UN MUNDO QUE GANAR
 


Sobre la Expulsión del

Partido Comunista Nepalés (Mashal) del MRI


En el siguiente artículo del Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista (CoMRI) se propone la expulsión de una organización participante en el MRI, el Partido Comunista Nepalés (Mashal) [PCN (Mashal)]. La propuesta fue adoptada por el MRI en los primeros meses de 1998.


“El 26 de diciembre de 1993, con motivo del Centenario de Mao Tsetung, el Movimiento Revolucionario Internacionalista dio un paso histórico: adoptó el Marxismo-Leninismo-Maoísmo como su ideología. Tomó esta decisión después de un prolongado y vigoroso debate interno de varios años. En el transcurso de este debate, el Partido Comunista Nepalés (Mashal) se opuso repetida y clamorosamente a esta posición de nuestro Movimiento” [Carta del CoMRI al PCN (Mashal), 1996]. “En el momento de adoptar el documento ¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo!, se debatió si el PCN (Mashal) debería seguir participando en el MRI. Al habernos asegurado que su partido revisaría su posición y que discutiría la que había adoptado el Movimiento, se decidió dar el tiempo suficiente para esta revisión de su posición y para un debate más amplio” [carta citada]. Han transcurrido más de tres años desde la adopción del MLM, años de importancia vital para el movimiento comunista de Nepal. Una lucha que llegó a madurarse en diciembre de 1993 comenzó a dar resultado en la forma del inicio de la Guerra Popular por el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN(M)]. El PCN (Mashal), por otro lado, ha persistido en negar al maoísmo como tercera y superior etapa del desarrollo de nuestra ciencia, y se ha opuesto a la Guerra Popular. Pero, las diferencias de nuestro Movimiento con el PCN (Mashal) no se reducen a su oposición a la Guerra Popular; más bien, su oposición es un síntoma y el inevitable resultado de la trayectoria oportunista en que ha estado desde hace algún tiempo. En el presente contexto en que la Guerra Popular está trazando deslindes en el terreno político de Nepal, es importante que este período de lucha entre nuestro Movimiento y el PCN (Mashal) termine.

SOBRE LA EPOCA

Un argumento clave del PCN (Mashal) lanzado contra el Marxismo-Leninismo-Maoísmo (MLM) es que el leninismo es el marxismo de la época del imperialismo y que, como la época no ha cambiado, hablar del MLM como nueva y superior etapa de nuestra ciencia significa negar el leninismo. Según el PCN (Mashal): “Todos los partidos políticos que apoyan el engañoso concepto del maoísmo admiten que la actual época es una época del imperialismo y de la revolución socialista. Pero ninguno de ellos trata el delicado asunto de la época de Lenin”. Y: “Su concepto de una tercera etapa del maoísmo presupone claramente que ese leninismo... ha sido reemplazado o sustituido por el maoísmo” [Sobre el “maoísmo”, Resolución del Comité de Organización Central, PCN (Mashal), 9-92].

El PCN (Mashal) confunde la época del desarrollo social vs. las etapas de desarrollo de nuestra ciencia. El MLM es la ciencia de la revolución, una ciencia viviente y en desarrollo. En el proceso de empuñarla, los comunistas aprenden más y más acerca de la sociedad y las clases y sus dinámicas; y si quieren seguir a la vanguardia de la lucha revolucionaria, tienen que desarrollar su teoría para que corresponda a los nuevos conocimientos adquiridos en la práctica. Además, las situaciones cambian y surgen nuevas contradicciones, las que líderes anteriores no podían conocer y que por ello no podían desarrollar métodos para tratarlas. Negar la necesidad de desarrollar constantemente la ciencia (que, como todo avance, da saltos y brincos) la convertiría de una arma afilada a un dogma inútil o hasta a un estorbo en el tratamiento de las complejidades de la lucha de clases.

Sostener que el leninismo abarca todas las contradicciones de la época del imperialismo y de la construcción del socialismo es hacer a un lado la realidad y reemplazarla por ideas preconcebidas en la cabeza de uno. Esto procede de definiciones formales, no de avances materiales, y por ende, a sucesos trascendentales los tacha de triviales y dice que no nos exigen mayores esfuerzos para elevar nuestra comprensión. Este es idealismo subjetivo, no leninismo.

Como Mao escribió en Sobre la práctica: “En la sociedad feudal era imposible conocer de antemano las leyes de la sociedad capitalista, pues no había aparecido aún el capitalismo y faltaba la práctica correspondiente. El marxismo sólo podía ser producto de la sociedad capitalista. Marx, en la época del capitalismo liberal, no podía conocer concretamente, de antemano, ciertas leyes peculiares de la época del imperialismo, ya que no había aparecido aún el imperialismo, fase final del capitalismo, y faltaba la práctica correspondiente; sólo Lenin y Stalin pudieron asumir esta tarea. Aparte de su genio, la razón principal por la cual Marx, Engels, Lenin y Stalin pudieron crear sus teorías fue su participación personal en la práctica de la lucha de clases y la experimentación científica de su tiempo; sin este requisito, ningún genio podría haber logrado éxito” (Textos escogidos, p. 72). Desde la muerte de Lenin, se han dado muchos sucesos históricos en el mundo, entre otros la Revolución de Nueva Democracia y la Guerra Popular en China, las décadas de construcción socialista en la URSS y China, la restauración del capitalismo en la URSS, la batalla para prevenirla en China, la Revolución Cultural y finalmente la restauración del capitalismo en China. Estos sucesos plantearon nuevos problemas y desencadenaron batallas sin precedente en la teoría y la práctica; además, propiciaron un terreno fértil para el desarrollo de nuestra ideología a una etapa cualitativamente superior, el MLM, y elevaron la capacidad de los revolucionarios a un nivel cualitativamente superior en la lucha por un mundo sin imperialismo y opresión. El maoísmo representa el nivel superior de conocimiento en todos estos frentes. Sin el maoísmo, la época de imperialismo se quedaría para siempre.

El PCN (Mashal) sostiene que el maoísmo es la negación del leninismo. Pero al negar la relación dialéctica entre ser y conocer, al mirar al mundo por el prisma del idealismo subjetivo, el PCN (Mashal) adopta una filosofía distinta a la de Mao, así como a la de Lenin y Marx.

Por lo tanto, las diferencias entre nuestro Movimiento y el PCN (Mashal) sobre terminología reflejan importantes diferencias en la manera de abordar la ciencia de la revolución. Y reflejan puntos de vista opuestos sobre el contenido de las contribuciones de Mao al conocimiento y práctica revolucionarios.


DOS PUNTOS DE VISTA SOBRE LAS CONTRIBUCIONES DE MAO

En el contexto del debate ideológico con el PCN (Mashal), en 1993 el CoMRI escribió una Carta dirigida al venidero Congreso de ese partido. Esta Carta, al referirse al documento del PCN (Mashal) denominado Sobre el “maoísmo”, dice: “Uds. sostienen que Mao hizo grandes contribuciones de importancia histórica en los campos de filosofía, economía política y socialismo científico, y en unos cuantos párrafos enumeran algunas contribuciones. Después de enumerar cada contribución, detallan cómo Lenin ya la había logrado o cómo Stalin la había hecho mejor. Su documento afirma que Lenin sirvió de base para la teoría de Mao sobre la Revolución de Nueva Democracia. Al tomar su documento en conjunto, principalmente defiende de labios para fuera las contribuciones de Mao, denigrándolas y argumentando que son meramente consecuencia de Marx, Lenin y principalmente Stalin.... Sus argumentos se basan en.. conceptos erróneos y perniciosos, de que Mao no agregó nada cualitativamente nuevo a lo que Lenin ya había desarrollado... [y] que las contribuciones de Mao son iguales a las de Stalin”. Veamos unos elementos importantes de este debate.


LA REVOLUCION DE NUEVA DEMOCRACIA Y LA TOMA DEL PODER

En su documento Sobre el “maoísmo”, en una sección titulada Revolución de Nueva Democracia, aunque defiende palabra la “extraordinaria contribución de Mao”, el PCN (Mashal) la denigra con extensas citas de Lenin, Stalin y la Comintern y dice: “El Informe de Lenin [al Congreso de la III Internacional] tiene gran importancia teórica y con el tiempo llegó a ser la base fundamental de la Revolución de Nueva Democracia de Mao”. Como señala nuestra Carta al Congreso del PCN (Mashal): “...el camino que Lenin estableció para la Rusia imperialista no podía ser modelo para países como China.... Stalin captó con firmeza que la revolución china no pasaría directamente al socialismo sino que tendría que transitar primero por una etapa en donde las tareas nacionales y democráticas fueran prioritarias. Sin embargo, como Stalin reconoció más tarde, Mao tenía que oponerse a unos errores del pensamiento de Stalin para poder llevar la revolución china a la victoria. Lo que Mao logró con la teoría de Revolución de Nueva Democracia y la práctica de la revolución china nunca se había hecho antes”. Una de las mayores contribuciones de Mao en el curso de la revolución china fue “desarrollar la teoría y la práctica de la Guerra Popular, armando al proletariado por primera vez con una doctrina militar integral propia, superior a la de las demás clases” [Carta del CoMRI al Congreso del PCN (Mashal)].

El PCN (Mashal) no entiende en absoluto este punto, y con la agudización de la lucha entre líneas y en especial con el inicio de la Guerra Popular en Nepal, desarrolla sus propias ideas sobre la guerra revolucionaria: “La filosofía marxista-leninista exige que siempre analicemos la situación correcta y concretamente y que hagamos un análisis histórico, cuando estemos fijando políticas, programas o formas de lucha” y “el anarquismo sostiene que tomar en cuenta la situación o circunstancias es `antirrevolucionario' y hace hincapié en la necesidad de impulsar la [lucha] revolucionaria en toda situación. El método ML subraya la necesidad de hacer preparativos revolucionarios o de impulsar la lucha revolucionaria. Por ende, los marxista-leninistas prosiguen varias formas de lucha, legal o ilegal, pacífica o armada, parlamentaria o no parlamentaria, usar o boicotear las elecciones, y a la vez evalúan la situación subjetiva y objetiva. Pero el anarquismo descarta tal método marxista-leninista y señala la necesidad de impulsar la política de lucha revolucionaria en toda situación...” [“Sobre el apoyo del MRI a la llamada `Guerra Popular' de los maoístas”, de M.B. Singh, líder del PCN (Mashal)]. Como es sabido, los maoístas analizan situaciones concretas, y su inicio y apoyo a la Guerra Popular se basan también en un análisis de la situación objetiva. Pero los maoístas analizan la situación según los principios “salvo el Poder, todo es ilusión” y “la tarea central y la forma más alta de toda revolución es la toma del Poder por medio de la fuerza armada, es decir, la solución del problema por medio de la guerra” [Citas del Presidente Mao (Libro rojo), “V. Guerra y paz”, p. 64]. Por el contrario, aquellos de la dirección del PCN (Mashal) son quienes que con su eclecticismo mezclan toda forma de lucha y descartan la inquebrantable defensa de los revolucionarios a la necesidad del derrocamiento armado del Estado reaccionario. No resumen la experiencia de la lucha contra el Estado nepalés ni la repetida represión de las luchas populares, y hoy la dirección del PCN (Mashal) se suma al patético coro opuesto a la Guerra Popular.

Negar la “omnipotencia de la guerra” y reducir la Guerra Popular a una táctica en los países oprimidos que se pueda usar “según las condiciones” es la conclusión lógica de no adoptar el Marxismo-Leninismo-Maoísmo como la etapa superior de la ciencia de la revolución que se ha alcanzado hasta ahora. Objetivamente, según esta posición, la Revolución de Nueva Democracia no es válida, pues no se puede lograr con los medios pacíficos que el PCN (Mashal) ha emprendido. El PCN (Mashal) ya está en la vía rápida al oportunismo puro, si es que no llegó ya a la meta final.

Hace poco, una Línea Oportunista de Derecha (LOD) surgió en el Partido Comunista del Perú (PCP) y exigió poner fin a la Guerra Popular ahí. El PCP ha condenado y rechazado esta LOD. En uno de sus primeros documentos básicos, Asumir, la LOD equipara diferentes formas de lucha, afirmando que la guerra es solamente una forma de lucha y que se puede usar según sea la situación. Asumir declara: “La Lucha de Clases es grande y constante guerra de clases dirigida por los políticos, tiene dos formas: incruenta... cruenta... Ambas son formas de la gran guerra política”; “la política es guerra sin derramamiento de sangre, en tanto que la guerra es política con derramamiento de sangre”; y “la guerra se inicia y se desarrolla según condiciones concretas, al variar éstas, demandan cambiar formas de lucha” [UMQG 1995/21, p. 60]. ¡¿No es muy similar la lógica de Asumir a la del PCN (Mashal), con su “lucha, legal o ilegal, pacífica o armada, parlamentaria o no parlamentaria, usar o boicotear las elecciones”?! Ambos niegan la enseñanza de Mao de que la guerra es la forma más alta de lucha y que la toma del Poder por medio de la violencia revolucionaria es la tarea central de los comunistas de todo el mundo.

Al negar la universalidad de la teoría de Mao sobre la Guerra Popular y al reducirla a una mera táctica de entre una variedad de opciones pacíficas y electorales, el PCN (Mashal), otra vez, con hipocresía pretende vestirse de leninismo: “El leninismo aborda la lucha armada con relación a las condiciones objetivas y subjetivas y a la situación revolucionaria, y sostiene que la lucha armada también es un arte.... Pero el pensamiento anarquista considera que todos estos principios leninistas de lucha armada son no revolucionarios. El pensamiento anarquista sostiene que la maduración de las condiciones objetivas y subjetivas no es requisito para iniciar la lucha armada.... Los ultraizquierdistas del mundo han estado albergando tales concepciones. La mayoría de los partidos que apoyan el `maoísmo' también albergan las mismas concepciones” [Prólogo a la “Crítica del pensamiento ultraizquierdista”, de M.B. Singh, líder del PCN (Mashal)]. Y: “Lenin ha dicho que la insurrección armada es un asunto muy serio y jamás se debe jugar con ella. Pero el CU [se refiere al Centro de Unidad del PCN, el cual después llegó a llamarse el PCN (Maoísta)] ha hecho de la lucha armada un mero juego” (prólogo citado).

He aquí un problema doble. Primero que nada, la aplicación de la Guerra Popular en los países semifeudales dominados por el imperialismo y su aplicación en los países imperialistas (con una insurrección armada seguida por una guerra civil revolucionaria) son procesos diferentes. La tesis de Lenin al respecto se basa en la dinámica del segundo caso, en que las situaciones revolucionarias no son muy comunes y en esas raras oportunidades cuando es cuestión de vida y muerte aprovecharlas. En los países oprimidos como Nepal, por otro lado, como la Declaración del MRI dice correctamente, “existe generalmente una continua situación revolucionaria” [edición colombiana, 1998, p. 32] y por lo general es posible iniciar una Guerra Popular en cuanto las fuerzas subjetivas estén en condiciones para lanzarla. Segundo (y de mucha importancia), la tesis de Lenin no buscaba evitar la violencia revolucionaria, sino todo lo contrario. Dirigió activamente al Partido Bolchevique para saltar al escenario de la revolución (armada) de 1905, aunque entendía las pocas posibilidades de obtener una victoria en esa coyuntura. Y en octubre de 1917, Lenin forjó el camino hacia adelante, con gran intrepidez, en las narices de toda clase de elementos oportunistas y vacilantes quienes querían esperar que el Soviet votara si lanzar o no la insurrección. Dirigió al partido y al proletariado para iniciar la insurrección que cambiaría la faz de la tierra en las siguientes décadas. Lenin señaló que en tales situaciones no hay ninguna garantía de éxito y que esperar tal garantía condenaría de hecho a la revolución al fracaso. Como dice el MRI en ¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo!: “...Lenin elevó la teoría y práctica de la revolución proletaria a un nivel completamente nuevo al dirigir por primera vez al proletariado en la toma y consolidación del Poder político, su dictadura revolucionaria, con la victoria de la Revolución de Octubre en la antigua Rusia zarista en 1917” [edición colombiana, 1998, p. 47].

Objetivamente, el PCN (Mashal) desalienta el tránsito a la revolución armada y con descaro, implica al camarada Lenin, quien trabajó toda la vida por la revolución, en esta traición. Cuando Lenin declaró con desafío que la revolución de 1905 era “un ensayo general” de la revolución armada venidera, ¿no quedó en toda su plenitud su tesis? Y ¿qué de Mao, quien llamó a los revolucionarios a lanzarse hacia adelante con audacia y a “aprender a combatir en el curso mismo de la guerra”? [Seis escritos militares, p. 20]. La guerra revolucionaria es un arte que jamás dominaremos mientras practiquemos solamente otras formas de lucha.

Es importante reconocer que la oposición del PCN (Mashal) a la guerra revolucionaria (so pretexto de “condiciones concretas”) se basa en parte en pretensiones parlamentarias. En su comunicado de prensa “Sobre las elecciones parlamentarias”, dicen: “El PCN (Mashal) ha decidido utilizar las próximas elecciones parlamentarias por medio del ANNPF.... Sobre este particular, nuestro partido quiere expresar su decepción por el reparto de los puestos electorales producto de las políticas del Partido Comunista Nepalés Unido (Marxista-Leninista) [UML] en particular, pero nuestro partido, con la debida honradez, trabajará con ahínco para que funcione este reparto, dondequiera y como quiera que sea posible con los partidos que sean” [Mashal, vol. 37]. Y: “A pesar del carácter anticomunista y acomodaticio del UML, aún es una fuerza patriótica y democrática y un aliado.... [Nuestro partido] ha decidido continuar la política declarada previamente de apoyar al gobierno del UML” [comunicado de prensa de abril de 1995 del Comité Central del PCN (Mashal)].

El PCN (Mashal) ha atacado incesantemente a los maoístas, tachándonos de “ultraizquierdistas” y “anarquistas”. Por otro lado, apoya a los revisionistas del llamado partido Marxista-Leninistas Unidos quienes hasta han dirigido al mismo Estado responsable de chuparle la sangre a las masas nepalesas y quienes desde el inicio de la Guerra Popular han metido mano en la matanza de los revolucionarios. Su desprecio a la Guerra Popular va de la mano con su rebatiña sobre las reglas parlamentarias “con la debida honradez”. Pero la línea que un partido revolucionario asuma en las elecciones es importante en los países imperialistas, así como en los países oprimidos, donde los revolucionarios no pueden perder de vista la meta principal de derrocar todo el sistema semifeudal dominado por el imperialismo, cuyo núcleo es el Estado reaccionario. Jamás hay que olvidar que, sea ese Estado una monarquía constitucional, una dictadura de una persona o de un partido, o una democracia parlamentaria estilo occidental, en lo fundamental todas esas formas son variantes de la misma dictadura reaccionaria.

En su concisa definición de cómo los comunistas toman el Poder, Mao dijo: “Antes del estallido de una guerra, todas las organizaciones y luchas tienen por finalidad prepararla.... Después del estallido de una guerra, todas las organizaciones y luchas se coordinan de modo directo o indirecto con la guerra” [“Problemas de la guerra y de la estrategia”, t. 2, p. 227].

Es muy obvio que el PCN (Mashal) no se está preparando para una guerra para derrocar al imperialismo y al feudalismo; sus ideas sobre la guerra, y sobre las elecciones parlamentarias, en el mejor de los casos reflejan ilusiones acerca de la naturaleza del Estado. En la ausencia de una línea mejor, se podría comparar esta situación a la de Indonesia donde los comunistas cooperaron con la burguesía y no organizaron una Guerra Popular, hechos que facilitaron la matanza de cientos de miles de personas. Pero en el marco de la agudización de la lucha entre dos líneas al interior del movimiento nepalés y el surgimiento del PCN (Maoísta), que se ha embarcado en el glorioso camino de la Guerra Popular, el PCN (Mashal) se ha opuesto de plano a la revolución. En vano, éste pretende disfrazarse de leninista, y acusa con hipocresía a nuestro Movimiento de denigrar a Lenin, pero nunca conseguirá convertir a Lenin en un vulgar reformista, porque los escritos de éste entrenan incesantemente a los revolucionarios en la necesidad de la revolución violenta. Los líderes del PCN (Mashal) se niegan a dirigir a las masas hacia el derrocamiento armado del viejo sistema reaccionario y se paran a la orilla del camino denunciando la valentía y el valor de las y los camaradas y las masas quienes han empuñado las armas.


LA LUCHA CONTRA EL REVISIONISMO CONTEMPORANEO Y LA GRAN REVOLUCION CULTURAL PROLETARIA

“Inmediatamente después del golpe de Estado de Jruschov, Mao Tsetung y los marxista-leninistas en el Partido Comunista de China, comenzaron a analizar los acontecimientos en la Unión Soviética y el movimiento comunista internacional y a luchar contra el revisionismo moderno. En 1963, la publicación de la Proposición acerca de la línea general del movimiento comunista internacional (la Carta de los 25 puntos) fue una condena omnímoda y pública del revisionismo, y un llamado a los marxista-leninistas auténticos de todos los países” [Declaración del MRI, p. 20]. En medio de la confusión producto del ascenso del revisionismo al Poder en la Unión Soviética, fue tal la trascendencia de esta salva de los camaradas chinos que, como dice la Declaración del MRI: “El movimiento marxista-leninista contemporáneo tiene su origen en ese llamado histórico y en las polémicas que lo acompañaron” [p. 20].

Pero con su característico desprecio a Mao, el PCN (Mashal) le resta peso a la importancia de estas polémicas reduciéndolas a meras continuaciones de las tesis de Lenin; agrega: “No debemos pasar por alto el error cometido por Mao en el curso de la lucha contra el oportunismo. Mao tenía suficiente nivel para asumir una posición correcta contra el oportunismo de derecha, pero no era capaz de entender bien la importancia de la lucha contra el oportunismo centrista sobre el cual Lenin arrojó bastante luz en sus obras teóricas y prácticas. El error cometido por el Presidente Mao acerca del centrismo definitivamente ha provocado daños semejantes al sistema socialista de China” [Sobre el “maoísmo”].

Con este estilo totalmente irresponsable y oportunista, el PCN (Mashal) acusa de centrismo a uno de los grandes jefes del proletariado internacional y, sin siquiera molestarse con una explicación, le echa la culpa por los daños al sistema socialista de China. Además, en el contexto de tratar el revisionismo de Jruschov, ¿con quién, exactamente, compara a Mao el PCN (Mashal) cuando dice que ha provocado “daños semejantes” al sistema socialista? Esta actitud arrogante y ultrajante hacia un gran líder comunista quien guió a la humanidad a alturas nunca alcanzadas antes, de gente tan dispuesta a apoyar a los revisionistas como el UML, claramente no nace de un deseo de elevar nuestra comprensión para futuros avances. Es más, esta crítica sin explicaciones, e incorrecta, le hace eco a las críticas infundadas que Enver Hoxha de Albania dirigió a Mao, vilipendiando la gran importancia de la batalla de Mao Tsetung contra el revisionismo a nivel internacional. Las acusaciones a Mao que salieron en el documento de 1992 del PCN (Mashal) y las cuales han salido en el contexto de la lucha y debate en nuestro Movimiento sobre la evaluación de las contribuciones de Mao, reflejaron un gran paso atrás del PCN (Mashal) en el momento en que el Movimiento se preparaba a dar un importante paso adelante.

La Carta del CoMRI al Congreso del PCN (Mashal) continúa: “En la historia del movimiento comunista internacional ha habido muchas organizaciones quienes dieron pasos muy incorrectos cuando sus líderes no asieran profundamente los principios y las contribuciones, el verdadero contenido de las enseñanzas de Mao y la lucha contra el revisionismo contemporáneo”. La lucha en torno a ésta y otras importantes cuestiones ideológicas semejantes ha ayudado a los revolucionarios auténticos de Nepal a hacer los avances necesarios para poder encabezar una verdadera revolución. La dirección del PCN (Mashal), por otro lado, ha decidido resbalarse hacia el pantano del revisionismo.

El PCN (Mashal) denigra la contribución cualitativa del Camarada Mao al marxismo-leninismo diciendo que Lenin ya había luchado contra el revisionismo. Otra vez, se nota que el PCN (Mashal) no comprende la teoría marxista del conocimiento ni la ley de la dialéctica. La lucha contra la burguesía es prolongada: surgen constantemente nuevos elementos y el propio capitalismo genera cambios en el mundo. Todo eso genera nuevas contradicciones, incluso nuevas formas de revisionismo, lo que a su vez exige nuevos análisis. La lucha de Marx contra Proudhon o Bakunin no niega la importancia de la lucha de Lenin contra Kautsky, al igual que la lucha de Lenin contra el revisionismo tampoco niega la lucha de Mao contra el revisionismo contemporáneo. Y es importante ver que las cosas se desarrollan por medio de lucha y como dice la Declaración del MRI: “La historia ha comprobado que el desarrollo creativo auténtico del marxismo (y no falsas distorsiones revisionistas), siempre ha sido vinculado inseparablemente a una fiera lucha por defender y sustentar los principios fundamentales del marxismo-leninismo. La doble lucha que Lenin libró contra los revisionistas abiertos y contra aquellos que, como Kautsky, se oponían a la revolución disfrazados de `ortodoxia marxista', y la gran batalla que libró Mao Tsetung contra los revisionistas modernos y contra la negación de la experiencia de la construcción del socialismo en la URSS bajo Lenin y Stalin, llevando a cabo simultáneamente una crítica cabal y científica de las raíces del revisionismo, son evidencia de esto” [p. 12].

La lucha de Mao contra el revisionismo contemporáneo era un preludio a la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP). El PCN (Mashal) dice: “La continuación de la lucha de clases o de la revolución en el período socialista bajo la dictadura del proletariado es un principio fundamental del marxismo-leninismo. Mao, en la forma de la GRCP, lo ha desarrollado a nuevas alturas. Al mismo tiempo, no debemos olvidar que la GRCP es una continuación del principio elaborado por Marx, desarrollado por Lenin y practicado por Stalin” [Sobre el “maoísmo”]. Primero que nada, el análisis de Mao se basaba en experiencias que los líderes previos simplemente no tenían. Marx no tenía experiencia en la construcción del socialismo y la propia experiencia de Lenin era de corta vida. ¿Cómo podían haber comprendido posiblemente y descubierto las leyes y las contradicciones de la sociedad socialista? Es antimarxista el idealismo que permea su argumento. Segundo, no se puede reducir la esencia de la GRCP a meramente continuar la lucha de clases, porque abarca la naturaleza de esta lucha, en especial quién es la burguesía en la sociedad socialista, sus raíces, dónde se sitúa su poder y cómo luchar en su contra y desarraigarla. Para comprender todo esto se requiere de la experiencia histórica de la URSS y China, así como del análisis materialista dialéctico de Mao. Y, tercero, para aquellos que estén muy resueltos a llegar a una sociedad sin clases, un estudio detenido del socialismo en la URSS y China revelaría marcadas diferencias. El avance de la lucha de clases en China durante la GRCP abarcó el desarrollo de formas de lucha de las masas en todas las esferas de un modo que de plano no se dio en la sociedad soviética bajo Lenin y Stalin. Eso en sí reflejó el gran salto que dieron en su comprensión Mao y los revolucionarios chinos.

El PCN (Mashal) denigra a la GRCP diciendo que era una continuación de lo que practicó Stalin. Desde luego que era una continuación, pues China también construía el socialismo; pero no era meramente una continuación, también era una ruptura. Mao partió de los logros de Stalin, pero tenía que criticar y refutar buena parte de lo que se había hecho en la Unión Soviética.

Como la Declaración del MRI dice: “Si bien Stalin libró una encarnizada batalla contra las viejas clases explotadoras, en teoría negó el surgimiento de una nueva burguesía del seno de la sociedad socialista misma, reflejada de manera concentrada por los revisionistas al interior del partido comunista en el Poder; de allí su afirmación errónea de que `las contradicciones antagónicas de clase' habían sido eliminadas en la Unión Soviética como resultado del establecimiento en lo esencial de la propiedad socialista en la industria y la agricultura. Similarmente, al no aplicar a fondo la dialéctica al análisis de la sociedad socialista, el liderazgo soviético concluyó que ya no existía la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción bajo el socialismo....

“Este análisis incorrecto del carácter de la sociedad socialista también contribuyó al error de Stalin de no distinguir adecuadamente las contradicciones entre el pueblo y el enemigo, y las contradicciones en el seno del pueblo. Esto a su vez contribuyó a una marcada tendencia a recurrir a métodos burocráticos para el tratamiento de estas contradicciones y le dio más oportunidades al enemigo” [p. 16].

Estas son grandes lecciones sin las cuales es imposible continuar en el camino del socialismo y marchar hacia el comunismo. Y aunque Mao contaba con ciertas ventajas históricas, los errores teóricos y políticos de parte de Stalin le impidieron analizar y resolver las contradicciones. La Declaración del MRI cita acertadamente a Mao: “En Stalin hubo mucho de metafísica; además, él enseñó a mucha gente a ponerla en práctica...” [p. 16]. Pero, en Sobre el “maoísmo” se lee: “El PCN (Mashal) difiere en lo fundamental de una crítica hecha a Stalin por el Presidente Mao.... La Declaración no ha hecho ningún argumento convincente al respecto”.

A pesar de decir que apoya la Declaración del MRI y a pesar de sus acusaciones de que, al adoptar el maoísmo, nuestro Movimiento se desvió de la Declaración del MRI, con su rechazo a los avances de Mao a partir de Stalin y con su insistencia en defender los errores de Stalin, el PCN (Mashal) acaba rechazando incluso el lado bueno de Stalin, lo que era lo principal. Además, al despreciar la importancia de la GRCP y por eso la del maoísmo, el PCN (Mashal) va contra un punto de unidad fundamental de nuestro Movimiento el que nos distingue de los revisionistas de todo pelaje.


LAS PARTICULARIDADES DE NEPAL

Como dijimos, el PCN (Mashal) sostiene que la posibilidad de librar una lucha armada está sujeta a las “condiciones concretas”. Un breve examen de la situación objetiva de Nepal a la luz de las enseñanzas de Mao, ayuda a despejar el terreno.

Nepal es un país semifeudal dominado desde hace mucho por el imperialismo. Como se dice en The Worker, #1, órgano del PCN (Maoísta): “El actual Estado nepalés se formó hace 200 años y lo preside una pequeña camarilla de clases feudales, compradoras y capitalistas burocráticas moribundas. Estas han hecho de la vida un infierno en la tierra para las masas de campesinos y obreros y han llevado al país al borde del derrumbamiento. Nepal es el segundo país más pobre en el mundo, después de Etiopía; hay desigualdad económica: el 10% más rico se engulle el 46.5% del ingreso nacional y el 71% de la población vive por debajo de la línea oficial de pobreza absoluta. El 90% de la población vive en zonas rurales en condiciones primitivas y el 81% de la fuerza de trabajo participa en la agricultura atrasada...”. Una economía atrasada y una agricultura regionalizada generan un campesinado azotado bajo el yugo de las relaciones semifeudales, con un ardiente deseo por la tierra. Esta, entre otras, es una condición necesaria para el surgimiento y la continuación del poder político rojo en los países oprimidos. Solamente los revolucionarios que reconocen que las masas son los protagonistas de la historia, aprehenden este hecho. Para los revisionistas y los oportunistas, las masas jamás importan salvo como ficha de regateo en sus tratos con la reacción.

Además, las clases dominantes, en tanto tiranos chupasangres, no pueden contar con el apoyo estratégico y de largo plazo de la mayoría de la población de Nepal y, es más, se están empantanadas en contradicciones entre sí. Por ejemplo, no lograron decidirse qué hacer ante el inicio de la Guerra Popular. La situación objetiva de Nepal no es fundamentalmente diferente a la de otros países oprimidos, y sobre esa base la Declaración del MRI [¡que el PCN (Mashal) con demagogia afirma defender!] dice: “En los países oprimidos de Asia, Africa y América Latina, existe generalmente una continua situación revolucionaria” [p. 32].

El PCN (Mashal) veía sólo las dificultades ante los revolucionarios ahí y no los aspectos favorables. Así, su dirección argumentaba que era imposible librar una Guerra Popular con éxito en Nepal a menos que una estallara en la India primero. Decían que la falta de una salida al mar (ya que Nepal está rodeado de los montes Himalaya y China en el norte y de la India en el resto del país) era otro impedimento a la posibilidad de llevar una Guerra Popular a la victoria. Con este argumento, era posible analizar si el PCN (Mashal) aplicaba la teoría revolucionaria para acelerar los preparativos para la revolución, o, de lo contrario, si confeccionaba y tergiversaba la “situación objetiva” a fin de justificar su no aplicación del MLM.

Mao nos enseñó que todo se divide en dos y en toda situación, por desfavorable que sea, existe un aspecto favorable. Pero cuando uno ha abandonado la posibilidad de hacer la revolución, incluso los aspectos positivos se parecerán negativos. La infraestructura de Nepal es muy subdesarrollada y sólo se puede acceder a pie a la mayor parte del país. Los montes Himalaya —donde las masas de Nepal conocen el terreno como la palma de la mano y los soldados extranjeros (de la India) respiran con mucha dificultad el aire enrarecido— constituyen un teatro muy favorable para iniciar una Guerra Popular. En Sri Lanka, los Tigres de Liberación de la Patria Tamil (TLPT) llevan años librando una guerra de guerrillas en condiciones geográficas menos favorables que las de Nepal. (El hecho de que los TLPT son una fuerza nacionalista les genera unas ventajas porque pueden unir fuerzas más grandes con que iniciar, pero su política burguesa ha vuelto todo eso en su contrario, pues no pueden desencadenar de lleno a las masas.) Están por verse los efectos (en la continuidad de la Guerra Popular) de la falta de una salida al mar, pero es obvio que ¡lo que ha sostenido a los TLPT no es la habilidad de sus combatientes de nadar!

La India es un país grande con un ejército fuerte. Una invasión de la India provocaría muchas bajas para la revolución. Pero la fuerza del ejército de la India es relativa. Y con un examen más detenido, podemos ver que tiene debilidades grandes y estratégicas, porque la India es un país acribillado de contradicciones. Como el Camarada Bhattarai, un líder revolucionario nepalés, ha comentado: “La mayoría de la población de la India padece hambre, analfabetismo y penurias, y los problemas étnicos y nacionales llevan años sin ser resueltos o más bien se han agravado”; y: “los factores que obligan a los campesinos pobres y a los tribales de Bihar y Andhra Pradesh a sublevarse con el estandarte del naxalismo, o que obligan a diversas nacionalidades como el Pendjab, Cachemira, Asam, Naga, etc., a luchar por sus derechos nacionales” también los unifican con las masas de Nepal y en contra el Estado de la India. La India ni siquiera puede poner su propia casa en orden. Si la India atacara a Nepal para aplastar la revolución, los revolucionarios contarían con muchos elementos para convertir la situación en su opuesto. La oposición a la dominación de la India es tan fuerte en Nepal que tal invasión hasta uniría inevitablemente a muchas fuerzas medias en su contra y en contra de los reaccionarios quienes la apoyen. Se puede aprovechar esta dinámica para forjar un fuerte frente único y librar una verdadera guerra de liberación. Una política correcta hacia los pueblos de las nacionalidades de la India que viven en la región de Terai los unirá también contra la India, si éstos toman conciencia de sus intereses de clase y se movilizan para luchar contra los opresores comunes de las masas trabajadoras de Nepal. En la India, las masas también tienen agudas contradicciones con el Estado y no apoyarán tal invasión. El hecho de que las masas de Nepal se han levantando para tomar el destino en manos propias inspirará a las masas de la India, y así debilitará el Estado ahí. Desde la llegada de los británicos a Asia, la India siempre ha determinado el destino de Nepal; que sean las masas de Nepal quienes esta vez prendan las hogueras de la liberación por toda Asia del sur.

Además, la intervención imperialista no se da sólo por medio de países vecinos o en la forma de intervención militar directa. Por ejemplo, veamos la experiencia del Partido Comunista del Perú (PCP), donde su Presidente y gran parte de sus dirigentes fueron arrestados en un operativo de inteligencia con el respaldo de la CIA. Vivimos en un mundo cada día más internacionalizado. Una revolución en un país determinado del mundo afecta al gobierno de ese Estado particular así como al imperialismo mundial, y recibe el tratamiento correspondiente. Conscientes de esos peligros, los camaradas del PCN (Maoísta) se embarcaron en el glorioso camino de la Guerra Popular.

Aparte de los necesarios criterios generales para iniciar la Guerra Popular, las actuales contradicciones muy agudas entre las clases dominantes y el hecho de que Nepal ha vivido grandes tumultos desde 1990, crearon una situación muy favorable para iniciar la guerra revolucionaria. Las declaraciones de M.B. Singh de que los maoístas no le dan importancia a las condiciones concretas y que por ello son “anarquistas”, etc., evoca los ataques de la Izquierda Unida [IU] contra el PCP a inicios de la Guerra Popular en el Perú. La IU tildó a los camaradas del PCP de “bandas errantes” sin lazos con las masas y los acusaron de no tomar en cuenta la situación objetiva. (Aquí es necesario desenmascarar el falso apoyo del PCN [Mashal] a la Guerra Popular en el Perú. El PCP lleva años defendiendo al Marxismo-Leninismo-Maoísmo y por ello, a los ojos del PCN [Mashal], es inevitablemente culpable de “anarquismo”, etc. Pero debido a la popularidad de la Guerra Popular en el Perú, el PCN [Mashal] prefiere no hacer un ataque directo.)

La realidad objetiva de Nepal muestra que el inicio de la Guerra Popular llevaba largo tiempo retrasado y que no se había iniciado, principalmente, al igual que en la mayoría de los países, debido al oportunismo dominante en su movimiento de izquierda. Desde Vim Dutta Panmtha a inicios de los años 50 y las luchas inspiradas por Naxalbari de los años 70, hasta la actualidad, el principal obstáculo al lanzamiento de una Guerra Popular han sido las líneas dominantes que hablaban de labios para fuera de la necesidad de una Guerra Popular pero en los hechos se reconciliaban con formas pacíficas de lucha. [Una historia más detallada de esta lucha se halla en UMQG 1996/22.] “Como la dirigencia del PCN (Maoísta) dijo: `Hay una debilidad específica en el nivel de los comunistas de Nepal. A la mayoría, nos ha afectado el gradualismo. Esto se refiere a los movimientos de masas, y que la lucha de las masas se transformará en algún futuro distante en una lucha armada. Esto es incorrecto y va contra la dialéctica marxista....

“`Básicamente, vemos que la filosofía, la ideología y la organización son cruciales para iniciar la guerra popular y romper el círculo vicioso del reformismo (la escuela de revolución de palabra y reformismo en los hechos que ha caracterizado al viejo partido de Mashal). Tiene que haber una ruptura radical en la forma de pensar, actuar, y en el estilo de organización. De otra manera no podremos iniciar la guerra popular'” [UMQG 1996/22, p. 15].

En un artículo titulado “Sobre la desviación de ultraizquierda en el movimiento comunista de Nepal”, unos partidarios del PCN (Mashal) dicen: “Los marxista-leninistas conocen la experiencia del actual PCN (UML) que fue al otro extremo de la línea ultra `izquierdista' adoptada por el movimiento marxista-leninista de los años 60 y 70. La línea ultraizquierdista del actual Partido Comunista Nepalés [sic] (Maoísta) es solamente un medio para abrirse paso hacia unos éxitos en la política de derecha” [de Estrella Roja, octubre 1996]. ¿No hay coherencia en la manera en que el PCN (Mashal) reduce la Guerra Popular a una mera cuestión de tácticas, mete al partido y a las masas en política reformista, defiende al reaccionario gobierno encabezado por el UML y advierte que los iniciadores de la Guerra Popular se volverán derechistas? No tenemos que esperar un futuro imaginario; podemos ver ¡quién tiene las miras puestas ahora mismo en “unos éxitos en la política de derecha”!

Los camaradas del PCN (Maoísta) han luchado contra el revisionismo, empuñado con valor las armas y jurado tumbar al imperialismo y a la reacción en Nepal. Con esta hazaña, le han dado esperanzas a las masas de Nepal así como a los oprimidos de todo el mundo, incluso a nuestros camaradas en el Perú quienes se ha regocijado por el inicio de la Guerra Popular en Nepal. Como dijo El Diario, el periódico revolucionario clandestino limeño, en junio de 1996: “Saludamos estremecidos el internacionalismo proletario, el Inicio de la Guerra Popular en Nepal dirigido por el PCN (Maoísta), enarbolando la invicta ideología del proletariado el MLM. El 13 de febrero de 1996 rompieron con la noche negra de la opresión y prendieron la fulgurante guerra popular.... La violencia organizada de los oprimidos en Nepal se ha iniciado no sin antes deslindar con el revisionismo [del UML] que practican el cretinismo parlamentario, hoy clamando por respetar las vías legales y constitucionales”. El PCN (Mashal) mete una cuña entre la línea y la acción: defiende la Guerra Popular en el Perú pero ataca directamente la ideología del PCP. Eso es idealismo. La propia experiencia del PCN (Mashal) ilustra la relación entre la ideología y la práctica; su oposición a la Guerra Popular y su política gradualista van de la mano con su abandono del Marxismo-Leninismo-Maoísmo como nueva y superior etapa de nuestra ciencia.

El PCN (Mashal) embrolla con demagogia la diferencia entre la situación necesaria para iniciar una Guerra Popular, y las condiciones para la victoria. Como dijimos, generalmente existe una situación objetiva madura para iniciar una Guerra Popular en los países oprimidos. Pero eso no quiere decir que una Guerra Popular automáticamente obtendrá una victoria o que esa victoria se dará en un momento determinado. El avance de la revolución no es un proceso rectilíneo sino pasa por vueltas y revueltas. Siempre existe la posibilidad de que los reaccionarios ahoguen en sangre a una revolución, pero los oprimidos siempre se levantarán contra la reacción. El MLM es la única garantía de que estos levantamientos acaben con el imperialismo. Sobre el inicio de la Guerra Popular en el Perú, el PCP dijo que era como tirarse al vacío, y Lenin dijo que si esperáramos una garantía de victoria, jamás iniciaríamos nunca una insurrección.

En lugar de entusiasmarse por el inicio de la Guerra Popular, el PCN (Mashal) no ha sino despreciado a las masas quienes se han levantado en armas. El PCN (Mashal) ha profetizado la derrota de esta Guerra Popular como si deseara su derrota. Como es sabido, esta Guerra Popular pasará por vueltas y revueltas, pero con su profecía el PCN (Mashal) ha emprendido una carrera rectilínea hacia el pantano del revisionismo.


¡APOYAR LA GUERRA POPULAR EN NEPAL!

Como se dijo al principio de este artículo, después de las luchas que culminaron con la adopción del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, se decidió llevar un período de lucha con el PCN (Mashal). Se envió una Carta al Congreso del PCN (Mashal) con una explicación de las posiciones del CoMRI al respecto. Entre tanto, el PCN (Mashal) no ha enviado ni un documento, ni siquiera una cuartilla, para participar en una lucha constructiva de principios sobre estas diferencias cruciales. Al contrario, sus representantes han hecho declaraciones y entrevistas públicas en que tachan a nuestro Movimiento de “extremismo de ultraizquierda”.

“Aunque para muchos marxista-leninistas del mundo la diferencia entre el pensamiento Mao Tsetung y el `maoísmo' sea de terminología, en el caso de MRI el `maoísmo' representa una tendencia oportunista para arrastrar al Movimiento Revolucionario Internacionalista en conjunto al camino del oportunismo y el trotskismo. El Comité se vale de todo a su alcance para derribar al leninismo de su posición de ideología dirigente de la época del imperialismo y de la revolución proletaria y para tergiversar a Mao...” [Resolución del Comité Central del PCN (Mashal), 1996]. Como decimos en nuestra Carta de agosto de 1996 y como explicamos aquí, “La disputa entre el MRI y el PCN (Mashal) no se limita en absoluto a terminología. El debate concentra toda una serie de cuestiones políticas e ideológicas”. Por ejemplo, las importantes enseñanzas de Mao Tsetung sobre el camino de la Guerra Popular prolongada en los países oprimidos, su síntesis de la experiencia de la construcción del socialismo en la Unión Soviética y China, las lecciones de la GRCP, etc. A pesar de su hipócrita afirmación de que ellos (y no el MRI) son los verdaderos defensores del leninismo, esta lucha muestra que al desechar a Mao el PCN (Mashal) desecha también a Lenin, en especial sobre la cuestión del poder político y del Estado.

La oposición del PCN (Mashal) al Marxismo-Leninismo-Maoísmo ha generado la situación insostenible en que un partido participante en el MRI ha rechazado pública, rígida y repetidamente la propia base de nuestro Movimiento.

En su Carta de agosto de 1996, el CoMRI exige: “Si su partido continuara oponiéndose a la base ideológica de MRI, la respuesta correcta y de principios de su parte sería su renuncia voluntaria a nuestro Movimiento”. La citada Resolución del Comité Central del PCN (Mashal) responde, llamando estas palabras una amenaza de expulsión del MRI, y agrega: “No obstante, el Comité Central decidió unánimemente mantener su posición sobre el pensamiento Mao Tsetung o el `maoísmo', no renunciar al MRI, y seguir defendiendo la ideología marxista-leninista contra las políticas y estilo de trabajo sin principios y de oportunismo de izquierda, ilegítimos y arbitrarios, despóticos, escisionistas, sectarios, oportunistas y `de izquierda', del CoMRI”.

Y continúa: “Las consecuencias de la Guerra Popular maoísta han refutado las políticas de los maoístas y del MRI por igual” [“Sobre el apoyo del MRI”]. La verdad es todo lo contrario: el inicio de la Guerra Popular era un gran avance en la lucha de clases en Nepal y una gran fuerza material para polarizar y despejar el terreno político en Nepal y desenmascarar más el carácter gravemente erróneo de la línea del PCN (Mashal) y del oportunismo en general. Por otro lado, ha probado la fuerza y la vitalidad del maoísmo. Para repetir, la decisión del MRI no se reduce simplemente a la oposición del PCN (Mashal) a la Guerra Popular; más bien, la oposición a la Guerra Popular del PCN (Mashal) es síntoma e inevitable resultado de la trayectoria oportunista en que ha estado desde hace muchos años.

Y, respecto a su divergencia del MRI, la dirección del PCN (Mashal) dice: “Lo que hay que tener en claro es el hecho de que el MRI no es una organización con la autoridad para emitir certificados de revolución; es meramente un foro internacional de partidos y organizaciones marxista-leninistas para intercambiar ideas y experiencias”. Y: cualquier partido tiene el “derecho a puntos de vista diferentes y distintos a los del MRI”. “Y en un momento en que el propio MRI se está desviando de los principios y/o ideas ML de Mao, el CoMRI de modo alguno puede jugar el papel de guía o dirigente en los movimientos comunistas.... No obstante, no podemos descartar que [el MRI] sea útil para intercambiar las ideas y las experiencias de los partidos y las organizaciones de varios países, pero el MRI achica el alcance de este intercambio. Su utilidad es más probablemente negativa”.

Aquí el PCN (Mashal) reduce el papel de nuestro Movimiento al de un foro internacional o al de una sociedad de debate. Pero, las tareas del MRI tienen una definición muy distinta en la Declaración del MRI, que el PCN (Mashal) finge defender con tanta hipocresía: “Frente a la coyuntura actual de la historia mundial, le toca al proletariado internacional recoger el desafío de la conformación de su propia organización, una Internacional de nuevo tipo” [p. 43]. “Esa nueva Internacional tendrá como meta continuar y profundizar el balance de las experiencias, desarrollar la línea general en que se funde y desempeñar el papel de un centro político dirigente en general” [p. 43]. Con el espíritu de avanzar hacia tal organización para dirigir nuestra lucha internacional por el comunismo, la Conferencia de Fundación del MRI instó a establecer “un comité provisional, o sea un centro político embrionario” [p. 44] para fomentar la unidad ideológica, política y organizativa de los comunistas.... una tarea que se está cumpliendo con éxito y orgullo, como se refleja en el documento ¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo! y el salto que representa. Los intentos de reducir nuestro Movimiento a una sociedad de debate le quitarán al proletariado nuestra unidad de lucha y nuestro centro internacional e inevitablemente bloquearán la marcha mundial al comunismo.

Otra tarea que el MRI le confirió al Comité es: “Ayudar en la formación de nuevos partidos MLM y el fortalecimiento de los existentes es la tarea común del movimiento comunista internacional” [p. 43].

Después de evaluar con detenimiento la situación en Nepal, el Comité del MRI ha concluido que seguir con la participación del PCN (Mashal) en nuestro Movimiento ya no favorece el avance de la vanguardia en Nepal. Más bien, crearía confusión entre las masas permitir que un partido —que ha elegido abandonar las bases ideológicas de nuestro Movimiento y la causa del comunismo— trafique con el prestigio del MRI. Esto perjudica la causa revolucionaria y disminuye la combatividad de nuestro Movimiento en conjunto. Por eso, de acuerdo con los principios organizativos de nuestro Movimiento y de los deberes y la autoridad que se le ha conferido, el Comité ha tomado la solemne decisión de proponer a los partidos y organizaciones participantes que se expulse al PCN (Mashal) de las filas de nuestro Movimiento.

El inicio de la Guerra Popular ha cambiado el escenario político en Nepal. Las masas se han embarcado en un glorioso camino que inevitablemente será tortuoso, pero es el único camino que llevará a la verdadera liberación. Es imprescindible que todas las fuerzas revolucionarias y progresistas apoyen esta causa y la defiendan contra los cada día mayores ataques de la reacción. Con su posición ideológica, es imposible que el PCN (Mashal) siga en el MRI, pero para apoyar la justa guerra de las masas de Nepal contra el imperialismo y el feudalismo, no es necesario ser maoísta. Hacemos un llamamiento a las bases del PCN (Mashal) a desligarse de los ataques de M.B. Singh a la revolución y a unirse a las orgullosas filas de la Guerra Popular en Nepal para hacer avanzar la batalla por un mundo libre de explotación y opresión.