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Entrevista a la Camarada Inez
Una Luz en las Tinieblas
de las Cárceles del Perú
Entrevista hecha, a solicitud de Un Mundo Que
Ganar, a la Camarada Inez, quien estuvo presa en la notoria cárcel
de mujeres Chorrillos en el Perú. Esta es una traducción de la versión
en inglés de la entrevista que salió en A World To Win No. 1999/25.
– UMQG
Algunas palabras iniciales:
Quisiera comenzar por agradecer la oportunidad de
expresar ante la opinión pública lo que he vivido personalmente, pero
que va más allá de mi situación particular. Por eso, en este testimonio,
comentaré la situación que experimentan miles de presos políticos en el
Perú, quienes son los verdaderos sobrevivientes de campamentos de exterminio
estilo nazi, creados para aniquilarlos física así como moralmente. Para
mí es un deber denunciar todo esto públicamente y éste es el propósito
de esta entrevista.
P: ¿Cómo pueden sobrevivir los presos políticos
en el Perú en las condiciones a las que los han sometido?
R: Los presos políticos del Partido Comunista del
Perú (PCP) tienen años de experiencia con el aparato represivo del viejo
Estado y han extraído muchas lecciones para poder resistir y continuar
luchando, incluso en las peores condiciones. Por eso y de acuerdo con
lo que el Partido y el Presidente Gonzalo nos han enseñado, transformamos
las negras mazmorras de la reacción en luminosas trincheras de combate,
plasmando el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento Gonzalo, principalmente
pensamiento Gonzalo. Se llevan a cabo tres tareas: luchar, movilizar y
producir. Así, los presos se organizan en el partido, el ejército y el
frente en las trincheras y asumen la práctica omnímoda de las tres tareas.
Una cuestión que no se puede pasar por alto es la alta moral de nuestra
clase que se pone a prueba en esta situación, demostrando nuestra superioridad
a los reaccionarios y a su protervo sueño de aniquilarnos no sólo física
sino principalmente, moralmente. ¡Eso, nunca! ¡No han podido y no podrán
hacerlo! Una clara expresión de esto es que se siguen llevando a cabo
los planes del Partido mientras que se asume de lleno nuestra condición
de presos de guerra: ¡Defender la jefatura contra la dictadura genocida
y vendepatria!
P: Antes de pasar a otros asuntos, ¿cómo son
las condiciones en que los presos llevan a cabo sus actividades cotidianas?
Describa las celdas en que están encerradas.
R: Las condiciones de encierro son similares a lo
que conocemos acerca de las condiciones en los campamentos de exterminio
nazis. Hay tres pabellones. Los pabellones B y C tienen la misma estructura,
con una construcción especial para este régimen de “máxima seguridad”.
El pabellón A tiene celdas más pequeñas y más hacinamiento, pero tiene
un régimen abierto. Las celdas miden 1,5 x 1,5 metros, construidas totalmente
de hormigón, con dos plataformas de cemento que sirven de camas, un retrete
adentro (un pozo abierto) y una toma de agua (de una cubeta). Hay una
verja con gruesas barras de metal construida de tal manera que sólo un
dedo quepa entre las barras. Se cubren las barras con un panel metálico
que tapa el 30% de su superficie. Se alinean las celdas en grupos de ocho
y dan a un pasillo de aproximadamente 80 cm. de ancho. Las paredes del
pasillo tienen aberturas oblicuas que dejan entrar diagonalmente un poco
de aire y luz, de modo que la luz sólo alcance el pasillo. En cada celda
hay dos o tres presas. Algunas presas sufren perturbaciones mentales y
están encerradas en celdas aisladas. En toda la prisión hay aproximadamente
17 de estas presas. De modo similar, ponen en estas celdas de aislamiento
a unas presas quienes se niegan a someterse a la servidumbre que las autoridades
tratan de imponerles. Los guardias controlan las luces eléctricas. A lo
largo de los pasillos hay luces fluorescentes de muy baja intensidad y
luz (indirecta) que sólo alumbra el pasillo y apenas alcanza las barras
(esto genera serios problemas de vista, produce midríasis, en otras palabras,
dilatación de los pupilos).
P: ¿Qué pasa día a día en la prisión?
R: Las presas quedan en sus celdas las 23 horas
del día. De noche, los guardias llevan a cabo periódicas patrullas armadas
para “verificar cualquier situación”; su propósito es atormentar a las
presas e impedir que duerman. La última patrulla de la noche es a las
6 de la mañana, hora cuando las presas se levantan. Procedemos a llevar
a cabo la limpieza de la celda y hacernos al aseo antes del desayuno,
que es o fruta o yogurt, preparado por las presas y que depende de lo
que nuestras familias pueden traernos durante las visitas. A las 8, cada
presa del pabellón A recibe una taza de Quaker [avena], la cual por lo
general contiene alcanfor para sedar a las presas. También dan una pequeña
rebanada de pan. A las 9, los guardias pasan lista y obligan a las presas
a estar de pie al lado de las barras y las humillan. A discreción de las
autoridades carcelarias, algunas presas van a los “talleres” (celdas más
grandes); en general las presas hacen artesanías. A las 10, dejan pasar
al patio en grupos de cuatro presas a la vez. Esto continúa hasta las
5, cuando dejan pasar al último grupo. El tiempo que les dejan pasar es
menos de lo establecido por regla. Un castigo frecuente son restricciones
en el patio. A la 1, se reparte el “almuerzo” (más explícitamente el “tazón
genocida”), que generalmente consta de una taza de arroz semi-cocido infestado
de gusanos y estofado de papa. A las 6, reparten un líquido, supuestamente
hecho con hierbas, al que agregan alcanfor y otras sustancias.
P: ¿Qué atención médica reciben?
R: Durante el día los carniceros del servicio de
salud pasan. Son guardias del Instituto Penitenciario Nacional, quienes
después de un curso de diez días supuestamente han de saber dar inyecciones
y recetar medicamentos. Trabajan en complicidad con el carnicero en jefe
quien supuestamente es un doctor pero se porta como agente de inteligencia.
Por ejemplo, realiza interrogatorios, abusos físicos a las presas, chantaje
con sus tratamientos (y una falta de las medidas más mínimas durante sus
supuestos exámenes clínicos).
Las visitas al tópico (que es una pequeña sala de
examen con sólo una mesa de examen y casi nada de equipo) las supervisa
y aprueba directamente el Coronel y son un mecanismo para promover la
servidumbre. A aquellas que no se sometan a este chantaje, no les permiten
visitas al tópico y les restringen toda atención médica necesaria. En
los pocos casos de “atención médica”, curan los males dando placebos o
analgésicos, sin tratar las condiciones médicas subyacentes, una situación
que provoca el empeoramiento de estos males y emergencias médicas que
ponen la vida de las presas en gran peligro (como en el caso de apendicitis
e infecciones de la vesícula biliar). En unos casos hasta han llevado
a cabo experimentos médicos con las presas (el caso de la Sra. Soledad
Flores y Soledad Espinoza quienes eran objeto de innecesarios exámenes
con laparascopio en el Hospital Loayza). Sacaron a las presas del hospital
después de ser operadas sin permiso del médico y las regresaron a la prisión
sin asegurar en absoluto las necesarias condiciones para su recuperación
pos-operatoria (como pasó con la Sra. Rosa González Pérez, a quien después
de ser operada, la regresaron inmediatamente a la prisión, donde agarró
una grave infección que casi le costó la vida).
Los “técnicos” recetan medicinas al capricho, ignorando
las indicaciones de dosificación del médico, e incluso tratan de obligar
a las presas a tomar supositorios vaginales por boca. Se niega el litio
a las presas con problemas psiquiátricas, a fin de crear una situación
muy tensa entre las presas. Los “ayudantes sociales” (realmente agentes
del Estado) usan a las presas con enfermedades psiquiátricas para generar
hostilidad contra otras presas, provocando castigos, como entregar informes
perjudiciales que, en los trámites jurídicos, pueden usarse como expedientes
criminales contra las presas. A las presas con condiciones médicas serias
como el cáncer, les niegan tratamiento médico adecuado y oportuno, a fin
de aniquilarlas. Los casos raros de traslados son denigrantes, vilmente
brutales e infrahumanos. Trasladan a las presas encadenadas de manos y
pies, con una barra de metal entre los dos juegos de grilletes, y las
obligan a someterse a exámenes por doctores mientras estén encadenadas,
incluso en exámenes ginecológicos.
P: ¿Qué enfermedades son más comunes?
R: Hay una variedad de males como resultado de las
condiciones infrahumanas en la prisión. Por ejemplo, hay frecuentes enfermedades
contagiosas e infecciosas y gastritis y úlceras son recurrentes y afectan
a casi todas las presas. Es importante destacar el papel jugado en esto
por el “tazón genocida” que recibimos. La pobre iluminación a que nos
exponemos genera problemas de la vista y aunque el Comité Internacional
de la Cruz Roja (CICR) asume el costo de lentes en algunos casos, sólo
lo hace cuando da una prescripción un optometrista, algo que no ocurre
en la mayoría de los casos porque no tenemos acceso a un optometrista.
Hay numerosas enfermedades de la piel y epidemias de chinches que producen
sarna que es imposible controlar o erradicar porque no se permite hervir
la ropa. Hay también una alta incidencia de tuberculosis y hepatitis.
Hay unos casos de meningitis, los cuales se empeoran a causa de las numerosas
complicaciones resultado de la falta de tratamiento. Las autoridades penales
no toman medidas para desinfectar las áreas y prevenir la diseminación
de infecciones. Aquellas que padecen condiciones como cáncer no reciben
tratamiento adecuado. Las presas grandes no reciben tratamientos especiales
por su situación difícil. Las presas que se embarazan no reciben adecuados
cuidados pre-natales o pos-natales. Se debe notar que algunas presas se
embarazan como resultado de ataques sexuales que han sufrido. Los recién
nacidos viven con sus madres presas porque muchas veces es difícil que
las familias de la presas se encarguen de la criatura. Los problemas dentales
también son generalizados porque no se da la más mínima atención a exámenes
dentales. A todo eso hay que agregar las infecciones bronquio-pulmonares,
los constantes resfríos resultado de la humedad y frío que existen en
la zona de Chorrillos, que está cerca de la costa.
P: ¿Cómo es la actitud diaria de las presas que
las capacita para superar esta situación?
R: La actitud de las compañeras se basa en un optimismo
revolucionario, que pertenece a nuestra clase, de saber que somos las
hijas dignas del Presidente Gonzalo, del Partido y de la Revolución, un
ejemplo viviente de las prisioneras de guerra quienes han dado la vida
en defensa de la causa revolucionaria, del comunismo, y por eso que también
estamos preparadas a ser parte del precio que se debe pagar. Nos fortalece
una profunda convicción de que la revolución vencerá, esa victoria es
nuestra dulce condena, nuestra única, una en que para nosotras, la condición
de ser presas es sólo transitoria. En la vida cotidiana, se refleja en
la alegría de llevar a cabo nuestras tareas, en nuestras canciones y en
nuestros bailes, que para los reaccionarios es una enorme afrenta y una
clara prueba de que nunca lograrán someternos. Así, siempre nos reunimos,
en especial con motivo de fechas muy importantes así como los cumpleaños
de las compañeras.
P: Sabemos que no todas son comunistas, combatientas
y activistas presas, que también hay masas presas. ¿Cómo abordan las masas
esta situación?
R: Hay que comenzar por ver que en esta prisión,
la actividad del Partido ha posibilitado la construcción de una Luminosa
Trinchera de Combate, en que luchamos política e ideológicamente contra
el imperialismo, el revisionismo y la reacción. Así, también llega a ser
una escuela para todas las presas. Las masas se encariñan y reconocen
la dirección y la autoridad del Partido, lo que las fortalece ideológica
y políticamente y las arma contra este protervo plan de los reaccionarios
de aniquilarlas. El amor de las masas y el Partido es grande, poderoso,
indestructible.
P: ¿Qué puede decirnos acerca del proceso jurídico?
R: Pues, como todo mundo sabe, en el Perú no se
respetan los derechos y garantías jurídicos de los presos políticos y
prisioneros de guerra. Continúan procesando a los presos en tribunales
militares que son tanto juez como parte (hasta la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos ha reconocido esto). Para condenar, han continuado
usando testimonios anónimos (de testigos quienes se han “arrepentido”),
a pesar del hecho de que la misma reacción ha reconocido que estos testimonios
no tienen valor probatorio y que se ha derogado la misma “ley” que creó
estos testigos “arrepentidos”. Los procesos no son públicos. Hoy han “derogado”
los tribunales sin rostro, pero todavía vendan o encapucha a los presos,
que es lo mismo. Los abogados son víctimas de encarcelación o persecución,
o parte de una proterva lista que tiene el Servicio de Inteligencia Nacional
(SIN) para atacarlos. Por eso no existe ninguna forma de defensa jurídica.
Los abogados aún no pueden interrogar a testigos, por ejemplo a los propios
agentes policiales o militares de la fiscalía que participaron en los
arrestos. A todos aquellos que los tribunales militares declaran inocentes,
los tribunales civiles los vuelven a procesar por los mismos cargos. Las
sentencias o las acusaciones de los fiscales no se fundamentan con nada
excepto informes policíacos. No dan pruebas para condenar al acusado,
no fundamentan las condenas y ni siquiera toman en cuenta los argumentos
de la defensa. Y tendríamos que agregar el control fascista del Estado
sobre el llamado “poder judicial”, lo que es cada día más obvio, tanto
que los reaccionarios, como el genocida Belaúnde, lo han reconocido públicamente.
Para resumir, procesan a los presos en juicios-farsas, en verdad circos
romanos donde el dedo pulgar de los acusadores genocidas decide la situación
de los prisioneros. No hay ninguna posibilidad de legalidad aquí.
P: ¿Qué piensa de la Comisión Ad Hoc?
R: Crearon esta reaccionaria estratagema para embellecer
la imagen del régimen genocida. Sus miembros son lacayos incondicionales
de Fujimori y del ejército. Actúan en contubernio con la policía política
DINCOTE y SIN. La presión y denuncias internacionales de personas progresistas
han destapado la persecución ilegal de las masas y del pueblo. Los reaccionarios
han tenido que crear un mecanismo para mellar estas denuncias, pero en
la práctica esto no ha cambiado la situación básica. En realidad, ha complicado
seriamente la situación, porque cuando esta Comisión se niega a ver un
caso, su efecto es de “justificar” la lógica de la condena a ese prisionero;
además, no hay garantías con respecto a las decisiones de la Comisión.
Hasta el mismo padre Lansier ha señalado que tiene muchos casos de prisioneros
quienes no tienen ninguna prueba en su contra en sus expedientes; en otras
palabras, su detención es claramente arbitraria e injusta, pero la Comisión
Ad Hoc no ha aprobado sus casos porque dice que sabe que el preso pertenece
a “sendero rojo” (sobre la base de información de la DINCOTE y el SIN).
La práctica de la Comisión Ad Hoc es aún más siniestra que la de las cortes.
Aquí no existe ninguna forma de defensa en absoluto. Someten a los presos
a interrogatorios sin tener a un abogado presente. Montan careos de los
prisioneros con “aquellos quienes se han arrepentido” e incluso buscan
pruebas contra el preso en su pueblo natal u hogares. Convocan a los vecinos
y otra gente a acusarlos (bajo coerción). No toman el tiempo para estudiar
los expedientes porque sólo los usan como puntos de referencia. Tienen
equipos de “investigación” que son en realidad agentes de inteligencia.
Sólo aceptan ciertos casos presentados por las organizaciones no gubernamentales
que cooperen con la DINCOTE y que son tan serviles como lo es la Comisión.
La Comisión ha llegado al extremo de la inmoralidad. Ha recibido muchas
contribuciones grandes de fundaciones internacionales, que no han beneficiado
a los prisioneros sino, al contrario, a los miembros de la Comisión, o
en unos casos a ciertos individuos serviles a quienes han liberado. Otro
ejemplo de su inmoralidad son los favores sexuales que exige abiertamente
el mismo padre Lansier, quien se comporta como un pervertido sexual hacia
las presas. Participan en este juego las presas que apoyan el acuerdo
de paz, aquellas del MRTA y quienes “se han arrepentido”. Lansier y su
camarilla tienen mucho poder y control sobre lo que pasa en la prisión;
la controlan conjuntamente con la policía.
P. Se sabe que en la prisión hay quienes piden
un acuerdo de paz. ¿Qué argumentos tienen para apoyar su posición?
R: Ponen que el Presidente Gonzalo ha convocado
al Partido a firmar un acuerdo de paz. Esto lo basan en unas cartas supuestamente
presentadas por Fujimori, las que consideran creíbles. Dicen que no existen
condiciones para desarrollar la Guerra Popular, no hay ninguna dirección
clara, que la dirección del Presidente Gonzalo no está, que se usurpa
la dirección del Partido, que el camino planteado por el Partido llevará
a la derrota de la Guerra Popular, que no se desarrollan las acciones
como antes, que la posición de continuar es “precipitada y militarista”,
que el Partido lleva las masas al genocidio porque la dirección es incorrecta
y que sin la dirección directa y personal del Presidente Gonzalo la Guerra
Popular no puede desarrollarse. Exigen un fin a la Guerra Popular: ésa
es su consigna. Proponen aceptar una amnistía general para todos los presos
políticos. Eso es lo central para ellas y eso es lo que plantean hoy,
siempre, por todas partes, por medio de sus consignas.
P: ¿Cómo es la situación de aquellas que apoyan
el acuerdo de paz? ¿Están en las mismas condiciones que las demás presas?
¿Cuál es la actitud de las autoridades con respecto a aquellas que piden
un acuerdo de paz?
R: Tienen facilidades como acceso a las autoridades,
contacto frecuente y diálogo con ellas (como con la Comisión Ad Hoc).
El padre Lansier, representante de Fujimori, las visita constantemente
y se coordina con ellas. Permiten su organización y la reconocen abiertamente.
Coordinan y participan en las actividades organizadas por las autoridades
carcelarias. Son participantes entusiastas en los campeonatos organizados
por los alcaides. Siempre hacen bailes peruanos para entretener a las
autoridades, al coronel genocida Ernesto Castillo León y a sus agentes
del SIN, quienes siempre visitan la prisión. Juegan a volibol con ellos.
No denuncian las condiciones genocidas en la prisión; al contrario, tienen
una relación muy buena con los guardias e incluso les lavan la ropa.
P: ¿Cómo actúan las partidarias del acuerdo de
paz con respecto a las demás presas?
R: Se sujeta a cada presa que llega a la prisión
a un agobiante hostigamiento a fin de quebrarla y obligarla a ingresar
a sus filas. Usan cualquier método que puedan para lograr sus metas. Han
atacado físicamente a las compañeras. El hostigamiento es constante. Generalmente
ponen a las recién llegadas en celdas con estos individuos. Ahí se dedican
a atormentarlas las 24 horas al día. Si no pueden convencerlas, buscan
quebrarlas psicológicamente. Repiten como loros su cháchara del acuerdo
de paz. Cuando las compañeras se resisten, las defensoras del acuerdo
de paz las denuncian abiertamente. Ante los guardias, las acusan de cosas
para que los guardias las castiguen. Ante los ayudantes sociales y otras
autoridades, piden que delaten a aquellas quienes se han mantenido firmes.
Aprovechan toda oportunidad para provocarlas, como organizar “cateos”
con los guardias para robar y destruir sus pertenencias. Delatan públicamente
a las compañeras de la Jefatura, ante agentes del SIN, la Comisión Ad
Hoc, el padre Lansier y el coronel genocida Castillo. Por ejemplo la Comisión
Ad Hoc usa la información proporcionada por las presas del acuerdo de
paz para levantar cargos e impedir la excarcelación de las compañeras.
El padre Lansier ha señalado públicamente que en el caso de muchas presas,
no hay ninguna evidencia en su contra en los procesos pero que no pueden
salir porque (las presas del acuerdo de paz) las han delatado, diciendo
que estas compañeras han seguido firmes.
P: ¿Cómo es la actitud de las compañeras que
ponen la defensa y continuación de la Guerra Popular con respecto a las
presas que defienden el acuerdo de paz? ¿Existe una lucha entre dos líneas
con ellas y qué forma asume? ¿Cómo contestan los argumentos que ponen?
R: En primer lugar debemos clarificar unos conceptos.
La lucha entre dos líneas se desenvuelve dentro del Partido, es la fuerza
motriz del desarrollo del Partido, es su motor. Pero es imposible desarrollar
una lucha entre dos líneas con estas presas que, por propia elección,
se han separado del Partido. Sería absurdo hacerlo. Nosotros, particularmente
el Partido, según lo que sé, las consideramos revisionistas, capitulacionistas
y traidoras. Las combatimos con la guía política de “¡Combatir el Imperialismo,
el Revisionismo y la Reacción Mundial, Inseparable e Implacablemente!”.
Asumimos esta guía dentro de la tarea de barrer con el revisionismo. Las
vemos como parte de ese colosal montón de basura que hay que barrer de
la faz de la tierra. Tengamos bien en mente que se demuestra muy claramente
que el grupillo negro colabora con la reacción, completamente a la luz
del día, actúa en contubernio entre sí para delatar y atormentar a las
compañeras. Creo firmemente que son parte del plan genocida contra los
presos políticos y prisioneros de guerra, pues así actúan. Es importante
denunciar el hecho de que son ellas quienes en más de una ocasión envenenaron
el agua para el té, pero las acciones del Partido las hicieron abortar
su siniestro plan. También es importante ver quiénes son esta escoria,
quiénes son sus delegados. Muchas son soplones, desgraciadas quienes acataron
la siniestra ley de arrepentimiento. Incluso han entregado a las masas;
de esta manera las autoridades carcelarias las utilizan a todas como representantes.
Otra cuestión que es importante clarificar es que el Partido nos ha enseñado
a distinguir que, aparte de las cabecillas del grupillo negro, hay unas
presas a quienes, mediante engaños y amenazas, han obligado a seguir estos
disparates revisionistas acerca de los acuerdos de paz; las engañan diciéndoles
que las van a liberar. Esto se ve claramente en las traiciones públicas
entre ellas. Muchas han dejado sus filas a fin de obtener los beneficios
que se dan a las “arrepentidas” que están entre los presos comunes o en
áreas donde se aplica régimen más indulgente.
Con respecto a los argumentos que plantean, son
muy absurdos y débiles. Dicen que defienden el acuerdo de paz a fin de
defender al Presidente Gonzalo, pero su conclusión es amnistía para los
presos con la excepción del Presidente Gonzalo, porque “los reaccionarios
no aceptarán ese punto”. ¿Para qué luchan, pues? Solamente hacen esto
porque no pueden aguantar las condiciones carcelarias, porque buscan su
libertad propia. La siniestra imputación de que el Presidente Gonzalo
es el autor de estas cartas es infundada e incoherente. Ninguna de ellas
dice que se ha entrevistado personalmente con el Presidente Gonzalo. Aunque
hay declaraciones públicas de ellas, ninguna ha salido de la prisión con
ese propósito. Ellas mismas lo han admitido delante de las masas y compañeras
a que han tratado de obligar a someterse. Así, la única cosa en que se
basan es la prueba dada por Fujimori: su truco del video. Niegan las condiciones
para continuar desarrollando la Guerra Popular. No ven que estas condiciones
se agudizan cada día más y que existe una situación revolucionaria en
desarrollo que está en ascenso. Esto se ha demostrado en los seis años
desde el recodo en el camino, desde la detención del Presidente Gonzalo.
No comprenden la profundización de la lucha de clases, la creciente pobreza
de las masas ni ven cómo las masas luchan y se resisten.
Con respecto a la dirección, debemos señalar que
continuamos bajo la dirección de nuestro querido y apreciado Presidente
Gonzalo, lo que jamás ha negado nunca el Partido sino todo lo contrario,
su dirección continúa y lo demuestra la manera en que se han cumplido
plenamente los acuerdos y los planes que dejó el Presidente Gonzalo, lo
que estableció el III Sesión Plenaria del Comité Central. El camino adelante
lo definió claramente el Presidente Gonzalo; lo repitió claramente al
mundo entero en su magistral discurso del 24 de septiembre [desde la jaula
— ver UMQG 1992/18]. El Comité Central claramente continúa lo que
estableció el Presidente Gonzalo. Además, ha asumido firme y resueltamente
la defensa de la vida del Presidente Gonzalo, lo que se ha establecido
como guía política para el período que se desenvuelve. Otra cuestión de
gran importancia es ver que la dirección se sostiene con un Pensamiento.
El núcleo del Pensamiento Gonzalo está en los documentos del Partido,
principalmente en la línea política general establecida por el I Congreso,
en la base de unidad partidaria. Si entendemos claramente estas cosas,
podemos ver que estas presas del acuerdo de paz quieren negar el I Congreso,
piden que se prepare un II Congreso, en otras palabras quieren negar la
línea política general y base de unidad del Partido. ¿Por qué? Porque
quieren negar el Pensamiento Gonzalo, es decir, negar la dirección. Nos
acusan mezquinamente de “militarismo”, pero dicen que, “las acciones de
hoy no son como las del pasado”. En primer lugar, ambas cosas son incorrectas
y además, se contradicen. Las acciones están a un nivel aún más alto.
No más veamos cómo se ha desarrollado cada día más la guerra de movimientos
y de posiciones en el campo. La reacción ha admitido que no puede derrotarnos.
Ya han pasado 5 años desde 1993 cuando intentaron derrotarnos la primera
vez, 3 años desde 1995 que era su segunda etapa. En el campo hay acciones
cada vez más grandes. Los medios de comunicación ya no hacen gran alarde
al respecto porque eso es parte de su reaccionario plan de guerra de baja
intensidad. Segundo, no existe tal militarismo, nunca se ha incurrido
en él. Aquellos quienes sólo hablan acerca de acciones son quienes sólo
tienen criterios militaristas. Otra proterva fabricación es decir que
el Partido lleva las masas al genocidio. ¡Qué imputación tan siniestra!
El Partido es el que defiende a las masas. A mi parecer, persistir en
la Guerra Popular es la única manera de hacerlo. ¿Qué otra manera existiría
ante los bombardeos aéreos, por ejemplo? Las bases de apoyo, los Comités
Populares Abiertos, se defienden por medio de la Guerra Popular. Los partidarios
del acuerdo de paz piden disolver los comités y las bases de apoyo. En
otras palabras que se entreguen a la reacción. Y ¿para qué? Para que la
reacción puede cebarse más de la sangre de las masas y consumar su genocidio.
Es precisamente esta gente quien quiere que el Presidente Gonzalo siga
preso, quiere que la reacción lo elimine, lo asesine; pero no lo logrará
porque el Presidente Gonzalo continúa resistiéndose y luchando desde su
trinchera de combate, y además, son las acciones del Partido, la Guerra
Popular, que impiden que la reacción plasme su siniestro plan de asesinarlo.
Las otras fabricaciones del grupillo negro son tan protervas y viles,
y a la vez absurdas. Lo hemos demostrado y continuaremos demostrándolo,
no sólo en palabras, sino principalmente en hechos, con la Guerra Popular.
P: ¿Algunas palabras de conclusión?
R: Quisiera reiterar mi alegría y agradecer la oportunidad
de dar esta entrevista. Espero que sirva para continuar desarrollando
la lucha por la revolución en mi país, así como, en particular, por la
defensa de la vida de los presos políticos y prisioneros de guerra, muy
especialmente la defensa de la vida del Presidente Gonzalo. Quiero unirme
al agradecimiento y reconocimiento del Partido a los comunistas del mundo
entero, a todos los revolucionarios, al proletariado internacional y a
los hombres y mujeres del mundo de buena conciencia quienes han asumido
firme y decisivamente la defensa de la vida del Presidente Gonzalo, la
defensa del pueblo peruano y el apoyo a la Guerra Popular, el único camino
hacia la revolución. En particular, quisiera expresar mi agradecimiento
al Movimiento Revolucionario Internacionalista y al Comité Internacional
de Emergencia, quienes están encabezando esta lucha. Quiero invitar e
insisto en que continuemos perseverando en esta batalla. Tenemos que fortalecerla
aún más. Es más, quiero reiterar mi compromiso con ella, con la revolución
proletaria mundial, con la gran ola que se nos viene. Una última solicitud:
Quisiera que se publique tan extensamente como sea posible esta entrevista
en su totalidad, para que el mundo entero conozca este testimonio. Espero
que ayude en una comprensión de lo que está pasando en mi país.
Muchas gracias.
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