Sobre la estrategia para la guerra popular en la India
Repudio a las ideas sobre línea militar del Comité de Reorganización
Central, Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista)
Este artículo
apareció originalmente en Trueno primaveral #1 de 1998, entonces
la revista teórica del Centro de Unidad Maoísta [CUM], Partido Comunista
de la India (Marxista-Leninista) [PCI(ML)]. Desde aquel tiempo el
CUM dejó de existir, y unión fuerzas con el PCI(ML) Naxalbari en
abril de 1999 para formar una organización única que sostuviera
las posiciones básicas en este artículo. UMQG tuvo que recortar
el 25% del artículo debido a su extensión. El texto íntegro está
disponible al pedido. - UMQG
Desde su formación en 1979 hasta su disolución en 1991, en la
posición del CRC,PCI(ML) sobre la lucha armada y la línea militar
se operaron tres importantes variaciones. La primera tomó forma
en 1979-1982; la aprobó la Conferencia de Toda la India de 1982
y se desarrolló durante los meses posteriores. La segunda surgió
durante las reuniones preparatorias para el Pleno de Toda la India
en 1985 y la II Conferencia de Toda la India realizada en 1987;
se formalizó en 1988. La tercera se dio con la adopción del documento
"Sobre la democracia proletaria" [reimpreso en UMQG 1992/17],
lanzada como un borrador a discusión; no se pudo finalizar porque
el CRC,PCI(ML) fue liquidado en octubre de 1991. Durante este período,
el CRC,PCI(ML) decía que sostenía el camino de la guerra popular
y sus conceptos básicos. Por ello, hemos caracterizado los cambios
en su posición sobre la lucha armada y la línea militar como "variaciones".
Pero, como veremos, en realidad éstas representan realmente una
desviación gradual y constante de la ciencia militar del proletariado.
ALEJAMIENTO DE CHARU MAZUMDAR
El CRC,PCI(ML) [CRC] sostuvo la "línea proletaria del Camarada
Charu Mazumdar" como una de sus posiciones básicas; dijo: "la
lucha armada es la forma principal de lucha y todas las otras formas
de lucha deberían complementarla". Pero, desde sus inicios
los principales componentes de la nueva organización divergieron
en su comprensión y práctica de esta posición básica. La unidad
Andhra Pradesh dijo que la principal debilidad del movimiento anterior
se hallaba en el aspecto militar, pero la unidad Kerala consideró
que debieron buscar los errores en el desarrollo de las organizaciones
de masas, las luchas de masas y el programa económico. Justo antes
de la formación del CRC, el Comité Estatal de Kerala (CEK) adoptó
ciertas posiciones sobre estos asuntos. Al señalar las condiciones
particulares de Keralam, sostenía que la lucha armada podría iniciarse
sólo después de "descubrir y agudizar las contradicciones participando
en las luchas de masas y sindicales en marcha y desarrollándolas
en luchas políticas". Estas diferencias se resolvieron en la
Conferencia de 1982, a favor de las posiciones del CEK. Un anterior
borrador del documento "Línea táctica", redactado a partir
de las posiciones básicas adoptadas en 1979, fue retirado por decisión
de la Conferencia. Como las posiciones del CEK jugaron un papel
decisivo en la posterior evolución de las ideas del CRC sobre la
lucha armada y la línea militar, las analizaremos con más detalle.
Las posiciones del CEK divergieron de la línea de 1970 del PCI(ML)
en dos aspectos importantes. El más obvio fue su propuesta de desarrollar
las luchas de masas en luchas políticas para preparar el terreno
hacia el inicio de la lucha armada. Esto contradecía la conocida
oposición de Charu Mazumdar a hacer de las luchas económicas o parciales
una pre-condición para el inicio de la lucha armada. También contradecía
la refutación al economicismo de Lenin y las tesis leninistas de
que las luchas económicas no pueden devenir en luchas políticas
por el Poder. Para entonces, el CEK ya había concluido que el PCI(ML)
no logró desarrollar organizaciones y luchas de masas complementarias
a la guerra popular. Sostenía que esto seguía siendo un importante
punto de rectificación. Esta fue la justificación para divergir
de Charu Mazumdar. Pero no se pudo negar tan fácilmente la contradicción
con el leninismo. El CEK buscó hacer esto adoptando un nuevo estilo
de lucha de masas militante construida con el lema "Se justifica
la rebelión contra la injusticia". En esencia, su práctica
se redujo a intervenir en luchas locales y a organizar "juicios
populares" con la participación de masas movilizadas en torno
a este lema. Las contradicciones entre las masas, así como las contradicciones
entre las masas y los opresores locales, se trataron en estos juicios.
Los condujeron Comités Populares formados de manera temporal para
dedicarse a luchas específicas. Los juicios se promovieron como
"formas iniciales de poder político paralelo".
El trabajo en este sentido se extendió rápidamente, y en algunas
zonas, agudizó las contradicciones con los opresores locales y los
ajusticiamientos. La experiencia general dio la apariencia de validar
lo dicho por el CEK: de desarrollar la lucha de masas, complementaria
a la lucha armada, sin caer en el economicismo, y, es más, de aplicar
las lecciones de la lucha en defensa del pensamiento Mao Tsetung
y la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP) contra los usurpadores
capitalistas en China, para resolver los problemas cruciales frente
a la revolución de nueva democracia en la India.
Notamos que las posiciones del CEK divergían de dos formas. La segunda,
la menos obvia, encarnó la suposición de que la lucha armada podría
dar inicio sólo después de que se descubrieran y agudizaran las
contradicciones. Esto implicaba que, además de las condiciones subjetivas,
las condiciones objetivas para iniciar una lucha armada estuvieran
también ausentes o débiles. Pero el CRC nunca explicó claramente
esta conclusión; continuó sosteniendo que, a pesar de ser desigual,
una continua situación revolucionaria existía a través de la India.
En los debates sobre las perspectivas del inicio y desarrollo de
la lucha armada para tomar el Poder en China, Mao Tsetung señaló
la existencia de una situación revolucionaria continua, la cual
se conformaba por contradicciones objetivas, a saber, la contradicción
entre el imperialismo y el pueblo, y entre el feudalismo y las amplias
masas. Y señaló que la situación revolucionaria nunca es estática,
pues depende de las condiciones y el avance de la revolución agraria
armada. Esta puede estancarse o desarrollarse por lo que hay niveles
altos y bajos. Para iniciar la guerra en regiones con agudas contradicciones
construyendo fuerzas armadas y tomando el Poder por zonas, el partido
comunista debe expandir el Poder rojo, ola tras ola. Así, se acelerará
el desarrollo de la situación revolucionaria1. Charu Mazumdar insistió
en esta posición maoísta como uno de los pilares de la línea política
e ideológica del nuevo partido2.
Aceptar la existencia de una situación revolucionaria continua en
los países oprimidos significa, en esencia, aceptar la necesidad
y la posibilidad objetiva de iniciar la lucha armada y tomar el
Poder, sin esperar a la maduración de la crisis revolucionaria a
lo largo del país. Evidentemente, esto no niega la necesidad de
la preparación, de forjar suficientes fuerzas subjetivas para iniciar
y desarrollar la lucha armada. Pero esto hace que esta preparación,
y sólo está preparación, sea la tarea ideológica, política
y organizativa clave que debe abordar un partido maoísta. Aunque
parece que las posiciones del CEK sobre la necesidad de descubrir
y agudizar las contradicciones concuerden con la naturaleza de estos
preparativos, su esencia es muy diferente. Si las condiciones en
Keralam hubiesen creado una situación donde las contradicciones
objetivas no estuvieran agudas en ningún lugar, se hubiera tenido
que esperar la maduración de las condiciones objetivas (además de
la preparación de las condiciones subjetivas) para llevar a cabo
la lucha armada para tomar el Poder. En ese caso, la lucha armada
no podría estar en la agenda inmediata, a pesar del nivel de las
fuerzas subjetivas.
Esta fue la esencia del economicismo camuflado del CEK. Las condiciones
objetivas para el inicio y desarrollo de la guerra popular siempre
existen en un país oprimido, aunque de manera desigual. La tarea
central de un partido maoísta es aprovechar esta oportunidad y hacer
del inicio y desarrollo de la guerra el centro de gravedad de todas
sus áreas y esferas de actividad. Si el partido deja esta tarea
a un lado o la comprende de una manera formal, la línea del partido
será economicista, no importa cuáles sean sus intenciones subjetivas.
Cuando las condiciones socioeconómicas y políticas ya han puesto
la lucha armada para tomar el Poder, la más alta tarea de la revolución,
a la orden del día, una línea que no la emprenda directamente será
economicista.
Una vez más, esto no significa que el partido deba iniciar la lucha
armada sin preparación. Tampoco significa que deba iniciarla en
todas sus áreas de actividad. Incluso en el vasto campo, donde las
contradicciones están comparativamente más agudas, habrá regiones
donde las condiciones objetivas están menos desarrolladas. El partido
debe hacer una evaluación materialista a través de investigaciones,
identificar aquella región o regiones más maduras para el inicio
y desarrollo de la guerra popular, y concentrarse ahí. Además, debe
realizar su trabajo en otras regiones, tanto en el campo como en
las ciudades, de manera que sirva a la tarea de iniciar. "Antes
del estallido de una guerra, todas las organizaciones y luchas tienen
por finalidad prepararla¼. Después del estallido de una guerra,
todas las organizaciones y luchas se coordinan de modo directo o
indirecto con la guerra"3.
El éxito del inicio y desarrollo de las Guerras Populares en el
Perú y en Nepal al fin del siglo XX es un poderoso testimonio de
la posición maoísta: La tarea central e inmediata de un partido
comunista en un país oprimido es arrebatar el Poder a la clase enemiga
a través de la guerra popular. Todas las actividades deberán orientarse
hacia la resolución de esta tarea. Todas las actividades del partido
deberán juzgarse principalmente en relación a la tarea central.
O deberá llevarse a cabo la lucha para tomar el Poder, o deberá
prepararse para tomarlo.
Durante este período, el CEK [y más tarde el CRC] sostuvo la línea
estratégica de una revolución de nueva democracia en la India. No
se trató de trazar una línea táctica separada para Keralam. No obstante,
en lugar de revisar y rectificar las posiciones del CEK, las hizo
los principios guía dominantes del CRC. Además, nunca investigó
ni cuestionó de una manera sistemática el argumento del CEK sobre
las condiciones particulares existentes en Keralam.
Es verdad que se dieron algunas transformaciones en las relaciones
de clases de Kerala. Jugaron un papel en el decaimiento de la situación
revolucionaria desde mediados de los años 70. Pero esto no resolvió
el problema agrario. Además, aun en estas condiciones todavía había
regiones con contradicciones agudas por sus formas explícitas de
explotación semifeudal. En otras palabras, la desigualdad persistía
(y persiste) como una importante característica. En particular,
este período de reflujo fue también un período de intensificación
de la explotación y opresión de las masas adivasíes, sin duda el
sector más bajo de la sociedad. El robo de tierras a los adivasíes
fue un negocio extremadamente rentable para los terratenientes y
usureros. Los dos frentes parlamentarios encabezados por el Partido
del Congreso y por el PCI(M) se habían estancado. Sectores significativos
de las masas básicas dalit se alejaron del parlamentarismo de izquierda.
El surgimiento de nuevas formas de aparcería y tenencia de parcelas,
el rápido crecimiento de empresas de financiamiento privado y la
evolución de nuevas relaciones capitalistas burocráticas en agricultura
e industria, a través de dependencias del Estado y cooperativas,
fueron también parte de la nueva situación. Es decir, pese a las
transformaciones de las relaciones de clases, los principios básicos
maoístas todavía tenían vigencia en Keralam.
En lugar de hacer un análisis materialista de las condiciones concretas,
el CEK hizo una evaluación sumaria la cual, en esencia, hablaba
de la posibilidad de iniciar la guerra popular en Keralam. Aceptó
con formalismo e idealismo la existencia de una continua situación
revolucionaria; no analizó ni comprendió sus particularidades. En
sus posteriores posiciones, el CRC aceptó y profundizó esta desviación.
Estos dos hilos entrelazados de economicismo e idealismo continuaron
en las posiciones del CRC sobre el poder político paralelo y su
concepto del Poder. Como mencionamos, vieron en los "juicios
populares" una forma embrionaria o inicial del poder político
paralelo, pero no hicieron más que ejercer la voluntad de las masas,
organizada momentáneamente, en torno a unas demandas parciales.
Al igual que la toma de unas tierras con la fuerza de las armas
no constituye la toma del Poder, un "juicio popular" que
lleve a aniquilar a un odiado tirano no constituye más que la resolución
violenta de una demanda parcial. Es más, estos juicios no contaron
con la protección de ninguna fuerza armada revolucionaria y, por
lo tanto, se pudieron llevar a cabo mientras que el Poder enemigo
no los reprimieran. Cuando el enemigo ya no los aguantaba y comenzaba
a reprimir la organización y participación en estos juicios, éstos
tocaron su fin. Es una lección ya conocida: ninguna cantidad de
"voluntad popular" puede aguantar la represión enemiga
a menos que empuñe las armas. El Poder sólo puede nacer del fusil.
Por medio de lucha armada, hay que destruir el Poder enemigo y defender
el nuevo Poder. Salvo el Poder, "todo es ilusión". El
CRC creó y fomentó esta ilusión con su concepto del poder político
paralelo y luego, la profundizó con su "nuevo" concepto
del Poder.
Primero, analicemos el concepto del poder político paralelo. ¿Paralelo
a qué? Si se supone que es paralelo al Poder enemigo, tenemos que
analizar si puede existir por un tiempo prolongado y, de más importancia,
si es posible que exista el poder político revolucionario paralelo
al Poder enemigo. El concepto maoísta del Poder rojo, bases de apoyo,
zonas liberadas, etc., es poder político paralelo únicamente en
el sentido de que existe en una pequeña parte (o partes) de un país
en que el enemigo aún detenta el Poder nacional. En la base de
apoyo el Poder rojo es el único Poder. Además, como demostró
la experiencia de la Revolución de Octubre, incluso en los países
capitalistas el poder "dual" sólo puede existir por un
tiempo corto, en condiciones excepcionales, en que ninguno de los
bandos en contienda esté en posición de imponer su dominio con fusiles.
Esta dualidad tiene que resolverse a favor de uno u otro bando.
En cierto sentido, las zonas de Poder rojo, establecidas por medio
de guerra popular, tienen ante sí una necesidad similar: a menos
que se creen y se desarrollen las zonas de Poder rojo como bases
de apoyo de la guerra popular, a menos que se amplíen a fin de acelerar
la situación revolucionaria, a menos que la guerra se desarrolle
como una "guerra total"4 para tomar el Poder nacional,
no podrán durar por mucho tiempo (aparte de la posibilidad constante
de tener que abandonarlas temporalmente a fin de poder maniobrar
o porque el enemigo las retome).
En la estrategia de la guerra popular, en particular al inicio en
la lucha para tomar el Poder por zonas, no encaja ni puede encajar
el poder paralelo salvo en la forma de zonas de Poder rojo. Cualquier
concepto de establecer el Poder, sin destruir zona tras zona por
medio de fusiles al Poder enemigo y sin acumular fuerzas armadas
para defender el nuevo Poder, es puro idealismo y quiere decir sustituir
al verdadero Poder con la "ilusión del Poder". Por ello,
Mao insistió: "Las condiciones fundamentales para establecer
una base de apoyo son: contar con fuerzas armadas antijaponesas,
emplearlas para infligir derrotas al enemigo y, con ayuda de ellas,
movilizar a las masas populares"5. Lenin señaló que para
los revolucionarios, la toma del Poder parcial (en una pequeña zona)
presupone de inmediato la organización y participación en el gobierno
en general6. O sea, no se puede tener a retazos el Poder.
La toma del Poder por zonas es parcial solamente con relación al
Poder nacional del enemigo. En una base de apoyo, tiene que ser
el Poder único. Si no, todavía no se es poder político. Volveremos
a este punto en adelante.
ESPONTANEIDAD DE "IZQUIERDA", COMPLEMENTO DEL ECONOMICISMO
Hubo oposición a las ideas del CEK, que después se convirtieron
en la línea del CRC. En la propia unidad Kerala, algunos camaradas
se oponían a estas ideas y muchos tenían dudas. La oposición más
fuerte surgió en la unidad Andhra Pradesh (AP); ésta se mantuvo
en contra hasta su separación en 1985.
Como señalamos, la unidad AP ubicó la principal fuente del revés
en el aspecto militar. Por su parte, y luego, como integrante del
CRC, llevó a cabo varios ataques armados, pero no pudo desarrollarlos.
La policía capturó y mató a muchos camaradas dirigentes.
Si bien señaló correctamente la importancia del aspecto militar,
el Comité Estatal de AP nunca hizo un balance sistemático de la
línea y experiencias militares del PCI(ML). Al insistir en la justeza
de las posiciones de Charu Mazumdar y al luchar por defender el
estandarte de la lucha armada, repitió varios errores que se manifestaron
en la lucha armada encabezada por el PCI(ML) a fines de los años
60 e inicios de los 70. No hizo una ruptura con los poderosos elementos
de espontaneidad en la esfera militar; por ello, cometió errores
"de izquierda" en el trabajo de masas en preparación para
la guerra popular y al servicio de ella. En esencia, su posición
correcta, de ubicar la fuente del revés en el aspecto militar, se
redujo a una declaración formal. Como la unidad AP no aplicó la
línea en la esfera militar y no sintetizó las lecciones positivas
y negativas de la lucha armada encabezada por el PCI(ML), la dirección
del CRC tuvo bastante libertad para tomar la experiencia de Kerala
como piedra angular de su balance del PCI(ML).
La débil oposición en Keralam también tuvo deficiencias similares.
Entre 1967 y 1976, el movimiento revolucionario de esta región llevó
a cabo acciones armadas, incluidos exitosos ataques contra retenes
policiales, pero no pudo desarrollar la lucha. A diferencia de otros
estados del país, en varias ocasiones el enemigo aplastó completamente
al movimiento. Ante esta experiencia, fue necesario hacer un análisis
muy riguroso. Los revisionistas del PCI-PCM aprovecharon la tendencia
dogmática a negar la lucha y organización de las masas y a hacer
trabajo secreto únicamente para aislar al partido. No obstante,
éste aún contaba con prestigio entre las masas. Después de la suspensión
del estado de emergencia7 en 1977, la mayoría de los cuadros, incluidos
los dirigentes, emprendieron de nuevo su actividad revolucionaria,
pero fue necesario hacer un balance de los fracasos político-militares
partiendo de estos puntos fuertes, a fin de trazar el camino concreto
para la guerra popular en las condiciones concretas de Keralam.
Los oponentes a las nuevas ideas no se pusieron a la altura, no
rompieron con los elementos de espontaneidad, subjetividad y unilateralidad
de la línea y práctica del PCI(ML), y por lo tanto, se inclinaron
por la espontaneidad del economicismo.
RESUMIR LA REVOLUCION PARA RECHAZARLA
Para 1982, ya habían aparecido todos los aspectos de la posición
del CRC sobre la lucha armada, tal como subsistía hasta 1985. Aún
faltó reemplazarlos con una línea general y usar a ésta para evaluar
la experiencia del PCI(ML). Esto se hizo en la I Conferencia de
Toda la India.
El balance del CRC, "Hacia una nueva fase del trueno primaveral",
revocó veredictos correctos so pretexto de unos errores concretos
de Charu Mazumdar y de la línea y práctica del PCI(ML). En cuanto
a Charu Mazumdar, ubicaron las principales razones del revés en
su "contraposición de las luchas de masas y organizaciones
de masas a la lucha guerrillera", su desconocimiento de la
necesidad de un programa agrario y su énfasis unilateral en el trabajo
secreto. Sobre la línea militar, se argumentó: "¼el partido
no aplicó una línea bien pensada y bien definida en la esfera militar.
A veces la línea militar se desarrolló espontáneamente, otras veces
Charu Mazumdar buscó darle forma"8. Esta justa crítica a la
espontaneidad -desde la perspectiva economicista contraria- encubrió
la pleitesía a la espontaneidad. De acuerdo con las ideas del CRC
sobre una "elaboración consciente" de la línea militar,
"¼los revolucionarios comunistas que dirigieron la lucha de
Naxalbari9 no podían elaborar un programa concreto y cabal para
establecer centros de poder paralelo y desarrollarlo por un tiempo
prolongado porque no consideraron en serio la posibilidad de que
existieran centros de poder dual en el campo por un tiempo prolongado.
Sin una línea política para establecer centros de poder popular
paralelos a los centros de poder enemigo existentes y superar paso
a paso a estos últimos mediante una larga y prolongada lucha, nunca
se puede concretar el concepto de establecer el Poder al nivel local
con la meta de tomar el Poder a nivel nacional"10. Se atribuyó
este error a "¼la ausencia del propio concepto de guerra prolongada"11.
Una razón para el revés, se dijo, fue que Charu Mazumdar opuso la
lucha por el Poder a la lucha por "reivindicaciones económicas";
esto se caracterizó como la propia base del "¼análisis dogmático
de la cuestión del Poder y del rechazo unilateral de otras formas
de lucha y organización"12.
Analicemos este argumento. El objetivo de una clase que tome el
Poder es destruir las relaciones de producción existentes y establecer
relaciones nuevas que obedezcan a sus intereses de clase; ésta es
una manera decisiva para suprimir y eliminar la clase derrotada.
Tomar el Poder por zonas también abarca estas tareas, si bien no
en su máxima dimensión. En un país oprimido, el eje de estas tareas
es destruir las relaciones agrarias semifeudales y aplicar el principio
de "la tierra para quien la trabaja". En una palabra,
la esencia de un programa agrario. Aunque el PCI(ML) no tuvo un
programa agrario elaborado, sí tuvo una clara política agraria,
la cual se concretó en la rebelión armada de Naxalbari. El informe
del Terai hizo un resumen detallado de esta experiencia13. Además,
resumió así las razones del revés en Naxalbari: "¼la ausencia
de una organización partidaria fuerte; no apoyarse firmemente en
las masas y no forjar una poderosa base de masas; desconocimiento
de asuntos militares; seguir viejas ideas y una actitud formal
hacia el establecimiento del Poder y el trabajo de reforma agraria"14.
Como vemos, todas estas cosas se compenetran y su eje es tomar el
Poder. Sin destruir las relaciones sociales, económicas y políticas
apuntaladas por el Poder de las clases enemigas, los campesinos
jamás podían imponer el programa de "la tierra para quien la
trabaja". Tomar tierras no fue una lucha por "reivindicaciones"
o "beneficios" económicos en un sentido parcial; fue imprescindible
para destruir toda la estructura semifeudal de Naxalbari. Hemos
aquí la esencia del resumen de Charu Mazumdar: "¼no es necesario
llevar a cabo luchas combativas para conseguir tierras, cosechas,
etc., sino para tomar el Poder"15. El CRC aprovechó el desliz16
de esta formulación, el cual permitió excluir la lucha económica
en la lucha para tomar el Poder por zonas, para reducir la lucha
en esta esfera a "demandas económicas", y sostuvo que
tal lucha debe darse antes de la lucha por el Poder.
Un año después de Naxalbari, Charu Mazumdar explicó su línea para
desarrollar la guerra popular apoyándose en las masas: "Para
forjar lazos estrechos con el pueblo, los campesinos pobres y sin
tierra deben organizar la lucha de clases de las grandes
masas campesinas difundiendo y propagando la política revolucionaria
según el pensamiento de Mao Tsetung. Con la organización de
estas luchas de clases, estas unidades del partido, de campesinos
pobres y sin tierra, se transformarán en unidades guerrilleras.
Estas unidades deben ampliar y fortalecer la base de masas del
partido difundiendo y propagando la política revolucionaria
por medio de la lucha armada. Unicamente así y por medio
de una lucha prolongada, se puede crear una fuerza armada regular
y desarrollar la lucha en una guerra popular"17. El CRC respondió
así: "No es posible desarrollar la lucha de clases meramente
propagando la política revolucionaria. Hay que tratar todos los
problemas cotidianos del pueblo usando todas las actividades de
masas posibles, abiertas y secretas, y elevándolas a formas más
altas de lucha de clases. Además de aplicar tal programa, tenemos
que propagar la política revolucionaria. Si no, en ausencia de tal
programa para resolver las demandas económicas del pueblo, la política
revolucionaria tendrá la apariencia de consignas abstractas sin
relación con la vida material"18. Así, en lugar de organizar
la lucha de clases a partir de una política revolucionaria, es decir,
sobre la base de la lucha por el Poder, organizan la lucha de clases
a partir de demandas económicas. Rechazan el programa agrario revolucionario,
que en lo fundamental, es el único que puede satisfacer las
demandas económicas de las masas, y aplican un programa de lucha
por demandas parciales. Separan la lucha económica de la política
revolucionaria.
Aquí viene al caso repasar la lucha entre la línea de Charu Mazumdar
y la de Nagi Reddy. Esta lucha se centró en la cuestión de la lucha
armada para tomar el Poder. Charu Mazumdar subrayó, correctamente,
que desde el comienzo el partido deber centrar todo su trabajo en
la lucha armada para tomar el Poder por zonas; Nagi Reddy buscó
sintetizar, en una línea, el desarrollo espontáneo de la lucha armada
de Telengana. Según Reddy, primero los campesinos deben movilizarse
en la lucha por la tierra; y que luego, deben desarrollar una lucha
de resistencia armada para defender este logro económico y que deben
transformar esta lucha de resistencia en la lucha por el Poder.
Llamaremos este argumento "la teoría etapista de guerra popular".
(En algunas secciones, se sostuvo que la resistencia armada y la
toma de tierras deben organizarse simultáneamente y se tachó de
economicista el aplazamiento de la resistencia. Claramente, ésta
es sólo una variación de la misma línea.) En esencia, según esta
línea, se puede movilizar a las masas en la lucha para tomar el
Poder solamente por etapas: luchar por la tierra, defender con resistencia
armada los logros y luego luchar por el Poder19. En la lucha contra
esta línea, Charu Mazumdar buscó desarrollar la lucha de clases
al nivel más alto armando a las masas con la política de tomar el
Poder por zonas. Aunque el CRC se declaró formalmente partidario
de la línea de Charu Mazumdar, se dejó llevar por un refrito de
la línea de Nagi Reddy.
La evaluación de la experiencia militar que hizo el CRC se guió
por esta desviación política. Como mencionamos, el CRC ubicó la
principal causa militar del revés en Naxalbari en la ausencia del
propio concepto de guerra prolongada, y lo describió como la ausencia
de un programa concreto para establecer centros de poder paralelo
y desarrollarlos por un tiempo prolongado. Si bien ya explicamos
el error del poder paralelo, podemos agregar cómo esta idea sirve
al economicismo y cómo éste sirve a aquélla, en las esferas política
y militar. Según el CRC, los centros de poder dual sólo podrían
existir durante un tiempo prolongado si se redujeran a la lucha
para demandas parciales; tal vez de manera combativa, pero en esencia
demandas parciales. En los hechos, esto no sería un centro de poder
político sino un nuevo tipo de organización de masas, incluso con
el respaldo de fuerzas armadas revolucionarias. Llaman la atención
las palabras que elige el CRC: no habla de tomar el Poder, sino
de "establecer" centros de poder popular; no habla de
expandir el Poder rojo mediante la lucha armada, ola tras ola, sino
de "superar paso a paso" al poder enemigo "mediante
una lucha larga y prolongada"; y no habla de tomar el Poder,
sino de "establecer el Poder al nivel local".
Sobre este último punto, el CRC se jacta de su "más brillante"
contribución; por ello la analizaremos más detenidamente. De su
resumen: "En las circunstancias actuales, la idea de establecer
el Poder al nivel local tiene mayor importancia. Aunque en general,
esta idea es aplicable solamente en los países semicoloniales y
coloniales, el camarada Charu Mazumdar señaló que el mismo Lenin
desarrolló la idea de establecer el Poder al nivel local¼. El camarada
Charu Mazumdar agregó: En el socialismo, todos los aspectos de la
lucha para tomar el Poder por zonas existen en nuestra actualidad.
Es muy obvio que el camarada Charu Mazumdar no reducía la idea de
tomar el Poder por zonas a una mera táctica para la revolución en
los países semicoloniales y coloniales¼. Desde luego, no podemos
decir que en ese entonces el camarada Charu Mazumdar comprendiera
claramente todos los elementos del mismo concepto que hoy podemos
debatir. Es más, en ese entonces no se comprendió correctamente
la diferencia entre la actual idea de establecer el Poder al nivel
local, y la de tomar el Poder por zonas. Hoy, contamos con todas
las experiencias de la GRCP y de la feroz lucha que se ha dado en
China desde el ascenso al Poder de los seguidores del camino capitalista.
Hoy, sabemos que incluso en una sociedad socialista, para impedir
la restauración capitalista es imprescindible establecer y consolidar
el Poder de la clase obrera al nivel local, al nivel de cada fábrica,
granja cooperativa, comuna u otra entidad semejante¼. Por tanto,
hoy la idea de establecer el Poder al nivel local¼ ha llegado a
ser la verdadera esencia de la lucha por el socialismo y el comunismo.
De hecho, se ha operado un cambio cualitativo en este concepto"20.
En adelante, el documento dice: "¼al comienzo, cuando el camarada
Charu Mazumdar habló de tomar el Poder por zonas, no se refería
al nuevo concepto de Comités Revolucionarios surgido en la GRCP.
La táctica de tomar el Poder por zonas es solamente una parte de
la estrategia militar de la guerra popular. El concepto de establecer
el Poder al nivel local busca descentralizar el Poder por medio
del desarrollo de centros de poder popular al nivel local desencadenando
la iniciativa del pueblo. Como sabemos, es fácil vincular este concepto
con la táctica de tomar el Poder por zonas"21.
Antes que nada, para refutar la tesis revisionista de tomar el Poder
de golpe en el gobierno central, no se puede reducir en absoluto
a meras tácticas la tesis de tomar el Poder por zonas. Según
la teoría de la guerra popular, establecer bases de apoyo (en otras
palabras, tomar el Poder por zonas) es un aspecto esencial de la
estrategia. Reducir este punto a meras tácticas insinúa la posibilidad
de aplicar "otras tácticas" para tomar el Poder, y socava
la propia esencia del camino de la guerra popular.
Además, no es correcto -por dos razones- poner en el mismo plano
"tomar el Poder por zonas" y "establecer el Poder
al nivel local". También se puede "establecer el Poder
al nivel local" después de tomar el Poder en el gobierno central
mediante una insurrección. Esta idea abrirá la puerta para abandonar
el camino de la guerra popular, lo que es precisamente lo que el
CRC hizo después. En lo fundamental, el Poder rojo que se crea por
medio de tomar el Poder por zonas constituye, desde el principio,
el Poder centralizado de las clases revolucionarias dirigidas
por el proletariado. Se puede llamar "local" únicamente
en referencia a la reducida zona que controla. Se sabe que aparte
de sus órganos centrales, la estructura de Poder tiene órganos
locales según la extensión del territorio rojo, pero los órganos
locales todavía son parte de un solo Poder centralizado. El Poder,
por reducida que sea la zona que controla, sólo puede ser un Poder
centralizado, simplemente porque representa el interés de una
clase (o clases). No es posible dividir ni "descentralizar"
este interés, pues surge de las condiciones objetivas y el papel
histórico de la clase, y todos los miembros de la clase comparten
este interés. La posición del CRC sobre el "Poder al nivel
local", combinada con la idea de "descentralizar"
el Poder, es producto de una interpretación equivocada de las lecciones
de la GRCP. Confunde la centralización y la descentralización
en la administración del Poder, con la imposibilidad de descentralizar
el Poder. En la India, el surgimiento de esta desviación de
las enseñanzas marxistas sobre el Poder debilitó la importantísima
lucha contra la reaccionaria ideología del gandhismo, la cual siempre
cacarea sobre el Poder descentralizado (Panchayati Raj) a fin de
disfrazar el reaccionario carácter del Estado y del actual poder
político como algo neutral o por encima de las clases22.
INTERPRETACION IDEALISTA DE LAS LECCIONES DE LA GRAN REVOLUCION
CULTURAL PROLETARIA Y SUS IMPLICACIONES PARA LA LINEA MILITAR
En el período que sigue al golpe de Estado capitalista en China,
la dirigencia del CEK publicó una serie de artículos titulados "Camino
socialista y camino capitalista", escritos por K. Venu (publicados
en el periódico Línea de masas en 1979). Este trabajo desenmascaró
las falacias revisionistas de la camarilla Deng-Jua y refutó sus
distorsiones de las enseñanzas de Mao y de las lecciones de la GRCP.
Además, puso al descubierto las bases materiales de la restauración
capitalista: el derecho burgués y los elementos capitalistas que
éste engendra. Pero pronto a este análisis básicamente correcto23
lo reemplazó uno en el cual se ubicaban las raíces de la restauración
capitalista en la burocratización del partido y en la maquinaria
del Estado.
El artículo "El concepto del Poder popular: un reexamen"
desarrolló esta idea, diciendo: "¼en un sistema jurídicamente
socialista (cuando todos los medios de producción ya son propiedad
del Estado), unos pocos individuos en la cúspide de la jerarquía
gobiernan todos los medios de producción. De esta manera el lema
de socialización en ausencia de un programa concreto para descentralizar
el Poder resultará contraproductivo¼ No se dio ningún intento serio
de descentralizar este Poder centralizado en la Unión Soviética.
En consecuencia, se impulsó la burocratización de la maquinaria
del Estado y el surgimiento de una nueva burguesía, conduciendo
a la restauración del capitalismo en una etapa posterior".
"En una sociedad socialista el proceso de restauración capitalista
arranca al nivel local. Se da al nivel de cada fábrica, cooperativa
o comuna. A cada nivel, dondequiera que las masas obrero-campesinas
no estén lo suficientemente vigilantes para empuñar el Poder en
sus propias manos y para pelear contra la nueva clase burocrática
emergente, el pueblo pierde su poder a manos de esta nueva burguesía
emergente"24.
Para analizar el argumento básico de este artículo, dejemos de lado
su descarada distorsión del Poder y la economía en la Unión Soviética
socialista. Según esta distorsión, el Poder centralizado impulsó
la burocratización y el surgimiento de una nueva burguesía. Según
Mao (y como desarrollaron después Chang Chun-chiao y Yao Wen-juan),
las raíces de la nueva burguesía se hallan en el derecho burgués:
que siguen jugando un papel, si bien restringido, la producción
de mercancías, el intercambio y la ley del valor25; o sea, los elementos
del capitalismo persisten en la economía socialista. Por esa razón,
hay que llevar a cabo constantemente la transformación revolucionaria
de las relaciones de producción y de la superestructura, tomando
la lucha de clases como clave. La posición del CRC rechaza este
análisis materialista del carácter contradictorio del socialismo
y lo reemplaza con una visión idealista y errónea de la "nueva
burguesía que brota de la burocracia". ¿Apoya, tal vez, esta
visión el posterior comentario de Mao de que "la burguesía
está justamente dentro del Partido"? No. La burguesía dentro
del partido la conforman los representantes de las relaciones burguesas.
La lucha entre el camino socialista y el capitalista, la lucha entre
dos líneas al interior del partido, no es sino un reflejo de la
lucha de clases surgida de las contradicciones materiales de la
sociedad socialista. Los seguidores del camino capitalista dentro
del partido violan los principios del centralismo democrático y
la línea de masas del partido y buscan subvertirlos fomentando el
burocratismo. Así, el burocratismo es producto, y no la causa,
del camino capitalista26.
El CRC agrava su error idealista con el argumento de que la "restauración
capitalista arranca al nivel local", con lo que quiere decir
que las fábricas, cooperativas y comunas son órganos locales de
Poder, y no que los nuevos elementos del capitalismo surgen al nivel
básico de la economía. Es más, habla de restaurar el capitalismo,
no de engendrar el camino capitalista. La restauración del capitalismo
no comienza al nivel local, comienza en la propia cima, cuando
los seguidores del camino capitalista usurpen el Poder o partes
de él.
Las interpretaciones idealistas de las lecciones de la GRCP y el
énfasis en la descentralización del Poder como clave para impedir
la restauración capitalista, devienen en una desviación idealista
y metafísica del propio concepto del Poder. El CRC sostuvo que el
viejo concepto de que "¼el Poder nace del fusil" y de
que "¼el ejército es el principal componente del poder político
de un Estado¼, es verdad solamente en parte y es muy deficiente"27.
El CRC distorsiona las enseñanzas de Mao diciendo que éste "¼desarrolló
su anterior definición inadecuada del Poder" por medio de la
creación de "centros de Poder popular paralelo al nivel local
desencadenando la iniciativa del pueblo y desarrollando su conciencia
política¼. Con este avance, el concepto del Poder popular adquirió
un significado más amplio y muy distinto. Un factor importante para
forjar el poder político popular es tomar el Poder con los fusiles,
pero este solo acto jamás creará el verdadero Poder. Es imprescindible
movilizar la voluntad política del pueblo¼. Se puede establecer
el verdadero Poder popular únicamente desarrollando y unificando
ambos aspectos -la fuerza armada del pueblo y la voluntad política
del pueblo- como aspectos complementarios de un mismo fenómeno"28.
En este artículo, hay que analizar principalmente la formulación
"un factor importante para forjar el poder político popular
es tomar el Poder con los fusiles". Esto demuestra que una
interpretación idealista del Poder inevitablemente socavará el papel
central de la lucha armada para tomar el Poder. Esto se debe
a que divide el Poder en fuerza armada y voluntad política. Es una
división idealista y metafísica. No puede existir ninguna "voluntad
política" por encima de los medios para imponerla. Si no existen
o no se crean tales medios, esta "voluntad" no puede ser
más que una aspiración política. El verdadero propósito de esta
división29 es sustentar que el proceso de la movilización política
de las masas y el de la lucha armada son dos procesos separados,
distintos, que hay que desarrollar y unificar. Su argumento
continúa: "Dondequiera que el pueblo tome una decisión organizada,
ejerce su propio poder político" y "la vieja idea de que
sólo podemos hablar del Poder cuando exista una zona liberada con
un ejército regular, niega este proceso dialéctico del desarrollo
del Poder"30.
Según este argumento, puede haber una etapa o fase preliminar, en
que "formas embrionarias de Poder" surgen por medio de
las "decisiones organizadas" de las masas. Después, habrá
una etapa en que la fuerza armada impone estas decisiones organizadas.
La suposición de este "nuevo" concepto del Poder: evitar
el economicismo. ¿Qué pasó en los hechos?: la teoría y práctica
economicista propició el rechazo del papel central de la lucha armada;
se desarrolló la línea de rechazar la lucha por el Poder y centrar
en la "ilusión del Poder"; se socavó totalmente la tarea
estratégica de tomar el Poder por zonas. Estas ideas se detallan
en un artículo posterior, "A elaborar una línea militar".
SOCAVAR EL MAOISMO
El CRC sostiene que, a diferencia de China, en las clases dominantes
de la India no hay grupos en conflicto armado y el Estado poderoso
y centralizado es capaz de alcanzar a todos los rincones del país.
"De nuestra experiencia, podemos concluir que a menos que haya
un desafío a la maquinaria del Estado en una escala muy amplia,
simultáneamente, en muchas partes de todo el país, sería
casi imposible considerar la formación de zonas liberadas en uno
o varios lugares aquí o allá". "El eje es... cómo
obligar al enemigo a dispersar sus fuerzas y a dejar muchas zonas
fuera de su control directo"31.
Aunque el CRC daba la apariencia de abordar algunas cuestiones militares
concretas, su metodología reflejó una línea opuesta a la teoría
de la guerra popular. Incluso en la esfera militar, la esencia de
la lucha para tomar el Poder por zonas NO es dispersar a las fuerzas
enemigas; lo es el trabajo de forjar el ejército rojo como forma
principal de organización y de destruir bocado a bocado las fuerzas
armadas enemigas32. El CRC sostiene lo siguiente: primero, con ataques
simultáneos por todo el país obligar al enemigo a dispersar sus
fuerzas armadas, luego concentrar fuerzas para destruirlo en unas
zonas propicias. Este argumento niega la propia dinámica de la
guerra: de conservar las fuerzas propias y destruir las enemigas.
Cuando se inicia una lucha armada según los principios de la guerra
popular, aun antes de que se pueda librar ataques simultáneos en
muchas o todas partes del país33, la lucha puede desarrollarse únicamente
aplicando una línea de ofensiva dentro de la defensiva estratégica.
Hay que desarrollar la lucha guerrillera en zonas más y más grandes;
integrar a las masas en el proceso de la guerra para reforzar las
fuerzas armadas revolucionarias; transformar las bases de operación
en zonas guerrilleras rumbo a tomar el Poder por zonas. Unicamente
así se puede desarrollar y avanzar, porque la dinámica de
la guerra se aplica por igual al enemigo. Este no puede (y no podrá)
restringir o limitar sus ataques armados a la espera de que el partido
revolucionario lance una ofensiva para tomar el Poder34.
En una campaña estratégica específica para tomar bases de apoyo
en regiones propicias, habrá que realizar ataques o movimientos
de distracción tácticos, a fin de engañar al enemigo o dispersar
su concentración en el principal frente de ataque. Eso es, correctamente,
parte del plan militar general y sus subplanes; no puede constituir
el plan estratégico para toda la guerra ni para su inicio.
El artículo rechaza la idea de que "...en una zona, por pequeña
o aislada que sea, es posible desarrollar la lucha hasta aplastar
totalmente el Poder enemigo y establecer el verdadero Poder
popular", diciendo que "hoy, en las actuales condiciones
del país, sabemos que es casi imposible construir tales zonas de
Poder popular en unos cuantos lugares de golpe"35. De
nuevo, su argumento da la apariencia de rectificar unos errores
reales en el pensamiento militar del PCI(ML); y, de nuevo, rechaza
los aspectos positivos -los cuales hicieron posible la rebelión
de Naxalbari- so pretexto de unos errores reales. El CRC lo hace
confundiendo la destrucción total del Poder enemigo con el establecimiento
de bases de apoyo estables. No sólo es posible sino también es
completamente necesario destruir totalmente el Poder enemigo a nivel
local. Este es un principio decisivo para desarrollar una guerra
popular. Esta destrucción propiciará el establecimiento de una base
de apoyo únicamente cuando las fuerzas armadas revolucionarias puedan
ampliar la zona de acciones guerrilleras e impedir con los fusiles
que el enemigo recupere el Poder. El partido debe preparar el terreno
constantemente desarrollando y ampliando la lucha guerrillera, evaluando
las condiciones generales y eligiendo el momento indicado para lanzar
su campaña militar para tomar bases de apoyo. La dirección del PCI(ML)
cometió el error de no preparar dichos planes militares, debido
a fuertes jalones de espontaneidad y subjetividad en su pensamiento
militar. Por otro lado, tuvo toda la razón cuando insistió
en la destrucción total del Poder enemigo a nivel local y dirigió
la lucha guerrillera para tomar el Poder por zonas.
Según el CRC, en la primera etapa el partido debe "...centrar
conscientemente en la ampliación de la lucha de clases, incluidas
diversas formas de luchas de masas, a zonas más y más grandes, y
desarrollarlas para confrontar al enemigo a un nivel más bajo".
En esta etapa, "...no debe lanzar ofensivas para eliminar las
fuerzas enemigas en una zona dada, sin primero haber alcanzado una
etapa en que nuestras fuerzas se han extendido a muchos lugares,
de modo que sea posible trabar combate con el enemigo en todas esas
zonas"36. Para repetir, esto niega la dinámica de la guerra
y niega que, aparte de tomar bases de apoyo, se puede ampliar
la propia lucha armada solamente aniquilando repetidamente al enemigo.
La "teoría etapista" integral del CRC fue un engendro
de sus desviaciones en torno a la cuestión del Poder y su actividad
economicista. Por ello, el CRC concluyó que en la primera etapa,
"...hay que centrar en la construcción y ampliación de la base
de masas". Esta línea militar fue una parte integral de su
pensamiento general: poder político paralelo, "nuevo"
concepto del Poder, movilización de voluntad popular, etc., y, no
obstante, hablaba de la necesidad de formar escuadras militares
para aplicar las decisiones de los centros de poder político paralelo
y llevar a cabo confrontaciones de "nivel más bajo" con
el enemigo, incluidos aniquilamientos. El contenido de esta "lucha
armada" fue totalmente opuesto al de la guerra popular que
se libró en Naxalbari (la cual asumió directamente la tarea de tomar
el Poder por zonas), y constituyó una línea reformista de "resistencia
armada para ganar y defender demandas parciales". La línea
propuso "tácticas insurreccionales" en zonas donde las
masas de la clase obrera constituían la fuerza principal. (¡Tales
zonas abarcaron todo el estado de Keralam!) Unas fuerzas, que luego
dejaron el partido, criticaron al abandono total de la guerra popular.
Ubicaron las raíces del social fascismo en la lucha armada de escuadras
sin la participación directa de las masas. Su "argumento"
no aclaró las cosas; dijeron: "La lucha de masas no puede llegar
espontáneamente a ser una lucha militar porque las dos formas de
lucha son cualitativamente diferentes. Para desarrollar la lucha
armada, son necesarias formas especiales de entrenamiento y organización"37.
Esta línea reemplaza a la política de tomar el Poder (que da sustento
a la lucha armada y sus formas de organización), con "formas
especiales de entrenamiento y organización", y rechaza el principio
de que las luchas de masas no pueden transformarse en lucha armada
porque ésta representa un salto a "la forma más alta de la
política", exhortando a desarrollar "conscientemente"
las luchas de masas en lucha armada.
En conclusión, analizaremos el concepto del CRC sobre bases de apoyo.
Según el CRC, las bases de apoyo son algo permanente, que surgen
"de golpe"38. A diferencia de esta idea, la teoría de
la guerra popular jamás considera las bases de apoyo como algo absoluto
o permanente, aunque se hayan establecido por medio de una prolongada
lucha. En el curso de una guerra, pueden cambiar de bando varias
veces; puede que sea necesario abandonarlas para esquivar ataques
o para poder maniobrar. Es más, Mao escribió sobre tipos de bases
de apoyo: estables, relativamente estables, temporales y estacionales39.
Sea cual fuere el tipo o ubicación favorable para construirlas,
la esencia de la guerra popular es tomar el Poder por zonas y construir
bases de apoyo. En lo político, la guerra popular impulsa y
acelera la situación revolucionaria expandiendo el Poder rojo ola
tras ola. En lo militar, sin bases de apoyo el ejército rojo y las
fuerzas guerrilleras no podrán desarrollar la guerra durante un
tiempo prolongado ante el cerco y aniquilamiento del enemigo. Hemos
aquí la esencia del argumento que comienza con la pregunta, "¿es
posible construir bases de apoyo sin que las aplaste el enemigo?":
rechaza el camino de la guerra popular y de tomar el Poder por zonas;
considera las condiciones externas, como una crisis en las clases
dominantes y la situación política general, como factores decisivos
en la formación de bases de apoyo; y rechaza la línea de Mao de
acelerar la situación revolucionaria desarrollando la guerra popular
y expandiendo el Poder rojo ola tras ola. Si no se arranca de
raíz tales ideas metafísicas sobre bases de apoyo, puede que se
trunquen los preparativos para la guerra y se pierda la iniciativa,
aunque se haya iniciado la guerra popular....
DAR PASOS ADELANTE EN MARCHA ATRAS
En este período, se identificaron la importancia militar del carácter
multinacional [de diversas nacionalidades] del Estado y la ausencia
de una nacionalidad dominante. La dirección del CRC vio en esto
una debilidad fundamental del Estado; reconoció que antes había
sobreestimado la fuerza del enemigo; admitió que esto había generado
una actitud de complacencia en cuanto al desarrollo de la lucha
armada. Esta situación también alentó indirectamente muchas tendencias
derechistas. En la rebelión de un grupo de soldados sijs tras la
Operación Estrella Azul y la represión político-militar del Estado
(que hizo que éste tratara con cautela la agitación de Gorkhaland)
se vieron indicios del potencial militar de la cuestión nacional.
Se reconoció que en situaciones en que fuerzas nacionalistas ya
estaban librando lucha armada, el partido podría intervenir únicamente
librando su propia lucha armada. Estas ideas se elaboraron en los
años 1984-1987; la II Conferencia de Toda la India las sancionó
formalmente en 1987. La conferencia también aceptó el plan de acciones
de la dirección: iniciar la lucha armada en el Pendjab y prepararse
para iniciarla en Keralam y Maharashtra en un año.
Aunque estas posiciones tuvieron la apariencia de avances en la
esfera militar, en realidad se asumieron sobre la base de un salto
hacia atrás al revisionismo y al liquidacionismo. La propia teoría
del neocolonialismo constituyó un ataque al camino de la guerra
popular, reduciendo la revolución agraria armada a una "tarea
pasajera" (en comparación con la lucha de liberación nacional)
en las zonas donde aún predominaban relaciones semifeudales, con
el argumento de que -incluso en esas regiones- dominaba la tendencia
del imperialismo a eliminar el feudalismo. Es más, el concepto de
la revolución de nueva democracia en la India -un conjunto de revoluciones
de nueva democracia de las diversas nacionalidades oprimidas- dividió
el camino de la guerra popular en guerras populares separadas con
ejércitos populares separados. Después de su Pleno de 1985, estas
dos posiciones se volvieron la base de la línea del CRC, y se adoptaron
en su "Línea estratégica" en la conferencia de 1987....
Los peligros de su perspectiva nacionalista salieron a flote en
su rechazo de una guerra civil. Veamos su argumento: "Como
la contradicción con el Estado central y el imperialismo es la principal
y como la intervención del Estado central aplicará la opresión nacional
con mayor salvajismo, la guerra popular será principalmente una
guerra nacional, sin importar la agresión directa del imperialismo.
Si bien habrá lucha de clases interna¼, no es posible librar una
guerra civil porque desde el propio comienzo, el ejército y las
fuerzas armadas en nuestra contra los controlará el Estado central"40.
Para "librar" una guerra civil, es básicamente necesario
derrocar todas las relaciones dominantes de explotación y opresión.
Como dijo Lenin: "También en política es posible limitarse
a cuestiones pequeñas y es posible ir más al fondo, hasta los cimientos.
El marxismo sostiene que la lucha de clases cobra pleno desarrollo...
únicamente cuando no sólo abarca la política, sino también
cuando comprende lo más esencial en política: la organización del
poder del Estado"41 (es decir, tomar el Poder por medio
de una revolución). Si la guerra se libra principalmente por el
derecho a la autodeterminación, las exigencias políticas de esta
meta estratégica necesariamente limitarán la "lucha de clases".
No podremos maximizar la lucha para derrocar a todos los explotadores
dominantes ni movilizar a las masas sobre esa base42. Además,
la nueva línea militar desechó el hecho de que los explotadores
dominantes locales (de las nacionalidades) eran una parte
integral de las clases dominantes y del Estado central. Con esto,
no estamos negando la existencia de las contradicciones nacionales
en la India. Habrá claras oportunidades para canalizar los sentimientos
nacionales en apoyo a la revolución de nueva democracia en tiempos
en que las fuerzas armadas enemigas (por lo general, con tropas
de otras nacionalidades) desaten una amplia represión. Pero jamás
se han dado situaciones así en forma lineal, pues no se dan así.
Estas posibilidades se volverán factores políticos favorables solamente
con la mayor intensificación de la polarización de clases en medio
de una guerra civil. La historia demuestra que los explotadores
dominantes locales utilizarán sus raíces en la nacionalidad como
poderosa arma para aislar y atacar al partido revolucionario por
trastornar el "desarrollo de la nacionalidad", y habrá
lucha por el "estandarte de la nacionalidad". El problema
se resolverá al final con la guerra civil revolucionaria, pues ésta
es la única forma de liberar a las nacionalidades sobre una base
revolucionaria como parte de la revolución de nueva democracia.
Finalmente, pese a su crítica a la "teoría etapista de guerra
popular", esta línea no hizo un balance crítico de todos sus
aspectos; aceptó las tesis de poder popular paralelo como forma
de Poder en las etapas iniciales de la guerra.
Hemos dado mucho espacio a un análisis crítico de esta línea militar,
precisamente debido a su "izquierdismo", lo cual impidió
principalmente que se desarrollara una aguda polarización y lucha
entre dos líneas al interior de la dirección central del CRC. Persistió
su influencia durante bastante tiempo, incluso después de la liquidación
del CRC,PCI(ML) y del rechazo de buena parte de sus posiciones abiertamente
antimarxistas. No obstante, el CRC hizo pocos esfuerzos para aplicar
esta línea; el corto período de su dominio formal también atestiguó
la aceleración del movimiento hacia posiciones y prácticas nacionalistas
burguesas. Para el fin de 1989, la mayor parte de la dirección central
había comenzado a "reexaminar"43 esta línea militar; la
adopción del documento "Sobre la democracia proletaria"
asestó el golpe de gracia.
PARA ELIMINAR LO QUE NO CONCUERDA
Tras la adopción de este documento, la dirección del CRC elaboró
otro proyecto de texto, "Sobre línea militar", el cual
elimina la mayoría de las posiciones que no concordaban bien
con la línea política burguesa. A partir de la posición burguesa
de rechazar la dictadura del proletariado, criticó abiertamente
a la teoría y práctica de la guerra popular: "Hasta ahora,
el debate sobre línea militar ha centrado principalmente en la teoría
y práctica de la guerra popular desarrollada por Mao sobre la base
de su famosa tesis de que el Poder nace del fusil. Este concepto
surgió de la teoría de dictadura del partido que se ha practicado
a nombre de la dictadura proletaria desde la Revolución de Octubre
de 1917. Se describe el Poder como entidad centralizada en forma
del Estado proletario, cuyo principal pilar es el ejército..."44.
¡Desde luego, no rechazó la lucha armada!; dijo que habría lucha
armada para "...aplastar la estructura estatal existente..."45,
y para ese limitado fin, aceptó que "¼se puede aplastar solamente
con la dirección unificada del partido y el ejército bajo su dirección.
La tarea de elaborar la línea militar tiene tanta importancia como
antes"46.
Con estos proyectiles almibarados de tener "tanta importancia
como antes", se preparó el terreno para tantear posibilidades
de transformación pacífica, sosteniendo que con el neocolonialismo
que reemplaza al control militar imperialista directo con una dominación
económico-política "¼y con el proceso democratizador en marcha
en todo el mundo, se ha reforzado de forma significativa el papel
de la opinión pública mundial¼. Hasta la superpotencia más poderosa
no puede imponer con arbitrariedad sus deseos, mediante su poderío
militar, contra un pequeño país, sin tomar en cuenta la opinión
pública mundial"47. (¡Se escribió esto durante la guerra del
Golfo!) Y, despeja todas las dudas sobre lo que quiere decir con
"aplastar la estructura estatal": "La movilización
política de las grandes masas puede generar situaciones insurreccionales,
incluso en los países del tercer mundo. Incluso una insurrección
tal puede aplastar el Estado existente, como ocurrió en la revolución
iraní de 1979¼"48. Y: "Por medio de este órgano [el frente
único], se está consolidando la voluntad política del pueblo, no
simplemente para tomar el Poder sino para impulsarlo como el verdadero
poder del proletariado¼"49. La separación entre "tomar
el Poder" (aplastar el Estado existente) e "impulsar el
verdadero poder" ya apareció en el mencionado "nuevo"
concepto del Poder. Ahora cumple con su papel legítimo, libre de
todo "dogmatismo". La tarea es aplastar la estructura
estatal, no el Estado. Por ello, no basta "simplemente"
aplastar el Estado; hay que "aplastarlo" reemplazando
el control del centro con el del nación-Estado. Las actividades
y organizaciones militares respectivas sólo sirven para presionar,
y el partido debe tener la habilidad de usarlas según las necesidades
de "movilización política". "El partido necesita
de dos alas... una abierta... y una militar aparte.... La dirección
del partido controlará completamente esta organización, si bien
ésta podrá operar declarándose una organización independiente"50.
Después de decir todo eso, agregó: ¡"Básicamente, esta estrategia
militar... es la aplicación de la estrategia de guerra popular en
nuestras situaciones en desarrollo (sic)"!51.
"Nuestras situaciones" de veras estaban "en desarrollo".
Al fin del año, se liquidó el CRC,PCI(ML), deshaciéndose de todos
los "fardos" del marxismo. Pronto, toda idea de emprender
actividades armadas, incluso como ficha de regateo, se volvió un
obstáculo. La teoría de "los aspectos no clasistas" acudió
al rescate. Y por fin se descubrió el potencial, antes "desapercibido",
de las elecciones parlamentarias para lograr una "amplia movilización
política". El autor de esta línea, K. Venu, acabó sirviendo
los intereses políticos de las clases dominantes de la India como
candidato respaldado por el Partido del Congreso52 en las elecciones
de 1996 para la Asamblea Estatal.
ALGUNAS LECCIONES PARA EL FUTURO
Una importante lección de este ensayo es la indivisibilidad
de la ideología proletaria. O sea, no se puede aplicar a retazos
el marxismo-leninismo-maoísmo. El contenido de clase de esta ideología,
sus principios universales, deben guiar cada aspecto de la línea,
programa, organización y práctica del partido, y cuando se viole
esta tesis y se importen ideologías ajenas, el partido corre el
peligro de cambiar de color. Esto ocurrió con el CRC,PCI(ML). So
pretexto de abordar "nuevos problemas" y romper con el
"dogmatismo", el CRC se dejó llevar por corrientes ideológicas
burguesas y pequeño burguesas53. Una vez incrustadas estas ideologías
en la línea del partido, se extendieron como virus y se corrompieron,
uno tras otro, todos los elementos de la línea, programa, organización
y práctica. Primero, se puso a "aplicar el marxismo en condiciones
particulares"; luego, a "resolver los nuevos problemas
del Poder". Ese "interés" generó "nuevas ideas
sobre línea militar". Finalmente, se rechazó el marxismo-leninismo-maoísmo
por "fundamentalista".
Otra lección importante: si no se rectifica una desviación, se generarán
condiciones en que se volverá una línea incorrecta, modelando el
pensamiento de los líderes y cuadros a su imagen. Ya analizamos
las diferencias y las luchas en el CRC,PCI(ML), y vimos que la oposición
no sólo fracasó sino acabó alimentando la propia línea incorrecta.
Eso se debe a que las posiciones en contienda compartían muchas
ideas, primero en la forma de espontaneidad "de izquierda"
y de derecha, luego en la forma de nacionalismo "de izquierda"
y de derecha. Pese a su eclecticismo, una línea incorrecta tiene
su lógica y dinámica: aleja constantemente al partido del marxismo-leninismo-maoísmo.
Ya no se distinguen las obvias divergencias del marxismo-leninismo-maoísmo.
Puede que grandes sectores del partido no se sientan cómodos con
tales divergencias, pero las ideas liberales ya han mellado su vigilancia
ideológica. ("Bueno, sí tienen unas ideas que deberíamos tomar
en cuenta".) Se cede más terreno a la línea incorrecta. Finalmente,
la lucha contra la línea incorrecta da tumbos en medio de los confines
políticos e ideológicos que impone esa propia línea, causando desmoralización.
En conclusión, la lección más importante es: por colosal que sea
el montón de basura, siempre se puede eliminar comprendiendo firmemente
el marxismo-leninismo-maoísmo y empuñándolo resueltamente para hacer
una ruptura total.
NOTAS
1. Mao Tsetung, "La lucha en las montañas Chingkang",
"¿Por qué puede existir el Poder rojo en China?" y "Una
sola chispa puede incendiar la pradera", Obras escogidas
(OE), t. 1 (Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín, 1972).
2. Charu Mazumdar, "¿Con quién podemos unirnos?", Obras
escogidas, edición en malayalam, 1979.
3. Mao Tsetung, "Problemas de la guerra y de la estrategia",
OE (1972), t. 2, p. 227.
4. Este tema se trata en el artículo "¡Se justifica la rebelión!"
en Un Mundo Que Ganar 1995/21, en particular la sección E,
"Una vez izada la bandera, jamás arriarla", p. 70. El
artículo es un importante aporte de la Unión de Comunistas de Irán
(Sarbedarán) a la lucha ideológica contra la capitulacionista Línea
Oportunista de Derecha al interior del Partido Comunista del Perú.
5. Mao Tsetung, "Problemas estratégicos de la guerra de guerrillas
contra el Japón", OE, t. 2, p. 96.
6. Lenin, Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución
democrática (ELE, Pekín, 1973), pp. 77-79.
7. [El gobierno de Indira Gandhi implantó unas medidas draconianas
y encarceló a 30.000 revolucionarios - UMQG.]
8. Hacia una nueva fase del trueno primaveral [Trueno primaveral],
1982, p. 117.
9. [Naxalbari: 1967 signó el estallido de la lucha armada de las
masas campesinas dirigidas por revolucionarios comunistas en la
aldea de Naxalbari, Bengala Occidental, India, cerca de Darjeeling
y de la frontera con Nepal y Bangladesh - UMQG.]
10. Trueno primaveral, p. 50.
11. obra citada (ob. cit.).
12. ob. cit., p. 49.
13. "Por medio de sus actividades, en las aldeas los campesinos
revolucionarios convirtieron en ley sus decretos: 1) Se dio un
golpe contra la estructura social, económica y política de las aldeas
basada en el monopolio de la tenencia de la tierra que empobrecía
cada día más al campesinado.... Con sus arados, deslindaron toda
la tierra en el Terai y la hicieron suya... así destruyeron la antigua
estructura feudal milenaria por medio de esta acción de los campesinos"
(reimpreso en Trueno primaveral, p. 46).
14. Trueno primaveral, pp. 49-50, énfasis agregado.
15. Charu Mazumdar, "Un año de Naxalbari", Liberation
Anthology, v. 1, Suniti Kumar Ghosh (red.), 1992, p. 96.
16. En una nota a esta antología (ob. cit., p. 96), el redactor
señala que esto es un error de traducción. La versión original en
bengalí dice: "...no sólo por sus demandas parciales...",
o sea, una corrección significativa. No obstante, en otros artículos
se repitió la formulación publicada en la versión en inglés de este
artículo. Algunos de estos artículos se reimprimieron sin corrección
en esta antología, así que no queda claro si el error de traducción
es de ese artículo particular o si se repite. Como esta formulación
se repite en varios artículos y en gran parte corresponde a las
ideas de Charu Mazumdar (en ese entonces) sobre la lucha económica,
opinamos que se debe examinar y criticar.
17. "Emprender el trabajo de construcción de un partido revolucionario",
Trueno primaveral, 1968, p. 61, énfasis agregado.
18. Trueno primaveral, p. 61.
19. A continuación, unos ejemplos: "¼nuestra amplia experiencia
demuestra que si se llevan a cabo bien y de manera correcta, todas
las luchas contra los terratenientes alcanzarán el nivel de toma
de tierras en poco tiempo. Y en ese momento es hora de iniciar la
guerra de guerrillas" (D.V. Rao, El marxismo-leninismo-pensamiento
Mao Tsetung es nuestra concepción del mundo, Proletarian Line
Publications, Hyderabad, 1993, p. 56). "El trabajo del partido
debe orientarse principal y conscientemente en la dirección de construir
un movimiento campesino revolucionario. Elegir zonas estratégicas,
concentrar cuadros, formular consignas de combate y de agitación
mediante amplios debates con los habitantes de la zona, movilizar
a los campesinos en la lucha sobre estos temas, construir organizaciones
campesinas, desde el comienzo armar al pueblo con armas conseguidas
en la lucha antifeudal en la región, organizar la resistencia popular
de fuerzas voluntarias de la aldea contra la violencia y represión
de los terratenientes-sicarios-policías y defender las zonas de
resistencia sostenida y así pasar a establecer bases de apoyo en
el campo" (Chandra Pulla Reddy, Selected Works, t. 2,
Pratighatana, Hyderabad, 1996, p. 37).
Tales ideas se relacionan de cerca a la idea de que la toma de la
tierra es EL escalón hacia la revolución agraria armada o a su etapa
superior. D.V. Rao escribió: "La toma de la tierra y la lucha
guerrillera están entrelazadas. Tomar la tierra de los terratenientes
jamás puede ser una demanda parcial¼" (ob. cit., p. 70). Según
C.P. Reddy, "todas estas luchas (parciales), cualquiera que
sea la demanda, deben orientarse hacia la distribución de la tierra
del terrateniente que es la etapa superior de la revolución agraria
armada" (ob. cit., p. 34, énfasis agregado). Hay numerosos
ejemplos concretos en que las tomas de tierras a los terratenientes
no se han desarrollado más allá de luchas parciales combativas.
Es más, tales ideas contradicen a Mao Tsetung: "¼en la China
semicolonial, la creación y desarrollo del Ejército Rojo, los destacamentos
guerrilleros y las zonas rojas, es la forma más alta de la lucha
campesina dirigida por el proletariado¼" (Mao Tsetung, "Una
sola chispa puede incendiar la pradera", OE, t. 1, p.
126).
No se trata de si se debe organizar luchas de masas, incluidas luchas
por la tierra, o no. Para elevar la capacidad de combate de las
masas y propagar la línea de la guerra popular, el partido tiene
que llevar a cabo actividad de masas y organizar luchas durante
el período de preparación. Pero es importante que el partido capte
el siguiente punto: por correcta y necesaria que sea tal actividad
de masas en una etapa dada, la guerra es una ruptura con las luchas
anteriores, es un salto a un proceso completamente nuevo y diferente.
La idea de que sólo se puede iniciar la guerra como producto orgánico
de la movilización de los campesinos en organizaciones de masas
y luchas combativas es una desviación oportunista de derecha.
20. Trueno primaveral, pp. 36-37.
21. Trueno primaveral, pp. 79-80.
22. En este argumento, se detectan los gérmenes del último acto
de liquidación del CRC y su teoría sobre el "aspecto no clasista
de la democracia". El Partido Comunista Revolucionario de Estados
Unidos ha tratado el problema de la centralización del Poder en
el socialismo. La esencia de sus argumentos salió en el número de
abril de 1983 de Liberation (pp. 50-51): que la posición
del CRC -de que el establecimiento del Poder al nivel local es la
clave para impedir la restauración del capitalismo- niega el papel
decisivo de la dirección de la línea en el partido y en el
Estado, y señala que no hay pruebas de que Mao hablaba de la descentralización
del Poder. No existe relación alguna entre desencadenar la iniciativa
de las masas a nivel local, y la descentralización del Poder.
23. Este artículo también contiene unas tendencias idealistas. Al
criticar a la "teoría de las fuerzas productivas" usando
el "Prólogo de la Contribución a la crítica de la economía
política" de Marx, dice: "¼si examinamos el desarrollo
general de la historia, podemos ver que las fuerzas productivas
y la base económica han jugado el papel decisivo. Pero no se pasa
por alto el papel de las relaciones de producción y la superestructura"
(Samskara Padhana Kendram, Socialistu Pathayum Muthalalitha Pathayum,
Ernakulam, 1989, p. 46, énfasis agregado. Este artículo salió por
entregas en Línea de masas, 1979). Aunque Marx explica que
"el conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura
[base] económica de la sociedad", el artículo considera que
las relaciones de producción no son parte de la base económica,
una formulación que tiende a alejarse del materialismo histórico.
24. Liberation, abril 1982, pp. 13-14.
25. Mao Tsetung: "Nuestro país practica ahora un sistema de
mercancías, un sistema salarial que es también desigual, como el
de ocho categorías, y cosas por el estilo. Esto, bajo la dictadura
del proletariado, sólo puede ser restringido. En virtud de lo anterior,
será muy fácil para gentes como Lin Piao montar el sistema capitalista
si escalan el Poder". "China es un país socialista. Antes
de la Liberación no difería mucho del capitalismo. Ahora todavía
practica un sistema salarial de ocho categorías, la distribución
a cada uno según su trabajo y el intercambio por medio del dinero,
todo lo cual apenas es distinto de la vieja sociedad. La diferencia
está en que el sistema de propiedad ha cambiado" (citado en
"Acerca de la base social de la camarilla antiPartido de Lin
Piao", Con Mao son cinco, 1998, pp. D12, D14-15).
Chang Chun-chiao: "Decimos con frecuencia que hemos 'resuelto
en lo fundamenta... el problema del sistema de propiedad; esto significa
que tal problema todavía no ha sido resuelto por completo, no se
ha eliminado cabalmente el derecho burgués en el sistema de propiedad".
"¼dentro de un corto tiempo, no sufrirá cambios radicales la
coexistencia de los dos tipos de propiedad: la de todo el pueblo
y la colectiva. Mientras existan estos dos tipos de propiedad, serán
inevitables la producción de mercancías, el intercambio por medio
del dinero y la distribución a cada uno según su trabajo. Ya que
'esto, bajo la dictadura del proletariado, sólo puede ser restringido',
serán igualmente inevitables el desarrollo de los factores capitalistas
en las zonas urbanas y rurales y el surgimiento de nuevos elementos
burgueses" (Chang Chun-chiao, "Acerca de la dictadura
omnímoda sobre la burguesía", Un Mundo Que Ganar 1989/14,
pp. 49, 50).
26. Bob Avakian debate a fondo este punto en "Democracia: ¡Más
que nunca podemos y debemos lograr algo mejor!", Un Mundo
Que Ganar 1992/17, en la sección "El ejercicio del Poder
en la sociedad socialista", pp. 40-45.
27. Liberation, ob. cit., p. 15.
28. ob. cit., pp. 15-16.
29. "La tarea central y la forma más alta de toda revolución
es la toma del Poder por medio de la lucha armada, es decir, la
solución del problema por medio de la guerra. Este revolucionario
principio marxista-leninista tiene validez universal, tanto en China
como en los demás países" (Mao Tsetung, "Problemas de
la guerra y de la estrategia", OE, t. 2, p. 225).
30. Liberation, ob. cit., p. 21.
31. Liberation, julio 1982, p. 28, énfasis agregado.
32. "Las condiciones fundamentales para establecer una base
de apoyo son: contar con fuerzas armadas antijaponesas, emplearlas
para infligir derrotas al enemigo y, con ayuda de ellas, movilizar
a las masas populares. Así, el establecimiento de bases de apoyo
es, antes que nada, el problema de organizar fuerzas armadas"
(Mao Tsetung, "Problemas estratégicos de la guerra de guerrillas
contra el Japón", OE, t. 2, p. 96).
33. Otra interpretación del argumento del CRC podría contener un
rechazo más claro a la guerra popular, diciendo que la guerra no
debe iniciarse hasta que se tenga la capacidad de lanzar un ataque
simultáneo a nivel nacional.
34. En cierta medida el enemigo podría hacer eso si la lucha armada
dejara a un lado el objetivo de tomar el Poder y si se llevara a
cabo en forma de actividades armadas para obtener y defender demandas
parciales. Incluso en esa situación, no se podrá continuar con esta
"política de restricción" durante mucho tiempo.
35. Liberation, ob. cit., p. 29, énfasis agregado.
36. ob. cit. pp. 29-30.
37. ob. cit., p. 32.
38. Ver la sección anterior de este artículo, "Resumir la revolución
para rechazarla". La formulación sobre el "verdadero"
Poder refleja una concepción absolutista de las bases de apoyo,
como si fueran verdaderas solamente cuando sean permanentes.
39. "La retirada es necesaria, porque no ceder ni un paso ante
el ataque de un enemigo fuerte, significa inevitablemente poner
en peligro la conservación de las fuerzas propias" (Mao Tsetung,
sección "Retirada estratégica", en "Problemas estratégicos
de la guerra revolucionaria de China", OE, t. 1, p.
232). El Partido Comunista del Perú ha descrito acertadamente esta
lucha contradictoria sobre las bases de apoyo como "reestablecimiento/contrarreestablecimiento".
Una descripción de los tipos de bases de apoyo se halla en Mao Tsetung,
sección 1, "Tipos de bases de apoyo", en "Problemas
estratégicos de la guerra de guerrillas contra el Japón", OE,
t. 2.
40. Versión original de Sobre el desarrollo de la línea militar
[Sobre línea militar], pp. 3-4. énfasis en el original.
41. Lenin, "Concepciones liberal y marxista de la lucha de
clases", Obras completas (Ediciones Salvador Allende,
México, s/f), t. 19, p. 338, énfasis en el original.
42. El campo minado que se esconde en estas ideas se reventó en
la práctica de la unidad Andhra Pradesh del CRC,PCI(ML). Con las
condiciones existentes en su zona de trabajo, tuvo que emprender
la lucha antifeudal. Pronto, se presentó el problema de ir contra
las fuerzas armadas de los terratenientes y el Estado. Una parte
de la dirección estatal propuso el abandono de esta zona, porque
la práctica se acercaba a la línea de 1970 y alejaba al partido
de la "liberación nacional". La mayoría rechazó esta posición
y perseveró en el desarrollo de la resistencia armada. Pero no fue
posible desarrollar con firmeza ninguna resistencia por dos razones
importantes: las tareas de la liberación nacional y de combatir
la opresión feudal se jaloneaban en direcciones contrarias; y la
teoría del neo-colonialismo -que decía que la semifeudalidad ya
se pasaba a la historia- mellaba la lucha antifeudal. Las masas
básicas se motivaban por sus intereses de clase y no se entusiasmaban
por ningún "interés nacional". Por ello, en la práctica
la consigna de "liberación nacional" se volvió una mera
formalidad, si bien la dirección del CRC aún podía usarla. Por ejemplo,
cuando se dio un revés, acusó a la dirección estatal de "dogmatismo".
A causa de las posiciones ideológico-políticas de los defensores
de la nueva línea militar al interior de la dirección central, no
pudieron mantenerse firmes contra este ataque y tuvieron que aceptar
la crítica al "dogmatismo", provocando más confusión y
desmoralización.
43. En el Pendjab, se llevaron a cabo algunas acciones armadas,
pero el comité estatal también se unió al campo del "re-examen"
y luego, jugó un papel importante en la liquidación del CRC,PCI(ML).
44. Sobre línea militar, 1991, p. 1.
45. ob. cit., énfasis agregado.
46. ob. cit., énfasis agregado. Bob Avakian criticó esta descarada
falta de coherencia: "Los argumentos que presenta el documento
del CRC ["Sobre la democracia proletaria"] sobre el papel
del partido¼ llevan a una línea de 'transición pacífica'. La lógica
de esos argumentos lleva a la conclusión de que todo derrocamiento
violento es por sí mismo 'coercitivo' y 'elitista' con relación
a las masas¼, y por lo tanto es fundamentalmente incorrecto".
"No es 'lógico' argumentar que la vanguardia no debe imponerle
sus deseos a las masas cuando está en el Poder, pero sí puede hacerlo
en el proceso de tomar ese Poder en primer lugar" ("Democracia:
¡Más que nunca podemos y debemos lograr algo mejor!", UMQG
1992/17, p. 32, énfasis en el original).
47. Sobre línea militar, p. 2.
48. Sobre línea militar, p. 3, énfasis agregado. El folleto
Los ejércitos derrotados sacan buenas lecciones, UMQG
1985/4, de la Unión de Comunistas de Irán (Sarbedarán), explica
con mucha claridad por qué la revolución iraní abortó y por ello
no pudo "aplastar el Estado".
49. Sobre línea militar, p. 4.
50. ob. cit.
51. ob. cit., p. 7.
52. [El partido político de las clases dominantes de la India desde
la independencia en 1949 hasta hace poco - UMQG.]
53. "¼la tendencia a negar la universalidad de esta ideología
(marxismo-leninismo-maoísmo) existía en la dirección [del CRC,PCI(ML)]
desde el principio. En lugar de aplicar la ideología proletaria
para analizar problemas específicos, había una tendencia a buscar
las respuestas por otro lado, bajo el pretexto de que los líderes
del proletariado no hayan tratado tales problemas. Con esta posición,
fue inevitable que surgiera el liberalismo en lo ideológico, aunque
el partido se opusiera formalmente a tal liberalismo" (sección
2.1, Crítica a la línea del CRC,PCI[ML], Centro de Unidad
Maoísta, PCI[ML], 1977).
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