¡Adelante hacia
la Victoria del Socialismo y del Comunismo!
¡Por un Siglo de Guerras Populares!
Movimiento Revolucionario Internacionalista - 1° de mayo de
2000
El siguiente
comunicado lo adoptaron formalmente los partidos y organizaciones
participantes en el Movimiento Revolucionario Internacionalista.
Así que los imperialistas y sus lacayos quieren que celebremos
la llegada de un nuevo milenio. Muy bien, pero ¿el milenio de quiénes?
¿De estos parásitos o del pueblo que ha creado todo? ¿Y cómo debemos
celebrar? ¿Atendiéndoles en sus salones de banquetes mientras se
ceban de los frutos de nuestro trabajo y bailan sobre pisos regados
con los huesos de sus víctimas al son de las máquinas de guerra
que aún ahora vomitan muerte y destrucción? ¿Debemos dejar de lado
sus siglos de explotación infrahumana, guerras de conquista, saqueo,
la condena de miles de millones de personas a una inimaginable miseria,
genocidio, Auschwitzes e Hiroshimas? ¿Debemos reverenciarlos, como
ellos quisieran, admirando sus cachivaches, aturdidos por la estridente
propaganda de promesas para los sumisos?
Para todos los opresores, la historia comienza con su propio reino
de opresión. De modo que buscan en vano inmortalizar su fugaz existencia
paralizando el tiempo e imponiéndole su voluntad arbitraria. Pero
la marcha de la humanidad es inexorable. La historia nos muestra
que la necesaria agenda de la lucha de clases se ha impuesto inevitablemente
por medio de vueltas y revueltas, barriendo bruscamente tanto coronas
como calendarios. Así es como ha sido y así es como será hasta que
se eliminen de una vez para siempre la explotación y la opresión.
¿Y qué es lo que muestra este calendario? Las heroicas epopeyas
de los condenados de la tierra, no de emperadores ni santos. Las
rebeliones y sublevaciones de aquí y allá, aplastadas y crucificadas,
pero no obstante estallando una y otra vez. Descuartizando las mentiras
de los pacificadores religiosos. Haciendo añicos la paz de los gobernantes.
Durante siglos, los oprimidos soñaban y esperaban el fin de su miseria
y sufrimiento. En medio de la abyecta existencia y la penosa labor
abrigaban recuerdos de lejanas sociedades libres de explotación.
Con sus sueños de una nueva alborada latían vivas expresiones de
arte y música. Se rebelaban contra la opresión, combatían a los
amos y anhelaban una nueva vida. Que no se olvide: fue esta lucha,
estos incesantes esfuerzos de acabar con la terrible explotación
y la inhumana existencia lo que impulsaba el avance de la humanidad.
Pero los frutos de sus luchas nunca fueron suyos. Apropiados por
nuevos explotadores, los mismos vientos de la libertad se convirtieron
en nuevas cadenas de servidumbre.
Se requirieron muchos milenios de lucha y reconstitución violenta
de sociedades antes de que se produjera la respuesta final: el proletariado,
nacido del capitalismo y destinado a sepultarlo. Es la última clase,
una clase internacionalista, una clase que puede liberarse a sí
misma sólo emancipando a toda la humanidad. La aparición del proletariado
y de sus luchas también engendró su ideología, el marxismo, una
magistral síntesis de las luchas, ideas y experiencias, al servicio
de esta clase y de su misión histórica. Entonces, el tortuoso curso
de la historia humana se reveló en toda su esplendor lógico: la
historia de la lucha de clases. Las declaraciones sobre la permanencia
de los explotadores quedaron al descubierto como viles pretensiones
de un orden moribundo. La marcha de la humanidad podía convertirse
ahora en asaltos conscientes y audaces contra los bastiones de la
reacción. Recordemos algunos hitos rojos de este calendario hasta
finales del siglo 19: el Manifiesto Comunista, la fundación
de la I Internacional, la edición de El capital que puso
al desnudo los resortes del sistema capitalista y su inevitable
fin, la heroica Comuna de París, la fundación de la II Internacional
la cual declaró el 1º de mayo el Día Internacional del Trabajador
y el 8 de marzo el Día Internacional de la Mujer, y la lucha por
la jornada de 8 horas. ¡Todo eso sucedió en apenas 50 años! ¿En
toda la historia qué clase ha logrado tanto en tan poco tiempo?
Y éstas eran sólo las primeras salvas.
¿Y qué de los imperialistas y sus lacayos quienes, al igual que
hoy, celebraron con arrogancia la llegada del siglo 20? A su alrededor,
los imperialistas veían un mundo bajo su bota: sus bayonetas desgarraban
a Africa, Asia y América Latina en rapaces arremetidas del capital
financiero. La guerra ya había desaparecido en Europa. Los revisionistas
de la II Internacional trabajaban en componendas con los amos y
ataban la furia de la clase obrera. Se anunció una época sin precedentes
de superganancias y crecimiento. Así fue como los imperialistas
vieron el mundo en 1900.
Menos de dos décadas después, todo ello se les reventó en la cara.
Una guerra azotó a Europa y las coronas rodaron en las calles. La
Revolución de Octubre dio a luz la Unión Soviética socialista y
sus salvas llevaron el marxismo-leninismo, la segunda etapa del
marxismo, a los pueblos oprimidos del mundo. Se fundó la III Internacional
despejando la confusión colaboracionista de clase impulsada por
los revisionistas. Con el Poder en las manos, los obreros y campesinos
de la Unión Soviética comenzaron a construir un sistema socio?económico
completamente nuevo el que desencadenó el explosivo crecimiento
de las fuerzas productivas. Las fábricas y los campos ya no eran
cadenas sobre las masas trabajadoras sino herramientas en sus manos
para transformar la sociedad. La construcción socialista en la Unión
Soviética comenzó a abrir el camino a una sociedad libre de explotación.
Los imperialistas lograron apagar las llamas de revolución y liberación
nacional en la mayor parte de los países. Se jactaban de haber contenido
la revolución. Pero no les esperaba una paz duradera sino depresión,
fascismo, otra guerra mundial y más revoluciones. El triunfo de
la revolución china liberó a una cuarta parte de la humanidad, trazó
el camino hacia la revolución de nueva democracia en los países
oprimidos y aportó a los proletarios del mundo su ciencia militar
desarrollada, la guerra popular. El campo socialista se formó con
una tercera parte de la población del mundo. Aunque los imperialistas
y sus lacayos buscaron aplastar las luchas de liberación de los
pueblos oprimidos y engañarlos con el cuento de la "independencia",
las naciones oprimidas seguían siendo el centro de la tormenta de
la revolución proletaria mundial. Con la dirección de Mao Tsetung,
se dio un levantamiento revolucionario sin precedentes, la Gran
Revolución Cultural Proletaria, en que decenas de millones de obreros,
campesinos y jóvenes revolucionarios hicieron retroceder a los seguidores
del camino capitalista y dieron grandes pasos en la transformación
de la sociedad hacia el futuro comunista, cuando se eliminarán completamente
todas las diferencias de clase y los vestigios de la explotación
de clase.
El imperialismo, la reacción y el revisionismo chillan al unísono:
Pero todo eso ya es historia. Primero, les arrebatamos su Unión
Soviética y luego la China Roja, dicen. Miren, ahora el mundo -y
también los siglos venideros- nos pertenecerán a nosotros, se jactan
los imperialistas. Pero no es la primera vez que hayamos oído esas
arrogantes fanfarronadas. ¿No dijeron lo mismo después de masacrar
a los comuneros de París, pero apenas unas décadas después, tuvieron
que salir corriendo de los campos de batalla del Octubre Rojo en
Rusia? ¿No dijeron lo mismo cuando los canallas revisionistas usurparon
el Poder en la Unión Soviética socialista? ¿Y no huyeron, ensangrentados
de pies a cabeza, cuando las poderosas tempestades de la Gran Revolución
Cultural Proletaria de China esparcieron el marxismo?leninismo?maoísmo,
la nueva, tercera y superior etapa de la ideología proletaria, por
todo el mundo y provocaron una marejada de levantamientos y rebeliones
revolucionarios?
Hoy, mientras los imperialistas y los reaccionarios se jactan con
arrogancia de sus triunfos, guerras populares maoístas asestan golpes
contundentes, avanzando por medio de vueltas y revueltas. Y se preparan
más guerras populares. Los marxista?leninista?maoístas, unidos en
el Movimiento Revolucionario Internacionalista, marchan inconteniblemente
a imponer el maoísmo como mando y guía de la nueva ola de la revolución
proletaria mundial que se nos viene. El maoísmo está encarnándose
en los partidos comunistas para impulsar y encabezar esta nueva
gran ola. El Movimiento Revolucionario Internacionalista está presente
mediante sus partidos y organizaciones participantes, organizaciones
candidatas y simpatizantes en todo el mundo: de Irán a Colombia,
de Bangladesh y Sri Lanka a los Estados Unidos e Italia, de Turquía
y Afganistán a la India, así como en partes de Africa, el Caribe,
América Central y Europa. En el Perú y en Nepal el proletariado
dirigido por partidos de vanguardia maoístas unidos en el MRI otra
vez ha establecido el poder político rojo de las masas en extensas
zonas rurales.
¿Remotas? ¿Insignificantes? Claro que no para el proletariado consciente
de clase y los oprimidos y explotados en todo el mundo. Estas inspiradoras
victorias en el Perú y Nepal son sólo tan remotas como Yenán lo
fue en su momento. Se obtuvieron por medio de feroz lucha para enarbolar,
defender y aplicar el marxismo?leninismo?maoísmo, derramando sangre
por la causa del pueblo y derrotando las brutales campañas de cerco
y aniquilamiento del enemigo. En las batallas de "reestablecimiento
y contrarreestablecimiento" en el Perú y Nepal, los reaccionarios
buscan aplastar el poder político rojo del pueblo, y guerras populares
luchan por defender y ampliar las bases de apoyo donde prevalece
el poder popular.
Fusiles rugen en manos de guerrilleros campesinos encabezados por
los maoístas del TKP (ML) que se esfuerzan por establecer bases
rojas en Turquía. En los países oprimidos, se forman y se fortalecen
partidos maoístas unidos en el Movimiento Revolucionario Internacionalista.
Hay luchas armadas revolucionarias encabezadas por maoístas y revolucionarios,
de fuera como de dentro del MRI, en las Filipinas, la India, Bangladesh
y otros países. El "topo revolucionario" avanza horadando
en las entrañas de las bestias imperialistas, construyendo y fortaleciendo
partidos maoístas ahí. Son claras las señales para quienes quieran
ver.
Las perspectivas son brillantes, pero por supuesto el camino es
tortuoso. Los maoístas no tenemos miedo a esto. Somos discípulos
de Mao Tsetung, quien nos enseñó: "Nada es imposible en el
mundo si uno se atreve a escalar las alturas". Los gloriosos
logros de nuestro destacamento avanzado en el Perú son vital testimonio
de esas palabras. El Partido Comunista del Perú enfrentó una difícil
situación luego de la captura de su Presidente en 1992. Pero el
propio Presidente Gonzalo despedazó el regocijo del enemigo con
su poderoso e inspirador discurso del 24 de septiembre de 1992 desde
la jaula. Con un despliegue de la fuerza materialista de optimismo
revolucionario y moral comunista, subrayó que su captura no era
mas que "un recodo en el camino" y que "el camino
es largo y a ése llegaremos, y, ¡triunfaremos!". El PCP ha
perseverado en el sendero de la guerra popular, en las narices de
la represión enemiga; ha aplastado los viles ataques de la Línea
Oportunista de Derecha que colabora con el enemigo y llama a poner
fin a la guerra mediante un "acuerdo de paz", así como
la propaganda enemiga que dice que el Presidente Gonzalo mismo pidió
los "acuerdos de paz", una aseveración sin pruebas que
el PCP ha denunciado como una patraña.
Ante el aislamiento cruel y total del Presidente Gonzalo, el Movimiento
Revolucionario Internacionalista, en su Llamamiento de marzo de
1995, "Agrupémonos todos en defensa de nuestra bandera roja
que ondea en el Perú", rechazando la Línea Oportunista de Derecha,
dijo: "...nadie puede aceptar comunicaciones indirectas y no
comprobadas atribuidas al Presidente Gonzalo y presentadas como
representativas de su pensamiento. La lucha por poner fin a su aislamiento
debe continuar". Las masas revolucionarias del mundo entero
están muy conscientes de que el régimen de Fujimori, denunciado
por el PCP como fascista, genocida y vendepatria, es tristemente
célebre por su genocidio, mentiras fabricadas, etc.
Con la línea roja del Presidente Gonzalo, el PCP ha defendido, persistido
y desarrollado la Guerra Popular y hoy, debido a la captura del
Camarada Feliciano, el Camarada Julio encabeza su Comité Central.
Ha anunciado que la Guerra Popular ya está saliendo del "recodo"
dentro de la etapa del equilibrio estratégico y sigue su incontenible
marcha hacia la conquista del Poder en todo el país. El Movimiento
Revolucionario Internacionalista ha organizado campañas mundiales
de apoyo a la Guerra Popular en el Perú, en defensa de la vida del
Presidente Gonzalo y de repudio a la Línea Oportunista de Derecha.
En vista de informes sobre el creciente peligro a la vida del Presidente
Gonzalo, el Movimiento Revolucionario Internacionalista se une al
PCP y al pueblo peruano en exigir que el régimen de Fujimori lo
presente ante los medios televisivos nacionales e internacionales,
y que se le permita hacer una declaración en vivo. Reafirma su determinación
de llevar adelante la lucha en apoyo a la Guerra Popular y en defensa
de la vida del Presidente Gonzalo, y, ahora, de la vida del Camarada
Feliciano.
Los imperialistas y sus lacayos soñaban con que pudieran contener
la Guerra Popular en el Perú, pero ahora hay otro fantasma: los
Himalayas están en llamas. La Guerra Popular iniciada por el Partido
Comunista de Nepal (Maoísta) con la dirección del Camarada Prachanda,
avanza pujante en feroz combate con el enemigo. Todos los monstruos
y sus lacayos se han unido, desesperados, para conjurar la caída
del reaccionario gobierno de Nepal. El imperialismo yanqui y la
India expansionista desempeñan un destacado papel siniestro apoyando
al gobierno nepalés y sus genocidas campañas de represión. Los reaccionarios
Estados de Israel, Sri Lanka y Perú son copartícipes. Pero sigue
avanzando la Guerra Popular. Dos millones de personas ya han comenzado
a forjar el nuevo futuro en vastas zonas donde se ha roto el control
enemigo. Dirigidas por el Partido, construyen nuevos órganos de
poder, defendiéndolos y desarrollándolos con fusiles arrebatados
al enemigo. Sin duda, el camino por delante no será fácil. Ningún
avance trascendental en la historia jamás ha sido fácil. Dotada
con el arma del marxismo?leninismo?maoísmo, la Guerra Popular persistirá
y triunfará, inspirando a su vez al pueblo de otros países, particularmente
en el Sur de Asia, a librar guerras contra el imperialismo y la
reacción.
Así que, ¿cómo quedaron los imperialistas y sus lacayos? Ah sí,
su futuro, sus promesas, sus fanfarronadas sobre la derrota del
marxismo, la dictadura del proletariado, el socialismo y el partido
comunista tras el derrumbe de la Unión Soviética socialimperialista,
su afirmación de que la democracia occidental y el capitalismo auguran
una nueva era de prosperidad. Pero ¿pueden negar el hecho de que
lo que se desintegró en la Unión Soviética socialimperialista no
fue sino revisionismo en bancarrota, que la promesa del capitalismo
no ha dado sino más miseria a los millones que el socialimperialismo
ya había triturado? Lo que ha resultado no ha sido la paz sino guerras
desatadas por reaccionarios y atizadas por rivalidades imperialistas.
Lo que está surgiendo no es la paz mundial sino nuevos centros de
rivalidad imperialista.
De las dos tendencias de revolución y guerra mundial, la revolución
es la tendencia principal en el mundo actual. La principal contradicción
es entre el imperialismo y los pueblos y naciones oprimidos. En
medio de inestabilidad, guerras y rebeliones, los imperialistas
se apresuran a controlar territorio y acumular ganancias. Pero nosotros
los comunistas vemos nuevas oportunidades para que el proletariado
y las masas recobren su patrimonio socialista forjando nuevos partidos
maoístas para iniciar, desarrollar y llevar a la victoria guerras
populares. Lo haremos en los dos tipos de países, en los países
dominados por el imperialismo y en las ciudadelas imperialistas,
según las condiciones específicas de cada país. Eso se hará.
¿Y qué de sus hipócritas declaraciones de que el mercado libre esté
generando una nueva era de paz y prosperidad? Analicemos los hechos.
A comienzos del siglo 19, los países más ricos tenían un nivel de
vida promedio tres veces mayor que el de los países más pobres,
y en 1900, seis veces mayor. Hoy, es cerca de 20 veces mayor. Los
voceros imperialistas hablan de mejoras de los servicios de salud
y del promedio de vida, pero sólo los ricos del occidente pueden
disponer de los tratamientos costosos y avanzados mientras que en
el tercer mundo 40 mil niños mueren cada día de enfermedades prevenibles.
En los Estados Unidos más de uno de cada diez niños viven en la
miseria absoluta y más de 35 millones de personas pasan hambre de
diversos grados.
¿Y qué de su revolución de tecnología de punta? ¿Ha dado resultados?
Bueno, sí, una persona, Bill Gates, ha amontonado una fortuna equivalente
al PIB combinado de decenas de los países más pobres del mundo.
Veamos la Internet. Mucha gente se ilusionaba de que la red traería
una nueva era de democracia global pueblo a pueblo. Pero se ve con
cada vez mayor claridad que la red sirve abrumadoramente para entretejer
un enorme mercado capitalista de alta velocidad. Bajo este sistema,
la tecnología y el conocimiento que la humanidad ha creado durante
innumerables generaciones no llevarán a la liberación de la humanidad
sino al enriquecimiento de aquellos que se apoderan de esa tecnología.
La riqueza y los conocimientos creados por los pueblos del mundo
jamás servirán a la humanidad mientras una minoría posea y controle
los recursos del mundo, mientras esta minoría de explotadores tenga
el Poder.
Hay un viejo poema de un revolucionario irlandés, "Sólo queremos
el mundo". Eso es. Esto es lo que el proletariado y las masas
trabajadoras exigen. ¿Es eso injusto? Veamos las fuerzas ciegas
del imperialismo: trituran los seres humanos y destrozan el mundo
entero en su avaro afán de ganancias. Veamos a los gobernantes reaccionarios
de los países oprimidos: venden al pueblo y la tierra a amos imperialistas
para poder forrarse los bolsillos y revolcarse en sucios lujos.
Veamos la situación de la humanidad: opresión de clase, nación,
género, raza, etnia y casta, chovinismo, intolerancia religiosa,
mano de obra infantil, comercio de seres humanos, brutales formas
de servidumbre feudal, vidas condenadas a una indecible miseria.
Veamos el poder creador del pueblo, la inmensa capacidad de las
fuerzas productivas que se tensa contra las trabas de un sistema
inhumano e irracional. Basta ya. Queremos el mundo, todo, y eso
es justo. Nosotros los maoístas, unidos en el Movimiento Revolucionario
Internacionalista, declaramos nuestra firme determinación de ponernos
a la altura y asumir nuestras responsabilidades como nos exige esta
justa demanda de las masas explotadas y oprimidas de todo el mundo.
Sí, junto con las masas, apoyándonos en ellas y sirviéndolas, tomaremos
la delantera para transformar el siglo 21 en uno de guerras populares,
marchando hacia el glorioso futuro del comunismo.
¡Viva la Revolución Proletaria Mundial!
¡Viva el Marxismo?Leninismo?Maoísmo!
¡Vivan las Guerras Populares!
¡Mover Cielo y Tierra para Defender la Vida del Presidente Gonzalo!
¡Establecer al Movimiento Revolucionario Internacionalista en
el Corazón de los Oprimidos!
Grupo Comunista Revolucionario de Colombia o Organización de Comunistas
Marxista?Leninistas de Túnez o Partido Comunista de Afganistán o
Partido Comunista de Bangladesh (Marxista?Leninista) [BSD(ML)] o
Partido Comunista de Ceilán (Maoísta) o Partido Comunista del Perú
o Partido Comunista de Nepal (Maoísta) o Partido Comunista de Turquía
Marxista?Leninista [TKP ML] o Partido Comunista Maoísta [Italia]
o Partido Comunista Revolucionario, EE.UU. o Partido Proletario
de Purba Bangla (PBSP) [Bangladesh] o Unión de Comunistas de Irán
(Sarbedarán)
(Además de esta lista de partidos y organizaciones
participantes en el MRI, en varios países hay candidatos
a participar en el MRI que luchan por formar partidos de vanguardia
marxista?leninista?maoístas.)
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