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Noticias de
Nepal
Por un lado, los medios de comunicación del mundo aprovechan
y destacan hasta el cansancio incluso la más trivial noticia
que, a su parecer, favorece a sus amos imperialistas; por ejemplo,
“dádivas” de caridad nimia e hipócrita a
quienes su sistema mata de hambre en Africa. Por otro lado, son igualmente
adeptos a tapar las noticias que quieren ocultar a los ojos de los
oprimidos del mundo. Por lo que no sorprende que casi no haya noticias
sobre el hecho de que el pueblo nepalés lleva dos años
embarcado en el camino de la Guerra Popular para derrocar el sistema
existente. Así que UMQG, con orgullo, presenta una declaración
del Camarada Prachanda, el Secretario General de la vanguardia de
la Guerra Popular, el Partido Comunista de Nepal (Maoísta),
que analiza la situación y las tareas de la Guerra Popular
hoy.
Mientras que los medios de comunicación del mundo tapan
las noticias de esta grandiosa hazaña, en Nepal la fuerza
de la Guerra Popular ha roto el boicot de la prensa. En la prensa,
los titulares informan regularmente de enfrentamientos en el campo
y pide a gritos “leyes anti-terroristas” y que intervenga
el ejército, y al mismo tiempo busca desviar la guerra revolucionaria
tendiendo el gancho de “charlas de paz”.
Desde la divulgación de la declaración del Camarada
Prachanda en mayo de 1998, el Frente Unico del Pueblo (FUP), una
organización revolucionaria de frente único dirigida
por el PCN (Maoísta), convocó a una bandh,
o huelga, a nivel nacional. Si bien la Guerra Popular se basa principalmente
en el campo y aplica la estrategia de movilizar a los campesinos,
como fuerza principal, para cercar las ciudades desde las zonas
rurales, la huelga también mostró la fuerza de la
Guerra Popular en las zonas urbanas. Como admitió el Kathmandu
Post: “La huelga paralizó la mayor parte de la
actividad en la capital y otras partes del reino”. Comparó
a Katmandú con “un pueblo fantasma” y en muchos
otros pueblos y ciudades del país se cerraron las tiendas
y se paralizó el transporte. Como explicó The Worker
(El Obrero), órgano del PCN (Maoísta), se convocó
a la huelga “para protestar por el terror, genocidio y represión
que el Estado fascista ha desatado por todo el país y para
presionar a favor de la carta de 40 demandas del FUP”. El
Ministerio del Interior declaró que desplegaría un
gran número de fuerzas policiales para prevenir “incidentes
desagradables”, y que hubo aproximadamente 2000 arrestos en
todo el país, pero ¡obviamente no dio resultado!
Desde agosto de 1997, el PCN (Maoísta) ha estado movilizándose
para aplicar el Tercer Plan Estratégico para “Desarrollar
la Guerra de Guerrillas a Nuevas Alturas”, que ha elevado
en lo cualitativo y lo cuantitativo la capacidad militar de las
fuerzas revolucionarias. Como explica el Editorial de The Worker
#4, en esencia esto significa “crear una base para los órganos
locales de poder político y elevar el nivel político,
organizativo y técnico del ejército guerrillero popular
para poder contender con el ejército rival en las futuras
zonas guerrilleras”. Este trabajo ha seguido adelante. La
Guerra Popular se ha extendido, abarcando la región central
de colinas desde el oeste hasta el este del país. En cientos
de pueblos las masas se han integrado en nuevas formas de participación
en la Guerra Popular, inclusive en el apoyo logístico y la
fabricación de armas. El periódico Janadesh Weekly
informó recientemente de una de las acciones más exitosas
hasta ahora en la Guerra Popular: un grupo de unos 30 guerrilleros
lanzó un ataque sorpresa a un retén policial, mató
a su comandante, y capturó rifles y municiones. Se informa
que ha decaído la moral de los policías y de que muchos
han renunciado. En algunos casos, cuando se tienen noticias de la
presencia de un gran grupo de guerrillas en una zona, las fuerzas
reaccionarias esperan hasta que están seguros de que los
guerrilleros se han ido, y luego luego llegan muy altaneras exigiendo
información sobre el paradero de los guerrilleros y desvariando
acerca de su disposición a luchar.
Un avance importante del Tercer Plan Estratégico es que
en cientos de pueblos las autoridades locales han tenido que huir.
Esto ha creado un vacío de poder, lo que han aprovechado
los revolucionarios. Se están conformando nuevos órganos
de poder local, llamados combinaciones triples, pues se forman de
representantes del Partido, del ejército y de las masas.
Al mismo tiempo, se perfila una situación muy ominosa: el
gobierno ha lanzado una operación militar llamada “Kilo
Sera 2”, que desplegó en mayo [de 1998] a decenas de
miles de tropas especiales en 20 de los 75 distritos del país.
Esta es la operación militar más grande en la historia
del país. En los primeros dos meses, la operación
ha matado a por lo menos 200 personas en una feroz campaña
de represión en el campo. En una operación típica,
miles de tropas rodean una zona dada, cortan los caminos para atrapar
a aquellos que huyen, y llevan a cabo cateos metódicos de
las casas en busca de guerrillas.
Aunque sólo han salido los primeros informes de las regiones
remotas, es obvio que los revolucionarios habían anticipado
que los reaccionarios lanzarían una campaña de cerco
y aniquilamiento. Las nacientes fuerzas guerrilleras se han apoyado
en su arraigamiento en las masas para evadir los cercos del enemigo,
cuyas tropas no conocen el terreno y que a menudo se pierden y se
desorientan. Con los corazones y mentes preparados y unidos, los
camaradas del PCN (Maoísta) han logrado dirigir a las masas
para detener este ataque y lanzar unos contraataques al enemigo.
En un comunicado de prensa del 10 de junio de 1998, el Camarada
Prachanda condenó el terror militar, denunciando fuertemente
la brutal y cobarde matanza de las masas. En respuesta a la ola
de apoyo de parte de las mujeres a la Guerra Popular, los oficiales
militares, quienes antes consideraban a las mujeres como insignificantes
o a menudo como botín de guerra, ahora han empezado a hacer
arrestos en masa y ataques a las mismas. El asesinato de 14 mujeres
en los últimos dos meses ha provocado protestas de grupos
de mujeres y otras fuerzas. En las zonas urbanas, ha habido resistencia
popular a la represión militar y una ola de protestas de
grupos de derechos humanos; por ejemplo, uno de los arquitectos
de la Constitución nepalesa denunció los ataques.
La Sociedad de Unidad Nepalesa de Toda la India organizó
un acto en Delhi, India (donde viven muchos inmigrantes nepaleses).
Se reunieron 8.000 personas para escuchar declaraciones de protesta
por las matanzas en Nepal, pronunciadas por una amplia gama de personajes
de derechos humanos y líderes políticos, entre ellos
un ex ministro del gobierno nepalés, el líder del
Foro de Resistencia Popular de Toda la India, el ex primer magistrado
de justicia del Pendjab, y muchas personas más de Nepal y
la India. UMQG también ha recibido una declaración
conjunta [disponible al pedido] de 14 organizaciones de derechos
humanos de Nepal sobre los resultados de una misión investigadora
que fue a los distritos afectados por “Kilo Sera 2”,
que muestra con claridad que la represión militar está
violando incluso la propia constitución nepalesa en estas
zonas.
En un país pequeño, uno de los más pobres
del mundo, las masas se están levantando y desafiando cada
día más la feroz represión, para tomar su destino
en manos propias. La Guerra Popular en Nepal merece el apoyo de
todos aquellos quienes anhelan un fin a la opresión imperialista
y es un toque de clarín para intensificar el trabajo por
la revolución en todas partes. –UMQG
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