| |
Reimpresos
Históricos
Las Mujeres
Sostienen la Mitad del Cielo
Los siguientes
documentos de 1948 y 1973 son de la lucha en la China revolucionaria
en torno a la opresión y el papel de la mujer. El editorial
del Diario del pueblo del 8 de marzo de 1973 jugó un
papel clave en la entonces lucha al interior del Partido Comunista
de China sobre si se había logrado o no la liberación
de la mujer en la China socialista. Una serie de artículos
de intelectuales conservadores había salido al efecto, con
el apoyo de la corriente derechista en el Partido; la Izquierda vio
en ello una tentativa de negar la lucha de clases y restaurar el capitalismo.
A mediados de 1972, comenzaron a salir artículos que llamaban
a prestar más atención a la cuestión de la mujer.
El editorial del 8 de marzo de 1973 fue un arma importante en la contraofensiva
revolucionaria y reanimó al movimiento femenino*.
*El editorial
de 1973 salió en Pekín Informa #10, marzo 1973.
El documento de 1948 es del libro Trabajo entre mujeres: Mujeres
y el Partido en la China revolucionaria, Delia Davin (Londres:
Cox & Wyman Ltd., 1974). Véase, también, La
mitad del cielo de Claudie Broyelle.
La Mujer Trabajadora
Constituye una Gran Fuerza Revolucionaria (1973)
Hoy es la brillante fiesta de unidad y combate de las mujeres trabajadoras
de todo el mundo: 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer
Trabajadora. ¡Hacemos llegar nuestros elevados saludos a las
mujeres revolucionarias de los diversos países del mundo
y extendemos nuestras calurosas felicitaciones a las mujeres trabajadoras
de todas las nacionalidades de nuestro país!
En los diferentes frentes de la revolución y construcción
socialistas de China, las mujeres constituyen una gran fuerza. Durante
la Gran Revolución Cultural Proletaria, las mujeres de las
zonas urbanas y rurales, incluidas aquellas que en el pasado rara
vez participaban en las actividades políticas, se lanzaron
activamente a la enconada lucha entre las dos líneas para
condenar oralmente o por escrito la línea revisionista. Antes
las mujeres nunca habían sido movilizadas con tanta amplitud
y tanta profundidad como en este movimiento. Su conciencia respecto
a la lucha de clases y la lucha entre las dos líneas se ha
elevado sin cesar. Ha surgido un gran número de mujeres activistas
y, en particular, un numeroso grupo de mujeres sobresalientes procedentes
de familias obreras y campesinas, que participan en la dirección
desde el nivel local hasta el central.
En el movimiento de masas por aprender de Taching en la industria;
aprender de Tachai en la agricultura, las mujeres desempeñan
su papel de “sostener la mitad del cielo”. La aplastante
mayoría de las mujeres urbanas han rebasado los límites
de sus hogares y toman parte en el trabajo de la comunidad y en
la labor productiva, [y trabajan en organizaciones de producción
“7 de Mayo”]. El número de obreras y empleadas
de China ha registrado un gran aumento. En muchas zonas rurales,
las mujeres constituyen una importante fuerza de trabajo. En los
frentes industrial y agrícola existen muchos grupos de trabajo
“8 de Marzo”, equipos de ferroviarias “8 de Marzo”,
grupos de “muchachas de hierro” y “destacamentos
rojos de mujeres”, que forman brigadas de choque para la producción.
Las mujeres se esfuerzan por servir al pueblo en los terrenos financiero,
comercial, cultural, educacional y de salud pública, incluyendo
un gran número de médicas descalzas, logrando nuevos
éxitos. Las heroicas milicianas han hecho contribuciones
a la defensa de la patria socialista. La tormenta de la Gran Revolución
Cultural Proletaria ha templado a la mujer trabajadora de las distintas
nacionalidades, provocando un nuevo desarrollo en el movimiento
femenino de nuestro país y un enorme cambio en la ideología
de la mujer china.
La emancipación de las mujeres forma parte de la liberación
del proletariado. Es imposible lograr éxitos en la revolución
y construcción socialistas sin la participación activa
de las mujeres que ocupan la mitad de la población. Igualmente,
tampoco es posible la emancipación de las mujeres sin la
victoria de la revolución proletaria. La tarea fundamental
del movimiento femenino consiste en aprehender la lucha de clases
y la lucha entre las dos líneas, educar a las mujeres en
el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, eliminar la influencia
remanente de la línea revisionista de Liu Shao-chi y otros
estafadores políticos en el trabajo femenino y movilizar
a las mujeres a participar con entusiasmo en la lucha entre las
dos clases, los dos caminos y las dos líneas. Es erróneo
observar y tratar el trabajo femenino apartándose de la lucha
de clases y la lucha entre las dos líneas. Así no
se podría conducir el movimiento femenino por una ruta correcta.
En la actualidad, la crítica al revisionismo y la rectificación
del estilo de trabajo constituye una tarea primordial para todo
el Partido y toda la nación. Realizar bien esta tarea es
la clave para hacer bien los trabajos en las diversas regiones y
departamentos. En cuanto al trabajo entre las mujeres, es necesario
poner esta tarea en primer plano. Es menester movilizar a las mujeres
a leer y estudiar concienzudamente para aprehender y criticar profundamente
la esencia de la línea revisionista de Liu Shao-chi y otros
estafadores políticos, aumentar su capacidad para distinguir
el verdadero marxismo del falso y elevar su conciencia de aplicación
de la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao.
La educación femenina sobre la situación actual se
debe combinar con la crítica al revisionismo y la rectificación
del estilo de trabajo, basándose en la situación política
interior y exterior y las nuevas realizaciones logradas en diversos
terrenos del país por las amplias masas femeninas para alentar
su entusiasmo político y de trabajo. Las mujeres revolucionarias
de China no sólo deben prestar atención a la revolución
y construcción de su propio país, sino también
a las luchas revolucionarias de los pueblos y mujeres del mundo.
Manteniendo en mente tanto los intereses del país como los
del mundo, deben poner en pleno juego su espíritu internacionalista
proletario y esforzarse por contribuir a la emancipación
definitiva de toda la humanidad.
Las victorias de las revoluciones democrática y socialista
de nuestro país han abierto un anchuroso camino para la emancipación
de las mujeres. Hoy, la mujer china ha adquirido la misma posición
que los hombres tanto en lo político, económico y
cultural como en la vida doméstica. Sin embargo, China cuenta
con una historia de 2.000 años de dominación feudal,
y están profundamente arraigadas las viejas ideologías
de las clases explotadoras de prestar importancia a los hombres,
despreciar a las mujeres y considerarlas como esclavas y meros apéndices.
En China existen todavía las clases y la lucha de clases
y no se puede liquidar por completo los vestigios de las viejas
ideologías que desprecian a las mujeres. Tales ideologías
se reflejan en los siguientes hechos: no se presta suficiente atención
a la formación de un mayor número de cuadros femeninos;
en el campo no se pone totalmente en práctica el principio
de recibir igual salario por igual trabajo entre el hombre y la
mujer; algunas fábricas no quieren admitir a las obreras,
y el veneno remanente de la ideología feudal influye todavía
sobre el problema del matrimonio. Hay que llevar a cabo una prolongada
lucha contra estos viejos conceptos y superar el desdeño
a las mujeres. Hay que poner en práctica el principio
de igual salario por igual trabajo entre los hombres y las mujeres,
no se debe discriminar a las mujeres en el reclutamiento de obreros,
y hay que eliminar las viejas costumbres y prácticas y establecer
la nueva moral y hábitos socialistas respecto al matrimonio.
El surgimiento de un gran número de cuadros femeninos es
una importante señal que marca la liberación de las
mujeres de nuestro país y es una de las manifestaciones de
la superioridad del sistema socialista. En la práctica de
la prolongada lucha revolucionaria, gran número de cuadros
femeninos se ha templado y ha madurado en lo político y ellas
son una apreciable riqueza para la revolución. Pero, en la
actualidad, el número de los cuadros femeninos está
lejos de satisfacer la necesidad del desarrollo de la situación
revolucionaria. Hay que continuar preparando más cuadros
femeninos para dirigir aún mejor a las mujeres en su avance.
En la dirección a diversos niveles, las mujeres deben ocupar
un determinado porcentaje. Hay que dejarlas templarse en las impetuosas
tormentas de la lucha, emplearlas con audacia y formarlas con entusiasmo
para aumentar su capacidad y hacerlas crecer con mayor rapidez en
lo político.
Para asegurar que las mujeres participen en las actividades políticas,
la producción, el trabajo y el estudio, es necesario ayudarlas
a tratar, partiendo del punto de vista proletario, problemas tales
como el amor, matrimonio, familia y educación de los hijos,
y boicotear las ideologías burguesa y feudal en estos aspectos.
Hay que prestar atención a las características particulares
de las mujeres y preocuparse por sus dificultades específicas
y solucionarlas. Hay que hacer todo lo posible por administrar bien
las casas cuna, guarderías infantiles, salas de lactancia
y centros de higiene para mujeres y niños. Hay que preconizar
el casamiento tardío y la procreación planificada,
así como la realización conjunta de los quehaceres
domésticos, según la enseñanza de Lenin: “Incorporar
a la mujer al trabajo social productivo, arrancarla de la `esclavitud
doméstica', liberarla de la subordinación —
embrutecedora y humillante — al eterno y exclusivo ambiente
de la cocina y del cuarto de los niños”.
Los comités de Partido a todos los niveles deben dar importancia
al trabajo entre las mujeres y reforzar su dirección sobre
este trabajo, política e ideológicamente. Los comités
de Partido deben asignar un número de sus miembros para este
trabajo. Hay que consolidar y completar las organizaciones de mujeres
a los diversos niveles con la finalidad de convertirlas en competentes
ayudantes de los comités de Partido para hacer el trabajo
femenino y en organizaciones de combate para la movilización
de las mujeres. Hay que tener un determinado número de cuadros
femeninos y ayudarles a alcanzar decisión revolucionaria
para realizar bien el trabajo entre mujeres y superar la ideología
errónea de menospreciar este trabajo. Cuando programemos
tareas importantes, debemos tener en cuenta las características
de las mujeres, hacer arreglos apropiados y llevar a cabo el principio
de movilizar tanto a los hombres como a las mujeres.
El Presidente Mao dice: “La época ha cambiado.
Los hombres y las mujeres son iguales. Las mujeres son capaces de
hacer lo que pueden realizar los hombres”. El Presidente
Mao ha dado un enorme aliento a las amplias masas de mujeres. Estas
jamás deben defraudar las solícitas esperanzas de
nuestro gran líder. Deben tener grandiosas y nobles aspiraciones,
estudiar con ahínco y trabajar duro por brindar nuevas y
aún mayores contribuciones a la revolución y construcción
socialistas.
Campaña
Mundial de Fondos De Todos los Rincones del Mundo
Una parte de esta campaña es que el MRI está haciendo
un llamamiento a gente de muchos sectores sociales en todos los
países, a dar medio día de salario. Aunque esto no
corrige los grandes desequilibrios entre los países, va en
esa dirección y representa un sacrificio para todos, sin
importar en qué lado de los tentáculos del imperialismo
nacieron.
¡Juntar
Fondos para el MRI! |