|
Mujeres de
Afganistán Celebran 8 de Marzo
El 8 de marzo de 1998, se celebró en Quetta (Pakistán)
un importante mitin con motivo del 8 de Marzo. Este mitin lo organizaron
y realizaron mujeres afganistanas exiliadas en Pakistán. Actos
similares se celebraron en Europa en respuesta a un llamamiento de
mujeres afganistanas e iraníes en Europa.
El mitin se celebró a cielo abierto bajo el sol tardío
de invierno del 8 de Marzo. Mujeres de todas las edades, convocadas
a participar esa misma mañana desde camiones que circularon
por las calles de la ciudad, comenzaron a acudir de todas partes
a primeras horas de la tarde. Para la mayoría de estas mujeres,
ésta fue la primera vez que participaban en un mitin organizado
y presidido por mujeres. Fuego en la montaña (de la
cinta de música ¡Sólo queremos el mundo!
de Un Mundo que Ganar) resonaba por los altavoces, y las
paredes estaban decoradas con pancartas y consignas. Una pancarta
condenaba las inhumanas condiciones impuestas sobre la mujer, otra
llamaba a defender la justa lucha de la mujer. Una consigna decía:
“Romper las cadenas exige una lucha sin tregua”. Otras
resaltaban que la mujer debe establecer sus derechos incluso por
la fuerza. Participaron en total unas 600 mujeres, no cesando de
acudir mujeres incluso hasta antes que concluyera el acto.
El mitin lo inició una mujer recitando un poema donde se
declaraba que sin la lucha de la mujer no podrá lograrse
la victoria.
La presidenta del acto saludó a las participantes: “Hoy
es el 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer. Este día
es símbolo de la lucha de las mujeres contra la opresión
que les ha sido impuesta por las relaciones que dominan la sociedad
y las mantiene encadenadas. Las mujeres trabajadoras de los Estados
Unidos se alzaron contra sus patrones para protestar por las difíciles
condiciones de trabajo y salarios bajos.... Ese día, la activa
presencia de las costureras en la lucha por sus derechos demostró
que el objetivo de los patrones y gobernantes es oprimir y explotar
al pueblo, especialmente a la mujer. El Estado usó sus fuerzas
armadas para defender sus intereses, pero las mujeres no tuvieron
miedo de hacerles frente y participaron, poniendo en peligro la
vida....
“Nosotras, mujeres de Afganistán, también debemos
celebrar este día de la manera más combativa posible
como el día de lucha de la mujer contra la opresión
y contra los regímenes chovinistas masculinos de Afganistán
y del mundo”. Explicó que en muchos países los
gobernantes cooptan el 8 de Marzo, lo transforman en una verbena
oficial y arrojan agua sobre el fuego de la lucha de la mujer; añadió:
“A las mujeres no se les engaña con falsas celebraciones
por parte de sus gobernantes, y continúan su lucha. Pero
celebrar el 8 de Marzo en Afganistán es ilegal. Los actuales
gobernantes chovinistas masculinos de nuestro país ni siquiera
lo consideran necesario realizar una falsa celebración. Esto
muestra la brutal y desenfrenada opresión que está
en marcha. Nosotras, mujeres de Afganistán, que nos enfrentamos
a un chovinismo machista tan descarado y abierto, debemos celebrar
este día valerosamente y llevar adelante nuestra lucha de
manera firme e intrépida.
“Que en este día, una vez más, transformemos
nuestra furia en una fuerza combativa y continuemos nuestra lucha
contra la opresión de la mujer y todas las demás opresiones
con perseverancia y firmeza...”.
Una organizadora subió al podio y en nombre del comité
organizador llamó a las mujeres a celebrar el Día
Internacional de la Mujer con más fuerza aún. Señaló
que en vísperas del siglo XXI las mujeres en Afganistán
tienen que vivir en condiciones medievales, y añadió:
¡No se puede tolerar esta situación! ¡Debemos
rebelarnos contra ella! Como se señalaba en la declaración
de las inmigrantes afganistanas en Pakistán, las mujeres
de Afganistán no tienen otra solución salvo luchar
con intrepidez contra esta situación a fin de obtener nuestros
derechos...
“En la actualidad hay valerosas mujeres que se están
sublevando contra las bárbaras medidas y leyes exclusionistas
de los talibanes y otros jahadis [fundamentalistas islámicos].
Las mujeres de Afganistán hasta están dando la vida
por mantener abiertos los baños públicos.... Las mujeres
han llegado hasta el extremo de empuñar las armas y han derramado
la sangre de sus agresores. Las mujeres luchadoras en el extranjero
llevan a cabo la lucha por medio de mitines, manifestaciones, publicaciones
y otras formas. Todas estas intrépidas luchas y sacrificios
deben profundizarse y ampliarse a fin de transformarse en un auténtico
movimiento social”. Explicó que la opresión
de la mujer no se limita a sociedades como Afganistán sino
que existe de distintas maneras también en los países
capitalistas, y que la lucha de las mujeres de Afganistán
es parte de una lucha internacional más amplia contra el
sistema que domina el mundo.
Una joven leyó un texto que había preparado sobre
las clases de opresión que sufre la mujer: “Las mujeres
de Afganistán están privadas de los derechos más
elementales del ser humano porque son mujeres. En la actualidad,
incluso en las ciudades, no tenemos derecho a salir de nuestros
hogares para ganarnos la vida, a usar los baños públicos,
a ir al hospital o a la escuela. La obligación de llevar
el velo es la esencia del encarcelamiento de la mujer. Ni siquiera
se supone que nuestros ojos deban ser visibles. Este velo no es
un simple trozo de tela; impide nuestra habilidad para ver, movernos
o caminar largas distancias. Por orden de los talibanes y otros
gobernantes, aquellas mujeres que han aprendido a trabajar y eran
activas en la sociedad han tenido que permanecer en casa. Muchas
trabajaban fuera para ayudar a sus familias y muchas han perdido
a sus maridos en la guerra de resistencia antirusa y en las actuales
guerras y no tienen otra elección que trabajar para mantenerse
ellas mismas y a sus hijos... pero ahora les está prohibido
trabajar.
“Tanto en las ciudades como en el campo, las mujeres de Afganistán
cargan con todo el peso del trabajo doméstico.... El quehacer
doméstico no tiene fin: cocinar, lavar ropa, limpiar la casa,
servir al marido, atender a los invitados, criar a los hijos....
La sociedad no valora este trabajo... sólo se valora el trabajo
de los hombres y es merecedor de un salario.
“Largas horas de trabajo doméstico impiden que la
mujer piense en otras cosas de la sociedad. No se permite que conozcamos,
ni que aprendamos, ni que pensemos sobre cuestiones importantes....
Son siempre los hombres en la familia y la sociedad los que deciden
por nosotras, si tenemos o no el derecho a estudiar, a trabajar
fuera del hogar, a pensar, a participar en actividades políticas,
sociales y económicas.... Cuando quieren alabar a una mujer
dicen que es callada, tímida, obediente.... Cuando lucha
contra la opresión que ella y otras mujeres sienten dicen
que se está extralimitando, que no es buena, que se pasa
de viva.... Tratan, por tanto, de silenciar la voz de la lucha de
la mujer....
“En las relaciones matrimoniales, un hombre puede poseer
cuantas mujeres le permitan sus ingresos dentro del matrimonio oficial
y fuera de él. Los sentimientos de la mujer como ser humano,
como pareja que puede pensar, son despreciados e ignorados. Cuando
un hombre trae una segunda o tercera esposa, todas ellas son oprimidas;
no es culpa de ninguna mujer y es importante que ella tome conciencia
de estas relaciones dominantes de chovinismo masculino....
“En el campo, las mujeres no tienen el derecho a poseer la
tierra. Su trabajo no es valorado, pese a trabajar desde el amanecer
hasta que se pone el sol en el hogar, en la tierra... recolectar
la cosecha, transformar el trigo en harina, criar el ganado, ordeñar,
hacer yogur y otros productos lácteos, hacer bordados y tejer
tapetes... todo eso es parte del trabajo que las mujeres hacen a
solas o junto al hombre. En las zonas de Nurestán y Jadaran,
las mujeres desempeñan todas las tareas agrícolas
sin ayuda alguna de los hombres. En la mayoría de los casos,
a las mujeres no se las paga por su trabajo e incluso si existe
un salario para tareas como tejer tapetes éste es mínimo
y... en la mayoría de las ocasiones se les entrega a los
hombres de la familia.
“Ya desde la infancia, las mujeres en las aldeas tienen que
realizar trabajos pesados, y cuando cumplen siete años tienen
que cocinar, hacer pan en el horno, coser y cuidar de los hermanos
menores en preparación para el matrimonio. Cuando cumplen
12 años se les prohíbe ir a la escuela, si es que
existen escuelas, para impedir que vean cosas nuevas, cambien y
se vuelvan desobedientes....
“Cuando se producen discusiones familiares y tribales y alguien
muere, se entrega una niña o una mujer en calidad de “precio
de sangre” [para compensar la vida arrebatada] a fin de zanjar
la disputa. En las guerras los vencedores tratan a las mujeres como
botín de guerra, maltratándolas y violándolas,
y se abusa de las mujeres por no obedecer las leyes medievales....
“Debemos luchar contra toda esta opresión que es parte
del sistema opresor dominante en Afganistán. Pero no estamos
solas en esta lucha.... La lucha contra la opresión la impulsan
mujeres en distintos países...”.
En medio de los aplausos, cedió el podio a una joven que
leyó un poema sobre cómo los gritos de sufrimiento
de la mujer se transformarán en truenos que derribarán
los muros carcelarios de la opresión. Otra oradora dijo:
“La lucha espontánea e individual se puede ver en un
número significativo de casos. Pero estas luchas individuales
no pueden acabar con la opresión en la sociedad y si nos
deshacemos de un opresor más tarde caeremos en manos de otro....
“La opresión de la mujer es parte de las relaciones
que dominan la sociedad y los gobernantes la defienden. Nos enfrentamos
a estos gobiernos y a estas leyes que han escrito basadas en relaciones
y tradiciones retrógradas; nos enfrentamos a las fuerzas
armadas que mantienen estas relaciones. Cuando quiera que nuestras
luchas sobrepasan el nivel individual y atacan a estas relaciones
opresoras y sus guardianes... se lanzan con dureza sobre nosotras....
La razón es clara: estas luchas amenazan su propia existencia...”.
Dio algunos ejemplos de luchas espontáneas de la mujer y
añadió: “Las mujeres deben tomarse de la mano
y fortalecer sus luchas, deben unir sus fuerzas y construir un movimiento
que sea más organizado aún.... El poder de las mujeres
hace temblar a los gobernantes opresores. Por eso recurren a las
amenazas y la fuerza...”. Concluyó saludando la justa
lucha de las mujeres de Afganistán y del mundo entero.
Después de que se leyera un mensaje de solidaridad de una
escuela de muchachas, la siguiente oradora se presentó declarando
que era analfabeta y que sólo podía expresarse con
palabras sencillas. “Nuestras madres eran atrasadas y no han
acudido a reuniones como ésta, por lo que hicieron cosas
que arruinaron nuestro futuro. Quiero relatar mi triste suerte para
que la oigáis. Cuando tenía siete años me entregaron
en matrimonio a un anciano de 70 años y arruinaron mi vida.
Durante los últimos 9 ó 10 años no tenía
ganas de vivir. No sabía si estaba viva o muerta. Hermanas,
madres: Os pido que no arruinéis el futuro de vuestros hijos
e hijas. Vuestras hijas son débiles e indefensas. Nadie reconoce
nuestros derechos, nadie nos habla de derechos. Cuando tenía
siete años me entregaron a un anciano de 70. Pero cuando
tuve 17 comencé a luchar y aprendí que si no hago
nada por salir de mi miseria nadie lo hará por mí...”.
Los sonoros aplausos que saludaron su intervención indicaron
que no era la única entre las asistentes que había
sufrido tal suerte.
Al podio subió la siguiente oradora. “Como muchacha
de mi país, oprimida y que sufre, saludo en este día
a todas las mujeres del mundo, especialmente las hermanas y madres
de mi país que sufren. Estoy orgullosa de estar aquí
mostrándoos mis sentimientos....
“Hermanas y madres, sin las mujeres, la sociedad humana no
existiría. Sin la participación de la mujer en los
asuntos de la sociedad, la sociedad se dirigiría hacia la
destrucción y no podría tomar la senda hacia la felicidad.
En la historia ha habido mujeres que han luchado por sus derechos.
Han mostrado que las mujeres no son seres humanos de segunda clase
y que pueden luchar junto al hombre por la felicidad del pueblo
e incluso dar la vida por esta causa.
“Hermanas y madres, pensemos en nosotras y la opresión
que sufrimos y busquemos una solución. ¿Somos realmente
débiles e incapaces de liberarnos de esta oscuridad que cubre
nuestras vidas? No, no es verdad....
“Hermanas y madres, unámonos de la mano y erradiquemos
estas supersticiones. Debemos estudiar, debemos participar en los
asuntos de nuestra sociedad, trabajar y participar en la producción,
y debemos tener libertad de expresión y participar en el
destino político de la sociedad. Si nos arrebatan estos derechos,
no seremos seres humanos plenos y seguiremos siempre desdichadas
e inferiores. Debemos luchar por nuestros derechos humanos y esto,
por supuesto, exige esfuerzo y sacrificio. No hay tiempo para ver
en silencio mientras que nuestras vidas pasan en miseria... ya es
hora que nos preparemos para la lucha por nuestros derechos humanos
y emprendamos la lucha de forma organizada”.
Otra mujer se dirigió a las asistentes en urdu (el mitin
se celebró en dari, o persa). Condenó la situación
de la mujer en países como Afganistán, Irán
y Pakistán y luego dijo: “Ahora quiero abordar el muy
importante problema de la educación de la mujer. No dejaremos
que nadie nos arrebate el derecho a la educación”.
La presidenta del acto ofreció una breve historia de las
raíces de la opresión de la mujer. “En Afganistán
como las demás sociedades de clases, la opresión de
la mujer es una parte importante de la estructura socioeconómica
de explotación de la sociedad dominante. La activa participación
de la mujer en la lucha contra el imperialismo y la reacción
es una necesidad fundamental para la victoria de la revolución,
porque sin la activa participación de la mitad del pueblo
el avance de esta lucha es inconcebible. Pero esto no es todo. De
más importancia, estas luchas revolucionarias de la mujer
golpearán con dureza al patriarcado, que es parte del sistema
explotador que rige en la sociedad y desatará la furia de
la mujer como una fuerza poderosa para la revolución”.
Se leyó a continuación de una resolución del
mitin redactado por el Comité de Mujeres Inmigrantes Afganistanas
para la Celebración del 8 de Marzo, Día Internacional
de la Mujer, 1998, que, entre otras cosas, señalaba: “El
exitoso mitin de hoy demuestra que la lucha de las mujeres afganistanas
contra la opresión y por derechos como individuos y en la
familia, la sociedad y la vida política, puede y debe continuar
y desarrollarse con más profundidad y amplitud. Nuestra reunión
de hoy, como las anteriores, no es un acontecimiento aislado sino
parte de una serie de reuniones que están realizando mujeres
afganistanas e iraníes en lucha... en distintas regiones
y países. Y éstas también forman parte de la
lucha de las mujeres del mundo con motivo del 8 de Marzo”.
Ratificando el Llamamiento general realizado para el 8 de Marzo,
la resolución del encuentro proclamó:
“1. El 8 de Marzo es el Día Internacional de la Mujer,
aceptado ampliamente a nivel internacional. La postura de las fuerzas
retrógradas y medievales que gobiernan Afganistán
y prohíben la celebración de este día es profundamente
opresiva e ignorante y hay que condenarla. Las mujeres de Afganistán
tienen por deber celebrar este día cada año junto
a las mujeres que luchan en otros países y ver ésta
como una batalla contra el sistema patriarcal y contra los gobernantes
ignorantes y opresores del país.
“2. La lucha contra los `talibanes' y otras fuerzas odiamujeres
en Afganistán es un derecho y deber de las mujeres como seres
humanos y continuaremos esta lucha pese a las amenazas e intimidación
de las fuerzas retrógradas internas y externas. Nuestra lucha
es justa y continuará valerosamente....
“3. Llamamos a todas las personalidades y fuerzas revolucionarias,
democráticas y nacionales de Afganistán y de otros
países a apoyarnos en esta causa y a ayudarnos en el exitoso
avance de nuestra lucha.
“¡Viva la justa lucha de las mujeres de Afganistán!
“¡Viva la justa lucha de las mujeres del mundo entero!”
Se abrió entonces un tiempo para el debate. De inmediato,
una mujer tomó la palabra para defender el velo, diciendo
que las mujeres deben ayudar a los hombres en la retaguardia [de
los frentes de guerra] en lugar de quejarse de la opresión.
Esto desencadenó una acalorada discusión sobre la
opresión de la mujer en Afganistán y la supuesta “debilidad”
de las mujeres. El mitin concluyó cantando en medio de una
atmósfera electrizante.
Sumamos nuestras voces a la emoción del 8 de Marzo.
Atizamos el fuego de nuestra furia.
Rompamos las cadenas y desencadenemos nuestra furia.
Somos mujeres libres, hagamos la revolución.
Mataremos a los opresores y exigiremos nuestros derechos.
Erradicaremos la opresión, nos liberaremos.
La vida es libertad, la esclavitud es muerte.
Nuestra guerra es por la liberación; significa la ruina
del enemigo.
|