UN MUNDO QUE GANAR


1º de Mayo: ¡Fijar las Miras en la Meta del Comunismo!

Comunicado del Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista

            Este año, el proletariado internacional celebra el 1º de Mayo en el umbral de un nuevo siglo. A finales del siglo pasado nuestra clase no tenía el Poder a nivel nacional910 en ninguna parte del globo y hoy nos encontramos ante la misma situación. Sin embargo, contamos con la gran experiencia del triunfo de revoluciones proletarias y de la construcción del socialismo en vastas regiones del planeta; durante este siglo el proletariado ha cambiado por completo el rumbo de la historia, librando las batallas más trascendentales de la historia de la humanidad. Hizo tres monumentales revoluciones que establecieron el socialismo y dieron grandes pasos hacia la nueva época del comunismo: la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia, la revolución de octubre de 1949 en China y la Gran Revolución Proletaria Cultural china iniciada en 1966. A través de esas épicas batallas de la revolución proletaria se forjó, enriqueció y transformó la ciencia revolucionaria del marxismo en Marxismo‑Leninismo‑Maoísmo (MLM).

            Hemos perdido los dos grandes bastiones del socialismo. El imperialismo mundial y las nuevas clases capitalistas en esos Estados socialistas libraron una lucha a brazo partido y derrocaron al gobierno proletario, primero en Rusia en 1956 y posteriormente en China en 1976, después de la muerte de Mao Tsetung. Esas derrotas y nuestras victorias en la conquista del Poder por medio de la revolución y la construcción del socialismo constituyen los dos polos opuestos de la presente época del imperialismo y de la revolución proletaria: la burguesía y el proletariado. En el umbral del siglo 21, el sistema capitalista-imperialista somete a las inmensas mayorías del mundo a una explotación despiadada y cruel; exprime jugosas ganancias de su trabajo y les roba hasta la vida; fomenta su ideología de competencia sin freno; extermina y esclaviza a pueblos enteros, todo para alimentar su terrible afán de ganancias. El proletariado internacional está luchando por abolir el Poder de la burguesía y reestablecer el Poder del proletariado en cuantas regiones del mundo se pueda, es decir, establecer Estados socialistas que servirán de bases de apoyo en la lucha por un mundo sin clases, un mundo comunista.

            El imperialismo no ha eliminado la base material de la revolución proletaria ni puede hacerlo. Hoy, cuando el imperialismo yanqui se jacta de la superioridad de su sistema, la situación de enormes sectores del pueblo en grandes partes del mundo se está deteriorando dramáticamente. Incluso en los países imperialistas más avanzados se recrudecen el desempleo, la falta de techo y la brutalidad del Estado. Las nuevas crisis que sacudirán al sistema imperialista causarán más sufrimiento a las masas; en la crisis de Asia oriental se vislumbra el futuro de muchos países.

            Por su parte, las masas están luchando contra la vil explotación y opresión imperialista, contra sus reaccionarios gobiernos lacayos del tercer mundo. Estos aumentan la represión, pero nuevas olas de lucha y resistencia popular están asestando golpes contundentes, tumbando viejos gobiernos reaccionarios, como los de Indonesia y Zaire.

            Los imperialistas fortalecen su aparato “policíaco” internacional para perseguir y acosar a revolucionarios, como por ejemplo, cuando secuestraron al líder kurdo Abdullá Ocalan; sin embargo, tal represión sólo atiza la furia y rebelión popular, y produce nuevas generaciones de revolucionarios en todo el planeta.

            Al mismo tiempo, en muchos países las masas en lucha carecen de dirección, es decir, combaten a ciegas sin la ideología liberadora del MLM. Las fuerzas reformistas y burguesas aprovechan esa situación para desviar su lucha y traicionarlas, canjeando tanto sacrificio y lucha popular por posiciones y una tajada del Poder en el sistema reaccionario. En contraste, las Guerras Populares en el Perú y en Nepal, y en general los avances de la lucha armada bajo la dirección de partidos marxista‑leninista‑maoístas, están dando pasos muy concretos hacia la meta de la conquista del Poder proletario. Sin embargo, estos avances, aunque cruciales, aún no alcanzan una dimensión en proporción con la meta del proletariado internacional de “conquistar el mundo”. En la mayoría de los países todavía no existe un partido proletario de vanguardia que dirija la rebelión de las masas hacia una auténtica revolución y hacia el establecimiento de nuevos Estados socialistas. Esa gran debilidad se debe en parte a la restauración del capitalismo en los otrora Estados socialistas y a la traición de los partidos comunistas de muchos países, que se hundieron en el fango del revisionismo y el reformismo. Hace 15 años, fuerzas maoístas de varios países se plantearon el reto de ir contra la corriente de revisionismo y oportunismo que abrumó al movimiento comunista internacional después de la muerte de Mao y la restauración del capitalismo en China en 1976: formaron el Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI) como su centro embrionario. Muchos partidos comunistas siguieron a los revisionistas chinos y traicionaron al proletariado, y muchos más carecían de claridad y cayeron en el centrismo (entre la revolución y el reformismo). Por otro lado, los partidos y las organizaciones que estaban decididos a ir contra la corriente y dieron el paso audaz de formar el MRI como avance hacia una nueva Internacional Comunista, lucharon implacablemente por superar la crisis y reconstruir el movimiento comunista internacional fundamentado en el MLM. A través de dicha lucha se templaron y se prepararon fuerzas MLM para la tarea de organizar y dirigir las grandes olas venideras de la revolución mundial. Hace falta fortalecer el MRI para que cumpla su misión de difundir el Marxismo‑Leninismo‑Maoísmo a todos los rincones del planeta, coadyuvando a formar organizaciones y partidos MLM en los países donde no existan. Es imprescindible construir y fortalecer esas vanguardias para que las olas revolucionarias por venir produzcan verdaderos avances en el camino al comunismo.

            Este año es el 50º aniversario de la revolución china de 1949, dirigida por Mao Tsetung, que estremeció al mundo y liberó la cuarta parte de la humanidad de las garras del imperialismo y el semifeudalismo. Para las potencias capitalistas-imperialistas y sus reaccionarios lacayos del tercer mundo, el legado de la revolución proletaria es una pesadilla, pero para el proletariado y los oprimidos es una fuente inagotable de inspiración y fuerza. El MRI exhorta a los proletarios y los oprimidos del mundo entero, sobre todo a los partidos y a las organizaciones MLM, a organizar celebraciones resonantes del 50º aniversario de la Revolución China en el umbral del siglo 21 y a reafirmar con orgullo la “vieja” idea del Manifiesto Comunista: que los objetivos del proletariado internacional sólo pueden ser alcanzados “derrocando por la violencia todo el orden social existente”. Con el Poder en las manos, el proletariado dará a luz un nuevo mundo, donde no exista la explotación de la fuerza de trabajo a beneficio de la propiedad privada ni una división de trabajo que privilegie a algunos y hunda a los demás en la miseria, donde las diferencias de nacionalidad y género no impliquen superioridad social, donde por fin la humanidad, libre de la traba de las clases, creará una asociación voluntaria que produzca abundancia y bienestar para todos.

            ¡A celebrar el 50º aniversario del triunfo de la revolución china!

            ¡Abajo el imperialismo y la reacción!

            ¡Formar partidos MLM donde no existan!

            ¡Conquistar el Poder para el proletariado y el pueblo, hacia el nuevo mundo comunista!

            ¡Viva la Guerra Popular en el Perú, en Nepal y en todo el mundo!

            1. La primera versión de este comunicado omitió la frase “a nivel nacional”. Unos camaradas señalaron que con eso, no se reconoce el poder político constituido en las bases de apoyo donde se libra una guerra popular.