UN MUNDO QUE GANAR


¡Alto al Ataque de la OTAN contra Yugoslavia!

Imperialistas Alemanes, Yanquis y Demás: ¡Fuera de los Balcanes!

Selección de una Declaración de los Comunistas Revolucionarios [RK] (RFA), abril 1999

            El gobierno federal [de Alemania] y la OTAN dicen que quieren acabar con la “limpieza étnica” del régimen de Milosevic. Pero no se oponen en principio a la limpieza étnica cuando corresponde a sus propios planes de poder. En agosto de 1995 el ejército croata lanzó una ofensiva llamada “Operación Tormenta”. En pocos días esta ofensiva expulsó de 150.000 a 250.000 personas de la región Knin de Croacia. Durante cientos de años, la gran mayoría de los habitantes de esta región han sido serbios. Según el New York Times (22.3.99), un informe secreto del tribunal internacional de crímenes de guerra de La Haya documenta este crimen; el informe lo llama “la mayor limpieza étnica de la guerra” con el asesinato de cientos de personas....

            Esta vil ofensiva [contra los serbios de Croacia] se planeó y se llevó a cabo con el apoyo político, militar y logística de los Estados Unidos y la RFA. La limpieza étnica de la región Knin era parte de su plan para hacer un nuevo reparto de las esferas de influencia en los Balcanes. Según el New York Times, hasta los abogados del Pentágono argumentaron ante el tribunal de La Haya de que este crimen era una “actividad militar legítima”.

            La guerra de intervención de la OTAN no es, como algunos dicen, el mal menor para los Balcanes, ni es la única oportunidad realista para detener la matanza en masa ahí. Esta guerra es una continuación e intensificación de la matanza en masa. Los primeros 20 días de esta guerra lo han probado con gran horror.

            Es una vieja táctica de las grandes potencias imperialistas para fomentar conflictos entre las masas oprimidas de diversas nacionalidades a fin de salvaguardar su dominio. Han usado esta táctica vez tras vez, en especial en los Balcanes. Y en una gastada y trillada variación de esta táctica hoy, las grandes potencias rivales crean una situación en los Balcanes para disfrazar sus guerras imperialistas de intervención como la “restauración del orden y la paz”. No debemos dejarnos llevar por estos viejos trucos....

            Esta “reorganización” reaccionaria de la población podría pacificar el “centro del descontento” en Kosovo. Este es un importante objetivo militar de los Estados Unidos y la RFA, al igual que de Francia e Inglaterra. Y el objetivo principal que los Estados Unidos y la RFA quieren lograr por medio de sus ataques aéreos es que el ejército yugoslavo dé un golpe de Estado contra Milosevic. Quieren un régimen en Belgrado más dependiente de los Estados Unidos y Alemania, que de Rusia. Estados Unidos y Alemania siempre han apoyado sin vacilar las matanzas en masa, pues es la norma para las grandes potencias.

            Los Balcanes son un polvorín y un escenario de una lucha de poder muy compleja entre las grandes potencias. Con el derrumbe de la Unión Soviética pseudo-comunista y revisionista y el bloque socialimperialista que encabezaba, las rivalidades entre las clases capitalistas de las diversas nacionalidades en los Balcanes se reventaron. Antes que nada, las clases dominantes croata y serbia querían llevar a cabo planes para establecer una Gran Croacia y una Gran Serbia respectivamente. Cada bando llevó a cabo sus planes a expensas del otro y de las otras nacionalidades de los Balcanes. Estas ambiciones contaron con el apoyo de las grandes potencias del mundo, cuya propia lucha histórica por esferas de influencia en los Balcanes una vez más marcha a todo vapor.

            Para concretar sus tradicionales afanes de poder en los Balcanes, los imperialistas alemanes apoyan al cuasi-fascista régimen de Tudjman en Croacia, y por lo tanto, alentaron conscientemente al régimen de Tudjman a desatar una guerra en Bosnia.

            La meta del imperialismo alemán en los Balcanes es imponer un nuevo reparto de las esferas de influencia ahí, y así obtener la mayor tajada posible de control. Dicen que esta meta corresponde a su actual condición de principal potencia económica europea. De fondo, la guerra es el único medio probable para lograr tales fines. Alemania busca un nuevo reparto en los Balcanes principalmente a expensas de Rusia, Inglaterra y Francia. Estos tres países son los aliados tradicionales de Serbia, y ven en Serbia un baluarte contra la expansión del poder alemán, que para ellos (en especial después de la reunificación) ya es demasiado grande. También ven en Serbia un factor importante de estabilidad en los Balcanes. Debido a estas contradicciones, la “política exterior europea conjunta” que todos ellos pretenden en los Balcanes no es sino una ficción, que hasta ahora nunca han podido alcanzar. “Europa” no ha “fracasado” en los Balcanes. Las grandes potencias europeas apoyan los diversos bandos de guerra y por medio de la guerra prosiguen intereses imperialistas conflictivos.

            Con su simulada unidad al comienzo del ataque a Yugoslavia, los países de la OTAN buscaron tapar las agudas contradicciones en la alianza de guerra. Según las reglas de los imperialistas, solamente las potencias que participan en el baño de sangre pueden jugar un papel significativo en la toma de decisiones políticas. Por ello, Sharping, el ministro de Defensa, dijo que por medio de su participación en esta guerra, Alemania “dio un gran salto adelante”. La RFA “ya ha entrado completa y finalmente a la comunidad de las democracias occidentales”, dijo. Con esta declaración, le dio en el blanco en cuanto a la verdadera naturaleza de las “democracias occidentales”....

            [En conclusión, los RK llaman a organizar un “amplio movimiento popular de protesta y resistencia contra la guerra” y contra todo paso hacia la realización de una “Superpotencia-Alemania y Cuarto Reich”.]


¡Contra la Agresión Imperialista Yanqui-OTAN en Serbia!

            Selección de Rossoperaio, órgano de la Organización Comunista de Obreros Rojos de Italia, abril de 1999.

            El artículo apoya una manifestación nacional el 17 de abril e informa sobre protestas combativas por todas partes de Italia contra las bases de la OTAN en Pisignano (Cervia) y San Damiano (Piacenza), así como en Genova, Bergamo, Puglia y Palermo.

            La OTAN está llevando a cabo un bombardeo criminal tipo nazi sobre Serbia y su actual región de Kosovo. Los trabajadores y todo el pueblo han llegado a ser el blanco de una lluvia de bombas y misiles imperialistas, sembrando muerte y destrucción, en un intento para imponer terror y resignación....

            La posición que intenta igualar la guerra de agresión de la OTAN y la responsabilidad del régimen de Milosevic en la actual guerra étnica, que pone a agresor y víctima en el mismo nivel en esta guerra de la OTAN, puede parecer “imparcial”. Pero de hecho, ésta apoya los argumentos que están detrás de la agresión imperialista de la OTAN, y así dicha posición no puede luchar con firmeza contra esta guerra imperialista [ésta es la posición de un número de partidos y fuerzas en Italia]....

            El papel de Italia en todo esto es servir como un enorme portaaviones para la OTAN en su conjunto y para el imperialismo italiano, siguiendo las huellas de Mussolini en la búsqueda de protectorados y esferas de influencia económica, política y militar, primero que nada en Albania.

            El gobierno de D'Alema (primer ministro) está jalando al país a la guerra y fomentando una cultura imperialista, militarista, nacionalista y racista, usando como su correa de transmisión a los socialchovinistas y socialimperialistas de las asociaciones y sindicatos oficiales, los cuales son los canales de comunicación entre estos partidos y las masas. Todo eso se encuentra estrechamente ligado a la creciente militarización de los conflictos sociales y a la represión desatada contra los desempleados, trabajadores, inmigrantes, trabajadores eventuales, estudiantes....

            El gobierno de D'Alema no es izquierdista, como se reclama, sino derechista, aun cuando éste sea un recién llegado para el manejo directo del poder político de la clase dominante, una reencarnación y continuación de la larga historia de la naturaleza reaccionaria y guerrerista de los socialdemócratas, de reformismo y revisionismo, a lo largo de este siglo.

            ¡Contra la Agresión Imperialista Yanqui-OTAN en Serbia!

            ¡Contra la Mano del Imperialismo Italiano en esta Guerra!

            ¡Por una Movilización Revolucionaria, Proletaria y Antiimperialista!


 

Preludio del genocidio:

Cómo el Capitalismo Causó las Guerras en los Balcanes

            Selección del Obrero Revolucionario, voz del Partido Comunista Revolucionario, EU, #1001, 11 abril 1999

            ...Las nacionalidades que viven en los Balcanes pueden unirse y se han unido en el pasado. Durante la II Guerra Mundial, forjaron una poderosa guerrilla multinacional que derrotó a los fascistas italianos y a los nazis alemanes, los cuales ocuparon la zona durante tres años. Alemania tuvo que mandar muchas divisiones. Los pueblos yugoslavos liberaron su país en una guerra de resistencia dirigida por los comunistas. Yugoslavia fue producto de la unidad forjada en esa guerra: una federación de seis naciones y varias nacionalidades.

            En ese entonces hubiera sido posible forjar una nueva unidad multinacional al servicio de los pueblos de la región y seguir el camino del socialismo y el internacionalismo proletario. Pero, desafortunadamente, nunca se llevó a cabo una auténtica transformación socialista en Yugoslavia. Los dirigentes del nuevo país, con Josef Broz Tito a la cabeza, traicionaron la revolución y siguieron el camino capitalista... directamente al campo yanqui. Así se sembraron las semillas de las guerras de hoy....

La primera experiencia mundial de “los seguidores del camino capitalista en el Poder”

            En 1948, el movimiento comunista mundial (bajo la dirección de José Stalin) condenó fuertemente a Tito. Por su parte, los imperialistas lo alabaron y apoyaron. Tito dijo que iba a seguir un camino “no alineado” entre el Oriente y el Occidente, pero en realidad Yugoslavia rápidamente pasó a ser una dependencia política, económica y militar del imperialismo, amarrada al mercado mundial capitalista y protegida por el “paraguas nuclear” estadounidense....

            El Banco Mundial informó que en los años 70 el 5% de los hogares más ricos recibió el 25% del ingreso nacional, y el 20% más pobre recibió menos del 7%. Era una de las disparidades más extremas en Europa; de acuerdo al Banco Mundial, ¡ni siquiera la India tenía una polarización tan extrema!

            En las naciones del norte — Eslovenia y Croacia — la industria y la agricultura estaban más desarrolladas. Por su parte, las tres naciones del sur — Macedonia, Montenegro y la región albanesa de Kosovo — no estaban tan desarrolladas y eran pobres. Serbia, la nacionalidad más grande, queda en el centro y era bastante pobre. El desarrollo capitalista exacerbó esas divisiones: los ricos se enriquecieron más y los pobres se hundieron más en la pobreza. Eso propició antagonismos entre las nacionalidades del país y un nacionalismo reaccionario.

            Las inversiones van adonde pueden sacar las mayores ganancias. Por eso las naciones del norte se desarrollaron rápidamente después de 1945 y las repúblicas del sur se estancaron. A comienzos de la década actual, la producción per cápita en Eslovenia era el triple que en las regiones pobres, como Macedonia. En 1970 un esloveno típico ganaba seis veces más que un habitante de Kosovo. Así, Kosovo tiene un nivel de vida parecido al tercer mundo (como Bolivia o Marruecos), pero Eslovenia se parece a Austria, su vecino desarrollado.

            Miles de campesinos del sur se fueron al norte en busca de trabajo. Ahí les pagaban salarios de miseria y vivían en pésimas condiciones, a pesar de la supuesta “igualdad” de las naciones en la federación yugoslava. Hoy esos “trabajadores huéspedes” son del 15% al 20% de la fuerza de trabajo de Eslovenia.

            La vieja Yugoslavia tenía un complejo sistema de capitalismo de Estado que mantenía equilibrados los intereses de las distintas burguesías nacionales. Pero la federación se cuarteó y las fuerzas burguesas de cada república trataron de dirigir una mayor porción de la riqueza nacional hacia “su” nación.

La disparidad crea conflictos políticos y luego militares

            En los años 80, esos conflictos aumentaron a raíz de una típica “crisis del FMI”. Yugoslavia se hundió en la deuda al Fondo Monetario Internacional y otros prestamistas occidentales: un total de $1.8 billones. Estos exigieron que tomara medidas de “austeridad” para pagar la deuda, y eso inflamó los conflictos.

            Al comienzo, las masas no tenían grandes enemistades nacionales. Gran parte de la población tenía matrimonios mixtos. En las zonas urbanas mucha gente abandonó la religión, una expresión tradicional de nacionalismo. Muchos sencillamente decían que eran “yugoslavos” y no de tal o cual nacionalidad. Sarajevo, la capital de Bosnia, tenía fama por su fusión multiétnica. Hoy, las masas añoran los días en que vivían y trabajaban hombro a hombro en paz. Pero debajo de la superficie las disparidades regionales y las ambiciones de las diferentes fuerzas capitalistas nacionales prepararon el terreno para un estallido. El derrumbe de la Unión Soviética y el realineamiento de las relaciones imperialistas en Europa hicieron añicos la vieja Yugoslavia. Surgieron campos burgueses en conflicto, supuestamente para proteger las distintas nacionalidades pero en realidad para promover sus propios intereses y dividir la población según su nacionalidad....

            En 1989, cuando Milosevic tomó las riendas de la federación yugoslava, le cayó encima a Kosovo (una provincia de Serbia): revocó su autonomía y empezó a imponer la dominación serbia a los albaneses, que son la mayoría en Kosovo. Atacó brutalmente una poderosa huelga de mineros, echó a los albaneses de las universidades, y despachó policías y soldados serbios; en general hizo saber que iba a expulsar a los albaneses. La policía cometió una serie de asesinatos.

            Todo esto indicó que quería convertir a Yugoslavia por la fuerza de las armas en la Gran Serbia. Y a su vez, ese proceso aceleró el separatismo en las clases dominantes de las demás repúblicas (como Croacia, Eslovenia y Macedonia). Las masas temían ser víctimas por su nacionalidad....

            Esta serie de guerras muestra cómo el capitalismo lleva a la dominación de una nación por otra y cómo el imperialismo atiza los conflictos en el seno del pueblo en guerras reaccionarias....


 

Sobre la OTAN y Kosovo

            Selección de Halkin Gunlugu (Agenda del Pueblo) de abril de 1999 y otras declaraciones del Partido Comunista de Turquía (Marxista-Leninista) [TKP (ML)].

¿Qué es la Guerra?

            La guerra es la continuación de la política por otros medios. Esta es una muy buena explicación acerca de lo que es la guerra. El proletariado consciente no debe olvidar esta realidad científica y debe formar su visión en este conocimiento. Cuando la lucha entre el opresor y el pueblo oprimido es aguda, las clases llevan a cabo sus políticas a través del uso de las armas. Cada guerra tiene así un carácter de clase. Históricamente, en ciertas condiciones específicas, la clase explotadora puede llevar a cabo una guerra justa que puede servir a los intereses del pueblo oprimido. Por ejemplo, la clase burguesa que lleva a cabo una guerra contra el feudalismo. El principio fundamental es: ¿a cuál clase o clases sirve la guerra? Por lo tanto, una guerra que sirve para que la sociedad avance es una guerra justa y una guerra que sirve para arrastrar a la sociedad hacia atrás es una guerra injusta. Sabemos que hay una razón para la existencia de la guerra en el mundo. Sin eliminar la causa no es posible prevenir la posibilidad de guerra. No es posible tener capitalismo sin competencia. Diferentes compañías trasnacionales compiten entre sí por mercados internacionales y por materias primas. Esta competencia entre compañías trasnacionales imperialistas causa guerras ya sean locales, regionales o a escala mundial. Los Estados imperialistas siempre necesitan ganar más colonias o semicolonias, o mantener continuamente el control de las que ya dominan. Por lo tanto, ellos siempre se inmiscuyen y ocupan colonias y semicolonias.

            Desde esta perspectiva general, podemos analizar las guerras que los imperialistas, especialmente los Estados Unidos, están llevando a cabo ahora en los Balcanes y en el Medio Oriente....

OTAN y Kosovo

            Bajo la dirección de los Estados Unidos, la OTAN declara que sus acciones son “para proporcionar seguridad a los albano-kosovares, para prevenir la persecución serbia a los kosovares y para obligar al presidente del Estado yugoslavo, Slobodan Milosevic, a aceptar el Acuerdo Rambouillet”. Estos ataques de la OTAN han comenzado un nuevo proceso por medio del cual los imperialistas yanquis están declarando a todos sus rivales imperialistas así como al proletariado internacional y a los pueblos oprimidos del mundo que ellos son “todopoderosos” y que están “a cargo”. Durante algunos años de la década de los 90, los imperialistas yanquis han obligado a sus rivales imperialistas así como al proletariado internacional y a los pueblos oprimidos del mundo a discutir el “nuevo orden mundial” y el liderazgo del imperialismo yanqui en la opresión de los pueblos del mundo, como en Kosovo. Por consiguiente, el proceso no es nuevo. Sin embargo, el método de opresión usado contra Yugoslavia (así como el silencio de las potencias imperialistas rivales de los Estados Unidos, en especial los imperialistas de la Unión Europea, contrarios a la política de división de los Balcanes impuesta por los Estados Unidos) ha comenzado un nuevo proceso de muy agudo y extenso conflicto.

OTAN y Turquía

            Es verdaderamente importante para nosotros explicar la relación de Turquía con la OTAN y el desarrollo de sus relaciones internacionales. El Estado turco decidió, el 8 de octubre en el parlamento nacional que, de ser necesario, pudiera enviar a sus militares a otros países. En ese momento aún los propios yanquis no habían dicho nada acerca de posibles operaciones terrestres, pero el parlamento turco tomó esta decisión muy calladamente. Desde ese momento, las fuerzas militares turcas han quedado bajo el mando de los Estados Unidos. Es interesante si bien no es casualidad que al mismo tiempo se dio otro proceso en el Medio Oriente: la intensificación de la crisis entre el Estado turco y Siria. El presidente del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, Abdullá Ocalan, el 9 de octubre, justamente un día después de la decisión del parlamento turco en el sentido de que los militares podrían operar fuera del país, fue obligado a dejar el Medio Oriente. En ese momento, los Estados Unidos estaba haciendo la paz entre Talabani y Barzani [líderes de las fracciones kurdas que operan bajo la hegemonía de los yanquis en los “refugios de seguridad” de Irak], y aparecieron después las negociaciones palestino-israelíes. Como podemos ver, mientras las negociaciones de Kosovo estuvieron en proceso, la crisis Turquía-Siria apareció. Al mismo tiempo, tuvo lugar la discusión acerca de la cuestión de Chipre y la crisis de los cohetes S-300 en el Egeo. El “acuerdo de aliados fantasma” entre los Estados Unidos, Israel y Turquía muestra que ellos están listos para acontecimientos en el Mediterráneo y en el Medio Oriente.

            El Estado turco, el cual consiguió el pleno apoyo de la OTAN en su opresión del movimiento nacional kurdo, es un títere del imperialismo yanqui.