presidencia y reemplazado por el Toledo ?Made in U.S.A.?
con la plena aprobación del gobierno yanqui.
La verdad
es que desde el principio los yanquis sabían exactamente lo que
estaba pasando porque estaban tras bambalinas. Fujimori, Montesinos,
Hermoza Ríos, etc., fueron escogidos (Fujimori por su carrera
como un académico desconocido, Montesinos del estiércol) para
hacer un trabajo: servir y proteger el sistema económico y social
en el Perú y en especial la dominación estadounidense del país,
y sobre todo detener la Guerra Popular. Cuando necesitaron las
ganancias del narco como parte del pegamento político para cohesionar
su máquina de guerra reaccionaria, Washington no se le oponía
en nada, aun cuando esas drogas destruyeran millones de vidas.
Sus delitos más graves no fueron aquéllos que provocaron su caída,
sino el asesinato, violación y tortura que descargaron sobre las
masas y los maoístas en su sucia guerra contrarrevolucionaria.
Aunque es
probable que los yanquis permitieran y tal vez organizaran la
huida de Montesinos, lo regresaron a la fuerza al Perú cuando
quedó en claro que la incapacidad del nuevo régimen para someterlo
a juicio era fuente de gran inestabilidad política. Es políticamente
imposible para el nuevo régimen encubrir todos los crímenes del
viejo régimen sin debilitarse más. Muchísimos crímenes contra
el pueblo han salido a la luz y la indignación popular ha obligado
al gobierno a acusar a personas de alto nivel. Dos de los casos
más conocidos hasta ahora tratan dos viles matanzas por escuadrones
de la muerte de los primeros años del régimen de Fujimori: la
matanza en 1991 durante una barbacoa por la recaudación de fondos
para el periódico clandestino El Diario, en el barrio limeño
Barrio Alto, y el secuestro y asesinato de estudiantes y un maestro
acusados de realizar pintas en pro de la Guerra Popular y otras
actividades en la universidad La Cantuta. Los recuerdos de esos
dos crímenes están grabados profundamente en la conciencia de
millones de peruanos. Incluso en los días más duros de la represión
fujimorista, los parientes de las víctimas y otras personas pusieron
la vida en juego (a veces hasta en la calle) para exigir justicia.
Sin importar lo que pasara en las cortes, ésta no es una situación
que las clases dominantes y los imperialistas puedan resolver
fácilmente a su favor.
Una vez más,
en medio de los avances y retrocesos de la Guerra Popular, su
persistencia y desarrollo todavía representan la clave para el
futuro del Perú, y son una fuente de esperanza e inspiración para
los oprimidos en todo el mundo.
La incontenible
Guerra Popular
foto, p. 20: Pintura de
presos políticos del Perú antes del ?Día de la Heroicidad? de
1986, en que tropas del gobierno masacraron a 300.
A continuación presentamos
una lista de algunas acciones de la Guerra Popular en el Perú
realizadas entre enero e inicios de junio de 2001, de acuerdo
a la reaccionaria prensa de ese país. La lista la compilaron los
editores de Sol Rojo, una publicación de partidarios del
PCP en el extranjero; se revisó ligeramente para su publicación.
El número colocado luego de cada acción se refiere a su localización
en el mapa acompañante. ? UMQG
ENERO
6 enero 2001:
Acción del
Ejército Popular de Liberación (EPL), en la provincia de Tocache,
en San Martín1.
12 enero:
Emboscada
del EPL, en la localidad de Chicrín, distrito de Yaruscayán en
Pasco, contra dos suboficiales de la Policía Nacional para confiscarles
el armamento que poseían2.
27 enero:
Enfrentamiento
entre el EPL y las fuerzas armadas reaccionarias en horas de la
noche en el sector de Bajo Pacae, jurisdicción del distrito de
Juan José Crespo, provincia de Leoncio Prado3.
FEBRERO
El EPL intercepta
un ómnibus en el caserío Los Olivos, ubicado en el km 24 de la
Carretera Marginal, y aniquila un colaborador4.
15 febrero
2001: Incursión
del EPL en el caserío El Progreso, en Chiclayo, cerca de la frontera
entre los departamentos de Piura y Lambayeque, para movilizar
a las masas y efectuar juicios populares en la zona5.
18 febrero:
En una acción
contundente, el EPL baja a un helicóptero militar en la zona de
Viscatán, en la provincia ayacuchana de Huanta, aniquilando a
un sargento e hiriendo a un teniente. El helicóptero militar fue
atacado cuando realizaba labores de abastecimiento en la base
militar de Monjapata, ubicada en el valle del río Apurímac6.
27 febrero:
Una compañía
del EPL toma el pueblo de Tambogrande (que tiene 20.000 habitantes)
y lleva a cabo acciones como un apagón total y acciones contra
la propiedad de colaboradores y confiscaciones. Esta acción del
EPL se llevó a cabo en coordinación con la organización con una
protesta de las masas, donde miles de manifestantes destrozaron
los locales de la empresa minera canadiense Manhattan7.
MARZO
1 marzo 2001:
Un pelotón
del EPL lleva a cabo un aniquilamiento selectivo de dos miserables
en el centro poblado menor Ramal de Aspuzana, en Progreso, provincia
de Tocache. Dejaron volantes que explicaban el motivo de la acción8.
2 marzo: Una compañía
del EPL ingresa a una localidad cercana al distrito de Sivia en
Ayacucho. Los combatientes organizan una reunión con los habitantes9.
3, 5, 11 y
15 marzo: El EPL realiza
reiteradas incursiones en el poblado de Aucayacu, en Huánuco10,11,12,13.
5 marzo: Un pelotón
de más de 30 combatientes del EPL incursiona y confisca alimentos
en el poblado de Tribolini, en el departamento de Apurímac. Los
combatientes corean consignas a favor del Presidente Gonzalo,
el PCP y la Guerra Popular. Después de haberlos reunido, el EPL
llamó a los pobladores al boicot a las elecciones del 8 de abril14.
A comienzos
de marzo, el EPL lleva a cabo la confiscación de dinamita y mecha
de una obra de ingeniería en Chanchamayo, como preparación para
acciones dentro del boicot contra las elecciones15.
8 marzo: Enfrentamiento
entre el EPL y las fuerzas policiales, en el sector de Santa Ana,
distrito de Las Palmas, a unos 18 km al sur de Huancayo16.
8 marzo: Enfrentamiento
entre el EPL y las fuerzas de la Dirección Nacional contra el
Terrorismo (Dincote) en la localidad de Puente Durán, en el distrito
de Chinchao, provincia de Acomayo17.
Alrededor
del 10 marzo: En Ayacucho, una compañía del EPL toma poblados
próximos a la localidad de Sivia. Se lleva a cabo una reunión
donde se llama a los pobladores a no votar18.
También alrededor
del 10 marzo: Otra compañía del EPL lleva a cabo acciones
llamando a boicotear las elecciones en Apurímac19.
14 marzo:
Una compañía
del EPL toma durante dos horas la comunidad Pampa Soris, en el
distrito de Ayahuanco (Huanta), a las 2 a.m. Los combatientes,
entre los cuales habían 15 asháninkas (pueblo autóctono), reunieron
a los pobladores en la plaza principal. También confiscaron veinte
escopetas del ?comité de autodefensa? de Pampa Soris, además de
alimentos y otros productos20.
29 marzo:
Incursión
del EPL en el poblado de Puerto Ángel, ubicado a la altura del
km 560 de la Carretera Marginal, en el distrito de José Crespo
y Castillo. Se aniquiló a cuatro soplones21.
30 marzo:
Un pelotón
de unos 30 combatientes del EPL ingresa en el anexo de Cuylpapata,
en la provincia de Concepción del departamento de Junín, y realiza
una reunión22.
A fines de
marzo: El EPL lleva
a cabo una reunión con pobladores de Tingo María, llamando al
boicot contra las elecciones23.
ABRIL
A comienzos
de abril de 2001: Una compañía
del EPL realiza acciones en los valles del río Ene y río Tambo,
obligando al personal del Ministerio de Salud a abandonar las
postas médicas24.
Durante los
primeros días de abril, el EPL lleva a cabo una incursión en el
centro poblado menor de Hatunhuasi, ubicado en el distrito de
Andamarca, en la provincia de Concepción. Los combatientes realizaron
una reunión con los pobladores25.
El EPL difunde
volantes a lo largo de la carretera Jorge Basadre y la Marginal
de la Selva, en la ruta que conduce al poblado de Aucayacu y el
distrito de Tocache, este último en el departamento de San Martín26.
5 abril: El EPL aniquila,
en el anexo de Las Rocas (ubicado a 25 km de Tingo María, en el
distrito de San José Crespo y Castillo), a un colaborador con
las fuerzas armadas reaccionarias27.
6 abril: El EPL aniquila
en la madruga a un delincuente en Tingo María28.
8 abril (fecha de
primera ronda electoral): El EPL realiza una acción con una bomba
contra la sede del partido Perú Posible (de Toledo) en la ciudad
de Ayacucho29. También se llevó a cabo una acción con
una bomba contra los locales del APRA (partido de Alan García,
el otro candidato principal), cerca de la Plaza de Armas en la
misma Capital departamental30.
8 abril: Un pelotón
del EPL ataca durante 20 minutos a un base militar en la localidad
de Mercedes Locro, cerca de la ciudad amazónica de Tingo María,
550 km al nordeste de Lima31.
8 abril: Acciones
contra las elecciones en la localidad de Villa Rica, Oxapampa,
en Pasco32; acción contra los locales de votación en
un colegio en Castillo Viejo, Huánuco33; se izan banderas
rojas con la hoz y el martillo en los cerros de Bolonga34
y Gran Chimú35 en Trujillo; el EPL ingresa al poblado
de Rancho Grande, jurisdicción de Sayapullo, provincia de Gran
Chimú36, y reúne a los pobladores. Se iza la bandera
roja y se convoca a la población a no votar; similares reuniones
con los pobladores de los pueblos aledaños Colpa37,
El Porvenir38 y Mundo Nuevo39 en la misma
zona, y en Villa Cruz, jurisdicción de Chacicadán, provincia de
Santiago de Chucho40.
8 abril: Paro armado
contra las elecciones en Vilcashuamán, Ayacucho41.
Combatientes del EPL también hacen pintas con consignas y la hoz
y el martillo en varias de las calles de Vilcashuamán. Otro paro
armado contra las elecciones en la ciudad de Satipo y los pueblos
circundantes42.
16 abril:
Combatientes
del EPL toman la ciudad de Aucayacu durante una hora, y hacen
agitación y propaganda armada contra las elecciones y en defensa
de la vida del Presidente Gonzalo. Se difundió la política del
PCP usando la estación radial local, así como con volantes43.
27 abril:
Acción de
agitación y propaganda armada en la ciudad Pachacútec, en Ventanilla.
Una hoz y martillo enorme, hecha de piedras pintadas, 8 metros
de largo por 6 de ancho, fue colocada en un cerro de la ciudad.
En la noche, también se hicieron pintas y dieron vivas a favor
de la Guerra Popular44.
MAYO-COMIENZOS
DE JUNIO
A comienzos
de mayo 2001: Acción de
un pelotón de 30 combatientes del EPL en el poblado de Nechuya,
a 60 km de Pucallpa, en la carretera Jorge Basadre45.
12 mayo: Los combatientes
del EPL interceptaron un microbús y aniquilaron al alcalde del
distrito Pacapausa, Ayacucho46.
13 mayo: Bomba contra
el local de la oficina de reclutamiento militar 32‑A de
la ciudad de Tingo María, en el departamento de Huánuco47.
16 mayo: En una acción
que estremeció al país y al mundo, un destacamento del EPL colocó
una bomba en el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en el centro
de Lima, hiriendo a varios efectivos policiales. Se difundían
volantes contra las elecciones y a favor de la Guerra Popular
y la defensa de la vida del Presidente Gonzalo48.
Después de
esta acción, la reacción peruana también ha tenido que reconocer
otras acciones del EPL llevadas a cabo durante los primeros meses
de 2001. El ?Informe global sobre la situación actual de la organización
terrorista Sendero Luminoso?, elaborado por el Frente de Orden
Interno del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (ver Caretas
1671, 24 mayo 2001), menciona varias acciones realizadas durante
los primeros meses de 2001, entre las cuales se especifica varias
protestas de familiares de prisioneros de guerra en Lima49,
así como reparto de volantes contra las elecciones en la Universidad
de San Marcos50, en la Universidad de La Cantuta51,
en el jirón Gamarra en La Victoria52, en un colegio
de San Juan de Miraflores53 y en otro colegio en Villa
El Salvador54, y también repartos de volantes contra
las elecciones en los distritos de San Martín de Porres55
y Santa Anita56.
Otras acciones
reconocidas después de la acción contra el JNE, ha sido una serie
de acciones de sabotaje contra las empresas mineras. En una conferencia
de prensa, el presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo
y Energía (SNMPE), Ricardo Briceño Villena, admitió que el llamado
?rebrote de acciones violentas? ?pondría en peligro las inversiones
del sector? (Correo de Lima, 24 mayo 2001). Según Briceño,
sólo en abril se han producido 39 ataques contra empresas mineras,
y en lo que va del año se han registrado acciones contra el sector
minero en nueve ciudades del interior: Pasco57, Moquegua58,
Huancavelica59, Piura60, Cajamarca61,
Cusco62, Ancash63, Ucayali64
y Paramonga65.
16 mayo: Entre las
demás acciones para celebrar el 21º aniversario de la Guerra Popular
hay una bomba contra la Oficina de Reclutamiento Militar de Tingo
María. En esta oportunidad, los combatientes del EPL también difundieron
volantes a favor de la Guerra Popular66.
18 mayo: En la localidad
de Castillo Grande, Tingo María, combatientes del EPL izan la
bandera roja con la hoz y el martillo, colocan varias banderas
rojas y reparten volantes con consignas a favor de la Guerra Popular
y exigiendo la presentación pública del Presidente Gonzalo. En
la televisión, hubo un reportaje sobre esta acción67.
18 mayo: Acción de
agitación y propaganda armada en el centro poblado menor de Castillo
Grande en Tingo María, en Huánuco. Pintas con consignas a favor
de la Guerra Popular y el símbolo de la hoz y el martillo en paredes
del estadio de Cumaná y en el barrio de San Sebastián en Huamanga.
Además fueron regados volantes68.
28 & 29
mayo y 1 junio: El EPL realiza
una serie de incursiones en el caserío de Pacae en la provincia
de Aucayacu. El 28 y 29 de mayo, se hizo pintas con consignas
llamando a un paro armado y el 1 de junio se aniquiló a dos soplones69,70,71.
30 mayo: Incursión
del EPL en la bajada del pueblo de Tambo a San Francisco, en la
provincia de La Mar, en el departamento de Ayacucho, como parte
del boicot contra las elecciones72.
31 mayo: En horas
de la madrugada, combatientes del EPL toman una comunidad en la
ceja de la selva del valle de Apurímac; los pobladores recibieron
una charla llamándoles a no votar73.
31 mayo: Un batallón
del EPL, con más de 200 combatientes, detiene a más de 50 vehículos
que cubren la ruta de Ayacucho al interior de la selva del valle
arriba de Apurímac en la localidad de Totumbaro, a dos horas del
distrito de San Francisco, en la provincia de La Mar. Los combatientes
llamaron a un paro armado contra las elecciones e hicieron pintas
con consignas del PCP en los vehículos74.
31 mayo: Una compañía
del EPL llevó a cabo acciones de agitación y propaganda armada
contra las elecciones y tomó dos poblados en Ayacucho75.
2‑4
junio 2001: Paro armado
contra las elecciones en Aucayacu76, Huamanga77,
La Mar78 y otras provincias de Ayacucho. En La Mar,
combatientes del EPL detuvieron y quemaron a un autobús el día
de las elecciones.
3 junio: La ?Defensoría
del Pueblo? del gobierno informa sobre 21 acciones para impedir
las elecciones llevadas a cabo en: Ayacucho79, Palpa80,
Arequipa81, La Arena82, Ayabaca83
y Catacaos84 (Piura); Angaraes85 (Huancavelica);
Iquitos86, Yurimaguas87, Hauri88
(Ancash); Lima89, El Callao90 y otros lugares.