UN MUNDO QUE GANAR
 


IZAR LA BANDERA ROJA HASTA LA CIMA DEL MUNDO

           En febrero de 1996, se dieron asaltos y ataques coordinados en tres regiones principales así como en muchos otros lugares a lo largo de Nepal. En esas acciones armadas en que participaron miles de mujeres y hombres se abrió un nuevo y glorioso capítulo en la historia de ese país: el lanzamiento de la Guerra Popular, dirigida a barrer el imperialismo, feudalismo y el capitalismo burocrático. La fase inicial, que duró sólo dos semanas, incluyó casi cinco mil acciones, desde dramáticos asaltos a campamentos de la policía de los distritos rurales, confiscación de la propiedad de los terratenientes y reaccionarios, y castigo de algunos aborrecidos tiranos, hasta la amplia difusión de pintas en paredes y volantes. En resumen, algún tipo de actividad en apoyo de la Guerra Popular tomó lugar en 60 de los 75 distritos del país.

           El enemigo azotó con salvajismo a las masas, matando alrededor de dos docenas de personas en las semanas iniciales, arrestando a cientos, golpeando y aterrorizando a muchos más, en especial en las zonas rurales donde las fuerzas revolucionarias están concentradas.

           En el corazón de esta gran iniciativa se encuentra el Partido Comunista de Nepal (Maoísta), un partido participante del Movimiento Revolucionario Internacionalista. Este es el partido que ha hecho posible que la gente pisoteada y oprimida por tanto tiempo se levantara en armas contra sus opresores, y que la rebelión de las masas se transformara en una revolución consciente dirigida a tomar el Poder en todo el país.

SORPRESA Y NO SORPRESA

           Las acciones iniciales, aunque modestas desde un punto de vista estrictamente militar, dejaron aturdida a la clase dominante como si les hubieran dado un golpe directo en la cabeza. Por más de un milenio, las clases altas de Nepal han considerado que es su derecho divino dominar y explotar a la gente trabajadora. De hecho el Rey de Nepal se dice ¡la reencarnación del dios hindú Vishnu! A los feudales y capitalistas burocráticos quienes gobiernan Nepal vinculados con el imperialismo y sus allegados en la India se les hacía imposible creer que los trabajadores y en especial los campesinos pobres que forman la gran mayoría de la población, se atrevieran a usar la fuerza en contra de los guardianes del viejo régimen.

           Pero aunque el actual comienzo de los ataques llegó como una sacudida para los opresores, la intensificación de las condiciones que generaron la revolución ha estado en marcha desde hace mucho tiempo y ha estado acelerando a paso veloz en especial en los últimos años. Dos importantes artículos académicos1 aparecieron con la finalidad de difundir el amplio apoyo de que goza en Nepal el Partido Comunista del Perú y el Presidente Gonzalo y las posibilidades de que una Guerra Popular pudiera surgir debido al agudo conflicto de clases que se desarrolla en ese país.

           Además, el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) no mantuvo en secreto su determinación de preparar e iniciar la Guerra Popular. Hubo numerosos documentos, artículos y conferencias públicos con esta línea, y muchos miles de personas sabían o participaban en las acciones preparatorias del partido. Entonces, ¿por qué tal sacudida?

           Debido a que, en todos los países, la perspectiva de las clases reaccionarias tiende a subestimar y tener desprecio por los oprimidos. Aunque los explotadores temen la posibilidad de una explosión en los niveles bajos de la sociedad e instituyen numerosas medidas represivas dirigidas a preservar el status quo a través de la fuerza y la violencia, creen que son los únicos realmente capaces de manejar la sociedad. Este punto de vista también está profundamente arraigado en el hinduismo, la religión de la clase dominante de Nepal. Entre más la rebelión de las masas tome una forma consciente revolucionaria, entre más el objetivo de la lucha sea la toma de Poder, y entre más profundamente la revolución apunte a desarraigar y reemplazar las viejas relaciones sociales reaccionarias, más las clases dominantes consideran la revolución una pesadilla imposible e impensable, aún cuando no escatiman esfuerzos para oponérsele, desviarla, difamarla y cuando todo eso falla, sofocarla en sangre.

           Otra particularidad del movimiento revolucionario de Nepal es que por más de una generación líderes comunistas han abogado de palabra por la lucha armada y una revolución de nueva democracia mientras encontraban una razón tras otra para no tomar en serio la preparación y el lanzamiento de dicha lucha. El Partido Comunista de Nepal (Maoísta) también ha tenido que desechar el gran peso de las metas, métodos de trabajo y formas de organización no revolucionarios, que caracterizaron a todo el movimiento comunista de Nepal por décadas. El osado inicio de la Guerra Popular es también una contundente refutación a las líneas revisionistas y oportunistas.

ALGUNOS ANTECEDENTES

           Nepal está localizado en una ancha franja que cubre una vasta zona de los montes Himalaya, que dividen el subcontinente hindú de la meseta tibetana (parte de China). Aunque los montes Himalaya son las montañas más altas del mundo (la más alta cumbre, Sagarmatha, conocida en el occidente como el "monte Everest", por el nombre de un oficial colonial británico, está localizada en Nepal), no son intransitables y desde la antigüedad, los comerciantes han usado numerosos pasos como rutas de comercio. La capital de Nepal, Katmandú, está localizada en la principal ruta de comercio que históricamente ha unido al Tíbet (y más allá de éste, China) con la India.

           Aunque es un país relativamente pequeño, en especial en comparación con sus vecinos al norte y sur, Nepal es un mosaico de diferentes pueblos, idiomas y culturas. La mayoría de los pueblos y los grupos de idiomas de Nepal se remontan a lo que unos antropólogos llaman los grupos "tibeto-burman" del este y del norte de los montes Himalaya o los grupos "indo-arios" del oeste y del sur. Las culturas que coexisten en Nepal también reflejan variadas influencias. Se dice que Nepal es el lugar de nacimiento de Buda, y esa religión, principal pero no exclusivamente en su variedad lamaísta o tibetana, todavía la practica el 20% de la población.

           Aproximadamente la mitad de la población de Nepal la forman diferentes grupos janjati (o nacionalidad minoritaria). La clase dominante nepalesa cuenta a la población janjati entera como "hindúes" para justificar el tratamiento de esas masas como parte de "castas inferiores" y sostener sus pretensiones de que Nepal es una "nación hindú". De hecho, la mayoría de los janjatis rechazan el nombre "hindú" y siguen variadas prácticas religiosas animistas (o naturalistas).

           La geografía de Nepal ha favorecido este mosaico de pueblos y culturas. Las montañas y los numerosos ríos que forman tres cuencas distintas en Nepal históricamente han mantenido aislados a los diferentes pueblos. Los campesinos siempre han tenido que vivir a duras penas del cultivo en las terrazas de las montañas, o del pastoreo en altas regiones montañosas, y el Mahabarat Lekh (las montañas medias entre los montes Himalaya y sus faldas) abarca algunos valles buenos para el cultivo del arroz y otra agricultura entre uno y dos mil metros sobre el nivel del mar. Esas zonas, como el fértil valle de Katmandú, llegaron a ser hogar de muchos señores feudales hindúes, quienes viajaron al norte desde lo que es hoy la India para escapar de los invasores moghul en los siglos XI-XIII. Luego, éstos pudieron establecer un número de feudos y exprimir la salud de sucesivas generaciones de campesinos. Después, mientras que la presencia de los británicos en el subcontinente de la India empezó a tomar forma, el más exitoso de esos principados feudales, el reino de Gorkha gobernado por Prithvi Narayan Shah, pudo establecer un Estado unificado en Nepal y extender sus fronteras más allá de las actuales fronteras de Nepal (hasta Punjab al oeste y Bengal en el este) por medio de guerras de montaña.

           La derrota del reino de Gorkha por la India británica en 1815 y el Tratado Sugauli establecieron las presentes fronteras del país y codificó la clara dominación de la India británica. Los diferentes grupos janjati en montañas y valles aislados del país tenían sus propias autoridades y mantenían sus propias identidades culturales, si bien pagaban tributo al rey.

           A lo largo de la frontera sur con la India, que corre a todo lo ancho del país, está una planicie de 25 a 50 kilómetros de ancho conocida como Terai (o llanura), que no está muy arriba del nivel del mar. Hoy, Terai es una región agrícola muy productiva con buena tierra, generalmente buenos recursos acuíferos y una abundante población laboral (más del 40% de los nepaleses viven ahí). Sin embargo, hasta el siglo pasado, Terai estaba poco poblado, con bosques pantanosos infestados de malaria y por ende fue un lugar peligroso, incluso para los ejércitos invasores, ni hablar de los granjeros que quisieran retomar la tierra para la agricultura. De hecho, el rey de Nepal desalentó la colonización de Terai precisamente para mantenerlo como barrera contra la India británica. Pero como Nepal llegó a estar más y más bajo el control de Gran Bretaña a mediados del siglo XIX (sin siquiera reducirse a una colonia), la autoridad colonial de la India británica y los gobernantes nepaleses acordaron abrir Terai a los colonizadores. Los gobernantes lucraron con la tala del entonces arbolado Terai, mientras que las masas vertieron su sudor y sangre para poder hacer la región productiva, pero por desgracia las encadenó un estricto sistema feudal. Aparte de la gente de las regiones montañosas de Nepal y de los descendientes de los originales habitantes de los bosques, un gran porcentaje de esos nuevos colonizadores llegó de diferentes regiones de la India. Todos ellos conforman la población actual de Terai.

           Hoy, Terai, como el resto de Nepal, es todavía un mosaico de culturas. Muchos de los habitantes todavía se consideran "hindúes", incluso después de pasar generaciones retomando y trabajando la tierra. Explotar la división entre los llamados "hindúes" y los "nepaleses" es uno de los juegos comunes del régimen reaccionario hindú y de los gobernantes nepaleses para dividir a la gente y fomentar sus reaccionarios intereses.

           Según la constitución de Nepal, más de la mitad de la población es janjati. Esta categoría se usa para distinguir esas masas de lo que a veces se llama la nacionalidad nepalesa "mayoritaria". Aunque muchos janjatis viven en zonas remotas en condiciones muy primitivas, el término también se aplica a los newars, es decir, los anteriores habitantes y comerciantes budistas del valle de Katmandú quienes todavía ocupan puestos claves en el comercio y la vida pública en la capital. Aunque el idioma nepalés ha predominado en todo el país por dos siglos, sólo el 30% de la población lo habla como lengua materna (es un idioma basado en el sánscrito con lazos lingüísticos con el hindi, bengalí y muchos otros idiomas del norte de la India, Paquistán y Bangladesh).

           La vida es difícil para el campesinado de Nepal, que constituye la gran mayoría de la población (cerca del 90%). Pese a la reforma agraria nominal desde la II Guerra Mundial, la propiedad feudal de la tierra es fuerte en Terai y los principales valles de media montaña, como Katmandú y Pokhara. Los janjatis llevan a cabo el cultivo primitivo en las laderas montañosas y se ganan la vida a duras penas, pues aún sufren diferentes formas de explotación del Estado central y de las autoridades tradicionales janjati.

           Todos los "criterios" comunes para medir el empobrecimiento muestran que Nepal es uno de los países más pobres del mundo. En un país donde el ingreso per cápita anual es de apenas unos cientos de dólares por año; el pollo y el huevo pueden costar tanto como en Europa. Esto quiere decir que un gran porcentaje de la población está desnutrida según cualquier norma. Los productos industriales son raros o no existen para la mayoría de la población. A pesar del hecho de que las masas nepalesas han construido, con duro trabajo, viviendas y servicios higiénicos elementales que son buenos en comparación con la extensa miseria en muchos países del Tercer Mundo, las condiciones de salud para la mayoría de la población son abominables. Según el documento Indicadores sociales de desarrollo del Banco Mundial de 1988-1993 (el último disponible), hay sólo 1290 doctores registrados en el país entero, en su mayoría en la capital, ¡dejando a un pequeñísimo número de doctores para atender a cerca de 18 millones de personas en el resto del país! Todo eso se convierte en un promedio de esperanza de vida de 54 años para los hombres y aún menor esperanza de vida para las mujeres (52.2 años). Esos promedios disfrazan la gran disparidad entre los habitantes de las ciudades y el empobrecido campo.

           Esta baja esperanza de vida para la mujer es muy llamativa, dada la tendencia en todos los países a que la mujer viva más años que el hombre. Esto es testimonio de las extremas condiciones de opresión y duro trabajo que las mujeres nepalesas viven y de la alta incidencia de muerte durante los partos (uno de cada cien). El matrimonio por secuestro (después de que se negocia el pago a la familia de la novia, es decir, lo opuesto al tradicional dote hindú) todavía se da en unos sectores de la población. Como hasta las zonas remotas de Nepal se han integrado más estrechamente con la economía de mercado, ha surgido un lucrativo negocio, que ha entregado a gran número de mujeres a los horrores de los burdeles de la India. Pero en algunas zonas janjati, las mujeres disfrutan de más igualdad, resultado de una división del trabajo menos estricta y la influencia, en algunos casos, de estructuras sociales comunales primitivas. Por todas esas razones, no es sorprendente que un gran número de mujeres estén participando en la lucha revolucionaria.

           En las ultimas décadas, se ha desarrollado a gran escala una industria del turismo en Nepal. Para los imperialistas, las "ventajas específicas" de Nepal son sus bellos paisajes y excelente clima y, en especial, por supuesto, sus muy bajos salarios. Una buena parte del "desarrollo" que se han dado en Nepal ha apuntado a convertir al país en un paraíso vacacional para turistas de Europa e Israel, y para ricos hindúes.

           Por generaciones, las dificultades de subsistir han obligado a millones de nepaleses a emigrar en busca de trabajo. Muchos se han ido a la India, donde trabajan en las peores condiciones de superexplotación. El ir y venir de millones de nepaleses a la India es económicamente vital tanto para la India como para Nepal y es una importante característica de la vida social y política. A pesar de las grandes penurias, esto ha puesto a las masas trabajadoras nepalesas en contacto con la cultura de otros países y con lo que pasa en el mundo, y en especial con la ideología liberadora del Marxismo-Leninismo-Maoísmo. A través de la India, un gran número de trabajadores nepaleses han tomado parte en luchas revolucionarias; y muchos están organizados con la dirección del Partido Comunista de Nepal (Maoísta) por medio de varias organizaciones de masas que el Partido dirige en la India. También hay millones de habitantes de las zonas montañosas hindúes colindantes con Nepal que hablan variaciones del nepalés y se identifican de cerca con las masas de Nepal. Por esas razones, en parte, las revoluciones de Nepal y de la India serán entrelazadas.

           Tradicionalmente, muchos hombres nepaleses se han enrolado en servicios militares extranjeros, en particular el ejército británico (y desde la independencia, en el ejército hindú). Esas fuerzas, comúnmente mal llamadas "regimientos Gorkha" (por el nombre de uno de los muchos pueblos de Nepal), jugaron un papel importante en la máquina de guerra británica y ahora en la hindú. Durante la II Guerra Mundial, cerca de 500.000 nepaleses cumplieron servicio en el ejército británico, pero al fin de la guerra, los dieron de baja sin ningún centavo. Su masivo regreso a Nepal fue uno de los elementos importantes de los levantamientos democráticos a gran escala en 1950-51. Un aspecto positivo de esta práctica muy repugnante de apresar a los oprimidos para servir a sus "amos" en la guerra ha sido la difusión del conocimiento en asuntos militares y el manejo de armas modernas, incluso en los rincones más remotos del país.

UN POCO DE HISTORIA

           Desde la relativamente cercana Calcuta en la bahía de Bengala, que fue la capital de la India británica hasta inicios del siglo XX, las autoridades coloniales tenían a Nepal en la mira. En 1814-1815, la Compañía Británica de las Indias Orientales hizo la guerra contra el reino de Gorkha y tomó gran parte de territorio que hacía poco Prithvi Narayan Shah había incorporado al reino. Pero para los británicos fue difícil e imprudente ocupar militarmente a Nepal y en vez practicaron el control sobre el país con formas menos directas.

           En 1846, se estableció una institución política, que gobernó a Nepal un siglo y salvaguardó los intereses de los británicos. Una de las principales familias feudales de Katmandú ligada a los británicos, los Rana, proporcionaba los "primeros ministros" herederos. Los sucesivos reyes, por otro lado, se redujeron a simples símbolos y cada uno tuvo que casarse con un miembro de la familia Rana para prolongar su dominación. Durante el gobierno de cien años de la familia Rana, la integración de Nepal al sistema imperialista mundial se produjo a través de la conexión de Gran Bretaña y la India británica. Al mismo tiempo, condiciones feudales extremadamente atrasadas caracterizaban el sistema socio-económico, y las masas se quedaron excluidas de toda vida política moderna.

           Fue sólo después de la II Guerra Mundial y el levantamiento revolucionario que acompañó la derrota de las potencias imperialistas fascistas y el gran debilitamiento del imperialismo británico que finalmente colapsó la "Ranarquía" (como a menudo se llamaba la dominación de la familia Rana). El rey, con la bendición de los británicos, lanzó un golpe palaciego contra la odiada familia Rana para desviar el fermento popular.

           En 1947, la India británica se dividió en dos naciones con independencia formal: la India y Paquistán, y el tradicional servilismo de Nepal a la India británica pasó al nuevo régimen de Nehru en Nueva Delhi.

           Se formaron dos partidos políticos en ese tiempo, el Partido del Congreso Nepalés y el Partido Comunista de Nepal (PCN, formado en abril de 1949). En esencia, el Partido del Congreso fue un partido de grandes feudales y grandes burgueses pro-hindúes. Si bien el PCN atrajo las esperanzas y aspiraciones de la clase obrera, sectores del campesinado y un gran sector de la clase media, ni siquiera en su formación tenía un programa o ideología revolucionarios. En 1951, Nueva Delhi maquinó un pacto (conocido como el "acuerdo tripartita", entre el rey, la familia Rana y Nueva Delhi) para poner fin al levantamiento revolucionario que demandaba democracia en el país. En este acuerdo, el primer ministro heredero se tenía que eliminar, el papel de la India como capataz de Nepal se corroboraba, y se estableció un parlamento. El rey obtuvo grandes poderes, incluido el de disolver el parlamento y gobernar por decreto.

           Tras el colapso de la antigua "monarquía doble", se desarrollaron movimientos de masas en diferentes sectores del pueblo. Al comienzo, el PCN denunció el acuerdo tripartita y se puso al frente de algunas luchas contra este acuerdo. Algunas luchas armadas se desarrollaron en el campesinado. Vim Dutta Pantha encabezó una importante lucha a inicios de los años 50; éste era pro-comunista aunque no miembro del partido. La policía y el ejército nepaleses no pudieron derrotarlo. Le tocó al ejército hindú derrotar a las fuerzas de Pantha y decapitarlo.

           El PCN dirigió luchas campesinas en Terai y algunas tomaron las armas. Desafortunadamente, la dirección del PCN y en especial su secretario general, Man Mohan Adhikari, quien después subió a primer ministro en 1994 a la cabeza del Partido Comunista Nepalés Unido (Marxista-Leninista) traicionaron esas luchas (más al respecto en adelante). Adhikari firmó un acuerdo secreto con este primer ministro en que el PCN prometía reconocer la monarquía con la esperanza de que levantara la prohibición en contra del Partido.

           En 1960, se celebraron elecciones parlamentarias. Toda la maquinaria del Partido Comunista se zambullió en la arena electoral. El PCN ganó sólo cuatro lugares en un parlamento dominado por el Partido del Congreso Nepalés. En el gobierno del Partido del Congreso, Nepal se sometió aun más a la dominación de la India. Se suscribieron numerosos tratados para entregar valiosos recursos naturales, en especial el control sobre las vastas reservas de agua de Nepal, a la clase dominante de la India. Para colmo, el primer ministro nepalés se opuso a la solicitud de Nepal para entrar a las Naciones Unidas, alegando que ya no era necesario pues ¡el "hermano mayor" (la India) ya era miembro!

           Después de sólo 18 meses de gobierno del Partido del Congreso, con el rápido crecimiento del descontento de las masas, el rey disolvió el parlamento y arrestó a todos los líderes y activistas políticos. El sistema panchayat sustituyó al parlamento. Este sistema proponía basar el gobierno en las aldeas y en las elecciones locales según las tradiciones de autoridad patriarcal. En la cúpula, los representantes de los consejos inferiores servirían como consejeros del rey. Se proscribieron a todos los partidos políticos y en particular hubo una constante represión contra los partidos comunistas.

EL MOVIMIENTO MAOISTA

           De crucial importancia en la historia de movimiento comunista de Nepal ha sido la gran batalla contra el revisionismo moderno dirigida por Mao Tsetung y el Partido Comunista de China contra la camarilla de Jruschov a la cabeza del Partido Comunista de la Unión Soviética. La línea de Mao no sólo ejerció una profunda influencia sobre las masas en el vecino Nepal. El gran auge revolucionario mundial que acompañó la Gran Revolución Cultural Proletaria también ejerció una profunda influencia en la frontera de Nepal con la India.

           En 1967, el famoso levantamiento de Naxalbari empezó en una aldea del mismo nombre en la parte norte del estado hindú de Bengala Occidental, no muy lejos de Darjeeling. La aldea de Naxalbari está a sólo unos km. de la frontera del este de Nepal. No sorprende, entonces, que la influencia de este movimiento se haya extendido rápidamente a las zonas adjuntas de Nepal. En 1971, en el distrito de Jhapa del este de Nepal, una parte local del PCN se separó y empezó una lucha armada tipo-Naxalbari. Aunque el movimiento tuvo gran significado histórico, éste no pudo desarrollar una guerra popular. Los dirigentes del PCN denunciaron el movimiento como "ultra-izquierdista", a pesar de su importancia. Ante los golpes del enemigo, el movimiento fue derrotado y sus líderes políticos degeneraron y, después, se reincorporaron al partido revisionista.

           En 1974, se efectúo el IV Congreso del Partido Comunista de Nepal, que adoptó el Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tsetung como su ideología. Este concluyó que Nepal debía pasar por una revolución de nueva democracia y que ésta sólo podía llevarse a cabo por medio de una lucha armada. Pero al mismo tiempo, el Congreso no dejó claro cuál debía ser la naturaleza de la lucha armada.

           El PCN boicoteó resueltamente el referéndum de 1980 que el rey había propuesto en respuesta al nuevo auge del movimiento de masas. En 1981, el partido condenó el golpe de Estado revisionista en China.

           Normal Lama llegó a ser el secretario general del Partido en 1978 y luchó fuertemente por que el partido adoptara la línea de "insurrección general" en oposición de la línea maoísta de la guerra popular prolongada. Mientras esperaba esta "insurrección general", Lama abogó por la participación en las elecciones panchayat. El Partido lo expulsó en 1983 y cambió de nombre a Partido Comunista Nepalés (Mashal). El PCN (Mashal) se unió al Movimiento Revolucionario Internacionalista desde su inicio en 1984.

           El V Congreso del PCN (Mashal) en 1985 adoptó solemnemente el camino de la guerra popular prolongada como estrategia para la revolución en Nepal e incluso llamó a los preparativos en esa dirección2. Esta posición reflejaba el ardiente deseo de la gran mayoría del Partido de hacer la revolución. Pero numerosos problemas de línea política e ideológica impidieron al Partido emprender en serio la tarea de preparar y lanzar la guerra popular. Dos de los principales errores fueron:

           1. El liderazgo del PCN (Mashal) empezó a oponerse más y más abiertamente al Marxismo-Leninismo-Maoísmo, sosteniendo que como el mundo estaba todavía en la época del imperialismo que Lenin describió, era imposible que la ideología revolucionaria del marxismo-leninismo alcanzara una tercera y superior etapa (el maoísmo). Además, los líderes del PCN (Mashal) clamaban que Mao cometió numerosos errores de importancia, y en particular, estaban en desacuerdo con la crítica de Mao a algunos errores y debilidades de José Stalin y la experiencia de la construcción del socialismo en la Unión Soviética bajo su liderazgo. Los dirigentes del PCN (Mashal) no pudieron asimilar plenamente la experiencia de la Revolución Cultural y trazar conclusiones apropiadas.

           2. El PCN (Mashal) desarrolló la tesis de que era imposible que la guerra popular se condujera con éxito en Nepal a menos que estallara primero en la India. Según el argumento de las "dos montañas invencibles", la guerra popular en Nepal, un país rodeado por los montes Himalaya por un lado y la India por los otros tres, tendría inevitablemente que enfrentarse al poderío hindú y no tendría esperanza de combatirlo. Este punto de vista sólo ve el poderío de las clases dominantes de la India y no su debilidad, en especial las masas revolucionarias de la India que las odian y se les oponen. Los reaccionarios hindúes se opondrán a la guerra revolucionaria en Nepal pero las masas de la India la apoyarán. El argumento unilateral de las características geográficas desfavorables (sin salida al mar) negó los aspectos extremadamente favorables, como el terreno montañoso acorde para desarrollar la guerra popular.

           Una escisión tuvo lugar en el PCN (Mashal) en 1986: un grupo conocido como el "Comité de Organización Central" (COC) y el otro como "Comité Central" (CC). Ambos grupos siguieron activos en el Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI). Apoyaron activamente las campañas del MRI, en particular el apoyo y popularización de la Guerra Popular en el Perú, que tuvo buena aceptación en los trabajadores, campesinos e intelectuales revolucionarios de Nepal.

           Durante un tiempo, se estaban deslindando las líneas en el movimiento comunista nepalés. En el COC y en especial en el CC, empezaron a bregar seriamente sobre el problema de cómo librar una guerra popular prolongada en las condiciones de Nepal. Y, el CC empezó a desarrollar una más minuciosa crítica de los errores de los líderes del COC [todavía conocido como "PCN (Mashal)"] y, de más importancia, adoptaron y lucharon por el Marxismo-Leninismo-Maoísmo en oposición al punto de vista del COC de que Mao no había desarrollado el marxismo-leninismo a una nueva y superior etapa.

           A partir de 1990, otro levantamiento de masas sacudió a Nepal. Millones de personas se sublevaron para poner fin a la monarquía absoluta. Para enfrentar el creciente furor de la gente, el rey rápidamente llegó a un acuerdo con el Partido del Congreso Nepalés y los grupos revisionistas principales (quienes colaboraban con el Partido del Congreso) para permitir elecciones parlamentarias por primera vez en décadas. Esos partidos reaccionarios y reformistas debían aceptar, a cambio, la continuación de la monarquía, que cambió su sistema panchayat sin partidos por una "democracia pluripartidista". Se levantó la prohibición de los partidos políticos y un período de intensa actividad política empezó en todo el país, en todos los sectores de la población.

           En el movimiento comunista, el proceso de realineamiento y polarización en dos campos principales también se agravó en las condiciones de la oleada revolucionaria. En diciembre de 1991, se formó el Partido Comunista de Nepal (Centro de Unidad), proveniente del grupo CC del PCN, un sector del COC del PCN, el grupo de Lama y un grupo llamado la Organización Proletaria Laboral. El Movimiento Revolucionario Internacionalista aceptó la solicitud de ingreso del PCN (Centro de Unidad), y el PCN (Mashal) quedó también como partido participante. Con la dirección del PCN (Centro de Unidad), una organización de masas nacional, el Frente Unido Popular, rápidamente juntó una gran cantidad de seguidores en zonas urbanas como rurales.

           Por otro lado, las principales organizaciones revisionistas de Nepal se unieron en el Partido Comunista Nepalés Unido (Marxista-Leninista), que se llamaba comúnmente UML. El UML incluía a los "líderes históricos" del movimiento comunista de Nepal, como Man Mohan Adhikari, quien traicionó la lucha en los años 50, y otros que habían participado en las luchas tipo-Naxalbari a inicios de los años 70, que luego viraron hacia posiciones de revisionismo de derecha.

           En 1991, se celebraron las primeras elecciones parlamentarias en décadas. El PCN (Mashal) llamó a un boicot, mientras que el PCN (Centro de Unidad) eligió participar en las elecciones por medio del Frente Unido Popular (FUP). El Partido del Congreso Nepalés ganó 110 de 205 lugares; el UML quedó como el segundo partido con 69 lugares; el FUP ganó nueve lugares en la Asamblea y otros más en la cámara alta. El Centro de Unidad y Mashal participaron en las elecciones locales para numerosas posiciones en los consejos locales, distritos escolares, etc., y el Centro de Unidad ganó más de 2000 puestos y Mashal más de 1000.

           Como la efervescencia política del país había empujado a las masas a la vida política, éstas exigían cambios en su vida. Huelga decir, el nuevo gobierno no hizo nada para aliviar las pavorosas condiciones de pobreza ni desafiar al reaccionario sistema de propiedad feudal. En el gobierno del Partido del Congreso, las ataduras al régimen reaccionario hindú y al imperialismo se apretaron todavía más.

           Con la captura del Presidente Gonzalo en septiembre de 1992, los partidos participantes del MRI movilizaron una masiva campaña para Defender la Vida del Presidente Gonzalo de acuerdo con las necesidades de ese momento y el llamado del Comité del MRI. Esta campaña penetró profundamente en el seno de los obreros y los campesinos, en los intelectuales revolucionarios activos en la capital y otras ciudades. El apoyo al Camarada Gonzalo reflejó no sólo el apoyo al Partido Comunista del Perú (PCP) y el internacionalismo proletario, sino también el deseo de las masas nepalesas de levantarse en guerra revolucionaria. En muchas de las casas de los campesinos pobres, la única decoración de la sencilla pared era un cartel del Presidente Gonzalo. El Centro de Unidad celebró en grande el Centenario de Mao: lo aprovechó para estudiar y propagar el maoísmo, en especial las enseñanzas de Mao acerca de la guerra popular prolongada.

           En 1994, se llevaron a cabo nuevas elecciones parlamentarias, y el Centro de Unidad y el Frente Unido Popular que éste dirige decidieron boicotearlas. En las zonas en que el Centro de Unidad era fuerte, en especial en la zona de Rolpa del oeste de Nepal, el boicot fue muy exitoso. El partido de Mashal cambió de posición y decidió participar en las elecciones parlamentarias; ganó dos lugares.

           El mayor ganador fue el UML, que formó un gobierno. La prensa internacional señaló la elección de los llamados "comunistas" como uno de los pocos ejemplos del "ascenso pacífico al Poder de comunistas". De hecho, el UML era sólo comunista de nombre, y su "ascenso al Poder quería decir aceptar administrar el viejo aparato de Estado (menos el más importante componente, el ejército, que quedó firmemente bajo el control del palacio) a nombre de las potencias explotadoras. No intentaron en serio desafiar las existentes relaciones de propiedad ni la autoridad milenaria de las clases explotadoras. Aunque al UML le gustaba hablar de Marx, Lenin, Stalin, y hasta a veces de Mao, en realidad jugó el mismo papel que el Partido Comunista de la India (Marxista) en el vecino estado de Bengala Occidental. El PCI (M) ha gobernado este estado por décadas y en particular tiene la responsabilidad del asesinato de cientos de comunistas revolucionarios, entre ellos, el camarada Charu Mazumdar, iniciador del levantamiento de Naxalbari y fundador del Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista). Esto demuestra que es muy posible proteger los intereses de las clases dominantes y a la vez pregonar frases marxistas o colgar estandartes de líderes proletarios revolucionarios muertos.

           El gobierno del UML duró hasta noviembre de 1995, cuando un cambio de alianzas en el parlamento llevó a su caída y a la formación de un nuevo gobierno del Partido del Congreso Nepalés.

¡EL MAOISMO ES LA CLAVE!

           Mientras tanto, el deslinde de las líneas políticas en las filas de los genuinos comunistas continuaba. En mayo de 1994, el Centro de Unidad decidió expulsar al grupo de Lama y cambiar de nombre a Partido Comunista de Nepal (Maoísta). Esto no sólo fue un cambio de nombre, sino que representó la culminación de una larga lucha que los camaradas habían librado para unir al Partido en torno a una correcta línea Marxista-Leninista-Maoísta. Esta victoria en la lucha de líneas hizo que el III Pleno del Comité Central en marzo de 1995 pudiera tomar la histórica decisión de iniciar la Guerra Popular. La posición anterior del Centro de Unidad en 1991 (de lanzar la guerra popular) había quedado como una posición abstracta a causa de los "lamaístas" en el Partido que se oponían a prepararse para la guerra popular y llamaban a continuar participando en el parlamento.

           Una vez tomada esta decisión trascendental, la dirección del Partido se dedicó a realizar la transformación ideológica, política y organizativa necesaria para poder lanzar la Guerra Popular. Pese a muchas luchas durante décadas que habían librado contra uno y luego otro tipo de oportunismo y revisionismo, tuvieron que llevar hasta el fin la lucha por consolidar una correcta posición Marxista-Leninista-Maoísta.

           Como la dirigencia del PCN (M) dijo: "Hay una debilidad específica en el nivel de los comunistas de Nepal. A la mayoría, nos ha afectado el gradualismo. Esto se refiere a los movimientos de masas, y que la lucha de las masas se transformará en algún futuro distante en una lucha armada. Esto es incorrecto y va contra la dialéctica marxista (es gradualismo, vulgar evolucionismo). La ley de la dialéctica es la unidad de los opuestos. Hubo un debate en el Congreso. Los derechistas argumentaban que la unidad era permanente y la lucha temporal. Ahora, éstos están fuera del Partido pero este punto es todavía un problema para el Partido. El desarrollo se lleva a cabo a través de brincos y saltos... Después de la lucha con los derechistas, hemos asido mejor la idea maoísta de la unidad-lucha-transformación. La ley del desarrollo no es de sumas y restas sino de saltos cualitativos.

           "Básicamente, vemos que la filosofía, la ideología y la organización son cruciales para iniciar la guerra popular y romper el círculo vicioso del reformismo (la escuela de revolución de palabra y reformismo en los hechos que ha caracterizado al viejo partido de Mashal). Tiene que haber una ruptura radical en la forma de pensar, actuar, y en el estilo de organización. De otra manera no podremos iniciar la guerra popular. Hemos estudiado la experiencia de otros países y en especial la obra de Mao. Tenemos que captar la importancia de la filosofía y la ideología. De hecho, eso es parte del problema de iniciar. Las cosas no se desarrollan gradualmente, tienen que dar un salto. Las luchas de masas solas no pasarán a la lucha armada. No es suficiente sólo hacer avances en otras esferas de organización, tiene que haber una ruptura en nuestro estilo de trabajo.

           "En esta conexión, y lo que estamos subrayando es que el proceso revolucionario no se desarrolla en línea recta, va en zigzag y hay éxitos y fracasos. Nosotros<... no podemos decir que con un solo salto podremos librarnos de toda la basura revisionista del pasado. Así que hay un proceso dialéctico de desarrollo: vueltas y revueltas, avances y retrocesos, etc. Éxito al final pero con reveses temporales"./p>

           Durante este período y desde entonces, el PCN (M) ha participado activamente en el MRI, no sólo en sus campañas públicas sino también en su vida interna. Las discusiones sobre la adopción del Marxismo-Leninismo-Maoísmo por el MRI en diciembre de 1993 y el desenvolvimiento de la lucha contra la Línea Oportunista de Derecha que estalló en el Partido Comunista del Perú, también se han interpenetrado con los avances del Partido. El Partido señaló, sobre la lucha de dos líneas en el Perú: "los revolucionarios no pueden quedarse de brazos cruzados, cuando la lucha se centra en grandes interrogantes políticas e ideológicas con implicaciones universales como ésta" y habló de "una conexión y significado directos" de dichas interrogantes para con la revolución en Nepal3.

           En los últimos años, los líderes del PCN (M) han llevado una gran campaña para estudiar la línea maoísta sobre la guerra popular prolongada y aplicarla a la realidad concreta de Nepal. Por ejemplo, estudiar la historia militar de Nepal, la fuerza y las debilidades de las fuerzas enemigas, las particularidades de la formación de las clases de Nepal, la historia y la geografía, etc. Pero la clave para resolver la línea militar, en las palabras de la dirigencia del PCN (M), "fue principalmente asirse al maoísmo y la lucha por el maoísmo".

           Una vez que el Partido asió firmemente la posición Marxista-Leninista-Maoísta sobre la guerra popular prolongada, se ocupó de la necesaria preparación política, ideológica y organizativa sistemática de sus miembros y partidarios. Hubo lucha con los miembros para hacer las transformaciones necesarias de modo que el Partido fuera capaz de iniciar y mantener una guerra popular. Y se animó a otras personas a ayudar al Partido como simpatizantes.

           También hicieron preparativos militares concretos. Por ejemplo, la ampliamente difundida apropiación de 40.000 detonadores y 100 kilogramos de mecha se dio unos días antes del inicio. A pesar de la operación de "recuperación", publicitada ampliamente, con la ayuda de perros y helicópteros, no se recuperaron los materiales explosivos sino que se distribuyeron rápidamente en todo el país.

           En las zonas de fuerte influencia del Partido en la atrasada y extremadamente pobre región oeste de Nepal, Rukum y Rolpa en particular, la lucha de clases se agudizaba dramáticamente en los meses finales de 1995 y principios de 1996. El régimen lanzó una sucia campaña llamada "Operación Romeo", para arrancar de raíz la presencia del Partido en esas zonas y en especial los escuadrones militares que se formaban bajo la dirección del Partido. Antes de que la Guerra Popular empezara, las fuerzas reaccionarias arrestaron y torturaron a cerca de 1000 miembros del Partido, simpatizantes campesinos y trabajadores.

           La asesina campaña de represión alimentó la furia de las masas. Las organizaciones de derechos humanos y hasta algunos elementos de las clases dominantes (por ejemplo, unos sectores del partido revisionista UML) demandaron un fin al terror gubernamental). Se celebraron reuniones de masas en todo el país contra la represión y en apoyo del programa básico del Partido. En la capital, 50.000 personas asistieron a una manifestación política y cerca de 200.000 participaron en todo el país. Una delegación del Frente Unido Popular dirigida por Babarum Bhattarai y Pampa Bhusal entregó un memorándum al primer ministro, que exigió el fin inmediato de la campaña de represión y puso las demandas revolucionarias del pueblo.

           En esas condiciones de una muy acelerada intensificación de la lucha de clases, la dirección del Partido tomó la audaz decisión de iniciar la Guerra Popular el 13 de febrero. Una vez tomada la decisión y "pasado el Rubicón", toda una nueva vida comenzó para el Partido y sus miembros. Un millar de activistas del Partido pasaron a la clandestinidad durante el inicio.

EL INICIO DE LA GUERRA POPULAR

           Hubo un total de 5000 acciones, grandes y pequeñas, en las regiones oeste, central, este y el valle de Katmandú de Nepal, o sea, el 65% del país4. En el primer día, siete acciones a gran escala fueron lanzadas. En Rukum y el distrito de Sindhili en el este de Nepal, se tomaron campamentos de la policía después de que sus defensores se rindieron. En otro campamento en Rolpa, un tiroteo duró varias horas antes de que la guerrilla se retirara ordenadamente. En otro lugar del oeste de Nepal, un gran feudal, casi un rey local, fue atacado, su propiedad tomada y las escrituras de sus tierras destruidas.

           En la región central, un banco agrícola, que era parte de un proyecto capitalista burocrático para chuparle la sangre al campesinado en nombre del desarrollo rural, estuvo bajo ataque. En el distrito de Gorkha, los comandos sabotearon exitosamente una destilería de un comprador, a pesar de la inesperada presencia de 15 policías ebrios. En el mismo distrito, la oficina de una tristemente célebre organización de "ayuda" del imperialismo yanqui, "Salven a los Niños", fue saqueada. Un ataque simbólico se efectuó a la planta de Coca-Cola cerca de Katmandú.

           Una característica importante del inicio fueron los ataques a los bancos de crédito para la agricultura y la confiscación y quema de varios documentos hipotecarios y de préstamo. En ciertos casos, cientos de campesinos conducidos por comandos guerrilleros regulares capturaron y quemaron documentos de préstamos de los señores feudales muy odiados y muy grandes. Se estima que el valor de esos documentos de préstamos era de más de 200.000 dólares, una muy considerable suma para el campesinado nepalés.

           Además de los ataques, se desató una campaña de propaganda nacional. En cientos de aldeas se llevaron a cabo marchas, en las que participaron miles de mujeres y hombres en proporciones iguales. Los participantes de esas marchas, algunas de noche con antorchas, fueron provistos de armas y dirigidos por grupos guerrilleros. En entre 40 y 50 pueblos de distrito y en la capital, comandos bajo la dirección del Partido llevaron a cabo la ahora muy peligrosa tarea de pegar carteles y hacer pintas en apoyo del inicio de la guerra. Se repartieron cientos de miles de volantes con 50.000 carteles.

           La meta de la campaña de inicio era:

           i. Establecer la política de la lucha armada.

           ii. Establecer en la práctica que la principal forma de lucha son las acciones armadas y la principal forma de organización, en la presente etapa de la lucha, los diferentes tipos de escuadras organizadas.

           iii. Preparar las bases para el desarrollo de zonas guerrilleras.

           Cuando las noticias del inicio se esparcían en el país, una ola de entusiasmo recorrió las masas pobres y otros sectores revolucionarios del pueblo. ¡El sueño de levantarse, empuñando las armas, contra los odiados opresores, finalmente se convertía en realidad!

           El gobierno reaccionario respondió librando campañas de terror masivas en las zonas de influencia del Partido. Incluso en la capital se desató una terrible campaña con el afán de encontrar líderes y miembros del Partido. ¡El gobierno se puso furioso cuando descubrió que la mayoría se había marchado sin dejar rastro alguno! Sin la posibilidad de poner las manos sobre muchos cuadros del Partido, la policía arrestó a las masas revolucionarias a diestra y siniestra. Hasta un cassette con canciones revolucionarias fue prohibido, causando que el mercado negro subiera su precio al triple, según la prensa.

           Del lado del gobierno y el palacio, cundió el pánico. El primer ministro convocó a todos los grandes partidos políticos parlamentarios, y en particular al revisionista UML, a expresar su repudio al levantamiento. El PCN (Mashal) también condenó el levantamiento como "prematuro" y "extremista de izquierda". En el proceso revolucionario mismo se dividía a las fuerzas políticas entre quienes querían tumbar el viejo régimen y quienes objetivamente querían defenderlo.

           Al mismo tiempo, el levantamiento de las masas provocó revuelo en el campo de la clase dominante. Después de la fase inicial de varias semanas de ataques coordinados, la dirección del Partido resumió el inicio como un éxito aplastante y empezó a prepararse para las siguientes etapas. Al principio, el enemigo cacareó del cese temporal de las acciones armadas de las fuerzas populares. En realidad, el Partido y las fuerzas bajo su dirección, se estaban preparando para emprender un nuevo y superior nivel de lucha, el inicio de la guerra de guerrillas.

           En marzo de 1996, el Buró Político del Comité Central dirigido por el secretario general del Partido, el Camarada Prachanda, se reunió para resumir el proceso de inicio y establecer planes futuros. El documento de esa reunión dijo: "En este momento, la atención de las masas políticamente conscientes, la comunidad intelectual y los demás está centrada en cuál debe ser el siguiente plan del Partido y si nosotros podremos preservar y desarrollar lo que recién nació. En este contexto, debemos prestar mucha atención a los siguientes puntos:

           "1. ...El enemigo quiere atraernos a una guerra de decisión rápida, pero nosotros queremos evitarla y prolongarla... el enemigo quiere provocarnos y meternos en una confrontación a su propia conveniencia, pero nosotros queremos acosarlo, cansarlo y atacarlo en sus puntos débiles y en el tiempo y lugar de nuestra conveniencia de acuerdo a nuestro plan.

           "2. ...Nuestra política y programa deben garantizar nuestra constante interacción con las masas, porque el Partido no tiene otro interés que el interés de las masas....

           "3. ...Nosotros debemos lanzar una implacable lucha política e ideológica en contra de la tendencia de arrastrar al Partido en la dirección del aventurerismo o el capitulacionismo. En la situación actual de ofensiva del enemigo, la tendencia capitulacionista es la más peligrosa para el Partido.

           "4. ...El proceso de la guerra popular prolongada es el proceso de construcción del Partido revolucionario, la lucha revolucionaria, el poder revolucionario y el ejército revolucionario, de lo simple a lo complejo... ahora es necesario concentrarnos en el desarrollo de la guerra de guerrillas de una forma planeada y basarnos en el principio de la guerra popular prolongada y en nuestras condiciones concretas".

           Armados con la línea expuesta, el Partido realizó enérgicos preparativos para llevar la lucha a un nivel más alto. En las zonas de influencia del Partido, dos mil policías militarizados del gobierno continuaron su reino del terror. Los casos de violación de mujeres, quema de casas y golpizas de niños y ancianos se generalizaron. En las "zonas en lucha", todos los hombres jóvenes fueron considerados guerrilleros y una gran cantidad tuvo que dejar sus aldeas y huir a los bosques y montañas vecinos. Las mujeres han tomado la principal responsabilidad de organizar la producción agrícola y la resistencia de las masas en las aldeas. A esto se suma veintenas de mujeres que se han unido a los comandos regulares de la guerrilla.

           Hacia finales de julio, los reaccionarios mataron a más de 45 personas en todo el país y hubo cientos de arrestos. El enemigo ofreció recompensas de miles de dólares por información del paradero de los líderes de la Guerra Popular. Sin embargo, para julio apareció un nuevo factor: tres emboscadas bien planeadas se habían efectuado contra patrullas policíacas en los distritos rurales del oeste de Nepal. Es claro que los comandos dirigidos por el PCN (M), los inicios de un ejército popular, pudieron resistir la campaña de represión y hasta contraatacar.

           En la mayoría de los casos, los grupos revolucionarios no tenían mucho armamento, sino unas cuantas armas modernas y principalmente utilizaron armas primitivas de caza, fusiles y armas caseros (como cuchillos) e incluso piedras. Pero se basaron en la táctica de confrontar "diez contra uno", teniendo a su favor el factor sorpresa, con una alta moral e inteligencia superior, proveniente de sus estrechos lazos con las masas. Por eso, incluso los grupos peor armados pudieron derrotar patrullas enemigas y capturar sus armas, como pasó en varias emboscadas en el verano de 1996. El PCN (M) aplica las enseñanzas de Mao de basarse en sus propios esfuerzos y obtener armamento principalmente quitándolo al enemigo.

ATAQUES REVISIONISTAS CONTRA EL PCN(M)

           Mientras tanto, los revisionistas del UML, con la ayuda de otros, se ocuparon de enlodar los grandes logros de los auténticos comunistas de Nepal y han corrido a apoyar al viejo régimen, en una forma que nos recuerda la infame Patria Roja que se oponía a la Guerra Popular en el Perú desde un principio, mientras que se decía "maoista".

           El secretario general del UML declaró en una reunión internacional en Bruselas: "La violencia y la revuelta armada no son nunca el deseo de la gente trabajadora y el partido comunista.... Nosotros hemos visto que los combativos movimientos de masas pueden también producir el cambio de sistema sin tanto derramamiento de sangre.... El mundo actual se ha alejado mucho de los incidentes chilenos e indonesios.

           "La visión estrecha, el dogmatismo, el subjetivismo, el sectarismo, el extremismo, el romanticismo pequeño burgués, la impaciencia e intereses personales dominan las mentes extremistas y actúan como fanáticos. Dichas acciones en los hechos dañan la revolución, debilitan y aíslan a los revolucionarios y dan rienda suelta a los regímenes reaccionarios".

           Como resultado de los descarados ataques a la revolución por el UML y otros, ha habido deserciones en gran escala de las organizaciones revisionistas y oportunistas, y un número cada vez mayor de miembros de base y simpatizantes se están uniendo a la causa de la Guerra Popular.

           Los revisionistas del UML no han restringido sus ataques a meras palabras. Han apoyado al gobierno para formar "grupos de autodefensa", similares a las infames "rondas" en el Perú, para oponerse al levantamiento5.

           Con esto, vemos que hoy las "disputas teóricas" del movimiento comunista de Nepal (que son en sí parte de una más amplia lucha internacional entre el marxismo y el revisionismo que algunas personas tratan de descartar como mera "historia") están otra vez cobrando fuerza, en contra y a favor de la revolución. Así como se pudo iniciar la Guerra Popular únicamente por medio de una larga y encarnizada lucha contra el oportunismo, es claro que el revisionismo, en Nepal y en el mundo, seguirá haciendo todo lo que está en su poder para detener la revolución en Nepal.

           La clase enemiga ha atacado rápidamente a las masas, pues piensa que, al usar tácticas duales de terror y engaño, pueda desviar la revolución. Mientras que las clases dominantes nepalesas mandan a su policía militarizada para generalizar el asesinato y el terror en los distritos rurales, también han tratado de confundir a las masas con sus argumentos de una "solución política" a la insurgencia. El primer ministro sondeó la opinión pública sobre las negociaciones.

           El Partido dice "que es un crimen contra el proletariado empezar una lucha armada sin la firme convicción de llevarla a cabo hasta el final. Nunca permitiremos que esta lucha llegue a ser un mero instrumento para introducir reformas parciales...o termine en un simple compromiso para presionar a las clases reaccionarias"6. La vigorosa participación del PCN (M) en el repudio a la Línea Oportunista de Derecha en el Perú ha fortalecido más la capacidad del Partido a responder a esas tácticas duales contrarrevolucionarias y asirse a las leyes de la guerra7.

EL FUTURO

           Un actor importante en los meses y años que vienen será el reaccionario Estado de la India. Nepal está ligado al sistema mundial imperialista, principalmente a través de la India, aunque no exclusivamente. La India ha considerado por largo tiempo que Nepal es su protectorado y casi es seguro que intervendrá militarmente si lo considera necesario. Hay también antecedentes de agresiones de la India en contra de pequeños vecinos, como la invasión de los estados himalayos de Bután y Sikkim, que no están lejos de Nepal. El ejército hindú incorporó a la fuerza a Sikkim al Estado de la India.

           Así, los gobernantes hindúes deben sopesar seriamente cada movimiento que dan debido al gran odio que han generado en todas las clases y estratos de Nepal. Esto es de mucha importancia, pues el Partido del Congreso que es títere de la India, está en el Poder.

           Además, la clase dominante de la India está ocupada con contradicciones explosivas en su propio territorio, y sabe que una franca agresión a Nepal provocaría una feroz oposición de amplios sectores de gente revolucionaria y progresista de la India y de todo el sur de Asia. Por el momento, la India no ha respondido pero ha ofrecido algunos "dulces" a Nepal, por ejemplo, la reducción de controles fronterizos, etc. Nadie es tan ingenuo como para pensar que la India será un observador pasivo mientras que la revolución avanza en su protectorado himalayo.

           Los amos imperialistas occidentales de Nepal anunciaron rápidamente la aprobación de varios esquemas de desarrollo, por ejemplo, la construcción de nuevas carreteras, con obvias implicaciones militares. Israel, que juega un papel especial en la ayuda y el entrenamiento del aparato represivo y servicios de inteligencia nepaleses, sin duda tomará partido con la contrarrevolución.

           El inicio de la Guerra Popular en Nepal ocurrió en una coyuntura muy importante en el mundo, cuando los imperialistas y reaccionarios han declarado la "victoria final" sobre el comunismo. En muchos círculos, se burla de las posibilidades de iniciar y perseverar en una guerra revolucionaria y hay ataques a los aceptados veredictos de la larga lucha del marxismo contra el revisionismo, por ejemplo, de parte de la Línea Oportunista de Derecha en el Perú. El estallido de una auténtica guerra popular dirigida por un partido Marxista-Leninista-Maoísta participante en el Movimiento Revolucionario Internacional fortalecerá la línea proletaria a nivel internacional y le dará un golpe a los pomposos revisionistas, que han apostado a Nepal como potencial "transición pacífica" y cacareado las maravillas del parlamento.

           Como es sabido, es imposible predecir el futuro curso de la Guerra Popular en Nepal. No hay duda de que la lucha será feroz y compleja, y que habrá inesperadas vueltas y revueltas. Pero la esperanza de la revolución ya se está convirtiendo en una fuerza material y las masas están despiertas como nunca antes y grandes sectores sociales, en especial pero no solamente los janjati pisoteados y otros campesinos pobres, están buscando al Partido y a sus organizaciones de masas. Cuando un programa concreto para eliminar la opresión de los condenados de la Tierra desencadena el odio latente de éstos contra su opresión, y cuando la ideología científica del Marxismo-Leninismo-Maoísmo ilumina el camino de la lucha armada del pueblo, una fuerza titánica se libera que es capaz de barrer todo lo que es decrépito y reaccionario.

           Las imágenes de cientos de miles de campesinos y obreros de Nepal levantándose y combatiendo a sus enemigos ha sido una gran inspiración para las masas oprimidas de todo el mundo. Esto demuestra el papel decisivo y la vitalidad de la ideología revolucionaria del Marxismo-Leninismo-Maoísmo e impulsa más la formación y el fortalecimiento de los partidos y organizaciones Marxista-Leninista-Maoístas unidos en torno al Movimiento Revolucionario Internacionalista. El inicio de la Guerra Popular en Nepal es un audaz y glorioso paso hacia adelante para la revolución mundial.

NOTAS

           1. "Democratization and the Growth of Communism in Nepal: A Peruvian Scenario in the Making?" (R. Andrew Nickson, en Journal of Commonwealth and Comparative Politics, noviembre de 1992) y "The Paradoxical Support of Nepal's Left for Comrade Gonzalo" (Stephen L. Mikesell, en Himal, marzo/abril de 1993).

           2. Véase Nepalese Left Tribune, octubre de 1985.

           3. The Worker, órgano del PCN(M) en inglés, junio de 1996, p. 23.

           4. La información detallada de la fase inicial de la Guerra Popular se encuentra en The Worker.

           5. Kathmandu Post, 26 de marzo de 1996.

           6. Del "Plan for the Historical Iniciation of the People War" adoptado por el Comité Central en septiembre de 1995.

           7. En un artículo titulado "Lucha de dos líneas al interior del PCP", The Worker, junio de 1996, el Partido resume lecciones claves de la lucha de dos líneas en el Perú concernientes a la política correcta en torno a las negociaciones, las leyes de la guerra, etc. El artículo apoya las "detalladas críticas del Comité del MRI y de la Unión de Comunistas de Irán (Sarbedarán)", en Un Mundo Que Ganar 1995/21.