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Sobre la Expulsión
del
Partido Comunista
Nepalés (Mashal) del MRI
En el siguiente
artículo del Comité del Movimiento Revolucionario
Internacionalista (CoMRI) se propone la expulsión de una
organización participante en el MRI, el Partido Comunista
Nepalés (Mashal) [PCN (Mashal)]. La propuesta fue adoptada
por el MRI en los primeros meses de 1998.
“El 26 de diciembre de 1993, con motivo del Centenario de Mao
Tsetung, el Movimiento Revolucionario Internacionalista dio un paso
histórico: adoptó el Marxismo-Leninismo-Maoísmo
como su ideología. Tomó esta decisión después
de un prolongado y vigoroso debate interno de varios años.
En el transcurso de este debate, el Partido Comunista Nepalés
(Mashal) se opuso repetida y clamorosamente a esta posición
de nuestro Movimiento” [Carta del CoMRI al PCN (Mashal), 1996].
“En el momento de adoptar el documento ¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo!,
se debatió si el PCN (Mashal) debería seguir participando
en el MRI. Al habernos asegurado que su partido revisaría su
posición y que discutiría la que había adoptado
el Movimiento, se decidió dar el tiempo suficiente para esta
revisión de su posición y para un debate más
amplio” [carta citada]. Han transcurrido más de tres
años desde la adopción del MLM, años de importancia
vital para el movimiento comunista de Nepal. Una lucha que llegó
a madurarse en diciembre de 1993 comenzó a dar resultado en
la forma del inicio de la Guerra Popular por el Partido Comunista
de Nepal (Maoísta) [PCN(M)]. El PCN (Mashal), por otro lado,
ha persistido en negar al maoísmo como tercera y superior etapa
del desarrollo de nuestra ciencia, y se ha opuesto a la Guerra Popular.
Pero, las diferencias de nuestro Movimiento con el PCN (Mashal) no
se reducen a su oposición a la Guerra Popular; más bien,
su oposición es un síntoma y el inevitable resultado
de la trayectoria oportunista en que ha estado desde hace algún
tiempo. En el presente contexto en que la Guerra Popular está
trazando deslindes en el terreno político de Nepal, es importante
que este período de lucha entre nuestro Movimiento y el PCN
(Mashal) termine.
SOBRE LA EPOCA
Un argumento clave del PCN (Mashal) lanzado contra el Marxismo-Leninismo-Maoísmo
(MLM) es que el leninismo es el marxismo de la época del imperialismo
y que, como la época no ha cambiado, hablar del MLM como nueva
y superior etapa de nuestra ciencia significa negar el leninismo.
Según el PCN (Mashal): “Todos los partidos políticos
que apoyan el engañoso concepto del maoísmo admiten
que la actual época es una época del imperialismo y
de la revolución socialista. Pero ninguno de ellos trata el
delicado asunto de la época de Lenin”. Y: “Su concepto
de una tercera etapa del maoísmo presupone claramente que ese
leninismo... ha sido reemplazado o sustituido por el maoísmo”
[Sobre el “maoísmo”, Resolución del
Comité de Organización Central, PCN (Mashal), 9-92].
El PCN (Mashal) confunde la época del desarrollo social
vs. las etapas de desarrollo de nuestra ciencia. El MLM es la ciencia
de la revolución, una ciencia viviente y en desarrollo. En
el proceso de empuñarla, los comunistas aprenden más
y más acerca de la sociedad y las clases y sus dinámicas;
y si quieren seguir a la vanguardia de la lucha revolucionaria,
tienen que desarrollar su teoría para que corresponda a los
nuevos conocimientos adquiridos en la práctica. Además,
las situaciones cambian y surgen nuevas contradicciones, las que
líderes anteriores no podían conocer y que por ello
no podían desarrollar métodos para tratarlas. Negar
la necesidad de desarrollar constantemente la ciencia (que, como
todo avance, da saltos y brincos) la convertiría de una arma
afilada a un dogma inútil o hasta a un estorbo en el tratamiento
de las complejidades de la lucha de clases.
Sostener que el leninismo abarca todas las contradicciones de la
época del imperialismo y de la construcción del socialismo
es hacer a un lado la realidad y reemplazarla por ideas preconcebidas
en la cabeza de uno. Esto procede de definiciones formales, no de
avances materiales, y por ende, a sucesos trascendentales los tacha
de triviales y dice que no nos exigen mayores esfuerzos para elevar
nuestra comprensión. Este es idealismo subjetivo, no leninismo.
Como Mao escribió en Sobre la práctica: “En
la sociedad feudal era imposible conocer de antemano las leyes de
la sociedad capitalista, pues no había aparecido aún
el capitalismo y faltaba la práctica correspondiente. El
marxismo sólo podía ser producto de la sociedad capitalista.
Marx, en la época del capitalismo liberal, no podía
conocer concretamente, de antemano, ciertas leyes peculiares de
la época del imperialismo, ya que no había aparecido
aún el imperialismo, fase final del capitalismo, y faltaba
la práctica correspondiente; sólo Lenin y Stalin pudieron
asumir esta tarea. Aparte de su genio, la razón principal
por la cual Marx, Engels, Lenin y Stalin pudieron crear sus teorías
fue su participación personal en la práctica de la
lucha de clases y la experimentación científica de
su tiempo; sin este requisito, ningún genio podría
haber logrado éxito” (Textos escogidos, p. 72).
Desde la muerte de Lenin, se han dado muchos sucesos históricos
en el mundo, entre otros la Revolución de Nueva Democracia
y la Guerra Popular en China, las décadas de construcción
socialista en la URSS y China, la restauración del capitalismo
en la URSS, la batalla para prevenirla en China, la Revolución
Cultural y finalmente la restauración del capitalismo en
China. Estos sucesos plantearon nuevos problemas y desencadenaron
batallas sin precedente en la teoría y la práctica;
además, propiciaron un terreno fértil para el desarrollo
de nuestra ideología a una etapa cualitativamente superior,
el MLM, y elevaron la capacidad de los revolucionarios a un nivel
cualitativamente superior en la lucha por un mundo sin imperialismo
y opresión. El maoísmo representa el nivel superior
de conocimiento en todos estos frentes. Sin el maoísmo, la
época de imperialismo se quedaría para siempre.
El PCN (Mashal) sostiene que el maoísmo es la negación
del leninismo. Pero al negar la relación dialéctica
entre ser y conocer, al mirar al mundo por el prisma del idealismo
subjetivo, el PCN (Mashal) adopta una filosofía distinta
a la de Mao, así como a la de Lenin y Marx.
Por lo tanto, las diferencias entre nuestro Movimiento y el PCN
(Mashal) sobre terminología reflejan importantes diferencias
en la manera de abordar la ciencia de la revolución. Y reflejan
puntos de vista opuestos sobre el contenido de las contribuciones
de Mao al conocimiento y práctica revolucionarios.
DOS PUNTOS DE VISTA SOBRE LAS CONTRIBUCIONES DE MAO
En el contexto del debate ideológico con el PCN (Mashal),
en 1993 el CoMRI escribió una Carta dirigida al venidero
Congreso de ese partido. Esta Carta, al referirse al documento del
PCN (Mashal) denominado Sobre el “maoísmo”,
dice: “Uds. sostienen que Mao hizo grandes contribuciones
de importancia histórica en los campos de filosofía,
economía política y socialismo científico,
y en unos cuantos párrafos enumeran algunas contribuciones.
Después de enumerar cada contribución, detallan cómo
Lenin ya la había logrado o cómo Stalin la había
hecho mejor. Su documento afirma que Lenin sirvió de base
para la teoría de Mao sobre la Revolución de Nueva
Democracia. Al tomar su documento en conjunto, principalmente defiende
de labios para fuera las contribuciones de Mao, denigrándolas
y argumentando que son meramente consecuencia de Marx, Lenin y principalmente
Stalin.... Sus argumentos se basan en.. conceptos erróneos
y perniciosos, de que Mao no agregó nada cualitativamente
nuevo a lo que Lenin ya había desarrollado... [y] que las
contribuciones de Mao son iguales a las de Stalin”. Veamos
unos elementos importantes de este debate.
LA REVOLUCION DE NUEVA DEMOCRACIA Y LA TOMA DEL PODER
En su documento Sobre el “maoísmo”, en
una sección titulada Revolución de Nueva Democracia,
aunque defiende palabra la “extraordinaria contribución
de Mao”, el PCN (Mashal) la denigra con extensas citas de
Lenin, Stalin y la Comintern y dice: “El Informe de Lenin
[al Congreso de la III Internacional] tiene gran importancia teórica
y con el tiempo llegó a ser la base fundamental de la Revolución
de Nueva Democracia de Mao”. Como señala nuestra
Carta al Congreso del PCN (Mashal): “...el camino que Lenin
estableció para la Rusia imperialista no podía ser
modelo para países como China.... Stalin captó con
firmeza que la revolución china no pasaría directamente
al socialismo sino que tendría que transitar primero por
una etapa en donde las tareas nacionales y democráticas fueran
prioritarias. Sin embargo, como Stalin reconoció más
tarde, Mao tenía que oponerse a unos errores del pensamiento
de Stalin para poder llevar la revolución china a la victoria.
Lo que Mao logró con la teoría de Revolución
de Nueva Democracia y la práctica de la revolución
china nunca se había hecho antes”. Una de las mayores
contribuciones de Mao en el curso de la revolución china
fue “desarrollar la teoría y la práctica de
la Guerra Popular, armando al proletariado por primera vez con una
doctrina militar integral propia, superior a la de las demás
clases” [Carta del CoMRI al Congreso del PCN (Mashal)].
El PCN (Mashal) no entiende en absoluto este punto, y con la agudización
de la lucha entre líneas y en especial con el inicio de la
Guerra Popular en Nepal, desarrolla sus propias ideas sobre la guerra
revolucionaria: “La filosofía marxista-leninista exige
que siempre analicemos la situación correcta y concretamente
y que hagamos un análisis histórico, cuando estemos
fijando políticas, programas o formas de lucha” y “el
anarquismo sostiene que tomar en cuenta la situación o circunstancias
es `antirrevolucionario' y hace hincapié en la necesidad
de impulsar la [lucha] revolucionaria en toda situación.
El método ML subraya la necesidad de hacer preparativos revolucionarios
o de impulsar la lucha revolucionaria. Por ende, los marxista-leninistas
prosiguen varias formas de lucha, legal o ilegal, pacífica
o armada, parlamentaria o no parlamentaria, usar o boicotear las
elecciones, y a la vez evalúan la situación subjetiva
y objetiva. Pero el anarquismo descarta tal método marxista-leninista
y señala la necesidad de impulsar la política de lucha
revolucionaria en toda situación...” [“Sobre
el apoyo del MRI a la llamada `Guerra Popular' de los maoístas”,
de M.B. Singh, líder del PCN (Mashal)]. Como es sabido, los
maoístas analizan situaciones concretas, y su inicio y apoyo
a la Guerra Popular se basan también en un análisis
de la situación objetiva. Pero los maoístas analizan
la situación según los principios “salvo el
Poder, todo es ilusión” y “la tarea central y
la forma más alta de toda revolución es la toma del
Poder por medio de la fuerza armada, es decir, la solución
del problema por medio de la guerra” [Citas del Presidente
Mao (Libro rojo), “V. Guerra y paz”, p. 64]. Por
el contrario, aquellos de la dirección del PCN (Mashal) son
quienes que con su eclecticismo mezclan toda forma de lucha y descartan
la inquebrantable defensa de los revolucionarios a la necesidad
del derrocamiento armado del Estado reaccionario. No resumen la
experiencia de la lucha contra el Estado nepalés ni la repetida
represión de las luchas populares, y hoy la dirección
del PCN (Mashal) se suma al patético coro opuesto a la Guerra
Popular.
Negar la “omnipotencia de la guerra” y reducir la Guerra
Popular a una táctica en los países oprimidos que
se pueda usar “según las condiciones” es la conclusión
lógica de no adoptar el Marxismo-Leninismo-Maoísmo
como la etapa superior de la ciencia de la revolución que
se ha alcanzado hasta ahora. Objetivamente, según esta posición,
la Revolución de Nueva Democracia no es válida, pues
no se puede lograr con los medios pacíficos que el PCN (Mashal)
ha emprendido. El PCN (Mashal) ya está en la vía rápida
al oportunismo puro, si es que no llegó ya a la meta final.
Hace poco, una Línea Oportunista de Derecha (LOD) surgió
en el Partido Comunista del Perú (PCP) y exigió poner
fin a la Guerra Popular ahí. El PCP ha condenado y rechazado
esta LOD. En uno de sus primeros documentos básicos, Asumir,
la LOD equipara diferentes formas de lucha, afirmando que la guerra
es solamente una forma de lucha y que se puede usar según
sea la situación. Asumir declara: “La Lucha
de Clases es grande y constante guerra de clases dirigida por los
políticos, tiene dos formas: incruenta... cruenta... Ambas
son formas de la gran guerra política”; “la política
es guerra sin derramamiento de sangre, en tanto que la guerra es
política con derramamiento de sangre”; y “la
guerra se inicia y se desarrolla según condiciones concretas,
al variar éstas, demandan cambiar formas de lucha”
[UMQG 1995/21, p. 60]. ¡¿No es muy similar la
lógica de Asumir a la del PCN (Mashal), con su “lucha,
legal o ilegal, pacífica o armada, parlamentaria o no parlamentaria,
usar o boicotear las elecciones”?! Ambos niegan la enseñanza
de Mao de que la guerra es la forma más alta de lucha y que
la toma del Poder por medio de la violencia revolucionaria es la
tarea central de los comunistas de todo el mundo.
Al negar la universalidad de la teoría de Mao sobre la Guerra
Popular y al reducirla a una mera táctica de entre una variedad
de opciones pacíficas y electorales, el PCN (Mashal), otra
vez, con hipocresía pretende vestirse de leninismo: “El
leninismo aborda la lucha armada con relación a las condiciones
objetivas y subjetivas y a la situación revolucionaria, y
sostiene que la lucha armada también es un arte.... Pero
el pensamiento anarquista considera que todos estos principios leninistas
de lucha armada son no revolucionarios. El pensamiento anarquista
sostiene que la maduración de las condiciones objetivas y
subjetivas no es requisito para iniciar la lucha armada.... Los
ultraizquierdistas del mundo han estado albergando tales concepciones.
La mayoría de los partidos que apoyan el `maoísmo'
también albergan las mismas concepciones” [Prólogo
a la “Crítica del pensamiento ultraizquierdista”,
de M.B. Singh, líder del PCN (Mashal)]. Y: “Lenin ha
dicho que la insurrección armada es un asunto muy serio y
jamás se debe jugar con ella. Pero el CU [se refiere al Centro
de Unidad del PCN, el cual después llegó a llamarse
el PCN (Maoísta)] ha hecho de la lucha armada un mero juego”
(prólogo citado).
He aquí un problema doble. Primero que nada, la aplicación
de la Guerra Popular en los países semifeudales dominados
por el imperialismo y su aplicación en los países
imperialistas (con una insurrección armada seguida por una
guerra civil revolucionaria) son procesos diferentes. La tesis de
Lenin al respecto se basa en la dinámica del segundo caso,
en que las situaciones revolucionarias no son muy comunes y en esas
raras oportunidades cuando es cuestión de vida y muerte aprovecharlas.
En los países oprimidos como Nepal, por otro lado, como la
Declaración del MRI dice correctamente, “existe
generalmente una continua situación revolucionaria”
[edición colombiana, 1998, p. 32] y por lo general es posible
iniciar una Guerra Popular en cuanto las fuerzas subjetivas estén
en condiciones para lanzarla. Segundo (y de mucha importancia),
la tesis de Lenin no buscaba evitar la violencia revolucionaria,
sino todo lo contrario. Dirigió activamente al Partido Bolchevique
para saltar al escenario de la revolución (armada) de 1905,
aunque entendía las pocas posibilidades de obtener una victoria
en esa coyuntura. Y en octubre de 1917, Lenin forjó el camino
hacia adelante, con gran intrepidez, en las narices de toda clase
de elementos oportunistas y vacilantes quienes querían esperar
que el Soviet votara si lanzar o no la insurrección. Dirigió
al partido y al proletariado para iniciar la insurrección
que cambiaría la faz de la tierra en las siguientes décadas.
Lenin señaló que en tales situaciones no hay ninguna
garantía de éxito y que esperar tal garantía
condenaría de hecho a la revolución al fracaso. Como
dice el MRI en ¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo!:
“...Lenin elevó la teoría y práctica
de la revolución proletaria a un nivel completamente nuevo
al dirigir por primera vez al proletariado en la toma y consolidación
del Poder político, su dictadura revolucionaria, con la victoria
de la Revolución de Octubre en la antigua Rusia zarista en
1917” [edición colombiana, 1998, p. 47].
Objetivamente, el PCN (Mashal) desalienta el tránsito a
la revolución armada y con descaro, implica al camarada Lenin,
quien trabajó toda la vida por la revolución, en esta
traición. Cuando Lenin declaró con desafío
que la revolución de 1905 era “un ensayo general”
de la revolución armada venidera, ¿no quedó
en toda su plenitud su tesis? Y ¿qué de Mao, quien
llamó a los revolucionarios a lanzarse hacia adelante con
audacia y a “aprender a combatir en el curso mismo de la guerra”?
[Seis escritos militares, p. 20]. La guerra revolucionaria
es un arte que jamás dominaremos mientras practiquemos solamente
otras formas de lucha.
Es importante reconocer que la oposición del PCN (Mashal)
a la guerra revolucionaria (so pretexto de “condiciones concretas”)
se basa en parte en pretensiones parlamentarias. En su comunicado
de prensa “Sobre las elecciones parlamentarias”, dicen:
“El PCN (Mashal) ha decidido utilizar las próximas
elecciones parlamentarias por medio del ANNPF.... Sobre este particular,
nuestro partido quiere expresar su decepción por el reparto
de los puestos electorales producto de las políticas del
Partido Comunista Nepalés Unido (Marxista-Leninista) [UML]
en particular, pero nuestro partido, con la debida honradez, trabajará
con ahínco para que funcione este reparto, dondequiera y
como quiera que sea posible con los partidos que sean” [Mashal,
vol. 37]. Y: “A pesar del carácter anticomunista y
acomodaticio del UML, aún es una fuerza patriótica
y democrática y un aliado.... [Nuestro partido] ha decidido
continuar la política declarada previamente de apoyar al
gobierno del UML” [comunicado de prensa de abril de 1995 del
Comité Central del PCN (Mashal)].
El PCN (Mashal) ha atacado incesantemente a los maoístas,
tachándonos de “ultraizquierdistas” y “anarquistas”.
Por otro lado, apoya a los revisionistas del llamado partido Marxista-Leninistas
Unidos quienes hasta han dirigido al mismo Estado responsable de
chuparle la sangre a las masas nepalesas y quienes desde el inicio
de la Guerra Popular han metido mano en la matanza de los revolucionarios.
Su desprecio a la Guerra Popular va de la mano con su rebatiña
sobre las reglas parlamentarias “con la debida honradez”.
Pero la línea que un partido revolucionario asuma en las
elecciones es importante en los países imperialistas, así
como en los países oprimidos, donde los revolucionarios no
pueden perder de vista la meta principal de derrocar todo el sistema
semifeudal dominado por el imperialismo, cuyo núcleo es el
Estado reaccionario. Jamás hay que olvidar que, sea ese Estado
una monarquía constitucional, una dictadura de una persona
o de un partido, o una democracia parlamentaria estilo occidental,
en lo fundamental todas esas formas son variantes de la misma dictadura
reaccionaria.
En su concisa definición de cómo los comunistas toman
el Poder, Mao dijo: “Antes del estallido de una guerra, todas
las organizaciones y luchas tienen por finalidad prepararla....
Después del estallido de una guerra, todas las organizaciones
y luchas se coordinan de modo directo o indirecto con la guerra”
[“Problemas de la guerra y de la estrategia”, t. 2,
p. 227].
Es muy obvio que el PCN (Mashal) no se está preparando para
una guerra para derrocar al imperialismo y al feudalismo; sus ideas
sobre la guerra, y sobre las elecciones parlamentarias, en el mejor
de los casos reflejan ilusiones acerca de la naturaleza del Estado.
En la ausencia de una línea mejor, se podría comparar
esta situación a la de Indonesia donde los comunistas cooperaron
con la burguesía y no organizaron una Guerra Popular, hechos
que facilitaron la matanza de cientos de miles de personas. Pero
en el marco de la agudización de la lucha entre dos líneas
al interior del movimiento nepalés y el surgimiento del PCN
(Maoísta), que se ha embarcado en el glorioso camino de la
Guerra Popular, el PCN (Mashal) se ha opuesto de plano a la revolución.
En vano, éste pretende disfrazarse de leninista, y acusa
con hipocresía a nuestro Movimiento de denigrar a Lenin,
pero nunca conseguirá convertir a Lenin en un vulgar reformista,
porque los escritos de éste entrenan incesantemente a los
revolucionarios en la necesidad de la revolución violenta.
Los líderes del PCN (Mashal) se niegan a dirigir a las masas
hacia el derrocamiento armado del viejo sistema reaccionario y se
paran a la orilla del camino denunciando la valentía y el
valor de las y los camaradas y las masas quienes han empuñado
las armas.
LA LUCHA CONTRA EL REVISIONISMO CONTEMPORANEO Y LA GRAN REVOLUCION
CULTURAL PROLETARIA
“Inmediatamente después del golpe de Estado de Jruschov,
Mao Tsetung y los marxista-leninistas en el Partido Comunista de
China, comenzaron a analizar los acontecimientos en la Unión
Soviética y el movimiento comunista internacional y a luchar
contra el revisionismo moderno. En 1963, la publicación de
la Proposición acerca de la línea general del movimiento
comunista internacional (la Carta de los 25 puntos) fue una
condena omnímoda y pública del revisionismo, y un
llamado a los marxista-leninistas auténticos de todos los
países” [Declaración del MRI, p. 20].
En medio de la confusión producto del ascenso del revisionismo
al Poder en la Unión Soviética, fue tal la trascendencia
de esta salva de los camaradas chinos que, como dice la Declaración
del MRI: “El movimiento marxista-leninista contemporáneo
tiene su origen en ese llamado histórico y en las polémicas
que lo acompañaron” [p. 20].
Pero con su característico desprecio a Mao, el PCN (Mashal)
le resta peso a la importancia de estas polémicas reduciéndolas
a meras continuaciones de las tesis de Lenin; agrega: “No
debemos pasar por alto el error cometido por Mao en el curso de
la lucha contra el oportunismo. Mao tenía suficiente nivel
para asumir una posición correcta contra el oportunismo de
derecha, pero no era capaz de entender bien la importancia de la
lucha contra el oportunismo centrista sobre el cual Lenin
arrojó bastante luz en sus obras teóricas y prácticas.
El error cometido por el Presidente Mao acerca del centrismo
definitivamente ha provocado daños semejantes al sistema
socialista de China” [Sobre el “maoísmo”].
Con este estilo totalmente irresponsable y oportunista, el PCN
(Mashal) acusa de centrismo a uno de los grandes jefes del proletariado
internacional y, sin siquiera molestarse con una explicación,
le echa la culpa por los daños al sistema socialista de China.
Además, en el contexto de tratar el revisionismo de Jruschov,
¿con quién, exactamente, compara a Mao el PCN (Mashal)
cuando dice que ha provocado “daños semejantes”
al sistema socialista? Esta actitud arrogante y ultrajante hacia
un gran líder comunista quien guió a la humanidad
a alturas nunca alcanzadas antes, de gente tan dispuesta a apoyar
a los revisionistas como el UML, claramente no nace de un deseo
de elevar nuestra comprensión para futuros avances. Es más,
esta crítica sin explicaciones, e incorrecta, le hace eco
a las críticas infundadas que Enver Hoxha de Albania dirigió
a Mao, vilipendiando la gran importancia de la batalla de Mao Tsetung
contra el revisionismo a nivel internacional. Las acusaciones a
Mao que salieron en el documento de 1992 del PCN (Mashal) y las
cuales han salido en el contexto de la lucha y debate en nuestro
Movimiento sobre la evaluación de las contribuciones de Mao,
reflejaron un gran paso atrás del PCN (Mashal) en el momento
en que el Movimiento se preparaba a dar un importante paso adelante.
La Carta del CoMRI al Congreso del PCN (Mashal) continúa:
“En la historia del movimiento comunista internacional ha
habido muchas organizaciones quienes dieron pasos muy incorrectos
cuando sus líderes no asieran profundamente los principios
y las contribuciones, el verdadero contenido de las enseñanzas
de Mao y la lucha contra el revisionismo contemporáneo”.
La lucha en torno a ésta y otras importantes cuestiones ideológicas
semejantes ha ayudado a los revolucionarios auténticos de
Nepal a hacer los avances necesarios para poder encabezar una verdadera
revolución. La dirección del PCN (Mashal), por otro
lado, ha decidido resbalarse hacia el pantano del revisionismo.
El PCN (Mashal) denigra la contribución cualitativa del
Camarada Mao al marxismo-leninismo diciendo que Lenin ya había
luchado contra el revisionismo. Otra vez, se nota que el PCN (Mashal)
no comprende la teoría marxista del conocimiento ni la ley
de la dialéctica. La lucha contra la burguesía es
prolongada: surgen constantemente nuevos elementos y el propio capitalismo
genera cambios en el mundo. Todo eso genera nuevas contradicciones,
incluso nuevas formas de revisionismo, lo que a su vez exige nuevos
análisis. La lucha de Marx contra Proudhon o Bakunin no niega
la importancia de la lucha de Lenin contra Kautsky, al igual que
la lucha de Lenin contra el revisionismo tampoco niega la lucha
de Mao contra el revisionismo contemporáneo. Y es importante
ver que las cosas se desarrollan por medio de lucha y como dice
la Declaración del MRI: “La historia ha comprobado
que el desarrollo creativo auténtico del marxismo (y no falsas
distorsiones revisionistas), siempre ha sido vinculado inseparablemente
a una fiera lucha por defender y sustentar los principios fundamentales
del marxismo-leninismo. La doble lucha que Lenin libró contra
los revisionistas abiertos y contra aquellos que, como Kautsky,
se oponían a la revolución disfrazados de `ortodoxia
marxista', y la gran batalla que libró Mao Tsetung contra
los revisionistas modernos y contra la negación de la experiencia
de la construcción del socialismo en la URSS bajo Lenin y
Stalin, llevando a cabo simultáneamente una crítica
cabal y científica de las raíces del revisionismo,
son evidencia de esto” [p. 12].
La lucha de Mao contra el revisionismo contemporáneo era
un preludio a la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP).
El PCN (Mashal) dice: “La continuación de la lucha
de clases o de la revolución en el período socialista
bajo la dictadura del proletariado es un principio fundamental del
marxismo-leninismo. Mao, en la forma de la GRCP, lo ha desarrollado
a nuevas alturas. Al mismo tiempo, no debemos olvidar que la GRCP
es una continuación del principio elaborado por Marx, desarrollado
por Lenin y practicado por Stalin” [Sobre el “maoísmo”].
Primero que nada, el análisis de Mao se basaba en experiencias
que los líderes previos simplemente no tenían. Marx
no tenía experiencia en la construcción del socialismo
y la propia experiencia de Lenin era de corta vida. ¿Cómo
podían haber comprendido posiblemente y descubierto las leyes
y las contradicciones de la sociedad socialista? Es antimarxista
el idealismo que permea su argumento. Segundo, no se puede reducir
la esencia de la GRCP a meramente continuar la lucha de clases,
porque abarca la naturaleza de esta lucha, en especial quién
es la burguesía en la sociedad socialista, sus raíces,
dónde se sitúa su poder y cómo luchar en su
contra y desarraigarla. Para comprender todo esto se requiere de
la experiencia histórica de la URSS y China, así como
del análisis materialista dialéctico de Mao. Y, tercero,
para aquellos que estén muy resueltos a llegar a una sociedad
sin clases, un estudio detenido del socialismo en la URSS y China
revelaría marcadas diferencias. El avance de la lucha de
clases en China durante la GRCP abarcó el desarrollo de formas
de lucha de las masas en todas las esferas de un modo que de plano
no se dio en la sociedad soviética bajo Lenin y Stalin. Eso
en sí reflejó el gran salto que dieron en su comprensión
Mao y los revolucionarios chinos.
El PCN (Mashal) denigra a la GRCP diciendo que era una continuación
de lo que practicó Stalin. Desde luego que era una continuación,
pues China también construía el socialismo; pero no
era meramente una continuación, también era
una ruptura. Mao partió de los logros de Stalin, pero
tenía que criticar y refutar buena parte de lo que se había
hecho en la Unión Soviética.
Como la Declaración del MRI dice: “Si bien
Stalin libró una encarnizada batalla contra las viejas clases
explotadoras, en teoría negó el surgimiento de una
nueva burguesía del seno de la sociedad socialista misma,
reflejada de manera concentrada por los revisionistas al interior
del partido comunista en el Poder; de allí su afirmación
errónea de que `las contradicciones antagónicas de
clase' habían sido eliminadas en la Unión Soviética
como resultado del establecimiento en lo esencial de la propiedad
socialista en la industria y la agricultura. Similarmente, al no
aplicar a fondo la dialéctica al análisis de la sociedad
socialista, el liderazgo soviético concluyó que ya
no existía la contradicción entre las fuerzas productivas
y las relaciones de producción bajo el socialismo....
“Este análisis incorrecto del carácter de la
sociedad socialista también contribuyó al error de
Stalin de no distinguir adecuadamente las contradicciones entre
el pueblo y el enemigo, y las contradicciones en el seno del pueblo.
Esto a su vez contribuyó a una marcada tendencia a recurrir
a métodos burocráticos para el tratamiento de estas
contradicciones y le dio más oportunidades al enemigo”
[p. 16].
Estas son grandes lecciones sin las cuales es imposible continuar
en el camino del socialismo y marchar hacia el comunismo. Y aunque
Mao contaba con ciertas ventajas históricas, los errores
teóricos y políticos de parte de Stalin le impidieron
analizar y resolver las contradicciones. La Declaración
del MRI cita acertadamente a Mao: “En Stalin hubo mucho
de metafísica; además, él enseñó
a mucha gente a ponerla en práctica...” [p. 16]. Pero,
en Sobre el “maoísmo” se lee: “El
PCN (Mashal) difiere en lo fundamental de una crítica hecha
a Stalin por el Presidente Mao.... La Declaración
no ha hecho ningún argumento convincente al respecto”.
A pesar de decir que apoya la Declaración del MRI
y a pesar de sus acusaciones de que, al adoptar el maoísmo,
nuestro Movimiento se desvió de la Declaración
del MRI, con su rechazo a los avances de Mao a partir de Stalin
y con su insistencia en defender los errores de Stalin, el PCN (Mashal)
acaba rechazando incluso el lado bueno de Stalin, lo que era lo
principal. Además, al despreciar la importancia de la GRCP
y por eso la del maoísmo, el PCN (Mashal) va contra un punto
de unidad fundamental de nuestro Movimiento el que nos distingue
de los revisionistas de todo pelaje.
LAS PARTICULARIDADES DE NEPAL
Como dijimos, el PCN (Mashal) sostiene que la posibilidad de librar
una lucha armada está sujeta a las “condiciones concretas”.
Un breve examen de la situación objetiva de Nepal a la luz
de las enseñanzas de Mao, ayuda a despejar el terreno.
Nepal es un país semifeudal dominado desde hace mucho por
el imperialismo. Como se dice en The Worker, #1, órgano
del PCN (Maoísta): “El actual Estado nepalés
se formó hace 200 años y lo preside una pequeña
camarilla de clases feudales, compradoras y capitalistas burocráticas
moribundas. Estas han hecho de la vida un infierno en la tierra
para las masas de campesinos y obreros y han llevado al país
al borde del derrumbamiento. Nepal es el segundo país más
pobre en el mundo, después de Etiopía; hay desigualdad
económica: el 10% más rico se engulle el 46.5% del
ingreso nacional y el 71% de la población vive por debajo
de la línea oficial de pobreza absoluta. El 90% de la población
vive en zonas rurales en condiciones primitivas y el 81% de la fuerza
de trabajo participa en la agricultura atrasada...”. Una economía
atrasada y una agricultura regionalizada generan un campesinado
azotado bajo el yugo de las relaciones semifeudales, con un ardiente
deseo por la tierra. Esta, entre otras, es una condición
necesaria para el surgimiento y la continuación del poder
político rojo en los países oprimidos. Solamente los
revolucionarios que reconocen que las masas son los protagonistas
de la historia, aprehenden este hecho. Para los revisionistas y
los oportunistas, las masas jamás importan salvo como ficha
de regateo en sus tratos con la reacción.
Además, las clases dominantes, en tanto tiranos chupasangres,
no pueden contar con el apoyo estratégico y de largo plazo
de la mayoría de la población de Nepal y, es más,
se están empantanadas en contradicciones entre sí.
Por ejemplo, no lograron decidirse qué hacer ante el inicio
de la Guerra Popular. La situación objetiva de Nepal no es
fundamentalmente diferente a la de otros países oprimidos,
y sobre esa base la Declaración del MRI [¡que
el PCN (Mashal) con demagogia afirma defender!] dice: “En
los países oprimidos de Asia, Africa y América Latina,
existe generalmente una continua situación revolucionaria”
[p. 32].
El PCN (Mashal) veía sólo las dificultades ante los
revolucionarios ahí y no los aspectos favorables. Así,
su dirección argumentaba que era imposible librar una Guerra
Popular con éxito en Nepal a menos que una estallara en la
India primero. Decían que la falta de una salida al mar (ya
que Nepal está rodeado de los montes Himalaya y China en
el norte y de la India en el resto del país) era otro impedimento
a la posibilidad de llevar una Guerra Popular a la victoria. Con
este argumento, era posible analizar si el PCN (Mashal) aplicaba
la teoría revolucionaria para acelerar los preparativos para
la revolución, o, de lo contrario, si confeccionaba y tergiversaba
la “situación objetiva” a fin de justificar su
no aplicación del MLM.
Mao nos enseñó que todo se divide en dos y en toda
situación, por desfavorable que sea, existe un aspecto favorable.
Pero cuando uno ha abandonado la posibilidad de hacer la revolución,
incluso los aspectos positivos se parecerán negativos. La
infraestructura de Nepal es muy subdesarrollada y sólo se
puede acceder a pie a la mayor parte del país. Los montes
Himalaya —donde las masas de Nepal conocen el terreno como
la palma de la mano y los soldados extranjeros (de la India) respiran
con mucha dificultad el aire enrarecido— constituyen un teatro
muy favorable para iniciar una Guerra Popular. En Sri Lanka, los
Tigres de Liberación de la Patria Tamil (TLPT) llevan años
librando una guerra de guerrillas en condiciones geográficas
menos favorables que las de Nepal. (El hecho de que los TLPT son
una fuerza nacionalista les genera unas ventajas porque pueden unir
fuerzas más grandes con que iniciar, pero su política
burguesa ha vuelto todo eso en su contrario, pues no pueden desencadenar
de lleno a las masas.) Están por verse los efectos (en la
continuidad de la Guerra Popular) de la falta de una salida al mar,
pero es obvio que ¡lo que ha sostenido a los TLPT no es la
habilidad de sus combatientes de nadar!
La India es un país grande con un ejército fuerte.
Una invasión de la India provocaría muchas bajas para
la revolución. Pero la fuerza del ejército de la India
es relativa. Y con un examen más detenido, podemos ver que
tiene debilidades grandes y estratégicas, porque la India
es un país acribillado de contradicciones. Como el Camarada
Bhattarai, un líder revolucionario nepalés, ha comentado:
“La mayoría de la población de la India padece
hambre, analfabetismo y penurias, y los problemas étnicos
y nacionales llevan años sin ser resueltos o más bien
se han agravado”; y: “los factores que obligan a los
campesinos pobres y a los tribales de Bihar y Andhra Pradesh a sublevarse
con el estandarte del naxalismo, o que obligan a diversas nacionalidades
como el Pendjab, Cachemira, Asam, Naga, etc., a luchar por sus derechos
nacionales” también los unifican con las masas de Nepal
y en contra el Estado de la India. La India ni siquiera puede poner
su propia casa en orden. Si la India atacara a Nepal para aplastar
la revolución, los revolucionarios contarían con muchos
elementos para convertir la situación en su opuesto. La oposición
a la dominación de la India es tan fuerte en Nepal que tal
invasión hasta uniría inevitablemente a muchas fuerzas
medias en su contra y en contra de los reaccionarios quienes la
apoyen. Se puede aprovechar esta dinámica para forjar un
fuerte frente único y librar una verdadera guerra de liberación.
Una política correcta hacia los pueblos de las nacionalidades
de la India que viven en la región de Terai los unirá
también contra la India, si éstos toman conciencia
de sus intereses de clase y se movilizan para luchar contra los
opresores comunes de las masas trabajadoras de Nepal. En la India,
las masas también tienen agudas contradicciones con el Estado
y no apoyarán tal invasión. El hecho de que las masas
de Nepal se han levantando para tomar el destino en manos propias
inspirará a las masas de la India, y así debilitará
el Estado ahí. Desde la llegada de los británicos
a Asia, la India siempre ha determinado el destino de Nepal; que
sean las masas de Nepal quienes esta vez prendan las hogueras de
la liberación por toda Asia del sur.
Además, la intervención imperialista no se da sólo
por medio de países vecinos o en la forma de intervención
militar directa. Por ejemplo, veamos la experiencia del Partido
Comunista del Perú (PCP), donde su Presidente y gran parte
de sus dirigentes fueron arrestados en un operativo de inteligencia
con el respaldo de la CIA. Vivimos en un mundo cada día más
internacionalizado. Una revolución en un país determinado
del mundo afecta al gobierno de ese Estado particular así
como al imperialismo mundial, y recibe el tratamiento correspondiente.
Conscientes de esos peligros, los camaradas del PCN (Maoísta)
se embarcaron en el glorioso camino de la Guerra Popular.
Aparte de los necesarios criterios generales para iniciar la Guerra
Popular, las actuales contradicciones muy agudas entre las clases
dominantes y el hecho de que Nepal ha vivido grandes tumultos desde
1990, crearon una situación muy favorable para iniciar la
guerra revolucionaria. Las declaraciones de M.B. Singh de que los
maoístas no le dan importancia a las condiciones concretas
y que por ello son “anarquistas”, etc., evoca los ataques
de la Izquierda Unida [IU] contra el PCP a inicios de la Guerra
Popular en el Perú. La IU tildó a los camaradas del
PCP de “bandas errantes” sin lazos con las masas y los
acusaron de no tomar en cuenta la situación objetiva. (Aquí
es necesario desenmascarar el falso apoyo del PCN [Mashal] a la
Guerra Popular en el Perú. El PCP lleva años defendiendo
al Marxismo-Leninismo-Maoísmo y por ello, a los ojos del
PCN [Mashal], es inevitablemente culpable de “anarquismo”,
etc. Pero debido a la popularidad de la Guerra Popular en el Perú,
el PCN [Mashal] prefiere no hacer un ataque directo.)
La realidad objetiva de Nepal muestra que el inicio de la Guerra
Popular llevaba largo tiempo retrasado y que no se había
iniciado, principalmente, al igual que en la mayoría de los
países, debido al oportunismo dominante en su movimiento
de izquierda. Desde Vim Dutta Panmtha a inicios de los años
50 y las luchas inspiradas por Naxalbari de los años 70,
hasta la actualidad, el principal obstáculo al lanzamiento
de una Guerra Popular han sido las líneas dominantes que
hablaban de labios para fuera de la necesidad de una Guerra Popular
pero en los hechos se reconciliaban con formas pacíficas
de lucha. [Una historia más detallada de esta lucha se halla
en UMQG 1996/22.] “Como la dirigencia del PCN (Maoísta)
dijo: `Hay una debilidad específica en el nivel de los comunistas
de Nepal. A la mayoría, nos ha afectado el gradualismo. Esto
se refiere a los movimientos de masas, y que la lucha de las masas
se transformará en algún futuro distante en una lucha
armada. Esto es incorrecto y va contra la dialéctica marxista....
“`Básicamente, vemos que la filosofía, la ideología
y la organización son cruciales para iniciar la guerra popular
y romper el círculo vicioso del reformismo (la escuela de
revolución de palabra y reformismo en los hechos que ha caracterizado
al viejo partido de Mashal). Tiene que haber una ruptura radical
en la forma de pensar, actuar, y en el estilo de organización.
De otra manera no podremos iniciar la guerra popular'” [UMQG
1996/22, p. 15].
En un artículo titulado “Sobre la desviación
de ultraizquierda en el movimiento comunista de Nepal”, unos
partidarios del PCN (Mashal) dicen: “Los marxista-leninistas
conocen la experiencia del actual PCN (UML) que fue al otro extremo
de la línea ultra `izquierdista' adoptada por el movimiento
marxista-leninista de los años 60 y 70. La línea ultraizquierdista
del actual Partido Comunista Nepalés [sic] (Maoísta)
es solamente un medio para abrirse paso hacia unos éxitos
en la política de derecha” [de Estrella Roja, octubre
1996]. ¿No hay coherencia en la manera en que el PCN (Mashal)
reduce la Guerra Popular a una mera cuestión de tácticas,
mete al partido y a las masas en política reformista, defiende
al reaccionario gobierno encabezado por el UML y advierte que los
iniciadores de la Guerra Popular se volverán derechistas?
No tenemos que esperar un futuro imaginario; podemos ver ¡quién
tiene las miras puestas ahora mismo en “unos éxitos
en la política de derecha”!
Los camaradas del PCN (Maoísta) han luchado contra el revisionismo,
empuñado con valor las armas y jurado tumbar al imperialismo
y a la reacción en Nepal. Con esta hazaña, le han
dado esperanzas a las masas de Nepal así como a los oprimidos
de todo el mundo, incluso a nuestros camaradas en el Perú
quienes se ha regocijado por el inicio de la Guerra Popular en Nepal.
Como dijo El Diario, el periódico revolucionario clandestino
limeño, en junio de 1996: “Saludamos estremecidos el
internacionalismo proletario, el Inicio de la Guerra Popular en
Nepal dirigido por el PCN (Maoísta), enarbolando la invicta
ideología del proletariado el MLM. El 13 de febrero de 1996
rompieron con la noche negra de la opresión y prendieron
la fulgurante guerra popular.... La violencia organizada de los
oprimidos en Nepal se ha iniciado no sin antes deslindar con el
revisionismo [del UML] que practican el cretinismo parlamentario,
hoy clamando por respetar las vías legales y constitucionales”.
El PCN (Mashal) mete una cuña entre la línea y la
acción: defiende la Guerra Popular en el Perú pero
ataca directamente la ideología del PCP. Eso es idealismo.
La propia experiencia del PCN (Mashal) ilustra la relación
entre la ideología y la práctica; su oposición
a la Guerra Popular y su política gradualista van de la mano
con su abandono del Marxismo-Leninismo-Maoísmo como nueva
y superior etapa de nuestra ciencia.
El PCN (Mashal) embrolla con demagogia la diferencia entre la situación
necesaria para iniciar una Guerra Popular, y las condiciones para
la victoria. Como dijimos, generalmente existe una situación
objetiva madura para iniciar una Guerra Popular en los países
oprimidos. Pero eso no quiere decir que una Guerra Popular automáticamente
obtendrá una victoria o que esa victoria se dará en
un momento determinado. El avance de la revolución no es
un proceso rectilíneo sino pasa por vueltas y revueltas.
Siempre existe la posibilidad de que los reaccionarios ahoguen en
sangre a una revolución, pero los oprimidos siempre se levantarán
contra la reacción. El MLM es la única garantía
de que estos levantamientos acaben con el imperialismo. Sobre el
inicio de la Guerra Popular en el Perú, el PCP dijo que era
como tirarse al vacío, y Lenin dijo que si esperáramos
una garantía de victoria, jamás iniciaríamos
nunca una insurrección.
En lugar de entusiasmarse por el inicio de la Guerra Popular, el
PCN (Mashal) no ha sino despreciado a las masas quienes se han levantado
en armas. El PCN (Mashal) ha profetizado la derrota de esta Guerra
Popular como si deseara su derrota. Como es sabido, esta Guerra
Popular pasará por vueltas y revueltas, pero con su profecía
el PCN (Mashal) ha emprendido una carrera rectilínea hacia
el pantano del revisionismo.
¡APOYAR LA GUERRA POPULAR EN NEPAL!
Como se dijo al principio de este artículo, después
de las luchas que culminaron con la adopción del Marxismo-Leninismo-Maoísmo,
se decidió llevar un período de lucha con el PCN (Mashal).
Se envió una Carta al Congreso del PCN (Mashal) con una explicación
de las posiciones del CoMRI al respecto. Entre tanto, el PCN (Mashal)
no ha enviado ni un documento, ni siquiera una cuartilla, para participar
en una lucha constructiva de principios sobre estas diferencias
cruciales. Al contrario, sus representantes han hecho declaraciones
y entrevistas públicas en que tachan a nuestro Movimiento
de “extremismo de ultraizquierda”.
“Aunque para muchos marxista-leninistas del mundo la diferencia
entre el pensamiento Mao Tsetung y el `maoísmo' sea de terminología,
en el caso de MRI el `maoísmo' representa una tendencia oportunista
para arrastrar al Movimiento Revolucionario Internacionalista en
conjunto al camino del oportunismo y el trotskismo. El Comité
se vale de todo a su alcance para derribar al leninismo de su posición
de ideología dirigente de la época del imperialismo
y de la revolución proletaria y para tergiversar a Mao...”
[Resolución del Comité Central del PCN (Mashal), 1996].
Como decimos en nuestra Carta de agosto de 1996 y como explicamos
aquí, “La disputa entre el MRI y el PCN (Mashal) no
se limita en absoluto a terminología. El debate concentra
toda una serie de cuestiones políticas e ideológicas”.
Por ejemplo, las importantes enseñanzas de Mao Tsetung sobre
el camino de la Guerra Popular prolongada en los países oprimidos,
su síntesis de la experiencia de la construcción del
socialismo en la Unión Soviética y China, las lecciones
de la GRCP, etc. A pesar de su hipócrita afirmación
de que ellos (y no el MRI) son los verdaderos defensores del leninismo,
esta lucha muestra que al desechar a Mao el PCN (Mashal) desecha
también a Lenin, en especial sobre la cuestión del
poder político y del Estado.
La oposición del PCN (Mashal) al Marxismo-Leninismo-Maoísmo
ha generado la situación insostenible en que un partido participante
en el MRI ha rechazado pública, rígida y repetidamente
la propia base de nuestro Movimiento.
En su Carta de agosto de 1996, el CoMRI exige: “Si su partido
continuara oponiéndose a la base ideológica de MRI,
la respuesta correcta y de principios de su parte sería su
renuncia voluntaria a nuestro Movimiento”. La citada Resolución
del Comité Central del PCN (Mashal) responde, llamando estas
palabras una amenaza de expulsión del MRI, y agrega: “No
obstante, el Comité Central decidió unánimemente
mantener su posición sobre el pensamiento Mao Tsetung o el
`maoísmo', no renunciar al MRI, y seguir defendiendo la ideología
marxista-leninista contra las políticas y estilo de trabajo
sin principios y de oportunismo de izquierda, ilegítimos
y arbitrarios, despóticos, escisionistas, sectarios, oportunistas
y `de izquierda', del CoMRI”.
Y continúa: “Las consecuencias de la Guerra Popular
maoísta han refutado las políticas de los maoístas
y del MRI por igual” [“Sobre el apoyo del MRI”].
La verdad es todo lo contrario: el inicio de la Guerra Popular era
un gran avance en la lucha de clases en Nepal y una gran fuerza
material para polarizar y despejar el terreno político en
Nepal y desenmascarar más el carácter gravemente erróneo
de la línea del PCN (Mashal) y del oportunismo en general.
Por otro lado, ha probado la fuerza y la vitalidad del maoísmo.
Para repetir, la decisión del MRI no se reduce simplemente
a la oposición del PCN (Mashal) a la Guerra Popular; más
bien, la oposición a la Guerra Popular del PCN (Mashal) es
síntoma e inevitable resultado de la trayectoria oportunista
en que ha estado desde hace muchos años.
Y, respecto a su divergencia del MRI, la dirección del PCN
(Mashal) dice: “Lo que hay que tener en claro es el hecho
de que el MRI no es una organización con la autoridad para
emitir certificados de revolución; es meramente un foro internacional
de partidos y organizaciones marxista-leninistas para intercambiar
ideas y experiencias”. Y: cualquier partido tiene el “derecho
a puntos de vista diferentes y distintos a los del MRI”. “Y
en un momento en que el propio MRI se está desviando de los
principios y/o ideas ML de Mao, el CoMRI de modo alguno puede jugar
el papel de guía o dirigente en los movimientos comunistas....
No obstante, no podemos descartar que [el MRI] sea útil para
intercambiar las ideas y las experiencias de los partidos y las
organizaciones de varios países, pero el MRI achica el alcance
de este intercambio. Su utilidad es más probablemente negativa”.
Aquí el PCN (Mashal) reduce el papel de nuestro Movimiento
al de un foro internacional o al de una sociedad de debate. Pero,
las tareas del MRI tienen una definición muy distinta en
la Declaración del MRI, que el PCN (Mashal) finge
defender con tanta hipocresía: “Frente a la coyuntura
actual de la historia mundial, le toca al proletariado internacional
recoger el desafío de la conformación de su propia
organización, una Internacional de nuevo tipo” [p.
43]. “Esa nueva Internacional tendrá como meta continuar
y profundizar el balance de las experiencias, desarrollar la línea
general en que se funde y desempeñar el papel de un centro
político dirigente en general” [p. 43]. Con el espíritu
de avanzar hacia tal organización para dirigir nuestra lucha
internacional por el comunismo, la Conferencia de Fundación
del MRI instó a establecer “un comité provisional,
o sea un centro político embrionario” [p. 44] para
fomentar la unidad ideológica, política y organizativa
de los comunistas.... una tarea que se está cumpliendo con
éxito y orgullo, como se refleja en el documento ¡Viva
el Marxismo-Leninismo-Maoísmo! y el salto que representa.
Los intentos de reducir nuestro Movimiento a una sociedad de debate
le quitarán al proletariado nuestra unidad de lucha y nuestro
centro internacional e inevitablemente bloquearán la marcha
mundial al comunismo.
Otra tarea que el MRI le confirió al Comité es: “Ayudar
en la formación de nuevos partidos MLM y el fortalecimiento
de los existentes es la tarea común del movimiento comunista
internacional” [p. 43].
Después de evaluar con detenimiento la situación
en Nepal, el Comité del MRI ha concluido que seguir con la
participación del PCN (Mashal) en nuestro Movimiento ya no
favorece el avance de la vanguardia en Nepal. Más bien, crearía
confusión entre las masas permitir que un partido —que
ha elegido abandonar las bases ideológicas de nuestro Movimiento
y la causa del comunismo— trafique con el prestigio del MRI.
Esto perjudica la causa revolucionaria y disminuye la combatividad
de nuestro Movimiento en conjunto. Por eso, de acuerdo con los principios
organizativos de nuestro Movimiento y de los deberes y la autoridad
que se le ha conferido, el Comité ha tomado la solemne decisión
de proponer a los partidos y organizaciones participantes que se
expulse al PCN (Mashal) de las filas de nuestro Movimiento.
El inicio de la Guerra Popular ha cambiado el escenario político
en Nepal. Las masas se han embarcado en un glorioso camino que inevitablemente
será tortuoso, pero es el único camino que llevará
a la verdadera liberación. Es imprescindible que todas las
fuerzas revolucionarias y progresistas apoyen esta causa y la defiendan
contra los cada día mayores ataques de la reacción.
Con su posición ideológica, es imposible que el PCN
(Mashal) siga en el MRI, pero para apoyar la justa guerra de las
masas de Nepal contra el imperialismo y el feudalismo, no es necesario
ser maoísta. Hacemos un llamamiento a las bases del PCN (Mashal)
a desligarse de los ataques de M.B. Singh a la revolución
y a unirse a las orgullosas filas de la Guerra Popular en Nepal
para hacer avanzar la batalla por un mundo libre de explotación
y opresión.
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