UN MUNDO QUE GANAR
 


Documento

Estrategia y Tácticas de la Lucha Armada en Nepal

Comité Central del Partido Comunista de Nepal (Maoísta), marzo 1995

            Este documento se adoptó en la III Sesión Plenaria del Comité Central del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN(M)] en marzo de 1995. Este histórico documento representa una ruptura con las líneas erróneas que han dominado durante décadas el movimiento comunista nepalí. El análisis de este documento sentó las bases para el inicio de la Guerra Popular en Nepal en febrero de 1996. El documento salió por primera vez en The Worker, órgano del PCN(M), #3.--UMQG

ANTECEDENTES HISTORICOS

            Cuando se analiza la historia de Nepal desde la perspectiva del materialismo histórico, se puede inferir fácilmente que el pueblo ha estado luchando contra las complejidades de las fuerzas naturales y de los problemas creados por el hombre en su lucha por sobrevivir y desarrollarse. El Nepal moderno se desarrolló por medio de la lucha y la compenetración entre, por un lado, la gente inocente, sencilla, que lucha por vivir pacíficamente en empinadas pendientes con su sistema económico natural y su cultura tribal, y por el otro, los hindúes quienes habían invadido periódicamente a este país desde el sur, en particular desde hace aproximadamente mil años, con una tecnología superior de producción y su arte de guerra, después de que fueron derrotados por los musulmanes. En este proceso histórico, el ascenso de príncipes y caudillos así como la lucha que siguió entre ellos ha obligado a las masas a entrenarse en la lucha violenta, algo que ha probado la historia. El pueblo nepalí quien había adquirido proeza militar y combativa en el curso de su desarrollo histórico, fue capaz de luchar con valor contra los ingleses en el sur y contra los chinos en el norte, quienes estaban bien equipados y con conocimientos, tecnología y armas modernas, durante el último período. En las batallas que libraron por su soberanía, los niños, hombres de edad avanzada mujeres y jóvenes han demostrado sacrificios sin precedente, valentía y astucia sobre la base de las armas y equipo hechos en su propio país. Esto asustó y aterrorizó incluso a los grandes ejércitos imperialistas y a sus comandantes y erigió al pueblo nepalí (gorkhali) como uno de los más grandes luchadores del mundo. Incluso hoy en día cualquier nepalí independiente se sentirá orgulloso cuando recuerde las proezas combativas, valentía y sacrificio del pueblo nepalí en el pasado histórico. Y es de gran orgullo que hasta Carlos Marx, el defensor de la ideología comunista y líder del proletariado mundial, haya apreciado el sacrificio, valentía y habilidad del pueblo nepalí en esas guerras.

            No obstante, desde el punto de vista de la dirección, al igual ayer que hoy, el imperialismo extranjero y su lacayo, la reaccionaria clase dominante nepalí, han conspirado para convertir al nepalí valiente en soldado mercenario. Para nosotros es necesario transmitir este legado histórico al pueblo, por medio de la lucha y alentarlo a tomar su destino en sus propias manos.

            Aquí, incluso después del surgimiento del Estado nepalí centralizado, el pueblo ha estado luchando y oponiéndose a su manera a las atrocidades que desataban las clases dominantes, en especial los Ranas y los Shahas. Notable entre estas luchas son los innumerables choques entre las diferentes clases dominantes y la rebelión de Lakhan Thapa contra los Ranas. En el contexto de la creciente conciencia y rebelión mundial de las masas durante la II Guerra Mundial, el pueblo nepalí también empezó a luchar violentamente contra la opresión perpetrada por las clases dominantes. En este proceso, el Partido Comunista nació en Nepal y Nepal entró en una etapa de revolución de nueva democracia, contra el feudalismo y el imperialismo. Las masas de diferentes partes del país se alzaron en armas contra las clases dominantes expansionistas hindúes, su pelele el Congreso nepalí, y el rey feudal, quien había conspirado para aplastar al movimiento del pueblo por medio del acuerdo de Delhi. En esta conexión, es notable la rebelión armada que tuvo lugar en la región de Bhairahawa. Aun después de esa rebelión, las masas continuaron participando en luchas pequeñas o grandes contra las reaccionarias leyes y administración. Comenzaron a estallar conflictos armados contra los tiranos feudales locales en diferentes lugares.

            Entre las rebeliones armadas contra el feudalismo y el expansionismo, la rebelión armada que ocurrió bajo la dirección de Bhim Datta Pant en la parte occidental de Nepal es de importancia histórica. En 1952-53 también es importante la manera en que Bhim Datta Pant organizó a centenares de escuadrones armados, la manera en que podía aniquilar a los funcionarios corruptos del gobierno, la manera en que podía capturar granos de los graneros del gobierno y otras necesidades vitales, para distribuirlos entre los campesinos pobres y hambrientos, y la manera en que podía atacar a muchos tiranos feudales, uno tras otro. El hecho de que el gobierno nepalí no fuera capaz de sofocar esta rebelión, en sí, prueba claramente su popularidad y poder. Miles de tropas hindúes recibieron órdenes de sofocar esta rebelión y mataron al líder de la manera más sangrienta e inhumana. A partir de entonces, la clase dominante actual ha mostrado su naturaleza anti-nacional, capitulacionista y fascista.

            Durante este período, los campesinos en liga con el Partido Comunista comenzaron a luchar contra la explotación feudal en diferentes distritos del país. Las rebeliones campesinas que se desarrollaron en Bara, Parsa y en especial en Rautahat tienen importancia especial. Miles de campesinos desafiaron la ley y administración al destruir los contratos de trabajo forzado de los tiranos feudales locales, al romper sus graneros, al comenzar un movimiento cultural para desairar el orgullo de los feudales, impulsando de esta manera luchas violentas. Los campesinos casi tomaron el poder político local, provocando una huida de los aterrorizados terratenientes feudales. No obstante, desafortunadamente, la entonces dirección del Partido Comunista, en lugar de analizar la guerra de clases y las rebeliones armadas del campesinado, que se daban en diferentes partes de Nepal y en lugar de  explorar el potencial de emprender una guerra de guerrillas, los condenó por extremistas, y se rindió ante el rey. Se limitó a la lucha legal, pacífica y a trabajar dentro del sistema parlamentario. Esta fue una traición histórica en la dirección del revisionismo que tendría un impacto de largo alcance en el movimiento comunista nepalí.

            Incluso después de eso, la rebelión popular continuó. Rebeliones campesinas de diferentes géneros continuaron. En este período, es importante mencionar la larga lucha de los campesinos contra los feudales en Khaniyavas de Dhading y Dang. Continuaron luchas ilegales grandes y pequeñas contra la firma del tratado de Gandak por el llamado gobierno electo del Partido del Congreso nepalí en 1959 y contra los lamesuelas de los expansionistas hindúes. También se dieron luchas violentas en varios lugares contra el golpe de Estado real de 1960 y contra el sistema Panchayat sin partido. En este período, continuaron los movimientos de jóvenes y estudiantes de izquierda, a pesar de la ola de encarcelamiento, represión y terror en su contra.

            La lucha armada de 1972-73 en Jhapa, semejante a la guerra popular prolongada que se libraba en rebelión contra el revisionismo de derecha, prevaleciente en el movimiento comunista, es la lucha más importante. Esa rebelión ciertamente representa la tendencia y espíritu revolucionarios. Quienes se han convertido en mártires en el proceso de establecer conscientemente la república de nueva democracia son inmortales. Aunque había profundas limitaciones en la dirección en cuanto a las tendencias mecanicistas y aventureristas de "izquierda" de la pequeña burguesía, de cualquier modo, fue una rebelión importante de gran impacto contra el dominio feudal autocrático del rey y contra las tendencias del reformismo de derecha que se habían atrincherado profundamente en el movimiento comunista nepalí. En la lucha armada para proseguir la revolución de nueva democracia, los mártires de la rebelión de Jhapa permanecerán a la vanguardia.

            En ese entonces, las intensas luchas que se libraban contra los feudales y explotadores en el Terai oriental (Sarlahi, Mahottari, Siraha, Dhanusha y Sindhuli) establecieron una nueva marca en la historia del movimiento campesino. En este proceso, también, participaron cientos de miles de campesinos bajo la dirección del Partido en la lucha de clases, causando una especie de vacío de poder en las aldeas. Se puede ver claramente que existía una posibilidad de comenzar el proceso de guerra de guerrillas a partir del inicio de la lucha de los campesinos de ese período. No obstante, la línea reformista y las pretensiones pequeño burguesas en el Partido, dejaron a los campesinos indefensos ante los embates del operativo militar reaccionario. Durante ese tiempo, muchos hijos valientes del movimiento revolucionario nepalí fueron martirizados.

            En medio de esto, en Chitawan, se dieron luchas de los campesinos, como la de Jugedi. Incluso en esa rebelión muchos jóvenes campesinos fueron martirizados. El histórico movimiento estudiantil de 1979 tomó la forma de un movimiento popular por todas partes del país. En este proceso, se desarrollaron luchas campesinas violentas en todo el país. Todo esto generó olas de grandes luchas campesinas en los citados distritos del Terai oriental y en otros, como Chitawan, Dang y Bardiya. Diferentes sectores de la población, incluyendo campesinos, participaron en la lucha nacional contra el Panchayat y la monarquía, desafiando las reaccionarias leyes y administración. El rey tuvo que conceder una opción alternativa contra el Panchayat (considerado incuestionable) a causa de la fuerza de la lucha violenta por el poder popular, aunque detrás de esa maniobra existió una conspiración del rey y las fuerzas monárquicas. Aun después de eso,la tendencia de la lucha popular avanzó, cobró fuerza día tras día a causa del nacionalismo, democracia y supervivencia de las masas.

            El histórico movimiento popular de 1990 llegó a ser la expresión central de todos estos movimientos. Aquí, con los innumerables conflictos violentos en todo el país, incluso en la ciudad capital, el movimiento inició su avance hacia el aplastamiento del sistema monárquico. En esta lucha histórica, cientos de valientes hijos e hijas de Nepal perdieron la vida. No obstante, los reaccionarios internos y extranjeros, entre ellos los reformistas de derecha, con el fin de conseguir reformas limitadas, hicieron compromisos con el rey contra el (alto) nivel y espíritu del movimiento y tuvieron éxito en su conspiración para descarrilar el movimiento. Está claro que el fin del Panchayat (sin partido) y el establecimiento del sistema pluripartidista bajo la dirección del rey también es resultado de la lucha violenta del pueblo.

            Incluso después del establecimiento del sistema pluripartidista, muchísima gente sigue luchando por el nacionalismo, democracia y la vida del pueblo. En este período hemos visto claramente también que, en general, en el curso de los movimientos legales bajo nuestra dirección, las masas están dispuestas a dar toda su ayuda y apoyo con gran entusiasmo cuando hay ataques directos contra el Estado reaccionario y hay choques violentos. En el breve período desde que se estableció el sistema pluripartidista, cientos de nepalíes han perdido la vida luchando por la liberación y sus derechos, y cayeron, también, un líder importante de nuestro Partido de Dhanusha y otros cuadros del resto del país.

            La lucha de clases del campesinado consciente llevada a cabo en los distritos occidentales montañosos, particularmente en Rolpa y Rukum, representa el alto nivel de la lucha revolucionaria antifeudal y antiimperialista. A pesar de la severa represión reaccionaria y de terror, el movimiento no sólo se sostiene, sino que también avanza como movimiento de resistencia con salto cualitativo. Esa lucha ha dado a luz un nuevo impulso al movimiento comunista nepalí el cual nos ha inspirado para tomar más en serio la cuestión de la lucha armada.

            De los anteriores antecedentes históricos, se puede concluir que:

            1. La propaganda reaccionaria de que el pueblo nepalí es amante de la paz y que no le gusta la violencia es completamente falsa. Es un hecho indiscutible que el pueblo nepalí ha emprendido la lucha violenta por sus derechos desde tiempos históricos.

            2. Hasta el día de hoy todas las reformas generales que han sido alcanzadas por el pueblo nepalí, han contado con la fuerza de la lucha violenta e ilegal de las masas.

            3. El pueblo nepalí está muy consciente, y al tanto, de la cuestión del nacionalismo; y con orgullo dará la vida en el combate, en lugar de someterse a las presiones de los extranjeros.

            4. De 1951 en adelante, los campesinos nepalíes, principalmente, y otros sectores de la población se han juntado en un sinnúmero de conflictos armados y violentos contra el Estado reaccionario; ha sido muy fuerte el sentimiento contra lo establecido del sistema, en el seno del pueblo nepalí.

            5. El pueblo nepalí tiene grandes guerreros conocidos por todo el mundo por su habilidad para aguantar severas penurias materiales y físicas en el combate.

            6. Los reaccionarios extranjeros y nacionales, como los elementos revisionistas, han estado atrincherándose y conspirando repetidamente contra la tendencia combativa del pueblo nepalí. Hoy la mayor responsabilidad ha recaído en los revolucionarios para comenzar la lucha armada metódica y conscientemente contra el feudalismo y el imperialismo y para completar la revolución de nueva democracia en representación de ese gran legado histórico.

EL MOVIMIENTO COMUNISTA NEPALI Y LA CUESTION DE LA LUCHA ARMADA

            En el desarrollo de la lucha de clases en la sociedad nepalí, el establecimiento del Partido Comunista en 1949 representó una hazaña histórica importante de la clase proletaria de Nepal. Aunque el Partido no captó la esencia y la importancia de la lucha armada, tomó una clara posición política de luchar por la revolución de nueva democracia contra el feudalismo y el imperialismo. Así que con todas las marcas de su nacimiento, hizo propaganda y agitación desde el punto de vista comunista sobre nacionalidad, democracia y la vida del pueblo, e intentó despertar a las masas, principalmente en las zonas rurales, contra el feudalismo. A causa de este proceso, en poco tiempo, las masas de diferentes partes del país se acercaron hacia la política comunista, y la lucha de los campesinos comenzó a extenderse en varios lugares. Entre estas luchas, el movimiento campesino en Terai tiene una importancia especial. Debido al desarrollo de la lucha campesina, surgió en el Partido la cuestión de plantear de manera concreta una línea política correcta. Pero la entonces dirección del Partido no sólo no dirigió en absoluto la lucha por el camino revolucionario, sino también en 1955, decidió limitarse a actividades de propaganda pacíficas por el socialismo bajo la monarquía feudal. De ahí en adelante, al movimiento comunista nepalí lo dominó abiertamente la línea revisionista de derecha. Después de esto, durante un buen tiempo, el Partido se hundió completamente en actividades pacíficas, parlamentarias y reformistas.

            Aun cuando en 1960 el rey impuso su dominio autocrático en el país, prohibiendo todos los partidos políticos, la dirección del Partido, que se había hundido en el reformismo, se limitó a varios tipos de consignas parlamentarias similares a las de otros partidos reaccionarios y no propagó consignas y formas de lucha políticas revolucionarias. En esta coyuntura, el gran debate entre China y Rusia y el desarrollo de la Gran Revolución Cultural Proletaria bajo la dirección del Camarada Mao, prendió un debate a su manera acerca de la necesidad de la lucha armada y la importancia de luchar contra el revisionismo. Una parte del Partido siguió con descaro al revisionismo ruso y empezó a quedar al descubierto entre las masas. La parte más grande de la vieja guardia de la dirección del Partido apoyó al Camarada Mao y a China y al camino de revolución de nueva democracia contra el revisionismo ruso. Pushpa Lal, en su documento sobre la Conferencia de Gorakhpur, hasta escribió: "No es posible establecer este tipo de sistema sin emprender una revolución armada prolongada" (Moolbato, p. 66).

            Sin embargo, incluso en esas condiciones, la dirección de vieja guardia de ese período no pudo desarrollar, ni siquiera desde el punto de vista táctico, una línea política concreta para la revolución y fracasó completamente en sus esfuerzos por crear formas revolucionarias de lucha. A este respecto, la dirección del IV Congreso mostró extrema confusión acerca del camino básico de la revolución planteando consignas políticas aún más ilusorias y claramente reformistas y hablando de "rebeliones campesinas armadas". En esencia, en cuanto a línea política, este grupo hablaba de alguna revolución; pero en la práctica asumió un carácter reformista y siguió un largo camino pseudorreformista.

            En esta conexión, después de que la lucha armada campesina de Naxalbari empezó bajo la dirección del Camarada Charu Mazumdar en la India, producto de la rebelión contra el reformista Partido Comunista de la India-Marxista, se vio claramente su influencia entre los jóvenes revolucionarios de Jhapa en la parte oriental de Nepal. Asimismo, algunos jóvenes entusiastas y revolucionarios de la región oriental hasta llevaron a cabo acciones armadas según la estrategia de la guerra popular prolongada rebelándose contra el revisionismo que había echado profundas raíces en el Partido. A pesar de limitaciones serias debido al pensamiento mecanicista y aventurerista de izquierda de la pequeña burguesía, la acción armada representó una rebelión histórica que sacudió a los revisionistas en el movimiento comunista nepalí y a la estructura de Estado feudal del rey. Cuando menos, la lucha armada llegó a ser un tema de gran debate en el movimiento comunista. La lucha de Jhapa jugó un papel importante para intensificar la lucha interna entre los revolucionarios y los nacientes oportunistas de los grupos pseudorreformistas partidarios de la línea reformista. El debate sobre seguir, o no, la línea de la lucha armada comenzó a darse en sus respectivas formas en el IV Congreso, Pushpa Lal, Manmohan, Rohit y demás grupos.

            La mayoría de los líderes reformistas de estos grupos fomentaron ilusiones en un sector grande de las fuerzas revolucionarias de izquierda aceptando la necesidad de la lucha armada en términos abstractos y en el futuro, mas siguieron montando ataques antagónicos contra la chispa de la revolución que encendían las acciones armadas. El grupo del IV Congreso encabezado por Mohan Bikram estaba en la vanguardia de estos viles ataques. La esencia revisionista de Mohan Bikram, conocido por haber montado un ataque destructivo en contra de los revolucionarios de izquierda de la lucha de Jhapa y por haber apoyado el nombramiento de Man Mohan Adhikari, el renegado pro-rey, como presidente del Núcleo Central, no ha cambiado y se refleja bien hasta hoy en su análisis del UML como fuerza amistosa, pese a que ha degenerado en la reacción y en su antagonismo en su práctica hacia nuestro Partido.

            A causa de la intensa represión de las fuerzas reaccionarias, de los viles ataques de conocidos pseudorreformistas y principalmente de las ideas mecanicistas y aventureristas de "izquierda" pequeño burguesas en la dirección, la rebelión de Jhapa no pudo transformarse en una guerra popular. Como resultado de la infiltración de fuerzas incompatibles de varios grupos, junto con la lenta degeneración de la dirección de la rebelión de Jhapa en revisionismo de derecha, hoy han ido al extremo de trabajar en el reaccionario ministerio del rey. No obstante, continúa el proceso de construir una corriente revolucionaria rectificando los errores del pasado. Unos líderes de ese período siguen levantando el estandarte de la rebelión contra el reformismo y la reacción a pesar de largas sentencias de cárcel, tortura y seducciones.

            A causa de la situación nacional e internacional contemporánea y de la influencia de la lucha de Jhapa, se intensificaron el debate y la lucha interna en el IV Congreso sobre la cuestión de consignas políticas y la línea de la lucha armada. A pesar de la falta de claridad teórica y política sobre la lucha armada, el mártir inmortal, el Camarada Azad, también jugó un papel en este debate. Finalmente, después de una lucha larga y compleja, las fuerzas revolucionarias auténticas en el Partido lograron rescatarlo de las garras de los representantes del pseudorreformismo, Mohan Bikram y Nirmal Lama, propagando consignas revolucionarias a favor del Poder y de la inevitabilidad de la guerra popular prolongada para tomarlo. Hoy ha logrado forjar una alternativa revolucionaria en el país, asimilando todas las actividades revolucionarias anteriores (como la lucha de Jhapa) del movimiento comunista nepalí. El Congreso de Unidad del Partido ha desarrollado una perspectiva clara sobre este asunto. En este momento histórico, debemos admitir en términos inequívocos que tenemos todavía que materializar en la práctica lo que hemos formulado correctamente en la teoría con respecto a las consignas políticas generales y el camino a seguir. Aparte de las complejidades de la situación y de la lucha interna, esto se debe a que el Partido todavía no se ha curado de la enfermedad pequeño burguesa de "la revolución en palabras, pero el oportunismo en la práctica". Es necesario hacer un plan concreto para impulsar la tarea de la lucha armada haciendo este tipo de autocrítica.

LA NATURALEZA, EL OBJETIVO Y LA FUERZA MOTRIZ DE LA LUCHA ARMADA EN NEPAL

            Según los principios teóricos del Marxismo-Leninismo-Maoísmo y las particularidades generales de la sociedad nepalí, nuestro Partido ha formulado una estrategia política de completar la revolución de nueva democracia con la dictadura democrática popular bajo la dirección del proletariado basada en la unidad de los obreros y los campesinos contra el feudalismo y el imperialismo. El objetivo a largo plazo del Partido es pasar a la revolución socialista después de consumar con éxito la revolución de nueva democracia como parte integral de la revolución socialista proletaria mundial y para alcanzar el comunismo emprendiendo revoluciones culturales basadas en la teoría de continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado. Se reconoce que el objetivo de esta estrategia política determinará la naturaleza y la orientación de la lucha armada nepalí y que ésta se comprometerá con ese objetivo. Asimismo, la naturaleza y la orientación de la lucha armada nepalí las ha descrito claramente el Congreso Nacional de Unidad del Partido como: "La línea de la guerra popular prolongada basada en la estrategia de cercar las ciudades desde el campo".

EL OBJETIVO DE LA LUCHA ARMADA

            El objetivo de la lucha armada es resolver las contradicciones básicas entre el feudalismo y el pueblo nepalí, entre el imperialismo, principalmente el expansionismo hindú, y el pueblo nepalí, entre el capitalismo comprador y burocrático y el pueblo nepalí, y en lo inmediato la contradicción entre la reacción interna que abarca una combinación de clases feudales y capitalistas compradores y burocráticos, con el respaldo del expansionismo hindú, y el pueblo nepalí. El camino es claro: el objetivo de la lucha armada será la confiscación de las tierras de los feudales y terratenientes y su distribución entre campesinos pobres y sin tierra, según la teoría "la tierra para quienes la trabajan", y atacarlos para lograrlo; y con el propósito de arrancar las raíces de la explotación imperialista por parte de las empresas, como las industrias, los bancos, etc., que están en los manos de los capitalistas burocráticos y compradores, y las empresas de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, y atacarlos por lo mismo.

            Así queda en claro que el objetivo de la lucha armada serán los feudales, los terratenientes y los capitalistas compradores y burocráticos.

FUERZA MOTRIZ

            (A) El proletariado: Es la fuerza motriz principal de la revolución de nueva democracia. Aunque la fuerza numérica de los trabajadores proletarios en las industrias y fábricas modernas de Nepal es pequeña, de todos modos va en aumento. Aunque esta clase es numéricamente pequeña, como está completamente enajenada de los modernos procesos de producción y de las modernas fuerzas productivas, es la clase más revolucionaria de la sociedad. Para que la revolución de nueva democracia tenga éxito, esta clase tiene la responsabilidad histórica de identificar y dar dirección a otras clases aliadas.

            (B) Los trabajadores agrícolas, los jornaleros bajo contrato, los campesinos sin tierra, los cargadores y los campesinos pobres, y en nuestro caso en las ciudades, los trabajadores que tiran las carretas y los rickshaws (cochecillos de pasajeros), los chóferes de tempos, los taxistas y los trabajadores del transporte y hotelería, etc., son los más confiables, forman una gran parte de la población y son la principal fuerza motriz para la revolución de nueva democracia nepalí. (Aquí, la expresión "campesinos pobres" se refiere en general a los campesinos que no pueden vivir únicamente de sus tierras.)

            (C) Campesinos medios: Aquellos que viven con dificultad, aunque trabajen duro en sus tierras todo el año y quienes también toman unas tierras en contrato o en aparcería. En las regiones montañosas de Nepal, este sector es más grande que el resto de las clases. Para la revolución de nueva democracia, esta clase es una importante fuerza motriz.

            (D) Campesinos ricos: Aquellos que pueden vivir bien de sus tierras; pueden emplear a uno o dos jornaleros en sus tierras a pesar de su participación en sus propias faenas y que pueden acumular parte de sus ingresos por medio de esta explotación. Esta clase es un aliado vacilante para la revolución de nueva democracia.

            (E) Clase pequeño burguesa: Esta clase abarca a los maestros de las escuelas y universidades, estudiantes, doctores, ingenieros, abogados, oficinistas de bajo nivel, pequeños comerciantes de los pueblos, comerciantes de menudeo, artesanos, etc. Por la naturaleza y la situación de su proceso de producción, esta clase es vacilante. A pesa de esto, esta clase puede jugar un papel auxiliar importante en la revolución de nueva democracia. Hoy los imperialistas y las fuerzas reaccionarias hacen campaña para alejar, de la revolución, a los intelectuales de esta clase.

            (F) Burguesía nacional: En Nepal, aunque esta clase no tiene un papel independiente, se está conformando poco a poco. Los capitalistas de esta clase quienes se dedican a las industrias modernas y a la pequeña producción artesanal, por una parte, sueñan con juntar riquezas explotando a los trabajadores; y por otra, los aplastan los compradores capitalistas burocráticos monopolistas. Por lo tanto, es de esperarse que tengan una posición contradictoria hacia la revolución. Acostumbrada a cambiar su carácter según la situación, esta clase será un aliado vacilante de la revolución.

            Es obvio que la lucha armada nepalí debe formular su estrategia y táctica tomando en consideración la citada situación y naturaleza generales del enemigo y las fuerzas motrices de la revolución de nueva democracia.

EL PROBLEMA DE LA ESTRATEGIA Y LAS TACTICAS DE LA LUCHA ARMADA EN NEPAL

            En la actual época del imperialismo y de la revolución proletaria, la clase enemiga practica varias formas de estrategias conspiradoras para detener la revolución en países como el nuestro. Entre ellas debemos prestar atención a las siguientes, porque no podemos crear una estrategia correcta sin comprender la estrategia del enemigo.

            1. Debido al control monopolista de los medios de comunicación en todo el mundo en esta época, el enemigo está lanzando una campaña de desinformación con propaganda deliberada de "terrorismo", "la caída del socialismo" y "la superioridad y los éxitos" del capitalismo e intenta abatir el espíritu de las masas por medio de la estrategia de guerra psicológica.

            2. Está desatando una vil guerra cultural inundando de cultura y literatura inmundas para deformar las mentes y almas de las masas.

            3. Todas las fuerzas imperialistas y las clases dominantes reaccionarias de cada país hacen campañas estratégicas para extender la red de espías bien entrenados y con bueno equipo técnico, para infiltrarse en el Partido revolucionario con la finalidad de coleccionar información, crear falsas expectativas dentro del Partido, llevar a cabo actividades destructivas y arrestar o matar a sus genuinos dirigentes o activistas revolucionarios.

            4. Inventan nuevas reformas y formas democráticas para confundir políticamente a las masas.

            5. Con la estrategia de prevenir la revolución en un país como el nuestro, la red de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) se ha extendido para entretener a alguna gente instruida de la clase media, impedir que pierda su posición clasemediera, y atraparla en el espejismo del reformismo mezquino.

            6. Alientan a los jóvenes desempleados a dispersarse por el mundo y vagar por la India en busca de empleo. Los usan como soldados mercenarios en ejércitos extranjeros.

            7. Los imperialistas contaminan la mente de las masas con la religión y otro medios, después de entrar a las zonas rurales con consignas seductoras.

            8. Cuando a pesar de éstas y otras más de las innumerables trampas, el movimiento revolucionario se alza, lanzan una campaña de nefasto genocidio con su poderoso ejército permanente. En una palabra, en la época actual, la estrategia del enemigo del pueblo, es la de una guerra total.

            En tal situación la estrategia de un partido revolucionario que quiera llevar adelante la lucha armada para hacer una revolución, debe también basarse claramente en la guerra total. Es necesario adoptar la estrategia y las tácticas de luchar medida por medida contra las fuerzas imperialistas y reaccionarias, uniéndose con las masas de todos los sectores de la vida nacional e internacional. El arma ideológica del MLM que ha logrado éxito en la destrucción del enemigo, es una arma invencible de la clase proletaria. Por tanto, es necesario determinar la estrategia y las tácticas de la lucha armada nepalí analizando el estado general de los enemigos junto con las particularidades básicas de Nepal y de la sociedad nepalí.

            1. Nepal es un país sin salida al mar rodeado en tres lados por la India expansionista, y en el norte por la China reformista. Aunque es pequeño en extensión, salvo el 17% de las llanuras de Terai, la geografía del resto del país se caracteriza por colinas remotas y las montañas del Himalaya, con distintos climas, grupos étnicos, culturas e idiomas.

            2. Desde hace muchos años en Nepal ha existido un Estado centralizado reaccionario, equipado con un ejército permanente moderno y poderoso, y una burocracia. Se ha centralizado especialmente en las ciudades. Los enemigos del pueblo nepalí no sólo viven en el país sino también en el exterior en forma de imperialistas, especialmente los expansionistas hindúes.

            3. Nepal ha tenido un desarrollo económico y político desigual. En su mayor parte es rural; y los campesinos explotados, quienes representan el 90% de la población, viven en poblados rurales. El proceso de urbanización está en ascenso, si bien sigue siendo pequeño.

            4. Desde hace tiempo, los campesinos y otros sectores populares han pasado por un proceso de diversas formas de lucha, a nivel local y nacional. Mucha gente tiene gran simpatía hacia los comunistas. No obstante, también tienen gran influencia el reformismo y el revisionismo de derecha. En Nepal no ha habido casi ninguna experiencia directa de lucha armada bajo la dirección del Partido Comunista.

            5. La clase dominante reaccionaria del Nepal semifeudal y semicolonial, donde el sistema de la monarquía medieval existe, atraviesa una intensa crisis, y ésta ha comenzado a manifestarse políticamente en forma seria.

            6. Un gran sector de la población nepalí vive en otros países, donde trabaja, principalmente en la India, en el ejército y otros empleos.

            Con esas particularidades en mente, podemos discernir la orientación, la política y las tácticas de la lucha armada nepalí. De la primera particularidad se puede ver que para librar una guerra, Nepal no tiene ni una gran extensión, ni ninguna posibilidad de acceder al mar; ni hay extensos bosques, ni existe ninguna posibilidad de ayuda o apoyo directos de ningún otro país vecino. De todos modos, la situación geográfica es muy favorable para iniciar una guerra de guerrillas que se apoye en las masas. Y debido a la lucha contra la opresión nacional en la mayoría de nacionalidades, esto también sentará fuertes bases de masas para la guerra de guerrillas. La segunda particularidad ilustra que no hay ninguna situación de choque militar directo entre las fuerzas enemigas por el Poder; así que, las fuerzas armadas del pueblo podrían aprovechar esta situación para apoderarse de una zona definida. Esto demuestra claramente que, al principio, la lucha armada nepalí no puede asumir la forma de una guerra frontal o de posiciones contra el enemigo. Es necesario aumentar la fuerza armada del pueblo atacando los puntos débiles del enemigo poco a poco, debilitándolo mediante ataques de estilo guerrillero, en zonas que favorezcan al pueblo. Cuando consideremos juntas la primera y la segunda particularidades, es posible establecerse y sobrevivir independientemente en ciertas zonas específicas al igual que en Ching Kang-shan de China; y de ahí, poder expandirse de éstas, hacia otras zonas. La tercera particularidad demuestra la posibilidad de comenzar guerras de guerrilla en diferentes partes del país y de desarrollarlas tomando la revolución campesina como columna vertebral, centrándose en las zonas rurales, apoyándose y uniéndose con los campesinos. La cuarta particularidad demuestra claramente que el apoyo de las masas seguirá en aumento cuando se desenmascare completamente a los revisionistas de derecha y se persigan a conciencia las tácticas de la lucha armada. La quinta particularidad indica que el ritmo de desarrollo de la lucha armada para establecer el poder revolucionario alternativo popular acelerará e inspirará tácticas intrépidas para lograrlo. Y la sexta particularidad demuestra la necesidad de movilizar a los nepalíes que trabajan en otros países, principalmente aquellos que están en la India, llevando a cabo trabajo político entre ellos y organizando en esos países el suministro de necesidades para el éxito de la lucha armada en Nepal.

            La síntesis de todas las particularidades demuestra claramente que es imposible que la lucha armada en Nepal dé un salto rápido a la insurrección y derrote al enemigo. No obstante, es muy posible aplastar al final al enemigo desarrollando sistemáticamente la lucha armada nepalí. De todo esto se puede concluir claramente que la lucha armada nepalí debe adoptar necesariamente la estrategia de la guerra popular prolongada, cercando las ciudades desde el campo. También es obvio que se puede seguir ese camino sólo después de prestar atención a las particularidades del país.

            Los principios fundamentales de este camino son: asumir firmemente el hecho de que la guerra popular es la guerra de las masas, que se puede desarrollar sólo apoyándose en las masas y principalmente en los campesinos, y que las masas son las creadoras de la historia; reconocer la necesidad e importancia de las etapas de defensa estratégica, equilibrio y ofensiva de la guerra popular y hacer los planes correspondientes aceptando el papel estratégico de la guerra de guerrilla en tanto forma principal de guerra en la etapa inicial de defensa estratégica; captar la importancia de avanzar de la guerra de guerrilla a la guerra de posiciones y de establecer bases de apoyo para tomar el poder central; y sobre todo, captar los principios ideológicos del MLM para establecer la dirección del partido sobre el ejército y no permitir en absoluto que surja una situación en que las armas manden al partido. Al aplicar los principios estratégicos clave de la guerra popular prolongada y al no cometer errores, se puede descubrir las leyes de la guerra popular nepalí. Es importante reconocer que se pueden aprender las leyes de guerra sólo en el curso mismo del combate. El objetivo estratégico y táctico general de la guerra es conservar las fuerzas propias y destruir las enemigas. Por eso, es importante tener claridad al inicio sobre las necesarias políticas para desarrollar la guerra popular nepalí tomando en cuenta la situación nacional e internacional general y las citadas particularidades.

            En nuestra situación: dar prioridad al trabajo rural, pero no abandonar tampoco el trabajo urbano; dar prioridad a la lucha ilegal, pero no abandonar tampoco la lucha legal; dar prioridad a zonas estratégicas específicas, pero no abandonar tampoco el trabajo relacionado con los movimientos de masas; dar prioridad a la lucha de clases en los pueblos, pero no abandonar tampoco la lucha a nivel nacional; dar prioridad a las acciones guerrilleras, pero no abandonar tampoco las denuncias y propaganda políticas; dar prioridad al trabajo de propaganda en el país, pero no abandonar tampoco la propaganda a nivel mundial; dar prioridad a la construcción de la organización del ejército, pero o abandonar tampoco la construcción de organizaciones de frente único; dar prioridad a apoyarse en organizaciones y fuerzas propias, pero no restarle importancia a forjar la unidad en acciones, recibir apoyo y ayuda de la arena internacional. Sólo al aplicar estas políticas cuidadosamente se puede iniciar, dar a conocer y desarrollar la lucha armada. Ni con la unilateralidad ni con el énfasis igual en todo el trabajo se puede iniciar, conservar y desarrollar la guerra popular en el contexto actual. Desde este punto de vista la guerra popular avanzará como una guerra total.

            El exitoso desarrollo de la guerra popular nepalí se determinará descentralizando las acciones a partir de una política central, lanzando acciones contra diferentes puntos aislados del enemigo y aplicando una fuerza grande contra fuerzas pequeñas para lograr victorias rápidas, adoptando tácticas de golpear y huir, llevando a cabo acciones de guerrilla según el plan centralizado para diferentes partes del país pero prestando atención especial a zonas estratégicas específicas, y como Mao ha dicho, organizando y movilizando a todas las personas susceptibles de ser unidas tan rápida y tan firmemente como sea posible, poniendo la cuestión de la toma del Poder en el centro.

ALGUNAS CUESTIONES IMPORTANTES CON RESPECTO AL INICIO DE LA LUCHA ARMADA

            ¿Cómo transformar un Partido como el nuestro que por un largo tiempo ha estado acostumbrado a actividades reformistas y parlamentarias a pesar de tener una línea política clara, condiciones materiales favorables, y una fuerte base de masas en aumento, en un Partido de lucha armada? ¿Es posible transformarlo gradualmente por medio del estudio, instrucción, lucha reformista y luchas de resistencia de pequeña escala? ¿O para dar un salto, se requiere una ruptura con el pasado, un paso decisivo o un empujón grande? ¿Podrá nuestro Partido entrar en la lucha armada fácilmente, sin causar ningún daño a la estructura organizativa fundamental de clases? Después del inicio de la guerra de guerrillas, ¿qué consecuencias tendrá y cómo será su proceso de desarrollo? Con respecto a esto, ¿qué nos enseñan la dialéctica marxista, la experiencia del Movimiento Comunista Internacional y nuestra propia experiencia? Sin tener claridad acerca de estas cuestiones, no podemos comenzar la guerra de guerrillas.

            El marxismo es una filosofía de lucha. La ley del desarrollo según la dialéctica marxista dice que cada proceso de desarrollo en la naturaleza, la sociedad y el pensamiento humano se da por medio de una lucha de los contrarios y su desenlace asume la forma de un salto. Los marxistas desenmascaran como evolucionismo burgués, a todas las ideas que consideran los procesos de desarrollo como un esquema de suma y resta común y como evolución gradual. Es obvio que la transformación de un proceso a otro no se da gradualmente, sino por medio de saltos, cambios cualitativos, por medio de la revolución.

            En este respecto, Lenin dice que el desarrollo es la lucha de los contrarios; las dos concepciones fundamentales del desarrollo son: el desarrollo como disminución y aumento, y el desarrollo como unidad de los contrarios. Mao describió como evolucionismo vulgar la idea del desarrollo como aumento y disminución, o como repetición, y dijo que, por el contrario, el resultado inevitable de la unidad y lucha de los contrarios es un cambio cualitativo, o un salto. Mao lo formuló así: unidad-lucha-transformación.

            Por lo que respecta a la teoría del conocimiento, Mao desarrolló la teoría de dos saltos, es decir, del conocimiento sensorial al conocimiento racional, y del conocimiento racional a la práctica revolucionaria. De estos dos saltos, Mao dijo el salto del conocimiento racional a la práctica revolucionaria es  el "más importante"; dice al respecto: "Este [salto] es más importante que el anterior por ser el único que está en posibilidad de demostrar si es acertado o erróneo el primer salto en el conocimiento, o sea, si son correctas o no las ideas, teorías, principios políticos, planes y medidas elaborados en el curso de la reflexión del mundo exterior objetivo. Si el proletariado busca conocer el mundo, es para transformarlo, y con ello no persigue ningún otro objetivo" ("¿De dónde previenen las ideas correctas?", en Textos escogidos, p. 529 [Ediciones en Lenguas Extranjeras, Pekín, 1976]).

            Así Mao ha dado énfasis a la necesidad y la importancia de dar un salto en el proceso de llevar el pensamiento a la práctica.

            El salto, el cambio cualitativo y la revolución no quieren decir evolución gradual sino un estado de ruptura, o un estado de transformación de los contrarios, los unos en los otros; por ejemplo, cuando Mao dijo que hacer la revolución no es tan cortés, moderado, etc., hablaba del cambio cualitativo, su proceso, etc.

            De esto queda claro que la esencia de la dialéctica marxista en cuanto a esta cuestión es llevar las ideas a la práctica. El elemento consciente tiene que hacer un plan, no de evolución gradual sino de un salto. Después de hacer un análisis del carácter de la revolución nepalí, de las maneras de hacerla sobre la base de conocer las condiciones materiales del desarrollo de la lucha de clases en la sociedad nepalí y de la situación internacional, no tendríamos marxismo revolucionario sino mero evolucionismo vulgar o reformismo pequeño burgués si continuáramos repitiendo en la práctica los caminos de la evolución gradual o de reforma. Es imposible transformar un proceso en otro, de forma gradual, porque es necesario dar un salto cualitativo. Por ende, es sólo por medio de un proceso de sacudidas, saltos y cambios cualitativos que nuestro Partido, que no ha iniciado la lucha armada incluso después de desarrollar sus ideas al respecto, se transformará en un Partido capaz de dirigir la lucha armada. Esto concuerda con las experiencias pasadas y presentes del Movimiento Comunista Internacional.

            Además, también es necesario captar que este salto provocará un cambio grande en la estructura de un Partido como el nuestro que tiene un predominio de representantes de la clase pequeña burguesa y que ha estado acostumbrado al estilo de trabajo reformista. Por eso, dar ese salto no va a ser fácil y sin dificultades; habrá un cambio grande en la estructura de clases general del Partido a causa del proceso del ingreso y salida de sus militantes. Este proceso se desenvolverá en medio de grandes pérdidas y hazañas. En este proceso, muchos errores, debilidades e insuficiencias del Partido tendrán que pagarse con sangre.

            Después del inicio de la guerra de guerrillas, se desarrollará por medio de un proceso de aumento y disminución, de victoria y derrota, según las leyes de la guerra. Pero es importante prestar atención al hecho de que una vez que se haya levantado el estandarte de la rebelión, se debe tener la resolución de no arriarlo sino levantarlo hasta el fin, y que si se levanta sin tal resolución significará pecar contra las masas e irá en contra de la teoría del MLM.

            Cuando ya se tiene un Partido Comunista con una arma ideológica, la línea política, y los medios de alcanzarla, el problema pendiente es el de iniciar la guerra popular. Sin claridad sobre esta cuestión, no es posible liberarse del reformismo. La historia ha probado que las masas juzgarán positivamente todas las hazañas históricas hechas por la causa del pueblo, y cuando sean hechas basadas firmemente en el principio de que "las masas son las creadoras de la historia".