UN MUNDO QUE GANAR

 

Resoluciones de la V Conferencia de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas

En octubre de 1996, se celebró la V Conferencia de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas (CIML). Un resultado de la Conferencia, entre otros, fue la adopción de las Resoluciones que se reproducen a continuación. La evaluación de ellas por el Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista aparece en las páginas 50-55 de este número.

Nota: La V Conferencia se celebró en octubre de 1996 con la participación de 20 partidos y organizaciones Marxista-Leninistas; aprobó cuatro resoluciones principales y adoptó una resolución especial con motivo del 25 aniversario de la muerte del Camarada Charu Mazumdar.

A continuación los partidos que asistieron: Organización Marxista-Leninista de Afganistán; Partido Comunista Revolucionario, Argentina; Partido de los Trabajadores de Bangladesh; Organización Comunista Marxista-Leninista, Vía Proletaria, Francia; Partido Marxista-Leninista de Alemania; Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) Janashakti; Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) Nueva Democracia; Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) Guerra Popular; Liga Comunista del Japón; Organización Comunista de Luxemburgo; Partido Comunista de Nepal Unido (Marxista-Leninista); Grupo Marxista-Leninista (Alborada Roja), Holanda; Partido Comunista de los Trabajadores, Noruega; Partido Comunista de las Filipinas; Unificación Comunista de España; Congreso PanAfricanista, Sudáfrica; Instituto Montañas ChingKang, Taiwán; Partido Comunista Revolucionario, Uruguay; una organización revolucionaria de Zaire; y otra organización revolucionaria que ha optado por seguir sin nombrar.

RESOLUCION 1. LOS ACONTECIMIENTOS ECONOMICOS Y POLITICOS EN EL MUNDO COMO CONDICIONES BASICAS PARA HACER TRABAJO REVOLUCIONARIO

1. La agudización de la crisis general del capitalismo
El hundimiento de los regímenes de capitalismo burocrático de la ex Unión Soviética y Europa oriental fue una profunda crisis del revisionismo contemporáneo. No constituyó la derrota del socialismo sino es una reivindicación del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung.

Se ha restaurado plenamente un mercado capitalista mundial unificado. No obstante, la realidad objetiva ha desenmascarado el mito de un capitalismo sin crisis y de un sistema imperialista todopoderoso, propagado por todo el mundo con el apoyo del anticomunismo moderno. El sistema capitalista mundial se caracteriza por una desestabilización general.
La crisis del sistema mundial imperialista es resultado de la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción. Se agudiza por el uso de tecnología avanzada.

La internacionalización de la producción en la actualidad ha generado la centralización del capital en unos cuantos países capitalistas industriales. El mismo proceso se da en unas cuantas ciudades en los países que dependen del imperialismo. Por una parte, tal centralización impulsa las condiciones materiales previas necesarias para el socialismo. Por otra parte, genera la destrucción de gran parte de las fuerzas productivas a nivel mundial. Por ello, el desarrollo del sistema capitalista mundial se ha vuelto más desigual que nunca. La rápida profundización de la crisis del sistema capitalista ha agravado enormemente el saqueo neocolonial de las masas de los países de las naciones y pueblos oprimidos y del proletariado y pueblos de los países imperialistas. En estas condiciones, se están agudizando las contradicciones fundamentales entre la burguesía y el proletariado, entre los imperialistas y las naciones y pueblos oprimidos, y entre los imperialistas.

1.1. La situación en los países imperialistas
Solamente 100 empresas trasnacionales dominan la producción mundial; en 1993 controlaban el 60% de las inversiones de capital en el mundo. Los monopolios internacionales luchan por liquidar los unos a los otros. Todo eso se relaciona con el llamado proceso de producción más adelgazado en los países capitalistas industriales y la intensificación de la explotación en el mundo. El desempleo generalizado se ha vuelto un fenómeno permanente. Los programas de combate a la crisis adoptados por los gobiernos antipopulares erosionan los logros sociales de las masas trabajadoras. En muchos países, el Estado de los capitalistas monopolistas está perdiendo cada día más su capacidad de atenuar las contradicciones de clases y en sí se ha vuelto el blanco de un creciente descontento de las masas manifestado en latentes y abiertas crisis políticas y en un repunte de luchas y protestas de masas. Las mayores huelgas de masas hasta ahora se dieron en Francia en diciembre de 1995. En muchos países, han surgido nuevos movimientos de la juventud imbuidos de internacionalismo y combativos movimientos de mujeres. No obstante, es necesario superar la influencia del reformismo y del revisionismo en las masas. Esta situación exige de los Marxista-Leninistas un trabajo revolucionario abnegado y un apoyo a las iniciativas de auto-organización de las masas.

1.2. La situación en las neocolonias y países dependientes de Africa, Asia y América Latina
Africa es el continente cuya economía más han devastado el viejo colonialismo y los métodos neocoloniales de explotación y opresión imperialista y socialimperialista. La sociedad africana otra vez se está implosionando. Ha sumido a toda la población en penuria general y socavado las condiciones de subsistencia para futuras generaciones. En este continente, se hallan 33 de los 50 países más pobres del tercer mundo. La sobreproducción mundial de materias primas, el deterioro de los términos de intercambio con los países imperialistas y el fuerte endeudamiento desde fines de los años 70, han hundido en un estado de depresión a los países africanos, que dependen de la exportación de productos agrícolas y minerales. Peor aún, se están perpetrando en el continente africano desplazamientos masivos de la población y masacres. Las condiciones objetivas ahí exigen trabajo revolucionario.

En América Latina, los imperialistas y gobiernos reaccionarios han impuesto la política fondomonetarista de programas de ajuste estructural, que significa privatización, liberalización económica, fuerte endeudamiento y reaccionarias reformas del Estado, y de los sistemas educativo y de seguridad social.

El desempleo va en aumento en las ciudades y entre los campesinos sin tierra. Los terratenientes y capitalistas financieros se están beneficiando de esta situación. Se agudiza la competencia entre los monopolios por mercados. Todo esto ha propiciado un nuevo repunte de las luchas de las masas. Se ha iniciado lucha armada en Chiapas y Guerrero (México), persiste en el Perú y se desarrolla en Colombia. Las huelgas conducidas por el proletariado en Argentina, Brasil y Uruguay cobran importancia. En Brasil y Uruguay, la lucha de los campesinos pobres por la tierra se está pasando a un nivel más alto, con ocupaciones que se basan en la autodefensa. Además, hay rebeliones de estudiantes, mujeres y jubilados. Se preparan crisis políticas.

En el Medio Oriente, la opresión y explotación imperialista es muy intensa debido a la importancia estratégica de la región.
Los kurdos y los palestinos están en la primeras líneas de la lucha por la liberación nacional y por derechos sociales y democráticos.

En Asia del sur, las economías semifeudales están sumidas en crisis graves.

Desde fines de los años 80, el crecimiento del sector comprador y mayor integración en el sistema capitalista mundial han minado a la enorme economía de la India, con sus industrias pesadas y básicas. En diversos grados, van en ascenso combativos movimientos de masas y/o luchas armadas en la India, Pakistán, Bangladesh, Sri Lanka y Nepal.

Las Filipinas, Indonesia, Malasia, Tailandia y otros países del sudeste asiático padecen los mismos males económicos que México. La promesa de industrialización sigue siendo falsa debido a interminables déficits comerciales y dependencia de préstamos del exterior e inversiones especulativas. En las Filipinas, se está librando una guerra popular prolongada bajo la dirección de un partido revolucionario proletario, y en Indonesia han estallado protestas democráticas de masas en contra del régimen de Suharto.

En la actualidad, la lucha entre la revolución armada y la contrarrevolución armada se está centrando en los países de las naciones y pueblos oprimidos.

1.3. La situación en la ex Unión Soviética y en Europa oriental
El hundimiento del capitalismo burocrático y su integración a la nueva división capitalista mundial de trabajo han provocado un descenso de la producción industrial en estos países. Los gobiernos abiertamente anticomunistas que reemplazaron a los regímenes revisionistas, rápidamente se cayeron en el descrédito debido a la devastación social y económica general y a su servilismo ante el imperialismo occidental. Por ende, muchos grandes partidos reformistas revisionistas, o "de izquierda", salieron ganando en elecciones traficando con una mezcla de consignas neoliberales, socialdemócratas y nacionalistas. Camarillas rivales están enfrascadas en guerras civiles, con diversas formas de intervención del imperialismo ruso. Estos sucesos han provocado el empobrecimiento de grandes sectores de la población y agudizado las contradicciones de clases. Todo esto ha generado las primeras luchas de masas en Rusia, Polonia y otros países. No obstante, en estos países no se ha formado ningún partido revolucionario proletario capaz de hacer una crítica profunda y omnímoda al revisionismo contemporáneo y la restauración capitalista.

1.4. La intensificación de las contradicciones entre los imperialistas
Se están intensificando las contradicciones entre diversos grupos de capitalistas monopolistas y entre Estados imperialistas. Desde el hundimiento de la ex Unión Soviética, los Estados Unidos ha estado jugando el papel de gendarme mundial en su afán de forjar un nuevo orden imperialista mundial. Hasta ahora, los Estados Unidos no ha logrado resolver los problemas económicos causados por sus enormes déficits presupuestario y comercial. Los centros de la economía mundial imperialista son los Estados Unidos, el Japón y la Unión Europea, de la cual los más fuertes son Alemania y Francia. En Rusia, el sector estatal de la economía que queda y los monopolios privados buscan cooperarse, a la vez que compiten con grupos trasnacionales occidentales. Rusia sigue siendo una potencia imperialista.

Las imperialistas de hoy utilizan diversos organismos, como las Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM); la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el Grupo de los Siete (G?7), para explotar y oprimir a los pueblos del mundo. Japón y la República Federal de Alemania se han unido para organizar fuerzas imperialistas de intervención y luchar por una representación permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU a fin de aumentar su poder político. La rivalidad entre imperialistas agrava el peligro general de guerra. La política imperialista de pacificación ha fracasado en regiones como Palestina, América Central, América Latina, Europa oriental y Rusia.

2. Perspectivas de la revolución proletaria mundial
La base científica del optimismo de las fuerzas revolucionarias del socialismo y del antiimperialismo se halla en la acelerada contradicción entre las fuerzas y relaciones capitalistas de producción. No obstante, no existe ni un colapso automático del imperialismo ni un crecimiento capitalista industrial ilimitado sin freno. Hay suficiente desorden e inestabilidad como para estimular el surgimiento y el desarrollo de fuerzas revolucionarias; éstas tienen que estar conscientes de la capacidad del enemigo de perjudicar a las masas y a las fuerzas revolucionarias. Existe un terreno fértil en que los Marxista-Leninistas puedan construir partidos proletarios y solidaridad internacional con el fin de elevar el nivel de los movimientos socialistas y antiimperialistas a un nivel nuevo y más alto que nunca en la lucha contra el imperialismo, el enemigo común del proletariado internacional y los pueblos del mundo.

Signatarios: OML, Afganistán; PCR, Argentina; PT, Bangladesh; OCML, VP, Francia; PML, Alemania; PCI (ML); PCI (ML) Nueva Democracia; PCI (ML) Guerra Popular; CC Provisional, PCI (ML); OCBR, Luxemburgo; PCNU (ML): (excluyendo el primer párrafo y el punto 3 de la sección 1); GML (AR), Holanda; PCT, Noruega; PC, Filipinas; UC, España; CPA, Sudáfrica; IMCh, Taiwán; PCR, Uruguay.

RESOLUCION 2. TAREAS Y PERSPECTIVAS DEL MOVIMIENTO Marxista-Leninista Y DE LA CLASE OBRERA
1. Vivimos en la época del imperialismo y de la revolución proletaria. El proletariado internacional lucha en unidad con los pueblos y naciones oprimidos contra el imperialismo y por el socialismo. La lucha para la liberación nacional y la democracia es parte de la revolución proletaria mundial.

2. Es necesario continuar alentando la unidad de los partidos guiados por el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung y de aquellos partidos que tienen una posición positiva hacia Mao, a fin de enfrentar y derrotar el revisionismo con el cual no podemos tener ninguna unidad ideológica, si bien sin negar la amplia unidad política de todas las fuerzas antiimperialistas.
3. Reafirmamos y defendemos la línea del internacionalismo proletario cuya primera tarea principal es forjar solidaridad con todas las luchas de la clase obrera en todo el mundo.

Convocamos al proletariado del mundo a combativas acciones concertadas contra el desempleo masivo y el deterioro de las condiciones de trabajo, y por la defensa de los derechos de los trabajadores. Luchemos contra las políticas del FMI, BM y OMC y las medidas de flexibilidad laboral y contra la eliminación de otros logros sociales, cosas todas que impulsan los capitalistas monopolistas a nivel mundial.

4. La misión histórica de la clase obrera es ponerle fin a la explotación del hombre por el hombre por medio del derrocamiento del sistema capitalista y la construcción del socialismo en transición al comunismo. Para lograr esto, es necesario destruir los Estados reaccionarios mediante revoluciones armadas. El partido proletario debe aprender a usar todas las formas de lucha para acumular la fuerza necesaria para tomar el Poder.

5. Damos nuestro apoyo total a las luchas de los oprimidos quienes, armas en mano, se enfrentan a sus opresores en las Filipinas, Camboya, India, Kurdistán, México, Colombia, Perú y otros países. Además, apoyamos las luchas de los pueblos de Irlanda del Norte contra el imperialismo británico, de Chechenia contra el imperialismo ruso, de Palestina contra el sionismo y otras luchas del pueblo por autodeterminación.

6. Es necesario impulsar y ayudar la resistencia de los pueblos y naciones del tercer mundo contra el saqueo económico imperialista y oponerse a la intervención imperialista, sea con la bandera de la ONU o no, como en Cuba, Corea del Norte, Irak, Bosnia, Ruanda, Somalia, Haití y otros países.

7. Trabajamos en solidaridad con los pueblos víctimas de violaciones de derechos humanos en contra del genocidio perpetrado por las potencias imperialistas y reaccionarios regionales, como en Africa, Afganistán y Yugoslavia.
Exigimos libertad y derechos democráticos para los miles y miles de luchadores y líderes revolucionarios como Abimael Guzmán y José María Sison.

8. Cada partido integra el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung con las condiciones concretas de su país para determinar su forma de lucha y tácticas en la lucha por objetivos estratégicos.

Las masas proletarias, con la dirección de sus partidos revolucionarios, pueden llevar a cabo y desarrollar revoluciones y establecer dictaduras democráticas populares y dictaduras proletarias, solamente en países específicos.
9. En los países capitalistas, el carácter de la revolución es socialista.

En los países de los pueblos y naciones oprimidos, sean semicoloniales o dependientes, el carácter de la revolución es de nueva democracia (agraria) y antiimperialista. El proletariado revolucionario lucha por impulsar la revolución continuamente hacia el socialismo y el comunismo.

En las anteriores y actuales sociedades gobernadas por el revisionismo, es necesario trabajar por alentar a los revolucionarios proletarios y los movimientos revolucionarios de masas a favor del socialismo.

10. La historia nos enseña que ninguna revolución ha obtenido victoria sin el papel dirigente de un partido de vanguardia con teoría revolucionaria.

No son meras auto-declaraciones que determinen si un partido es vanguardia o no. Eso lo determina la lucha de clases. Primero, el partido debe ser la vanguardia del proletariado revolucionario. Segundo, el proletariado revolucionario debe ser la vanguardia de las amplias masas populares.

11. La clase obrera debe forjar un frente único con todas las clases y fuerzas oprimidas que quieren la revolución, según las condiciones en cada país, a fin de derrotar la camarilla reaccionaria de cada país. En los países atrasados, la alianza obrero?campesina es la base de cualquier frente único.

12. Es necesario fomentar la unidad y cooperación de los partidos guiados por el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, con las masas trabajadoras, fuerzas antiimperialistas y movimientos revolucionarios en la lucha contra el imperialismo y la reacción a fin de impulsar la causa de la independencia nacional, democracia y socialismo.

Signatarios: OML, Afganistán; PCR, Argentina; PT, Bangladesh; PML, Alemania; OCML, VP, Francia; PCI (ML); PCI (ML) Janashakti; PCI (ML) Nueva Democracia; PCI (ML) Guerra Popular; CC Provisional, PCI (ML); OCBR, Luxemburgo; PCNU (ML): (excluyendo nos. 2, 4, 5, 8, 9 y 12); GML (AR), Holanda; PCT, Noruega; PC, Filipinas; UC, España; CPA, Sudáfrica; IMCh, Taiwán; PCR, Uruguay; OR, Zaire.

RESOLUCION 3. DESARROLLO DEL MOVIMIENTO Marxista-Leninista Y DE LA CLASE OBRERA EN LA LUCHA CONTRA EL REVISIONISMO
1. Debemos luchar contra el revisionismo de todo pelaje. Es la manera más peligrosa con la cual la ideología burguesa ejerce su corrosiva influencia en la clase obrera. Por ello, la ideología proletaria debe luchar contra todas las variedades de ideología revisionista. Sin superar la influencia del revisionismo en el movimiento de la clase obrera, no puede haber ningún nuevo repunte de la lucha por el socialismo ni ninguna victoria para la revolución proletaria.

2. El hundimiento de la Unión Soviética en 1991 no constituyó una derrota del socialismo. El revisionismo contemporáneo de Jruschov traicionó al socialismo en el XX Congreso del PCUS en 1956. De ahí en adelante, se restauró el capitalismo y la Unión Soviética evolucionó en una potencia socialimperialista.

3. Bajo la dirección de Mao Tsetung, el Partido Comunista de China denunció resueltamente y combatió al revisionismo contemporáneo jruschovita y luego el brezhneviano. Puso al desnudo a los revisionistas contemporáneos en tanto seguidores del camino capitalista al interior del partido. Se lanzó la Gran Revolución Cultural Proletaria para impedir la restauración del capitalismo en China y defender la dictadura del proletariado. Constituyó un logro histórico.

4. El hundimiento de la Unión Soviética también constituyó una decisiva derrota práctica, que causó el debilitamiento del revisionismo contemporáneo. No obstante, este acontecimiento no resolvió automáticamente el problema del revisionismo. La lucha contra el revisionismo tendrá que librarse mientras que exista la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía. Los revisionistas niegan la teoría leninista del Estado y por ende, la necesidad de la violencia revolucionaria y de la dictadura del proletariado. Aparte de las tendencias revisionistas de antaño, han surgido unas neorrevisionistas. Los neorrevisionistas quieren embellecer al revisionismo contemporáneo y ocultar la traición del socialismo. Así, también hacen ciertas críticas al desarrollo soviético. No obstante, tales críticas no tocan lo esencial porque los revisionistas niegan la restauración del capitalismo. El neorrevisionismo borra la diferencia entre el marxismo?leninismo y el revisionismo contemporáneo. Los neorrevisionistas atacan a Mao Tsetung y a la Gran Revolución Cultural Proletaria, en particular, por presuntamente ser sectarios "de izquierda". Calumnian, de escisionistas, a los partidos revolucionarios que se adhieren al marxismo?leninismo y al pensamiento Mao Tsetung. Todos los partidos presentes condenan los ataques a Mao Tsetung así como los intentos de oponer el marxismo?leninismo al pensamiento Mao Tsetung.

5. En el pasado, el Partido Comunista de China combatió al revisionismo contemporáneo. Hoy, es necesario combatir al revisionismo contemporáneo del Partido Comunista de China. La República Popular China ya no es un país socialista y el Partido Comunista de China ya no es un partido Marxista-Leninista. Después de la muerte de Mao Tsetung, la dictadura del proletariado fue destruida y, con la dirección de Deng Xiao?ping, se restauró el capitalismo. Las reformas de Deng no son socialistas sino capitalistas. Es el deber de los partidos Marxista-Leninistas desenmascarar esta estafa revisionista y trabajar para que el marxismo?leninismo y el pensamiento Mao Tsetung vuelvan a tener aprecio en la clase obrera y las masas trabajadoras.

Signatarios: OML, Afganistán; PCR, Argentina; PT, Bangladesh: (excluyendo el punto 5); PML, Alemania; PCI (ML); PCI (ML) Janashakti; PCI (ML) Nueva Democracia; PCI (ML) Guerra Popular; CC Provisional, PCI (ML); OCBR, Luxemburgo; GML (AR), Holanda; PC, Filipinas; UC, España: (excluyendo el punto 5); IMCh, Taiwán; PCR, Uruguay; OR, Zaire.

RESOLUCION 4. MAS CONFERENCIAS INTERNACIONALES
1. La V Conferencia se acordó preparar y celebrar una VI Conferencia en un período de dos a tres años a fin de continuar, paso a paso, el proceso de alcanzar unidad ideológica y política en el movimiento Marxista-Leninista y de la clase obrera a nivel mundial.

2. La V Conferencia tuvo mucho éxito. Veinte organizaciones y partidos de cuatro continentes participaron. Aparte de los avances logrados en el intercambio práctico, político e ideológico sobre el curso de los acontecimientos políticos y económicos y la teoría y la práctica de la lucha de clases, que se expresan en las resoluciones, la conferencia se caracterizó por un pronunciado debate amplio y abierto, democrático y proletario, sobre la base de principios. Este logro es una refutación de los cuestionamientos de los de afuera sobre el carácter de la Conferencia Internacional de Partidos y Organizaciones Marxista-Leninistas. El respeto mutuo e igualdad de derechos, un debate estrictamente objetivo y el trato camaraderil entre sí caracterizaron el trabajo de todos los participantes hacia la unidad y avance de este foro de partidos y organizaciones revolucionarios, que se convocó sobre la base del marxismo?leninismo y el pensamiento Mao Tsetung en la lucha contra el revisionismo.

3. Los participantes de la V Conferencia reconocen y afirman que el trabajo del Grupo Coordinador Conjunto (GCC) fue indispensable para preparar y realizar esta reunión.

El método de trabajo del GCC se distinguió por una sistemática difusión de información entre los participantes, un trabajo hacia un intercambio democrático de puntos de vista y una cooperación multilateral en la realización de la conferencia. Aprobó por unanimidad el informe del GCC sobre la preparación de la conferencia, pues el GCC se adhirió estrictamente a los principios fijados por la IV Conferencia, enmendados y adoptados de nuevo por la V Conferencia.

La cooperación entre las organizaciones marxista-leninistas a nivel mundial se basa en los siguientes principios:
a. Independencia e igualdad, respeto mutuo, apoyo mutuo y cooperación.

b. No interferencia en asuntos internos así como relaciones regionales o bilaterales de cualquier partido u organización con otros partidos y organizaciones.

c. Consensos y unanimidad en la toma de decisiones.

d. Alcanzar la unidad paso a paso mediante debate y cooperación de principios entre partidos/organizaciones, en que ningún partido haga ataques públicos a otros partidos/organizaciones.

4. Para preparar la VI Conferencia, se formará un nuevo Grupo Coordinador Conjunto.

5. La V Conferencia hará todo a su alcance para convocar a todos los partidos y organizaciones marxista-leninistas a participar en la preparación y realización de la VI Conferencia. Son bienvenidas críticas, sugerencias y participaciones activas
a partir de los siguientes tres criterios principales:

a. Adhesión al marxismo-leninismo y al pensamiento Mao Tsetung.

b. Luchar contra el revisionismo contemporáneo y tener una actitud positiva hacia Stalin y Mao, y

c. Aceptar las Reglas de la Conferencia.

Signatarios: OML, Afganistán; PCR, Argentina; PT, Bangladesh; PML, Alemania; OCML, VP, Francia; PCI (ML); PCI (ML) Janashakti; PCI (ML) Nueva Democracia; PCI (ML) Guerra Popular; CC Provisional, PCI (ML); OCBR, Luxemburgo; PCNU (ML): (excluyendo nos. 2, 4, 5, 8, 9 y 12); GML (AR), Holanda; PCT, Noruega; PC, Filipinas; UC, España; CPA, Sudáfrica; IMCh, Taiwán; PCR, Uruguay; OR, Zaire.