|
Comunicado con motivo del 25 aniversario de la
muerte de Siraj Sikder
2 de enero de 2000
- Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista
El 2 de enero de 2000 su cumple el 25 aniversario del vil asesinato
del camarada Siraj Sikder a manos del régimen antipopular de Bangladesh,
encabezado entonces por el jeque Mujib. Las reaccionarias clases
de Bangladesh odiaron y temieron a Siraj Sikder porque era fundador
y líder del Partido Purba Banglar Sharbohara (Partido Proletario
de Purba Bangla, o PBSP), que en unos cuantos años a inicios de
los años 70 se desarrolló como un partido capaz de despertar a las
masas y de desafiar al dominio del imperialismo, feudalismo y capitalismo
burocrático. Siraj Sikder representó otro futuro para Bangladesh
y sus millones de habitantes: el futuro de la revolución de nueva
democracia y del posterior avance al socialismo y al comunismo.
Por eso, los opresores no pudieron tolerarlo vivo, ni siquiera en
cautiverio. Por lo tanto, lo ejecutaron sin siquiera la pretensión
de un juicio, y el presidente del país se jactó abiertamente en
el parlamento de este cobarde asesinato.
El camarada Sikder reconoció la importancia histórica de la Gran
Revolución Cultural Proletaria y aprendió del movimiento de Naxalbari
de la vecina India. Dirigió una feroz lucha contra el revisionismo,
que antes dominaba al movimiento comunista en Bangladesh. Aunque
cayó a temprana edad, hizo importantes aportes para vincular el
marxismo-leninismo-maoísmo con las particularidades de Bangladesh.
Trabajó duro para analizar estas particularidades desde el punto
de vista maoísta y con la meta de iniciar, sostener y desarrollar
la guerra popular que por sí sola llevará a la liberación de las
masas de Bangladesh. Estudió con detenimiento cómo se podría usar
algunas características del país, como su gran población y densidad,
y su geografía en tanto delta ribereño (en que gran parte del país
queda bajo el agua durante las lluvias), para superar los aspectos
desfavorables, como el terreno relativamente plano y la superficie
relativamente pequeña (cosas que facilitan la rápida movilización
de una fuerza superior por parte del enemigo a fin de cercar y aplastar
a las fuerzas revolucionarias).
Siraj Sikder representa audacia: atreverse a asumir la responsabilidad
de formar un partido de vanguardia con nada menos que la liberación
total del pueblo y la posterior realización del comunismo como meta;
atreverse a iniciar la lucha armada; y atreverse a desarrollar una
línea política aun cuando ésta pareciera diferente a las políticas
que otros partidos maoístas más experimentados habían estado aplicando.
Se atrevió a poner al PBSP, entonces aún en su infancia, a la cabeza
de todo el pueblo en la lucha contra las clases dominantes paquistaníes,
cuando otras fuerzas opositoras, como los líderes de la Liga Awami,
huyeron a la India y el jeque Mujib mismo se rindió ante Paquistán.
En una palabra, Siraj Sikder encarnó la consigna maoísta: "atreverse
a luchar, atreverse a ganar".
En los 25 años desde su muerte, la revolución en Bangladesh ha pasado
por vueltas y revueltas. La revolución enfrenta a un enemigo poderoso
y reacio, respaldado hasta las cachas por el imperialismo y el expansionismo
de la India. Ha sido difícil sostener y desarrollar una guerra popular
en las condiciones del país. Han estallado repetidas luchas entre
dos líneas al interior de las filas de los maoístas sobre si es
posible aplicar la estrategia maoísta básica de la revolución de
nueva democracia y guerra popular prolongada en ese país, y cómo
hacerlo.
En los debates políticos entre las fuerzas políticas del país, Siraj
Sikder sobresale como referencia obligatoria. Para elaborar una
línea correcta en este país, sin duda es necesario estudiar los
aciertos o los errores de algunas de las líneas y políticas particulares
de Siraj Sikder. En efecto, tal método concuerda bien con el propio
legado de pensamiento crítico de Siraj Sikder. La historia ha demostrado
que para avanzar, será necesario construir sobre la base de las
contribuciones positivas de Siraj Sikder a la teoría y a la práctica
de la revolución en Bangladesh.
Con motivo del 25 aniversario de su muerte, recordamos el pasado,
pero con la mira puesta en el futuro. Aún está por plasmarse la
causa a la cual Siraj Sikder dedicó la vida y derramó su sangre.
Las formas, nuevas y viejas, del enorme azote del imperialismo y
las clases reaccionarias internas todavía agobian a las masas de
trabajadores, campesinos e intelectuales revolucionarios del país.
De ninguna manera se ha disminuido la necesidad de hacer la revolución,
de librar una guerra popular.
A nombre de todos los partidos y organizaciones participantes en
el Movimiento Revolucionario Internacionalista, damos de nuevo nuestro
apoyo internacionalista proletario a los actuales seguidores de
Siraj Sikder, el PBSP. Confiamos en que, al aplicar el marxismo-leninismo-maoísmo
a las condiciones de Bangladesh, al asimilar críticamente las experiencias
avanzadas del movimiento comunista internacional, al basarse en
el legado de Siraj Sikder, y al aprender de las lecciones positivas
y negativas de las últimas décadas de lucha, superarán las dificultades
y escribirán nuevos capítulos gloriosos en la historia de la lucha
revolucionaria proletaria de Bangladesh.
¡Viva el legado revolucionario de Siraj Sikder!
¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!
|