UN MUNDO QUE GANAR

 

Comentarios sobre las Resoluciones adoptadas por la V Conferencia de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas

El Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) preparó los siguientes Comentarios sobre las Resoluciones adoptadas por la V Conferencia de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista?Leninistas y los distribuyó en privado a los asistentes a esa Conferencia en el verano de 1998. Las Resoluciones aparecen en las páginas 56-58 de este número.

COMENTARIOS SOBRE LAS RESOLUCIONES ADOPTADAS POR LA V CONFERENCIA DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE PARTIDOS Y ORGANIZACIONES MARXISTA?LENINISTAS

Estimados Camaradas:
Con mucho interés el Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista y los partidos y organizaciones participantes en nuestro Movimiento recibimos las Resoluciones de la V Conferencia de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIML). Nuestro Movimiento, que se basa en el marxism-leninismo-maoísmo, siempre está atento a las iniciativas que tienen por objeto contribuir a forjar mayor unidad entre las auténticas fuerzas comunistas del mundo. Además, vemos que en varias cuestiones políticas e ideológicas cruciales existen convergencias entre las posiciones expresadas en vuestras Resoluciones y nuestras posiciones de la Declaración del MRI de 1984 y ¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo, documento lanzado por el MRI en 1993 con motivo del Centenario de Mao. Vemos que entre los partidos y organizaciones que participaron en vuestra Conferencia, figuran algunos con quienes nuestro Movimiento ha desarrollado estrechas relaciones fraternales. Finalmente, vemos y apreciamos el apoyo expresado en vuestras Resoluciones a la "libertad y derechos democráticos para los miles y miles de luchadores y líderes revolucionarios como Abimael Guzmán y José María Sison".

Opinamos que es el deber de todas las fuerzas comunistas examinar y expresar sus ideas sobre todo documento internacional serio que trate el proceso de unificar a las auténticas fuerzas comunistas. Por estas razones, decidimos hacer una evaluación de vuestras Resoluciones y circular estos comentarios a los partidos y organizaciones que las firmaron, y a los participantes en el MRI (junto a las propias Resoluciones, desde luego). Estos comentarios se limitan a las Resoluciones y no representan una evaluación general de la iniciativa de la CIML por reagrupar el movimiento comunista internacional. No obstante, pensamos que estos comentarios contribuirán al proceso de discusión y debate en el movimiento comunista, que es necesario para el posterior avance de la unificación de las auténticas fuerzas comunistas.

EVALUACION GENERAL

Consideramos que las Resoluciones de la V Conferencia son un avance positivo general, pese a lo que vemos como ciertas deficiencias y debilidades. Las Resoluciones asumen la importante posición de defender la necesidad de la revolución proletaria, reconocer los aportes hechos por Mao Tsetung a la ideología científica del proletariado, criticar a las formas más importantes del revisionismo y llamar a la unidad de las auténticas fuerzas comunistas.

Las Resoluciones subrayan que "la acelerada contradicción" entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción genera crisis en el sistema imperialista mundial y la intensificación de las contradicciones entre las potencias imperialistas y las naciones oprimidas, entre la burguesía y el proletariado, y entre las potencias imperialistas. Compartimos tanto el optimismo expresado en las Resoluciones sobre la posibilidad de hacer avances revolucionarios, como la importante observación de "No obstante, no existe ni un colapso automático del imperialismo ni un crecimiento capitalista industrial ilimitado sin freno".
Es posible derrotar al imperialismo mundial y a toda la reacción, pero solamente mediante la lucha tenaz y revolucionaria de las masas dirigidas por auténticos partidos marxista?leninista?maoísta. Esto quiere decir preparar y dirigir el derrocamiento violento del Estado existente y establecer la dictadura revolucionaria del proletariado y clases aliadas. En los países oprimidos por el imperialismo, se requiere la Revolución de Nueva Democracia y en estos países se están madurando las condiciones para guerra revolucionaria. Esta orientación se refleja, en lo fundamental, en las Resoluciones de la V Conferencia y da bases comunes importantes para trabajar por superar las diferencias restantes.

Al mismo tiempo, en muchos casos las Resoluciones no alcanzan a trazar una clara línea divisoria entre el marxismo y el revisionismo y por ello, dejan la puerta abierta a la conciliación con tendencias erróneas. En algunas partes, a una afirmación correcta expresada con palabras contundentes la socavan expresiones deliberadamente vagas sobre el mismo tema en otras partes del documento. Por ejemplo, las Resoluciones tratan diferentes tipos de luchas en el mundo de hoy, pero con frecuencia no señalan con claridad que únicamente la lucha armada revolucionaria dirigida por el proletariado y su partido de vanguardia puede alcanzar la auténtica liberación. Asimismo, menciona por igual la importancia de unir las auténticas fuerzas comunistas y la tarea de unir a todos los susceptibles de ser unidos en la lucha contra el imperialismo. Sin embargo, no siempre queda claro que la primera tarea, la de unir a las auténticas fuerzas marxista?leninista?maoístas, es condición necesaria y elemento motriz para lograr la segunda tarea de unir las luchas de las masas. En un sentido general, las Resoluciones a veces dejan que no se distinga claramente el punto principal de los secundarios, que no aprehenda con firmeza la clave para hacer avanzar todo el movimiento revolucionario.

Abajo trataremos con mayor detalle algunos de los puntos más importantes de las Resoluciones, que esperamos que expliquen más nuestra evaluación general así como nuestras críticas a lo que consideramos sus deficiencias y debilidades.

COMENTARIOS SOBRE "LOS ACONTECIMIENTOS ECONOMICOS Y POLITICOS EN EL MUNDO COMO CONDICIONES BASICAS PARA HACER TRABAJO REVOLUCIONARIO"

Esta Resolución hace varias evaluaciones correctas e importantes. Destaca que la actual situación mundial es favorable para el avance de la revolución proletaria. Este análisis tiene importancia especial en el contexto del hundimiento de la Unión Soviética y el bloque oriental y lo que han hecho los imperialistas y reformistas para pintar a estos sucesos como una derrota del comunismo y una fuente de nuevas fuerzas para el sistema imperialista mundial. Como señalamos arriba, el MRI también comparte el análisis de que se están agudizando las contradicciones principales en el mundo, que se está empeorando la situación de las masas y que se están mejorando las posibilidades para hacer la revolución.

Además, la Resolución subraya correctamente que "el desarrollo del sistema capitalista mundial se ha vuelto más desigual que nunca". Este punto tiene importancia especial dada la tendencia de algunas fuerzas en el movimiento comunista internacional a decir que las actuales tendencias hacia la "globalización" de hecho están reduciendo o incluso eliminando la diferencia cualitativa entre los países imperialistas y los países de Asia, Africa y América Latina oprimidos y explotados por estas potencias imperialistas.

Al analizar el curso de los acontecimientos en la situación mundial de hoy, es importante basarnos en el análisis de Lenin de la época imperialista. Lenin prestó muchísima atención a la división del mundo en dos tipos de países como un rasgo de la época contemporánea que tiene profunda importancia para la estrategia y tácticas de la revolución en ambos tipos de países.

COMENTARIOS SOBRE "LA SITUACION EN LOS PAISES IMPERIALISTAS"

En esta sección, la Resolución no menciona la división de la clase obrera en dos campos hostiles, el proletariado y la aristocracia obrera. Como es sabido, Lenin consideró que este fenómeno era uno de los cambios importantes que se habían dado en la época del imperialismo. Es verdad que la profundización de la crisis del imperialismo puede minar la capacidad de la clase dominante de sobornar o pacificar a sectores de la clase obrera; pero la historia también nos enseña que la crisis sola no eliminará esta profunda escisión en la clase obrera ni eliminará el efecto que han tenido varias décadas de relativa paz social en la lucha, conciencia y organización del proletariado en los países imperialistas.

Con la tesis de la "escisión en la clase obrera" es posible identificar a aquellos sectores de la clase obrera que pueden y deben formar la base sólida en que se basa cualquier tentativa revolucionaria al Poder.

La Resolución dice, correctamente: "En muchos países, el Estado de los capitalistas monopolistas está perdiendo cada día más su capacidad de atenuar las contradicciones de clases y en sí se ha vuelto el blanco de un creciente descontento de las masas manifestado en latentes y abiertas crisis políticas y en un repunte de luchas y protestas de masas". Pero esto pinta un cuadro incompleto de la situación política, las fuerzas de clases y las tareas de los revolucionarios en estos países, e incluso es en cierta medida engañoso.

Es verdad que se dio un importante movimiento huelguístico en Francia en 1995. No obstante, al destacar este movimiento solo, la Resolución tiende a dar a entender que este movimiento, o movimientos semejantes, son la manifestación más importante de la lucha de clases en los países capitalistas avanzados. Por ejemplo, la rebelión violenta de 1992 de Los Angeles también es una expresión (una expresión bastante importante) de la lucha de clases en este tipo de país. Es importante dar la debida atención a importantes estallidos de lucha, como la de Los Angeles, o se correrá el peligro de no reconocer el potencial revolucionario del proletariado en los países imperialistas.

En conclusión, esta sección de la Resolución dice: "Esta situación exige de los marxista?leninistas un trabajo revolucionario abnegado y un apoyo a las iniciativas de auto-organización de las masas". Tenemos entendido que los comunistas, en todos los países, deben perseverar en mantener en alto el estandarte de la revolución proletaria. Al describir las tareas de los comunistas en los países imperialistas, es recomendable decir con claridad que éstos no deben centrar su trabajo en la política parlamentaria ni en el sindicalismo.

Los comunistas en los países imperialistas deben prepararse para la lucha revolucionaria y dirigirla. Como todo comunista, deben estar preparados para "ir contra la corriente" y representar los intereses internacionales y de largo plazo del proletariado y no buscar rebajarse al nivel del "obrero promedio" ni mucho menos al del "aristócrata obrero promedio". Sin duda, la actual situación mundial generará mayores sacudidas, dislocaciones y penurias. Seguirá manifestándose la polarización en los países imperialistas, y en la clase obrera misma, entre el polo revolucionario y los polos reformista y revisionista. Al seguir la instrucción de Lenin de ir "más abajo y más a lo hondo" al proletariado y a la vez apoyar resueltamente toda lucha contra las clases dominantes imperialistas y al dar liderato a todos los sectores progresistas de la población, los comunistas en el Occidente se prepararán para cumplir con sus deberes históricos.

El MRI también opina que es necesario dominar y aplicar plenamente los aportes de Mao al trabajo revolucionario en los países imperialistas, así como en los países oprimidos. La teoría de Mao sobre la Guerra Popular se aplica a la guerra revolucionaria en ambos tipos de países, si bien es verdad que el curso de la revolución seguirá dos caminos generalmente distintos en los países oprimidos e imperialistas.

COMENTARIOS SOBRE "LA SITUACION EN LAS NEOCOLONIAS Y PAISES DEPENDIENTES DE AFRICA, ASIA Y AMERICA LATINA"

La Resolución dice: "En la actualidad, la lucha entre la revolución armada y la contrarrevolución armada se está centrando en los países de las naciones y pueblos oprimidos". Este punto es correcto y corresponde a nuestro análisis de que en los años tras la II Guerra Mundial, los "centros de la tempestad" de la revolución proletaria mundial han estado en Asia, Africa y América Latina.

Al tratar las tareas de los comunistas en estos países es necesario tomar como punto de partida las enseñanzas de Mao. La Revolución de Nueva Democracia, el camino de la guerra popular prolongada, y la necesidad de un partido proletario para unir y dirigir un amplio frente único de las masas basado en la alianza obrero-campesina, son verdades universales del marxismo?leninismo?maoísmo que tienen que ser aplicadas con creatividad a cada país oprimido.

No obstante, un problema común recorre esta sección de la Resolución y otras partes: no distingue entre la lucha armada revolucionaria dirigida por el proletariado, y las luchas armadas dirigidas por otras fuerzas de clase. Es necesario y correcto señalar que en toda esta vasta región, han estado en marcha luchas armadas contra el imperialismo y la reacción. Estas luchas, si bien con la dirección de fuerzas no proletarias, con frecuencia asestan importantes golpes a los imperialistas y a las clases dominantes reaccionarias, como medida del estado de ánimo de las masas y como despertador de su entusiasmo revolucionario.

Por otro lado, no podemos pasar por alto el hecho de que en los países de Asia, Africa y América Latina, las esperanzas y las aspiraciones de las masas las han traicionado y tergiversado repetidamente fuerzas revolucionarias no proletarias que no son capaces de llevar a su fin la lucha contra los imperialistas y la reacción y siempre han acabado capitulando a estos enemigos o siendo aplastados por ellos. Dada esta historia, es recomendable tener claridad sobre la naturaleza del trabajo revolucionario y organización revolucionaria que se requieren en estos países. Para hacer la revolución, se necesita un partido revolucionario guiado por el marxismo-leninismo-maoísmo.

En su tratamiento de la situación en América Latina, la Resolución habla de "un nuevo repunte de las luchas de las masas". Pero decir que "se ha iniciado lucha armada en Chiapas y Guerrero (México), persiste en el Perú y se desarrolla en Colombia" es engañoso. Esta es una formulación confusa del carácter de clase de estas "luchas armadas". Por ejemplo, la lucha encabezada por el EZLN (zapatistas) en Chiapas muy definitivamente es una lucha justa y en este sentido hay que apoyarla. Pero no es una lucha armada por el poder político de las masas. Los comunicados y actos de la dirigencia zapatista demuestran claramente que emprenden sus actividades armadas como táctica de presión para obligar al gobierno y a los imperialistas a negociar una "solución" que deje intacta la subordinación fundamental de México al imperialismo y al dominio de las clases reaccionarias de ese país.

No es nuestra intención desconocer la importancia de las luchas como Chiapas. Pero es muy importante no borrar la diferencia entre esas luchas, por justas que sean, y una auténtica Guerra Popular dirigida por un partido proletario de vanguardia marxista?leninista?maoísta, como en el Perú.

Al hablar de Asia del sur, la Resolución dice: "En diversos grados, van en ascenso combativos movimientos de masas y/o luchas armadas en la India, Pakistán, Bangladesh, Sri Lanka y Nepal". Desafortunadamente, esta formulación confunde y dificulta que las masas vean a quiénes deben apoyar y a quiénes deben oponerse, a cuál línea seguir y a cuál línea rechazar. Es necesario ver las claras diferencias entre estas luchas, sean armadas o no, y las distintas fuerzas de clase que las dirigen. En Nepal, debemos apoyar clara y resueltamente la Guerra Popular iniciada por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) en febrero de 1996 como expresión más alta de la lucha de las masas y el único camino a la liberación.

En la India, por ejemplo, organizaciones maoístas están librando lucha armada revolucionaria; además, fuerzas nacionalistas pequeño burguesas y burguesas están librando luchas revolucionarias e incluso hay luchas armadas contrarrevolucionarias encabezadas por fuerzas religiosas, etc. En todo esto constituyen importantes deslindes a cuáles luchas apoyar de todo corazón, a cuáles luchas apoyar críticamente y a cuáles luchas oponerse.

Al tratar el sudeste asiático, la Resolución dice claramente: "En las Filipinas, se está librando una guerra popular prolongada bajo la dirección de un partido revolucionario proletario". Es correcto no confundir el carácter proletario de esta lucha con el de otras clases y capas que estén llevando a cabo lucha armada o "combativos movimientos de masas" en las Filipinas. Pero la propia claridad de la descripción correcta que hace la Resolución de la situación en las Filipinas realza y subraya las descripciones deliberadamente vagas e imprecisas de Asia del sur y América Latina.

COMENTARIOS SOBRE "LA SITUACION EN LA EX UNION SOVIETICA Y EN EUROPA ORIENTAL"

La Resolución subraya, correctamente, la necesidad de tener en los países del ex bloque oriental un partido revolucionario proletario y que tal partido pueda "hacer una crítica profunda y omnímoda al revisionismo contemporáneo y la restauración capitalista". Este es un punto correcto e importante. Creemos que es importante señalar que es posible analizar y criticar la restauración capitalista solamente si nos basamos en las enseñanzas de Mao Tsetung sobre la naturaleza contradictoria de la sociedad socialista, la lucha de clases en las condiciones de la dictadura del proletariado, etc. Por eso, en esencia, han fracasado los diversos intentos habidos hasta ahora de formar vanguardias proletarias en los países del ex bloque oriental.

En la ex Unión Soviética, para tomar un ejemplo sobresaliente, no será posible nada más criticar a los revisionistas contemporáneos y defender los logros del socialismo bajo la dirección de Lenin y Stalin. Si queremos ganar a las masas del ex bloque oriental a una posición revolucionaria, necesitamos la crítica revolucionaria de Mao que pone al desnudo la naturaleza fundamental y la esencia capitalista de la sociedad revisionista. Una línea que se posa como heredera o defensora de los "aspectos positivos" de un régimen revisionista putrefacto jamás despertará el entusiasmo por la revolución.

COMENTARIOS SOBRE "TAREAS Y PERSPECTIVAS DEL MOVIMIENTO MARXISTA?LENINISTA Y DE LA CLASE OBRERA"

Esta Resolución trata varias tareas de los comunistas a nivel mundial. Da atención a la tarea de luchar por la unidad de los comunistas y de fomentar el internacionalismo proletario. No obstante, tiene una tendencia a no señalar clara y correctamente la relación entre las distintas tareas referidas.

La Resolución dice que la "primera tarea principal" del internacionalismo proletario "es forjar solidaridad con todas las luchas de la clase obrera en todo el mundo". Luego, la Resolución convoca al proletariado del mundo a combativas acciones contra el desempleo masivo y el deterioro de las condiciones de trabajo, y por la defensa de los derechos de los trabajadores. Así, la Resolución borra la diferencia entre la lucha revolucionaria consciente del proletariado por establecer el socialismo y pasar al comunismo, y las diversas luchas que están librando y deben librar los obreros de todo el mundo contra las condiciones de explotación. Y borra la diferencia entre la conciencia y las tareas de los revolucionarios marxista?leninista?maoístas, y la tarea de simple solidaridad internacional.

Sin duda, le corresponde un lugar, y a veces uno muy importante, a las luchas a que convoca esta parte de la Resolución. Pero jamás se puede poner el impulso de acciones y solidaridad concertadas en base de igualdad, ni mucho menos por encima de la conocida definición de Lenin del internacionalismo: "Existe una clase y sólo una de internacionalismo verdadero, y es trabajar abnegadamente para desarrollar el movimiento revolucionario y la lucha revolucionaria en el propio país, y apoyar (con propaganda, solidaridad y ayuda material) esta lucha, ésta y sólo esta línea, en todos los países sin excepción" (Lenin, "Las tareas del proletariado en nuestra revolución", citado en Declaración del MRI, edición mex., p. 9).
Creemos firmemente que esta cita de Lenin sintetiza bien la visión correcta del internacionalismo proletario. La esencia de este internacionalismo, como señala la Declaración del MRI, es que el proletariado es una clase única con la tarea histórica común de eliminar el imperialismo e iniciar la época del comunismo. Este punto también se refleja con fuerza en el punto 4 de su Resolución. De esta verdad fluyen varias consideraciones para la propaganda internacionalista, las tácticas revolucionarias y la organización internacional que se necesitan en el centro de nuestra actividad.

El punto 2 de la Resolución 3 convoca a la unidad de las fuerzas comunistas. Por tanto, es muy importante tener claridad sobre a quién se dirige tal convocatoria y evitar formulaciones peligrosamente vagas como "aquellos partidos que tienen una posición positiva hacia Mao", que no ponen las bases para lo cual la Resolución plantea, es decir "enfrentar y derrotar el revisionismo". Es necesario solidificar el movimiento comunista internacional sobre la base de nuestra ciencia como se ha desarrollado mediante etapas a su nivel actual y superior: el marxismo-leninismo-maoísmo.

Como es sabido, siempre es necesario que las auténticas fuerzas maoístas tiendan una mano de unidad a otros revolucionarios quienes no tengan claridad sobre importantes aspectos de nuestra ideología y les ayuden a dar pasos adelante. Por medio de un proceso de interacción, es posible ayudar a tener claridad a algunas fuerzas semejantes, en especial las nacientes fuerzas que no han aprehendido aún los aportes transcendentales de Mao, y así deslindarlas de esos oportunistas empedernidos que, hoy y antaño, han apoyado de palabra a Mao y no han reconocido e incluso han atacado sus aportes cualitativos a la ciencia del marxismo-leninismo. Algunos neorrevisionistas de hoy aparentan "una posición positiva hacia Mao", mientras que centran su trabajo en ataques a la dirección de Mao en la lucha contra el revisionismo contemporáneo, lo tachan de "sectario", etc.

La Resolución da su apoyo total a las luchas armadas de los oprimidos "en las Filipinas, Camboya, India, Kurdistán, México, Colombia, Perú y otros países". De nuevo, la Resolución adolece del problema de poner las luchas dirigidas por partidos proletarios de vanguardia en el Perú y las Filipinas en el mismo plano que las luchas encabezadas por fuerzas no proletarias en México, Colombia u otros países.

Si bien es correcto apoyar a todas las luchas dirigidas contra el imperialismo y la reacción, no podemos pasar por alto lo que Lenin dijo, citado arriba, sobre la necesidad de apoyar a "ésta y sólo esta línea". O sea, si bien apoyamos y debemos apoyar a todas las luchas en contra del imperialismo, nuestro deber principal y más importante es apoyar al proletariado y a las fuerzas marxista-leninista-maoístas "en todos los países sin excepción". Una tarea importante del movimiento comunista internacional es reforzar la posición de los comunistas en todo el mundo, ayudarlos a fortalecer su organización de vanguardia o construirla donde aún no exista.

La Resolución habla de la necesidad de "impulsar y ayudar la resistencia de los pueblos y naciones del tercer mundo contra el saqueo económico imperialista y oponerse a la intervención imperialista, sea con la bandera de la ONU o no, como en Cuba, Corea del Norte, Irak, Bosnia, Ruanda, Somalia, Haití y otros países".

El proletariado mundial debe oponerse a los crímenes del imperialismo en todas partes del mundo. Pero a qué nivel los pueblos y naciones puedan oponerse al saqueo e intervención imperialista dependerá directamente del problema de dirección proletaria, de una vanguardia marxista-leninista-maoísta.

En Cuba o Irak, por ejemplo, el liderato de estos Estados no ha podido oponer una resistencia coherente ni importante a la agresión imperialista. Durante la guerra del Golfo de 1991, el régimen de Saddam Hussein no fue capaz de oponer una resistencia eficaz a la máquina de guerra encabezada por los yanquis, lo que causó gran frustración y decepción en las masas revolucionarias del mundo. Asimismo, durante décadas el gobierno cubano se subordinaba al socialimperialismo soviético. Hoy, con el hundimiento del bloque oriental, el gobierno cubano ha estado buscando vigorosamente componendas con los imperialistas occidentales. La visita del Papa a Cuba constituyó el ejemplo más reciente y revelador de este fenómeno. Debemos dirigir nuestro principal apoyo hacia el proletariado y las masas de esos países y no podemos sembrar ilusiones falsas sobre el carácter antiimperialista de las clases dominantes de estos Estados.

Este principio tiene aún más validez en los países gobernados por los revisionistas, que se dan aires de antiimperialistas e incluso de "comunistas". Puede que la Resolución dé una idea equivocada al decir que forjar la unidad de los auténticos comunistas y oponerse al revisionismo no debe "negar la amplia unidad política con todas las fuerzas antiimperialistas". Aunque es importante oponerse a la agresión imperialista y a otros atropellos contra estos países, es crucial desenmascarar constantemente su falso carácter comunista y las consecuencias del gobierno revisionista para las masas, inclusive el debilitamiento de su capacidad de oponerse a la dominación y opresión del imperialismo.

No debemos pasar por alto los problemas que sufrió el movimiento comunista internacional como resultado de la "teoría de los tres mundos", cacareada como doctrina por los usurpadores revisionistas de China. Un problema importante con esta teoría es que no identifica correctamente el carácter de clase de los regímenes de los países del tercer mundo, presenta erróneamente a los líderes de regímenes reaccionarios como antiimperialistas, y liquida el papel de las masas, el proletariado y su vanguardia comunista en su resistencia al imperialismo. Hay que resumir detenidamente el daño que ha hecho la "teoría de los tres mundos" para que podamos evitar la repetición de semejantes errores hoy o en el futuro.

El punto 10 de esta Resolución insiste con absoluta justeza en la necesidad de tener "un partido de vanguardia con teoría revolucionaria". La Resolución agrega: "No son meras auto-declaraciones que determinen si un partido es vanguardia o no. Eso lo determina la lucha de clases. Primero, el partido debe ser la vanguardia del proletariado revolucionario. Segundo, el proletariado revolucionario debe ser la vanguardia de las amplias masas populares".

Lo que define a un partido de vanguardia, fundamentalmente, es cuestión del marxismo-leninismo-maoísmo. Esta verdad fundamental no se trata de "auto-declaraciones" o teoría abstracta. En los países imperialistas significa que un partido de vanguardia represente los intereses de clase del proletariado revolucionario en ese país y en el mundo, y no los intereses de un pequeño sector privilegiado que se beneficia del imperialismo. En los países oprimidos significa, entre otras cosas, que el partido represente la lucha inmediata de las masas así como sus metas del socialismo y comunismo. Sin esta base sólida, ningún nivel de influencia entre las masas puede hacer de una organización política una auténtica vanguardia proletaria (y hemos atestiguado que en ciertas circunstancias, los partidos revisionistas y oportunistas pueden llegar a ser influyentes y tener simpatías en una gran parte de las masas).

Si un partido u organización se basa en una línea política e ideológica correcta, por medio de la lucha, logrará echar profundas raíces en el seno del pueblo, fortalecerá su comprensión del marxismo?leninismo?maoísmo y dirigirá a las masas hacia adelante en lucha revolucionaria. Si sigue una línea incorrecta, acabará aislándose de las masas y desbaratará todo lo que haya logrado previamente. Como Mao dijo tan concisamente: "El que sea correcta o no la línea política e ideológica lo decide todo".

El punto 11 de la Resolución insta a la clase obrera a "forjar un frente único con todas las clases y fuerzas oprimidas que quieren la revolución, según las condiciones en cada país, a fin de derrotar la camarilla reaccionaria de cada país". En nuestro documento ¡Viva el marxismo?leninismo?maoísmo!, el MRI señala que las enseñanzas de Mao sobre el frente único son vitales para los comunistas de todos los países. Por otro lado, nos preocupa que con la definición de la meta del frente único en esta Resolución, a decir "derrotar la camarilla reaccionaria de cada país", se podría perder de vista el frente único como herramienta para lograr el alineamiento estratégico de las fuerzas de clase revolucionarias. Como sabemos, es verdad que en muchos casos la clase dominante esté dividida en camarillas hostiles y a veces es posible y necesario aprovechar estas riñas y conflictos en pos de los intereses de la revolución, pero aún es cierto que el frente único de las clases progresistas por lo general se apunta a las clases dominantes reaccionarias en su conjunto y no sólo a ésta o aquella "camarilla". No debemos confundir las maniobras tácticas necesarias y posibles, con el alineamiento estratégico de las fuerzas de clase necesario para hacer la revolución.

COMENTARIOS SOBRE "DESARROLLO DEL MOVIMIENTO MARXISTA?LENINISTA Y DE LA CLASE OBRERA EN LA LUCHA CONTRA EL REVISIONISMO"

Estamos muy de acuerdo con el énfasis que da esta Resolución a la necesidad de llevar una vigorosa lucha contra toda clase de revisionismo. Y estamos de acuerdo en que el hundimiento de los regímenes revisionistas del bloque oriental no resolvió automáticamente el problema del revisionismo, la lucha contra el cual será una tarea necesaria y permanente a lo largo de la época de la revolución proletaria.

Para el MRI siempre ha sido de gran importancia condenar y desenmascarar a los usurpadores revisionistas de China. Ante lo ocurrido en China todo el movimiento marxista-leninista-maoísta pasó por una dura prueba y es importante sacar las conclusiones correspondientes.

La Resolución hace una afirmación muy importante y correcta: "Después de la muerte de Mao Tsetung, la dictadura del proletariado fue destruida y, con la dirección de Deng Xiao?ping, se restauró el capitalismo". Por otro lado, esta afirmación no está completa y deja la puerta abierta a ciertas interpretaciones erróneas.

La pérdida en China se dio como resultado de un golpe de Estado: la toma violenta del aparato estatal en 1976 por los seguidores del camino capitalista y el derrocamiento de los revolucionarios proletarios quienes defendían la línea de Mao (Chiang Ching y Chang Chun-chiao siendo los representantes más sobresalientes). No es correcto hablar solamente de Deng Xiao-ping y no mencionar a Jua Kuo-feng, o ignorar la cuestión del golpe de Estado. No podemos olvidar que Jua organizó el golpe de Estado contrarrevolucionario ni que se llevó a cabo con la consigna de "aplastar a la Banda de los Cuatro" (como llamaban con desprecio a los partidarios de la línea de Mao) y que mucha gente en el movimiento comunista internacional se tragó este cuento. Hay mucho más en juego aquí que precisión histórica y veredictos correctos. Es necesario comprender correctamente lo que estaba en juego en la última gran batalla dirigida por Mao y el cuartel general revolucionario contra los revisionistas en China. Tener una claridad meridiana sobre este punto es una condición previa necesaria para que el movimiento comunista internacional pueda sacar más lecciones de los grandes logros y la amarga derrota del proletariado en esta lucha.

COMENTARIOS ACERCA DE "MAS CONFERENCIAS INTERNACIONALES"

Os felicitamos con motivo de la exitosa conclusión de vuestra V Conferencia y esperamos que vuestro futuro trabajo contribuya a la unificación del movimiento comunista internacional sobre la base de una línea marxista?leninista?maoísta correcta.

Al debatir los criterios para unir a las fuerzas marxista?leninista?maoístas, debemos volver a la célebre definición de Lenin del internacionalismo proletario citada arriba. Debemos unir a aquellos comunistas que están luchando con firmeza por derrocar a sus propias clases dominantes y apoyar ésa y sólo esa línea en todos los países sin excepción. Es verdad que se debe buscar "consensos y unanimidad en la toma de decisiones" en el movimiento comunista internacional. Pero jamás se puede poner unanimidad y consenso por encima de defender la revolución proletaria y oponerse al revisionismo.

HACIA UNA INTERNACIONAL COMUNISTA DE NUEVO TIPO

En vista de que la CIML ha expresado su deseo de "alcanzar unidad ideológica y política" en el movimiento comunista internacional, se presenta agudamente la cuestión de la forma organizativa de tal unidad. En nuestra opinión, la unidad política e ideológica del proletariado debe tener una expresión organizativa que unifique a las fuerzas marxista?leninista?maoístas en el mayor grado posible, dado el nivel de unidad política e ideológica que se haya logrado en un momento dado. De fondo, esta unidad debe expresarse en la forma de una nueva Internacional Comunista.

En 1993, en una resolución el MRI adoptó el marxismo-leninismo-maoísmo como su ideología. Esta decisión, después de muchos años de debate, lucha y experiencia acumulada por los partidos y organizaciones participantes en el MRI, constituyó más que un mero cambio de terminología; reflejó nuestra comprensión unificada y más profunda de la nueva, tercera y superior etapa de la ideología proletaria que había forjado Mao Tsetung. Esperamos que estéis de acuerdo con nosotros en que este avance de Mao tiene no menos importancia que el anterior avance de Lenin a una segunda etapa del marxismo.
Los requisitos de la revolución proletaria, la necesidad de forjar y fortalecer las auténticas vanguardias comunistas en todos los países, significa que necesitamos armarnos con la más plena y más científicamente correcta comprensión lograda por el proletariado hasta la fecha: el marxismo-leninismo-maoísmo. Sabemos que no se alcanzará de la noche a la mañana la meta de formar una nueva Internacional Comunista de nuevo tipo, pero también estamos conscientes de la importancia de plantear esta meta y de tomar medidas concretas para avanzar paso a paso hacia su realización.

Según nuestro análisis, la nueva Internacional Comunista debe basarse en el marxismo-leninismo-maoísmo y tener una Línea General común para impulsar la revolución proletaria mundial. Sin duda la organización de una Internacional abarcará muchas dificultades, pues ésta debe funcionar con centralismo democrático, y a la vez tomar en cuenta que no será posible ejercerlo en el mismo sentido que el partido en un país, porque la revolución se desarrollará en Estados particulares y cada partido tendrá la responsabilidad de dirigir la revolución hacia adelante en su propio Estado.

La ideas del MRI al respecto se han proclamado en nuestra Declaración y en el documento de 1993 ¡Viva el marxismo?leninismo?maoísmo!. Un reciente artículo de la revista Un Mundo Que Ganar [1998/23], titulado "¡Obreros de todos los países, uníos!", también refleja nuestra comprensión básica de estas cuestiones. Deseamos muchísimo que los partidos y organizaciones de la CIML estudien nuestras ideas y hagan una evaluación propia. Así, se podrá hacer avanzar el debate y lucha necesarios para alcanzar un nivel más alto de unidad en el movimiento comunista internacional.

Nuestra propia intención, al distribuir en privado estos comentarios a vuestras organizaciones, y al recomendar la distribución de vuestras Resoluciones, con estos comentarios, a las bases de los participantes del MRI, es alentar un ambiente de vigoroso debate y discusión que, confiamos, contribuya a clarificar los puntos de convergencia, así como las diferencias restantes entre el MRI y la CIML, y así sentar las bases para un trabajo resuelto para alcanzar unidad sobre una base marxista-leninista-maoísta correcta. Asimismo, esperamos que distribuyáis estos comentarios a las bases de los partidos y organizaciones de la CIML. Confiamos en que los auténticos revolucionarios comunistas, sean de dentro de las bases del MRI y de los partidos y organizaciones de la CIML, o que en el presente no participen en ningún grupo internacional, reciban con agrado tal iniciativa y dediquen la necesaria atención a la tarea de unificación a nivel mundial sobre bases correctas.

Reciban un cordial saludo comunista,
Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista