UN MUNDO QUE GANAR
 


Nepal

Guerra Popular Echa Raíces

            Nota: Más información sobre el movimiento comunista de Nepal se halla en: UMQG 1996/22 y en el documento del PCN(M) "Estrategia y tácticas de la lucha armada en Nepal", p. 60.

            Desde el momento en que se oyeron los primeros gritos de la Guerra Popular el 13 de febrero de 1996, la faz de Nepal ha estado cambiando. Los oprimidos de los montes Himalaya se están levantando, armas en mano, marchando por el camino tortuoso de la revolución para derrocar al imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, decididos a convertir a Nepal en una base de apoyo roja para la revolución mundial.

            Con el inicio de la guerra, la aguda lucha de clases que ha venido estremeciendo a Nepal desde hace un tiempo, ha dado un salto cualitativo en intensidad y alcance.

            En general, en un país semicolonial y semifeudal, los campesinos pobres son la fuerza principal de la revolución de nueva democracia. Y en Nepal, uno de los países más pobres del mundo, los pobres del campo viven en condiciones particularmente espantosas. Desencadenado por la Guerra Popular, este sector (el más oprimido) ha pasado al frente de la lucha. Junto con el proletariado y dirigidas por un partido MLM auténtico, el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) [PCN(M)], las masas de Nepal están aprendiendo las leyes de la guerra en el curso mismo del combate. El ritmo y la calidad de los acontecimientos durante los últimos dos años han dado lecciones valiosas no sólo a los oprimidos de Nepal y su vanguardia, sino a los oprimidos de todo el mundo.

DESARROLLO DE LA GUERRA POPULAR

            Las dos semanas de actividad concentrada y simultánea que marcaron la iniciación de la guerra popular y las acciones de los siguientes meses establecieron efectivamente la política de la lucha armada y prepararon la base para la guerra de guerrillas. Después del cumplimiento exitoso de esta primera fase, en que nuevas formas de organización también empezaron a tomar cuerpo, el Partido lanzó la segunda fase de la guerra. El PCN(M) se adhiere a la tesis maoísta de que en una guerra popular, la principal forma de organización de las masas es el ejército revolucionario y la principal forma de lucha es la lucha armada. El objetivo básico del Segundo Plan era  desarrollar la guerra de guerrillas de una manera planificada y preparar el terreno para convertir, en un futuro cercano, ciertas regiones en Zonas Guerrilleras. Para lograrlo, había que darle importancia al hecho de crear una base popular radical (o militarizada) en zonas específicas, así como mejorar y extender la capacidad combativa de los destacamentos armados. Así pues, se hizo una clasificación e identificación de Zonas Principales, Zonas Secundarias y Zonas de Propaganda" ("Un año de guerra popular en Nepal", The Worker, órgano del PCN(M), #3, febrero 1997). El Segundo Plan que empezó a desenvolverse en octubre de 1996 incorporó diferentes formas de acción y actividades.

            Una parte importante del Segundo Plan han sido los ataques guerrilleros contra las fuerzas armadas del enemigo. El proletariado y las masas solamente pueden asir el Poder destruyendo el dominio del enemigo que se impone por medio de su ejército. En los países dominados por el imperialismo, al comienzo el ejército popular puede destruir el dominio del enemigo en partes del campo, ganar bases de apoyo y establecer el poder político como clave para desencadenar a las masas y cobrar fuerza en preparación por asir el poder nacional según la estrategia de cercar las ciudades desde el campo. Esta es una guerra prolongada y desigual, en que las fuerzas del enemigo tienen todos los medios del Estado a su disposición y están armadas hasta los dientes. Pero el ejército de la revolución cuenta con gran valor y sacrificio producto de un análisis materialista del curso de la historia, y se apoya en la iniciativa ilimitada de las masas para superar cualquier obstáculo. La mayoría de las acciones militares dirigidas por el PCN(M) hasta ahora se han llevado a cabo con fusiles y bombas caseros, khukhuris (los tradicionales cuchillos curvos nepalíes), herramientas de trabajo y a veces hasta las manos. Pero los revolucionarios también aplican una política de adquirir armamento más moderno. A fines de 1996 e inicios de 1997, se lanzaron varios ataques contra puestos policiales, por ejemplo Lung en Pyuthan, Triveni en Dolpa (ambos en las colinas occidentales) y en Bethan.

            Entre éstos, el Partido ha designado el de Bethan como el ataque más exitoso y el mejor ejemplo hasta ahora en esta naciente guerra de atrevidas hazañas militares y máximo sacrificio. Bethan es una región atrasada en Ramechhap, en las colinas orientales de Nepal. En la oscuridad de la noche del 3 de enero de 1997, un escuadrón de 29 guerrilleros encabezado por el Camarada Tirtha Guatam se tomaron la vida en sus manos y se atrevieron a atacar un puesto policial equipado con armamento moderno. Nuestros camaradas se armaron solamente con bombas y fusiles caseros, pero llenos de entusiasmo revolucionario y convencidos de que en una guerra revolucionaria, lo decisivo son las masas y no las armas. Después de una batalla campal de varias horas, consiguieron vencer al enemigo. Dos policías murieron y otros dos quedaron gravemente heridos; los guerrilleros se apoderaron de cuatro rifles y cientos de cartuchos de municiones. El Camarada Guatam y dos combatientes (entre ellos una mujer) entregaron la vida regando el suelo de la revolución con su sangre.

            Otra forma de acción es lo que el Partido llama actos de sabotaje. Estos incluyen ataques (por ejemplo, en Kabre y Baglun) contra blancos como los Bancos de Desarrollo Agrícola que son un pilar de la dominación compradora y feudal en el campo. Durante estos ataques, muchas veces se incendiaron los documentos hipotecarios. También atacaron los edificios de las ONG y ONGI (Organizaciones No-Gubernamentales y ONG Internacionales) que juegan un papel en perpetuar la pobreza en el campo, así como los edificios de los capitalistas compradores, y en unas acciones se apoderaron de fusiles y grano. Acciones como incendiar documentos hipotecarios, además de destruir los archivos de los injustos y onerosos préstamos, apuntan hacia las nuevas relaciones de clase que el Partido lucha por plasmar.

            Una forma de acción militar ha sido la aniquilación selectiva de tiranos locales y otros elementos odiados por las masas, entre ellos soplones, y los policías que han arrestado y matado a camaradas. Por generaciones, la carga pesada del sistema de castas, opresión feudal y tradición, ha azotado muchísimo a las masas. Ya es hora de que las masas tengan la palabra y dirijan su ira contra quienes personifican y dan fuerza a estas relaciones opresivas.

            Los revolucionarios también organizan sistemáticamente propaganda armada en forma de procesiones de antorchas y reuniones de esquina (éstas son reuniones en barrios que se dispersan cuando lleguen las autoridades y luego vuelven a formarse en otro lugar). En el curso de todas estas acciones, los combatientes siempre explican su política a las masas, denuncian al enemigo y llaman a las masas a unirse y ayudar la revolución. El PCN(M) tiene varias publicaciones que aparecen regularmente, pero la distribución de volantes, pintas, carteles y consignas son otros métodos que el Partido usa para educar a las masas en la política revolucionaria.

            En coordinación con las acciones militares, el Segundo Plan también incluyó actividades política, económica, social y cultural. Estas se organizaron para educar más a las masas en las propuestas de la Guerra Popular. También movilizan a una gama más amplia de personas, incluidos sectores de la población que, aunque no son los más oprimidos, se pueden ganar para participar en un frente único contra el imperialismo y el feudalismo. Las ciudades han sido arenas importantes de estas actividades de frente único.

            En este contexto el Bandh (huelga general) del valle Katmandú y el Bandh de Nepal, del 21 de agosto y 12 de diciembre de 1996, respectivamente, se llevaron a cabo con el estandarte del Comité de Coordinación del Movimiento Nacional de Masas (NMMCC), una organización pro pueblo.

            El Bandh de Nepal se convocó en protesta por el tratado Mahakali, injerencias fronterizas, corrupción, asesinato y represión, según un comunicado de prensa del NMMCC. Con casi 2,27% de los recursos acuíferos del mundo, Nepal es uno de los países más ricos en recursos acuíferos en el mundo y tiene una capacidad de producir electricidad equivalente a la de México, los Estados Unidos y Canadá juntos. Cuando se ha explotado esta capacidad, se ha hecho con tratados desiguales en beneficio de la India, la que juega el   papel de gran potencia regional. En el caso particular del Proyecto de Desarrollo Integrado Mahakali, el gobierno nepalí ha emprendido un proyecto que le costará una deuda externa de Rs 250 mil millones (el equivalente de cinco años del presupuesto anual), pero según el acuerdo, la electricidad generada se le venderá a la India a precios de remate por muchos años.  Pero el 40% de la población rural todavía carece de agua potable. El robo de los recursos de Nepal por la India es un rasgo de esta relación desigual de vieja data, a la que todos los partidos oficiales han dado su aprobación. Esto ha creado un sentimiento fuerte de nacionalismo y un fuerte sentimiento anti-India/antiimperialista entre las masas, así como en sectores de la burguesía nacional.

            Durante el Bandh, el transporte, las instituciones educativas, las fábricas y los mercados se cerraron en las ciudades grandes. Se incendiaron cientos de vehículos con bombas de gasolina y miles de personas protestaron en las calles del valle de Katmandú. En grandes ciudades como Katmandú, Bhaktpur, Patan, Hetauda, Pokhara, Biratnagar y Nepalgunj, participaron miles de personas en procesiones con antorchas. Durante el Bandh, se distribuyeron trescientos mil volantes en todo el país.

            La Celebración del primer aniversario de la Guerra Popular fue parte del Segundo Plan. En una racha de actividad en este día, el Partido y las masas reafirmaron su determinación de continuar en el camino que han escogido. (Véase "Celebraciones del Primer Aniversario de la Guerra Popular", pág. 58.)

EL ESTADO RESPONDE

            En respuesta a la Guerra Popular, el Estado ha desatado con frenesí su terror contra las masas. En las zonas de amplio apoyo a la revolución, la policía ataca y arresta a todos los jóvenes de sexo masculino. Como resultado, éstos han tenido que esconderse en las vecinas montañas y las mujeres se han encargado de la producción. Un grupo de activistas de derechos humanos, que fue al poblado de Kot Gaon en Rolpa durante una gira por el occidente de Nepal, informó: "Cuando llegamos al poblado, parecía tranquilo y casi abandonado. Descubrimos a 20 policías en el puesto policial ubicado en Madichaur, 10 de ellos antimotines.... El pueblo parecía casi abandonado porque la mayoría de los miembros de las familias estaban en el arrozal trabajando y muchos de los jóvenes y hombres habían tenido que esconderse debido al terror policial" [Boletín de Derechos Humanos, vol. 8, #18, mayo 1996, editado por el Foro por la Protección de los Derechos Humanos, Nepal]. Según otros informes, cuando la policía ataca a los poblados en busca de activistas, balea a gente indefensa, y cuando no encuentra a aquellos que busca, arresta, tortura, viola y a veces mata a los miembros de su familia. El citado grupo también informó que policías ebrios roban las gallinas y cabras de los aldeanos. Y el informe de marzo de 1997 de Amnistía Internacional denuncia "la tortura y el deliberado asesinato de presos y otros individuos indefensos" por el Estado. Según este informe, para noviembre de 1996, hubo 1358 arrestos y de éstos, unos 600 presos siguen detenidos a la espera de su proceso. Entre ellos figuran muchos miembros de la comunidad tribal magar y de las castas hindúes inferiores. Y para marzo de 1997, más de 70 personas habían muerto a manos del enemigo.

            Un ejemplo espantoso del terrorismo de Estado es el genocidio en Mirul, una aldea en Rolpa habitada por campesinos pobres de la nacionalidad oprimida kham magar y plaza fuerte del PCN(M). El 17 de noviembre de 1996, policías y matones armados (de regiones vecinas), cayeron sobre Mirul, saquearon las casas de los campesinos y detuvieron a casi toda la población adulta. Después de amenazas e interrogatorios, soltaron a la mayoría de ellos, pero se llevaron a cinco personas (entre ellas una de 70 años y otra de 65 años de edad) a una selva cercana y las fusilaron. Prendieron fuego al cuerpo de una joven revolucionaria mientras aún estaba con vida. En las semanas posteriores, continuaron los asesinatos y represión. Pero envalentonados por el avance de la Guerra Popular, los aldeanos no se quedaron callados. Se pusieron a eliminar a los agentes enemigos en la aldea y tomaron el poder local en sus manos; y al hacerlo, dieron un ejemplo luminoso para otras aldeas.

BOICOT ELECTORAL

            Gobernó durante largo tiempo en Nepal un sistema monárquico sin partido llamado Panchayat, pero tras un masivo levantamiento en 1990 el gobierno pasó a una monarquía constitucional. Esta, que se estableció para fomentar el reformismo así como ilusiones parlamentarias entre varias capas sociales, lejos de operar cambios verdaderos, siguió sirviendo a la formación social semicolonial y semifeudal de Nepal. A inicios de 1997, el gobierno comenzó a preparar las elecciones locales del 17 de mayo. Estas se celebraron a nivel de aldea, por medio de los Comités de Desarrollo Aldeano (VDC) y los Comités de Desarrollo Distrital (DDC), y los municipios, para formar el gobierno local.

            Las elecciones le dan legitimidad a las fuerzas compradoras y feudales, y los reaccionarios las utilizan para conservar su dominio. Consciente de esto, el PCN(M) llamó a boicotear las elecciones y así rechazar al viejo régimen y también a luchar por construir las bases para un nuevo Estado por medio de la Guerra Popular.

            El llamado fue acompañado de acciones de agitación y propaganda, usando carteles, volantes y yendo de casa en casa denunciando la farsa electorera y llamando a emprender la lucha revolucionaria. Se organizaron mitines en las grandes ciudades, aunque el gobierno prohibió los mitines pro maoístas. La policía atacó los actos que se organizaron en apoyo al boicot, e hizo muchas detenciones.

            En respuesta al llamado del Partido, centenares de miles de personas no votaron y en unos 40 VDC, nadie se postuló. Poco después, en otros VDC donde se presentaron planillas parciales, los candidatos se retiraron. A la hora de las elecciones, en 72 VDC (de un total de unos 4000) no hubo candidatos. (Esto se dio principalmente en Rolpa, Jajarkot, Rukum, Salyan, Gorkha, Baglun y Lamjun, así como en Humla, Jumla, Bjura y Dolpa, zonas de influencia relativa del Partido.) En estas zonas, se aplazaron indefinidamente las elecciones.

            La abrumadora acogida positiva al boicot sacudió a las clases dominantes, quienes se acusaron mutuamente de incompetencia en su respuesta a la Guerra Popular. Durante semanas, la prensa nepalí sacaba artículos de primera plana sobre la necesidad de que el régimen tomara nuevas medidas para aplastar la Guerra Popular. Ciertas fuerzas del Estado criticaron al gobierno por "no darle la debida atención a asuntos tan graves", al mismo tiempo que la policía se desbocó en el campo, arrestando, violando y matando a campesinos acusados de ser maoístas. Hubo exhortaciones a los miembros de base de los partidos oficiales a tomar las armas y colaborar con las fuerzas armadas en los combates a los maoístas. Un editorial de mayo del Kathmandu Post dijo: "Si el gobierno no toma medidas ahorita, la población de las zonas afectadas perderá fe en la capacidad del gobierno como en el mismo proceso democrático [textual]. En tal caso, habrá una posibilidad muy buena de que las llamas ideológicas de la lucha de clases que están avivando los maoístas se extiendan a otras partes".

            Durante las elecciones, el Estado aplicó un plan de seguridad con 20.000 agentes quienes se concentraron principalmente en las zonas más afectadas por la Guerra Popular. La policía montó ataques periódicos para intimidar a las masas y frenar la campaña de boicot del Partido. Tres clases de fuerzas de reserva llegaron en ayuda a la policía, y hubo planes para desplegar una unidad de reacción rápida del ejército en cada zona.

            Hasta ahora, el Estado reaccionario ha usado principalmente a la policía (que no es la fuerza mejor entrenada y equipada del enemigo) para reprimir la revolución, pero a medida que se extiendan las llamas de la guerra, el Estado está elaborando nuevos planes para ahogar la revolución en sangre. Poco después de las elecciones, el gobierno comenzó a debatir un nuevo proyecto de ley  "antiterrorista" (Proyecto de Ley sobre Terrorismo y Crimen Perturbador [Prevención y Castigo]), que le otorga extensos poderes a la policía y al gobierno. Esto suscitó indignación en diversos sectores sociales del país y el Partido lanzó una ofensiva política en contra de la ley. Bajo la dirección del NMMCC, nueve partidos y frentes políticos lanzaron una serie de Bandh de Nepal, el primero el 29 de agosto de 1997, y programaron varios más. Decenas de miles de activistas de derechos humanos, abogados, escritores, artistas y otras personas se movilizaron y se formó un amplio frente único.

            Es importante mencionar que el Partido Comunista Nepalí Unido (marxista-leninista) [UML], un grupo revisionista que en el verano de 1997 jugaba un papel importante en el gobierno, ha estado promoviendo este proyecto de ley  "antiterrorista" por medio de uno de sus líderes, el vice primer ministro Gautam. En agosto de 1997, el Kathmandu Post lo citó: "Ellos [el PCN(M)] son terroristas y hay que tratarlos con mano dura aprobando una estricta ley antiterrorista". En respuesta a unos miembros de su partido que han cuestionado la necesidad de esta ley, dijo: "A aquellos que sostienen que no se necesitan leyes estrictas puede que se les acuse de fomentar el terrorismo". Los monarquistas revisionistas del UML se parecen más y más a Fujimori.

            A la vez, el gobierno ha venido reforzando su presencia militar con campamentos militares en Rolpa, Rukum, Jajarkot y Dang. Dos batallones del ejército han ido al occidente del país y preparan una campaña de represión. En 1984, cuando el ejército peruano reemplazó a la policía en el combate al Partido Comunista del Perú, nuestros camaradas y las masas sufrieron indecibles crueldades y genocidio y según los camaradas del PCP, fue un momento de dificultades sin precedente para la Guerra Popular. La introducción de un ejército mejor armado y entrenado al campo de batalla de Nepal le presenta nuevos peligros y retos a la revolución.

LA GUERRA POPULAR AVANZA

            En mayo, el Partido anunció que el Segundo Plan llegaba a su conclusión y que el Partido preparaba la fase inicial de la tercera etapa. Según la evaluación del Partido, en las primeras etapas de la Guerra Popular (los Planes Primero y Segundo), la capacidad combativa del Partido creció y el Partido desarrolló una fuerza guerrillera profesional. El Tercer Plan se inició el 17 de agosto con el lema "Desarrollar la guerra de guerrillas a la siguiente etapa superior". Uno de los objetivos de la tercera etapa es ampliar las zonas de influencia, en especial en la región de Terai (las llanuras sureñas colindantes con la India donde se cultiva arroz y la zona más poblada del país con muchos habitantes de origen hindú). La movilización contra el proyecto de ley "antiterrorista" también es parte del Tercer Plan.

            Las actividades de los guerrilleros se concentran principalmente en las plazas fuertes históricas del Partido, en su mayoría en las colinas del occidente medio y algunas partes de las colinas orientales. Con la consolidación de su base y en respuesta al entusiasmo de las masas en otras zonas por participar en la Guerra Popular, el Partido está a punto de extender su actividad a nuevas zonas. Así consta un informe del semanario pro pueblo Janadesh Weekly, de julio de 1997, de Dang, en Raptizone, una zona de aguda polarización donde la actividad maoísta se está desarrollando paso a paso. En esta zona, hubo levantamientos campesinos en los años 60 pero el movimiento fue aplastado a causa de una línea errónea. Sus habitantes son de la nacionalidad tharu y sufren la explotación de un gran terrateniente (quien también es un dirigente del Partido del Congreso Nepalí). Los guerrilleros se apoderaron del mercado local y dieron discursos sobre la Guerra Popular y el maoísmo, llamando a los aldeanos a apoyar a la revolución y a dar aportes económicos. Mucha gente, incluidos pequeños tenderos, con gusto dieron su aporte. Durante la acción, los guerrilleros también prendieron fuego a la casa del terrateniente. (Por lo general, los terratenientes viven en la capital y por lo tanto éste no estaba en casa.) Los reaccionarios respondieron hostigando a las masas por haber apoyado a los guerrilleros.

VUELTAS Y REVUELTAS

            La sociedad nepalí se caracteriza por la contradicción entre el puñado de clases dominantes feudal y capitalista burocrático compradora, y la aplastante mayoría de masas oprimidas. Esta contradicción se está agudizando y la polarización se está intensificando. A raíz de las rebeliones populares desde 1990, se ha agudizado la crisis que está hundiendo al régimen. En los siete años a partir de la restauración del sistema parlamentario pluripartidista, ha habido cinco gobiernos diferentes. La coalición de gobierno hasta octubre de 1997 incluyó al Partido Rastriya Prajantantra (RPR), una reencarnación de las reaccionarias fuerzas reales que aún controlan al ejército, a la policía y a la burocracia. Otro miembro de la coalición fue el Partido Sadbhavana (SP), un partido regional de las clases terrateniente y burguesa, pro hindúes, de la región de Terai. Y, finalmente, el Partido Comunista Nepalí Unido (marxista-leninista), conocido como UML, que con su pantalla marxista-leninista y su red organizativa (la mayor de entre las clases dominantes), es un instrumento útil para confundir a las masas. (En octubre de 1997, se derrumbó esta coalición, y la reemplazó otra encabezada por Surya Bahadur Thapa, dirigente del RPR, y apoyado, entre otros partidos, por el Partido del Congreso Nepalí.)

            Los planes del nuevo gobierno para ingresar a la Organización Mundial de Comercio polarizarán más la economía, ya que el país sintonizará su economía a las exigencias de la OMC a fin de cumplir con los requisitos de admisión. Según estos requisitos, los países miembros deben reducir aranceles y desmantelar barreras no arancelarias al comercio, medidas que abrirán al país a la mayor penetración del capital imperialista. Eso tendrá un efecto devastador en las empresas de producción pequeñas y familiares, por ejemplo, la costura. Todo eso aislará al régimen títere y fortalecerá la base para continuar la Guerra Popular.

            La Guerra Popular es un factor de deslinde, en parte porque obliga a muchas fuerzas autoproclamadas "revolucionarias" a mostrar su verdadero carácter de oponentes a la lucha de las masas. Uno de los principales grupos en cuestión es el UML, que, a pesar de decirse marxista-leninista, es una de las principales fuerzas en un gobierno que reprime con saña a las masas y a su revolución. Además, hay otras fuerzas, como el Partido Comunista Nepalí (Mashal) que, en lugar de rectificar sus errores y darle la bienvenida a la Guerra Popular, han decidido darle la espalda a la revolución.

            La Guerra Popular ha puesto al desnudo la debilidad fundamental del viejo Estado nepalí y despertado los ánimos de las masas oprimidas, incluso más allá de las fronteras del país. Todo esto no pasará desapercibido entre los imperialistas y los reaccionarios de la región, en particular al gobierno de la India, que históricamente ha sido la fuerza dominante en Nepal. La experiencia de la Guerra Popular en el Perú señala que los imperialistas y los reaccionarios no escatimarán esfuerzo alguno por aplastar la revolución. Las mismas contradicciones que engendraron la revolución en Nepal también hierven en la India, y las tentativas de la India de intervenir provocarán una feroz oposición en Nepal así como en la India. Es imposible predecir el curso de los acontecimientos en Nepal y como dice el PCN(M), parafraseando a Lenin, la revolución siempre crea en el curso de su desarrollo, una situación compleja y nueva. El camino hacia la victoria sin duda recorrerá muchas vueltas y revueltas pero los pisoteados de Nepal están avanzando como creadores conscientes de un nuevo orden social y toda una nueva generación de la juventud se está formando en la teoría y la práctica del Marxismo-Leninismo-Maoísmo.