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Resoluciones de la V Conferencia de la Conferencia
Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas
En octubre
de 1996, se celebró la V Conferencia de la Conferencia Internacional
de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIML). Un resultado
de la Conferencia, entre otros, fue la adopción de las Resoluciones
que se reproducen a continuación. La evaluación de ellas por el
Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista aparece en
las páginas 50-55 de este número.
Nota: La V Conferencia se celebró en octubre de 1996 con
la participación de 20 partidos y organizaciones Marxista-Leninistas;
aprobó cuatro resoluciones principales y adoptó una resolución especial
con motivo del 25 aniversario de la muerte del Camarada Charu Mazumdar.
A continuación los partidos que asistieron: Organización Marxista-Leninista
de Afganistán; Partido Comunista Revolucionario, Argentina; Partido
de los Trabajadores de Bangladesh; Organización Comunista Marxista-Leninista,
Vía Proletaria, Francia; Partido Marxista-Leninista de Alemania;
Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) Janashakti; Partido
Comunista de la India (Marxista-Leninista) Nueva Democracia; Partido
Comunista de la India (Marxista-Leninista) Guerra Popular; Liga
Comunista del Japón; Organización Comunista de Luxemburgo; Partido
Comunista de Nepal Unido (Marxista-Leninista); Grupo Marxista-Leninista
(Alborada Roja), Holanda; Partido Comunista de los Trabajadores,
Noruega; Partido Comunista de las Filipinas; Unificación Comunista
de España; Congreso PanAfricanista, Sudáfrica; Instituto Montañas
ChingKang, Taiwán; Partido Comunista Revolucionario, Uruguay; una
organización revolucionaria de Zaire; y otra organización revolucionaria
que ha optado por seguir sin nombrar.
RESOLUCION 1. LOS ACONTECIMIENTOS ECONOMICOS Y POLITICOS EN
EL MUNDO COMO CONDICIONES BASICAS PARA HACER TRABAJO REVOLUCIONARIO
1. La agudización de la crisis general del capitalismo
El hundimiento de los regímenes de capitalismo burocrático de la
ex Unión Soviética y Europa oriental fue una profunda crisis del
revisionismo contemporáneo. No constituyó la derrota del socialismo
sino es una reivindicación del marxismo-leninismo-pensamiento Mao
Tsetung.
Se ha restaurado plenamente un mercado capitalista mundial unificado.
No obstante, la realidad objetiva ha desenmascarado el mito de un
capitalismo sin crisis y de un sistema imperialista todopoderoso,
propagado por todo el mundo con el apoyo del anticomunismo moderno.
El sistema capitalista mundial se caracteriza por una desestabilización
general.
La crisis del sistema mundial imperialista es resultado de la contradicción
entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Se
agudiza por el uso de tecnología avanzada.
La internacionalización de la producción en la actualidad ha generado
la centralización del capital en unos cuantos países capitalistas
industriales. El mismo proceso se da en unas cuantas ciudades en
los países que dependen del imperialismo. Por una parte, tal centralización
impulsa las condiciones materiales previas necesarias para el socialismo.
Por otra parte, genera la destrucción de gran parte de las fuerzas
productivas a nivel mundial. Por ello, el desarrollo del sistema
capitalista mundial se ha vuelto más desigual que nunca. La rápida
profundización de la crisis del sistema capitalista ha agravado
enormemente el saqueo neocolonial de las masas de los países de
las naciones y pueblos oprimidos y del proletariado y pueblos de
los países imperialistas. En estas condiciones, se están agudizando
las contradicciones fundamentales entre la burguesía y el proletariado,
entre los imperialistas y las naciones y pueblos oprimidos, y entre
los imperialistas.
1.1. La situación en los países imperialistas
Solamente 100 empresas trasnacionales dominan la producción mundial;
en 1993 controlaban el 60% de las inversiones de capital en el mundo.
Los monopolios internacionales luchan por liquidar los unos a los
otros. Todo eso se relaciona con el llamado proceso de producción
más adelgazado en los países capitalistas industriales y la intensificación
de la explotación en el mundo. El desempleo generalizado se ha vuelto
un fenómeno permanente. Los programas de combate a la crisis adoptados
por los gobiernos antipopulares erosionan los logros sociales de
las masas trabajadoras. En muchos países, el Estado de los capitalistas
monopolistas está perdiendo cada día más su capacidad de atenuar
las contradicciones de clases y en sí se ha vuelto el blanco de
un creciente descontento de las masas manifestado en latentes y
abiertas crisis políticas y en un repunte de luchas y protestas
de masas. Las mayores huelgas de masas hasta ahora se dieron en
Francia en diciembre de 1995. En muchos países, han surgido nuevos
movimientos de la juventud imbuidos de internacionalismo y combativos
movimientos de mujeres. No obstante, es necesario superar la influencia
del reformismo y del revisionismo en las masas. Esta situación exige
de los Marxista-Leninistas un trabajo revolucionario abnegado y
un apoyo a las iniciativas de auto-organización de las masas.
1.2. La situación en las neocolonias y países dependientes de
Africa, Asia y América Latina
Africa es el continente cuya economía más han devastado el viejo
colonialismo y los métodos neocoloniales de explotación y opresión
imperialista y socialimperialista. La sociedad africana otra vez
se está implosionando. Ha sumido a toda la población en penuria
general y socavado las condiciones de subsistencia para futuras
generaciones. En este continente, se hallan 33 de los 50 países
más pobres del tercer mundo. La sobreproducción mundial de materias
primas, el deterioro de los términos de intercambio con los países
imperialistas y el fuerte endeudamiento desde fines de los años
70, han hundido en un estado de depresión a los países africanos,
que dependen de la exportación de productos agrícolas y minerales.
Peor aún, se están perpetrando en el continente africano desplazamientos
masivos de la población y masacres. Las condiciones objetivas ahí
exigen trabajo revolucionario.
En América Latina, los imperialistas y gobiernos reaccionarios han
impuesto la política fondomonetarista de programas de ajuste estructural,
que significa privatización, liberalización económica, fuerte endeudamiento
y reaccionarias reformas del Estado, y de los sistemas educativo
y de seguridad social.
El desempleo va en aumento en las ciudades y entre los campesinos
sin tierra. Los terratenientes y capitalistas financieros se están
beneficiando de esta situación. Se agudiza la competencia entre
los monopolios por mercados. Todo esto ha propiciado un nuevo repunte
de las luchas de las masas. Se ha iniciado lucha armada en Chiapas
y Guerrero (México), persiste en el Perú y se desarrolla en Colombia.
Las huelgas conducidas por el proletariado en Argentina, Brasil
y Uruguay cobran importancia. En Brasil y Uruguay, la lucha de los
campesinos pobres por la tierra se está pasando a un nivel más alto,
con ocupaciones que se basan en la autodefensa. Además, hay rebeliones
de estudiantes, mujeres y jubilados. Se preparan crisis políticas.
En el Medio Oriente, la opresión y explotación imperialista es muy
intensa debido a la importancia estratégica de la región.
Los kurdos y los palestinos están en la primeras líneas de la lucha
por la liberación nacional y por derechos sociales y democráticos.
En Asia del sur, las economías semifeudales están sumidas en crisis
graves.
Desde fines de los años 80, el crecimiento del sector comprador
y mayor integración en el sistema capitalista mundial han minado
a la enorme economía de la India, con sus industrias pesadas y básicas.
En diversos grados, van en ascenso combativos movimientos de masas
y/o luchas armadas en la India, Pakistán, Bangladesh, Sri Lanka
y Nepal.
Las Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia y otros países del
sudeste asiático padecen los mismos males económicos que México.
La promesa de industrialización sigue siendo falsa debido a interminables
déficits comerciales y dependencia de préstamos del exterior e inversiones
especulativas. En las Filipinas, se está librando una guerra popular
prolongada bajo la dirección de un partido revolucionario proletario,
y en Indonesia han estallado protestas democráticas de masas en
contra del régimen de Suharto.
En la actualidad, la lucha entre la revolución armada y la contrarrevolución
armada se está centrando en los países de las naciones y pueblos
oprimidos.
1.3. La situación en la ex Unión Soviética y en Europa oriental
El hundimiento del capitalismo burocrático y su integración a la
nueva división capitalista mundial de trabajo han provocado un descenso
de la producción industrial en estos países. Los gobiernos abiertamente
anticomunistas que reemplazaron a los regímenes revisionistas, rápidamente
se cayeron en el descrédito debido a la devastación social y económica
general y a su servilismo ante el imperialismo occidental. Por ende,
muchos grandes partidos reformistas revisionistas, o "de izquierda",
salieron ganando en elecciones traficando con una mezcla de consignas
neoliberales, socialdemócratas y nacionalistas. Camarillas rivales
están enfrascadas en guerras civiles, con diversas formas de intervención
del imperialismo ruso. Estos sucesos han provocado el empobrecimiento
de grandes sectores de la población y agudizado las contradicciones
de clases. Todo esto ha generado las primeras luchas de masas en
Rusia, Polonia y otros países. No obstante, en estos países no se
ha formado ningún partido revolucionario proletario capaz de hacer
una crítica profunda y omnímoda al revisionismo contemporáneo y
la restauración capitalista.
1.4. La intensificación de las contradicciones entre los imperialistas
Se están intensificando las contradicciones entre diversos grupos
de capitalistas monopolistas y entre Estados imperialistas. Desde
el hundimiento de la ex Unión Soviética, los Estados Unidos ha estado
jugando el papel de gendarme mundial en su afán de forjar un nuevo
orden imperialista mundial. Hasta ahora, los Estados Unidos no ha
logrado resolver los problemas económicos causados por sus enormes
déficits presupuestario y comercial. Los centros de la economía
mundial imperialista son los Estados Unidos, el Japón y la Unión
Europea, de la cual los más fuertes son Alemania y Francia. En Rusia,
el sector estatal de la economía que queda y los monopolios privados
buscan cooperarse, a la vez que compiten con grupos trasnacionales
occidentales. Rusia sigue siendo una potencia imperialista.
Las imperialistas de hoy utilizan diversos organismos, como las
Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco
Mundial (BM); la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Grupo
de los Siete (G?7), para explotar y oprimir a los pueblos del mundo.
Japón y la República Federal de Alemania se han unido para organizar
fuerzas imperialistas de intervención y luchar por una representación
permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU a fin de aumentar
su poder político. La rivalidad entre imperialistas agrava el peligro
general de guerra. La política imperialista de pacificación ha fracasado
en regiones como Palestina, América Central, América Latina, Europa
oriental y Rusia.
2. Perspectivas de la revolución proletaria mundial
La base científica del optimismo de las fuerzas revolucionarias
del socialismo y del antiimperialismo se halla en la acelerada contradicción
entre las fuerzas y relaciones capitalistas de producción. No obstante,
no existe ni un colapso automático del imperialismo ni un crecimiento
capitalista industrial ilimitado sin freno. Hay suficiente desorden
e inestabilidad como para estimular el surgimiento y el desarrollo
de fuerzas revolucionarias; éstas tienen que estar conscientes de
la capacidad del enemigo de perjudicar a las masas y a las fuerzas
revolucionarias. Existe un terreno fértil en que los Marxista-Leninistas
puedan construir partidos proletarios y solidaridad internacional
con el fin de elevar el nivel de los movimientos socialistas y antiimperialistas
a un nivel nuevo y más alto que nunca en la lucha contra el imperialismo,
el enemigo común del proletariado internacional y los pueblos del
mundo.
Signatarios: OML, Afganistán; PCR, Argentina; PT, Bangladesh;
OCML, VP, Francia; PML, Alemania; PCI (ML); PCI (ML) Nueva Democracia;
PCI (ML) Guerra Popular; CC Provisional, PCI (ML); OCBR, Luxemburgo;
PCNU (ML): (excluyendo el primer párrafo y el punto 3 de la sección
1); GML (AR), Holanda; PCT, Noruega; PC, Filipinas; UC, España;
CPA, Sudáfrica; IMCh, Taiwán; PCR, Uruguay.
RESOLUCION 2. TAREAS Y PERSPECTIVAS DEL MOVIMIENTO Marxista-Leninista
Y DE LA CLASE OBRERA
1. Vivimos en la época del imperialismo y de la revolución proletaria.
El proletariado internacional lucha en unidad con los pueblos y
naciones oprimidos contra el imperialismo y por el socialismo. La
lucha para la liberación nacional y la democracia es parte de la
revolución proletaria mundial.
2. Es necesario continuar alentando la unidad de los partidos guiados
por el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung y de aquellos
partidos que tienen una posición positiva hacia Mao, a fin de enfrentar
y derrotar el revisionismo con el cual no podemos tener ninguna
unidad ideológica, si bien sin negar la amplia unidad política de
todas las fuerzas antiimperialistas.
3. Reafirmamos y defendemos la línea del internacionalismo proletario
cuya primera tarea principal es forjar solidaridad con todas las
luchas de la clase obrera en todo el mundo.
Convocamos al proletariado del mundo a combativas acciones concertadas
contra el desempleo masivo y el deterioro de las condiciones de
trabajo, y por la defensa de los derechos de los trabajadores. Luchemos
contra las políticas del FMI, BM y OMC y las medidas de flexibilidad
laboral y contra la eliminación de otros logros sociales, cosas
todas que impulsan los capitalistas monopolistas a nivel mundial.
4. La misión histórica de la clase obrera es ponerle fin a la explotación
del hombre por el hombre por medio del derrocamiento del sistema
capitalista y la construcción del socialismo en transición al comunismo.
Para lograr esto, es necesario destruir los Estados reaccionarios
mediante revoluciones armadas. El partido proletario debe aprender
a usar todas las formas de lucha para acumular la fuerza necesaria
para tomar el Poder.
5. Damos nuestro apoyo total a las luchas de los oprimidos quienes,
armas en mano, se enfrentan a sus opresores en las Filipinas, Camboya,
India, Kurdistán, México, Colombia, Perú y otros países. Además,
apoyamos las luchas de los pueblos de Irlanda del Norte contra el
imperialismo británico, de Chechenia contra el imperialismo ruso,
de Palestina contra el sionismo y otras luchas del pueblo por autodeterminación.
6. Es necesario impulsar y ayudar la resistencia de los pueblos
y naciones del tercer mundo contra el saqueo económico imperialista
y oponerse a la intervención imperialista, sea con la bandera de
la ONU o no, como en Cuba, Corea del Norte, Irak, Bosnia, Ruanda,
Somalia, Haití y otros países.
7. Trabajamos en solidaridad con los pueblos víctimas de violaciones
de derechos humanos en contra del genocidio perpetrado por las potencias
imperialistas y reaccionarios regionales, como en Africa, Afganistán
y Yugoslavia.
Exigimos libertad y derechos democráticos para los miles y miles
de luchadores y líderes revolucionarios como Abimael Guzmán y José
María Sison.
8. Cada partido integra el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung
con las condiciones concretas de su país para determinar su forma
de lucha y tácticas en la lucha por objetivos estratégicos.
Las masas proletarias, con la dirección de sus partidos revolucionarios,
pueden llevar a cabo y desarrollar revoluciones y establecer dictaduras
democráticas populares y dictaduras proletarias, solamente en países
específicos.
9. En los países capitalistas, el carácter de la revolución es socialista.
En los países de los pueblos y naciones oprimidos, sean semicoloniales
o dependientes, el carácter de la revolución es de nueva democracia
(agraria) y antiimperialista. El proletariado revolucionario lucha
por impulsar la revolución continuamente hacia el socialismo y el
comunismo.
En las anteriores y actuales sociedades gobernadas por el revisionismo,
es necesario trabajar por alentar a los revolucionarios proletarios
y los movimientos revolucionarios de masas a favor del socialismo.
10. La historia nos enseña que ninguna revolución ha obtenido victoria
sin el papel dirigente de un partido de vanguardia con teoría revolucionaria.
No son meras auto-declaraciones que determinen si un partido es
vanguardia o no. Eso lo determina la lucha de clases. Primero, el
partido debe ser la vanguardia del proletariado revolucionario.
Segundo, el proletariado revolucionario debe ser la vanguardia de
las amplias masas populares.
11. La clase obrera debe forjar un frente único con todas las clases
y fuerzas oprimidas que quieren la revolución, según las condiciones
en cada país, a fin de derrotar la camarilla reaccionaria de cada
país. En los países atrasados, la alianza obrero?campesina es la
base de cualquier frente único.
12. Es necesario fomentar la unidad y cooperación de los partidos
guiados por el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, con las
masas trabajadoras, fuerzas antiimperialistas y movimientos revolucionarios
en la lucha contra el imperialismo y la reacción a fin de impulsar
la causa de la independencia nacional, democracia y socialismo.
Signatarios: OML, Afganistán; PCR, Argentina; PT, Bangladesh;
PML, Alemania; OCML, VP, Francia; PCI (ML); PCI (ML) Janashakti;
PCI (ML) Nueva Democracia; PCI (ML) Guerra Popular; CC Provisional,
PCI (ML); OCBR, Luxemburgo; PCNU (ML): (excluyendo nos. 2, 4, 5,
8, 9 y 12); GML (AR), Holanda; PCT, Noruega; PC, Filipinas; UC,
España; CPA, Sudáfrica; IMCh, Taiwán; PCR, Uruguay; OR, Zaire.
RESOLUCION 3. DESARROLLO DEL MOVIMIENTO Marxista-Leninista Y
DE LA CLASE OBRERA EN LA LUCHA CONTRA EL REVISIONISMO
1. Debemos luchar contra el revisionismo de todo pelaje. Es la manera
más peligrosa con la cual la ideología burguesa ejerce su corrosiva
influencia en la clase obrera. Por ello, la ideología proletaria
debe luchar contra todas las variedades de ideología revisionista.
Sin superar la influencia del revisionismo en el movimiento de la
clase obrera, no puede haber ningún nuevo repunte de la lucha por
el socialismo ni ninguna victoria para la revolución proletaria.
2. El hundimiento de la Unión Soviética en 1991 no constituyó una
derrota del socialismo. El revisionismo contemporáneo de Jruschov
traicionó al socialismo en el XX Congreso del PCUS en 1956. De ahí
en adelante, se restauró el capitalismo y la Unión Soviética evolucionó
en una potencia socialimperialista.
3. Bajo la dirección de Mao Tsetung, el Partido Comunista de China
denunció resueltamente y combatió al revisionismo contemporáneo
jruschovita y luego el brezhneviano. Puso al desnudo a los revisionistas
contemporáneos en tanto seguidores del camino capitalista al interior
del partido. Se lanzó la Gran Revolución Cultural Proletaria para
impedir la restauración del capitalismo en China y defender la dictadura
del proletariado. Constituyó un logro histórico.
4. El hundimiento de la Unión Soviética también constituyó una decisiva
derrota práctica, que causó el debilitamiento del revisionismo contemporáneo.
No obstante, este acontecimiento no resolvió automáticamente el
problema del revisionismo. La lucha contra el revisionismo tendrá
que librarse mientras que exista la lucha de clases entre el proletariado
y la burguesía. Los revisionistas niegan la teoría leninista del
Estado y por ende, la necesidad de la violencia revolucionaria y
de la dictadura del proletariado. Aparte de las tendencias revisionistas
de antaño, han surgido unas neorrevisionistas. Los neorrevisionistas
quieren embellecer al revisionismo contemporáneo y ocultar la traición
del socialismo. Así, también hacen ciertas críticas al desarrollo
soviético. No obstante, tales críticas no tocan lo esencial porque
los revisionistas niegan la restauración del capitalismo. El neorrevisionismo
borra la diferencia entre el marxismo?leninismo y el revisionismo
contemporáneo. Los neorrevisionistas atacan a Mao Tsetung y a la
Gran Revolución Cultural Proletaria, en particular, por presuntamente
ser sectarios "de izquierda". Calumnian, de escisionistas,
a los partidos revolucionarios que se adhieren al marxismo?leninismo
y al pensamiento Mao Tsetung. Todos los partidos presentes condenan
los ataques a Mao Tsetung así como los intentos de oponer el marxismo?leninismo
al pensamiento Mao Tsetung.
5. En el pasado, el Partido Comunista de China combatió al revisionismo
contemporáneo. Hoy, es necesario combatir al revisionismo contemporáneo
del Partido Comunista de China. La República Popular China ya no
es un país socialista y el Partido Comunista de China ya no es un
partido Marxista-Leninista. Después de la muerte de Mao Tsetung,
la dictadura del proletariado fue destruida y, con la dirección
de Deng Xiao?ping, se restauró el capitalismo. Las reformas de Deng
no son socialistas sino capitalistas. Es el deber de los partidos
Marxista-Leninistas desenmascarar esta estafa revisionista y trabajar
para que el marxismo?leninismo y el pensamiento Mao Tsetung vuelvan
a tener aprecio en la clase obrera y las masas trabajadoras.
Signatarios: OML, Afganistán; PCR, Argentina; PT, Bangladesh:
(excluyendo el punto 5); PML, Alemania; PCI (ML); PCI (ML) Janashakti;
PCI (ML) Nueva Democracia; PCI (ML) Guerra Popular; CC Provisional,
PCI (ML); OCBR, Luxemburgo; GML (AR), Holanda; PC, Filipinas; UC,
España: (excluyendo el punto 5); IMCh, Taiwán; PCR, Uruguay; OR,
Zaire.
RESOLUCION 4. MAS CONFERENCIAS INTERNACIONALES
1. La V Conferencia se acordó preparar y celebrar una VI Conferencia
en un período de dos a tres años a fin de continuar, paso a paso,
el proceso de alcanzar unidad ideológica y política en el movimiento
Marxista-Leninista y de la clase obrera a nivel mundial.
2. La V Conferencia tuvo mucho éxito. Veinte organizaciones y partidos
de cuatro continentes participaron. Aparte de los avances logrados
en el intercambio práctico, político e ideológico sobre el curso
de los acontecimientos políticos y económicos y la teoría y la práctica
de la lucha de clases, que se expresan en las resoluciones, la conferencia
se caracterizó por un pronunciado debate amplio y abierto, democrático
y proletario, sobre la base de principios. Este logro es una refutación
de los cuestionamientos de los de afuera sobre el carácter de la
Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas.
El respeto mutuo e igualdad de derechos, un debate estrictamente
objetivo y el trato camaraderil entre sí caracterizaron el trabajo
de todos los participantes hacia la unidad y avance de este foro
de partidos y organizaciones revolucionarios, que se convocó sobre
la base del marxismo?leninismo y el pensamiento Mao Tsetung en la
lucha contra el revisionismo.
3. Los participantes de la V Conferencia reconocen y afirman que
el trabajo del Grupo Coordinador Conjunto (GCC) fue indispensable
para preparar y realizar esta reunión.
El método de trabajo del GCC se distinguió por una sistemática difusión
de información entre los participantes, un trabajo hacia un intercambio
democrático de puntos de vista y una cooperación multilateral en
la realización de la conferencia. Aprobó por unanimidad el informe
del GCC sobre la preparación de la conferencia, pues el GCC se adhirió
estrictamente a los principios fijados por la IV Conferencia, enmendados
y adoptados de nuevo por la V Conferencia.
La cooperación entre las organizaciones marxista-leninistas a nivel
mundial se basa en los siguientes principios:
a. Independencia e igualdad, respeto mutuo, apoyo mutuo y cooperación.
b. No interferencia en asuntos internos así como relaciones regionales
o bilaterales de cualquier partido u organización con otros partidos
y organizaciones.
c. Consensos y unanimidad en la toma de decisiones.
d. Alcanzar la unidad paso a paso mediante debate y cooperación
de principios entre partidos/organizaciones, en que ningún partido
haga ataques públicos a otros partidos/organizaciones.
4. Para preparar la VI Conferencia, se formará un nuevo Grupo Coordinador
Conjunto.
5. La V Conferencia hará todo a su alcance para convocar a todos
los partidos y organizaciones marxista-leninistas a participar en
la preparación y realización de la VI Conferencia. Son bienvenidas
críticas, sugerencias y participaciones activas
a partir de los siguientes tres criterios principales:
a. Adhesión al marxismo-leninismo y al pensamiento Mao Tsetung.
b. Luchar contra el revisionismo contemporáneo y tener una actitud
positiva hacia Stalin y Mao, y
c. Aceptar las Reglas de la Conferencia.
Signatarios: OML, Afganistán; PCR, Argentina; PT, Bangladesh;
PML, Alemania; OCML, VP, Francia; PCI (ML); PCI (ML) Janashakti;
PCI (ML) Nueva Democracia; PCI (ML) Guerra Popular; CC Provisional,
PCI (ML); OCBR, Luxemburgo; PCNU (ML): (excluyendo nos. 2, 4, 5,
8, 9 y 12); GML (AR), Holanda; PCT, Noruega; PC, Filipinas; UC,
España; CPA, Sudáfrica; IMCh, Taiwán; PCR, Uruguay; OR, Zaire.
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