UN MUNDO QUE GANAR
 


La  Gran Revolución Cultural Proletaria-30 años después

            Hace 30 años, en 1966, Mao Tsetung inició el más grande movimiento revolucionario jamás visto sobre el planeta: La Gran Revolución Cultural Proletaria. De un extremo a otro de China, decenas de millones de personas (al inicio principalmente estudiantes y jóvenes, pero más adelante se difundió rápidamente entre obreros y campesinos) se levantaron en un furioso asalto sobre los puestos de autoridad de la sociedad, como los de educación, cultura e incluso los mismísimos órganos del poder estatal, que seguían sirviendo para reforzar las cadenas de la tradición que se habían formado en cientos de años de la sociedad de clases.

            ¿Qué es lo que hizo tan extraordinaria esta revolución? Fue que se llevó a cabo bajo el socialismo y la dictadura proletaria. Fue una revolución cuyo propósito era fortalecer el gobierno del proletariado y del pueblo. El mismo Mao Tsetung desencadenó la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP), pero nunca tuvo el carácter de las manifestaciones políticas orquestadas al servicio de "intrigas palaciegas" que el imperialismo y los reaccionarios difundieron falsamente. Fue una revolución que buscó derrocar a los sectores del Estado que habían sido usurpados por nuevos explotadores y buscó eliminar las prácticas, costumbres e ideas que impedían el avance de la revolución hacia el comunismo.

            La GRCP fue la respuesta de Mao al problema histórico de la restauración capitalista que tuvo lugar en la Unión Soviética en 1956. ¿Qué hacer para que la revolución continúe su avance a la sociedad sin clases del comunismo? ¿Cómo se podrá derrotar a la "nueva burguesía", que surge dentro del mismo Partido Comunista? ¿Cómo es posible que surjan sucesores de la causa revolucionaria, en vez de una nueva élite privilegiada?

            Por supuesto que, antes de la Revolución Cultural hubo muchas luchas en China, y en la URSS bajo Lenin y Stalin, contra cuarteles revisionistas en el partido y contra prácticas burocráticas y revisionistas. Pero Mao concluyó que estos movimientos y la mera destitución de revisionistas o renegados no podían en sí asegurar el futuro avance de la revolución. Mao dijo haber encontrado, en la GRCP, una forma de "movilizar a las amplias masas de manera abierta, en todos los terrenos y de abajo arriba para exponer nuestro lado oscuro".

            En este sentido la GRCP fue un movimiento sin precedente alguno en la historia del movimiento comunista internacional, y prueba viviente de que la revolución debe continuar, ya que alcanzar la sociedad sin clases será una larga y dura batalla con vueltas y revueltas, avances y retrocesos, en todo el camino. Esto iba contra la anterior idea aceptada en el movimiento comunista internacional de que una vez que se llegara a la dictadura proletaria, el camino estaría despejado hacia el comunismo.

            Mao también concluyó que aun cuando el proletariado y el pueblo trabajador tuvieran el Poder, tendrían que levantarse periódicamente y derrocar a las fuerzas en la sociedad quienes quisieran parar la revolución a medio camino y proteger sus privilegios. Estas victorias revolucionarias darían la base para lograr mayores trasformaciones de la sociedad y las formas de pensar.

            En el curso de la GRCP, el maoísmo surgió como tercera etapa del marxismo-leninismo. A través de la aplicación del marxismo-leninismo a la revolución china y en especial al problema de luchar contra la restauración capitalista, Mao resolvió los importantes problemas ante el movimiento comunista internacional. Mostró cómo una nueva burguesía renacía, aun bajo el socialismo, y por qué era posible una restauración del capitalismo. Pero lo más importante fue que demostró cómo luchar contra tal restauración, movilizando a las masas en la lucha revolucionaria, ayudándolas a templarse, enseñándoles el Marxismo-Leninismo-Maoísmo y elevando su nivel de conciencia en plena batalla, derrotando a la nueva burguesía y recapturando las esferas del Estado y de la sociedad usurpadas por estos seguidores del camino capitalista. Mao enseñó que hacer la revolución era la clave para desencadenar las fuerzas productivas, en especial la fuerza productiva más importante, la clase revolucionaria misma, y que aún en el socialismo las prácticas e ideas que bloqueaban el camino hacia el futuro podían asfixiar y restringir tal clase.

            Con la Revolución Cultural se hicieron enormes avances, no sólo al destruir los remanentes de miles de años de la sociedad de clases, sino también al introducir nuevas prácticas que favorecían y despejaban el camino al futuro comunismo. Se introdujeron nuevas formas de gestión en donde se incluía a obreros y campesinos de las masas populares en la dirección de empresas y de granjas colectivas. El reaccionario sistema de exámenes de admisión en la educación superior fue abolido y sustituido por un sistema en que, después de que los estudiantes habían pasado algunos años en el trabajo productivo, las masas obreras y campesinas les dieron una recomendación. Los obreros y los campesinos, juntos, hicieron sorprendentes avances en la ciencia y la tecnología. Se crearon grandes obras de arte en que imágenes de héroes obreros y campesinos dominaron el escenario, donde antes lo ocupaban personajes de las clases reaccionarias. Se hicieron importantes avances para reducir las desigualdades en la distribución de bienes que aún subsistían bajo el socialismo.

            La Revolución Cultural fue acogida con gran entusiasmo por todo el mundo. Fue un ejemplo vivo de la capacidad del proletariado para hacer la revolución, cambiar el mundo y trasformar las relaciones en el seno del pueblo. Inspiró a toda una generación y le dio confianza en la causa revolucionaria, además de difundir el Marxismo-Leninismo-Maoísmo por todo el mundo. Los éxitos de la GRCP fueron tan profundos que ganaron a gran número de académicos, expertos en diferentes campos y personalidades de todo el mundo, a la causa y a respetar y admirar los logros de esta revolución y difundir las noticias de ella1.

            En 1976, la GRCP fue derrotada, cuando se dio un reaccionario golpe de Estado justo después de la muerte de Mao y los principales líderes de la izquierda revolucionaria (incluida la viuda de Mao, Chiang Ching) fueron arrestados. Con el golpe, las masas sufrieron de nuevo represión y volvieron a vivir la esclavitud asalariada. Los imperialistas volvieron a chupar la sangre del pueblo trabajador. Los enormes logros de la Revolución Cultural fueron atacados sistemáticamente y echados abajo. Las desigualdades crecieron de nuevo a pasos agigantados. Hubo crisis, dislocaciones y desequilibrios económicos en todo el país, además de un masivo crecimiento de una población "migrante", desempleada, de decenas de millones de personas. En una palabra, el capitalismo, con todos sus horrores, fue restaurado.

            A nivel internacional, los imperialistas, los revisionistas y otros reaccionarios trabajaron tiempo extra para distorsionar, enlodar y borrar el legado de la GRCP. Aprovecharon la derrota en China para repetir e incluso agrandar toda monstruosa mentira que los nuevos gobernantes capitalistas de ese país se han encargado de difundir.

            No nos sorprende que los reaccionarios del mundo llamen a esta Revolución Cultural "terrorista", "una pesadilla", "histeria de masas", etc. Para cualquier reaccionario, no hay peor pesadilla que ver a millones de sus anteriores víctimas atreverse a levantarse y tomar el control de toda esfera de la sociedad, ni ninguna idea más "extraña" de que los campesinos y obreros comunes y corrientes pueden administrar las universidades o trasformar el ballet, ni ninguna visión más "utópica" que la de moverse en la dirección de una sociedad sin clases.

            La burguesía tacha de "terror" a la GRCP, pero en los hechos ésta fue una prueba viviente de lo dicho por Lenin de que la dictadura del proletariado "es un millón de veces más democrática... que la república burguesa más democrática". En efecto, nunca en la historia se había visto que sectores tan amplios de las masas estuvieran tan interesados en cada detalle de la vida política y cultural. Muchos debates, luchas estimulantes y críticas penetrantes caracterizaban la vida cotidiana de cientos de millones de chinos. La Revolución Cultural demostró que la dictadura proletaria no representaba ningún impedimento para tal democracia. Al contrario, era la condición que hizo posible tal democracia. Ahora, se ve que es la dictadura burguesa actual de Deng Xiao-ping y la burguesía china quienes masacraron a las masas y sus protestas en Tienanmen y desataron un clima de terror por toda China para imponer su gobierno.

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            Para los maoístas del mundo, la Revolución Cultural siempre será, como la Comuna de París y la Revolución de Octubre, una gran victoria y avance en la experiencia revolucionaria mundial de la cual el proletariado ha sacado sus más preciosas lecciones y que le sirve como base para saltos más atrevidos en el futuro en su lucha por avanzar al comunismo.

            Cuán equivocada es la idea de considerar que la GRCP sólo tiene importancia después de la conquista del Poder. Sin duda, la Revolución Cultural representa la más alta experiencia que el proletariado haya obtenido en la batalla por avanzar en la revolución socialista bajo el gobierno del proletariado. Pero para poder lanzar la GRCP y en el curso de dirigirla hacia adelante, Mao tuvo que desarrollar cada paso en la aplicación de la doctrina marxista-leninista: su filosofía, su economía política, su estrategia revolucionaria, su táctica, etc.

            Mao le dio un impulso importante a toda la historia del movimiento comunista internacional. Pero sabemos que no hay construcción sin destrucción y a fin de hacer avanzar esta herencia revolucionaria, Mao tuvo que desarrollar una crítica profunda de los errores que han marcado el movimiento comunista internacional bajo el liderato de Stalin. Hoy en día, cuando de nuevo se trata de denigrar las contribuciones de Mao so pretexto de defender los errores de Stalin, es más importante que nunca comprender firmemente las contribuciones cualitativas de Mao, en todos los aspectos de nuestra ideología.

            En un tiempo en que el movimiento comunista internacional enfrenta la gran lucha entre dos líneas, que ha surgido en el Partido Comunista del Perú, es muy necesario tener una firme comprensión de las enseñanzas de Mao sobre la lucha entre dos líneas en el partido. Fue en el curso de la GRCP que el análisis y el tratamiento maoístas de estos problemas tomaron su verdadera trascendencia y las ideas erróneas de Stalin del "partido monolítico" fueron rechazadas.

            Estudiar la Revolución de Octubre no es simple o principalmente aprender las tácticas maestras de Lenin o la práctica particular de la insurrección, aunque éstas son en efecto muy importantes. Al estudiar la Revolución de Octubre, vemos el movimiento de la clase de millones, la complejidad de la forma en que la revolución avanza, en medio de turbulencia y contradicciones, y la relación entre estos movimientos de millones y las "disputas teóricas" de Lenin contra el oportunismo y el revisionismo de esos días. Estudiar la Revolución de Octubre es imprescindible para comprender el leninismo.

            En forma similar, cuando estudiamos la GRCP, no lo hacemos por el abstracto interés histórico, ni principalmente como una "preparación" para las luchas con las que nos vamos a enfrentar en el futuro, cuando de nuevo tengamos el Poder en nuestros manos. La estudiamos porque ilustra todo elemento del Marxismo-Leninismo-Maoísmo y le da nueva vida y significado. Sin esta GRCP, nos estaríamos privando a nosotros y al proletariado del más importante tesoro de experiencia revolucionaria. Sin asimilar ni basarnos en las lecciones de la Revolución Cultural, nunca podremos obtener el poder político, ni menos defenderlo ni usarlo para avanzar hacia el comunismo. Sería privarnos a nosotros mismos del mismísimo Marxismo-Leninismo-Maoísmo.

            1. En ese entonces, a nuestra ciencia revolucionaria se le conoció como marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung, aunque se comprendió correctamente que Mao había elevado el marxismo-leninismo a una "nueva etapa". Fue hasta los años 80 que el movimiento comunista internacional empezó a referirse correctamente a esta etapa como Marxismo-Leninismo-Maoísmo, posición adoptada por el Movimiento Revolucionario Internacionalista en el centenario del nacimiento de Mao, el 26 de diciembre de 1993.

 

UMQG 1986/7

            Número especial sobre el 20º aniversario de la Revolución Cultural; principalmente artículos de los grupos participantes en el MRI sobre la revolución china y las lecciones que han aprendido de Mao Tsetung; documento clave para comprender la ciencia de la revolución y al MRI.

UMQG 1992/17

            Presenta la polémica de Bob Avakian, líder del PCR,EU, titulado Democracia: ¡Más que nunca podemos y debemos lograr algo mejor!, contra una revisión social-demócrata del marxismo de K. Venu, del ex Comité de Reorganización Central, Partido Comunista de la India (ML). Resumen de la experiencia del proletariado en el Poder en la URSS y en especial en la China de Mao.

UMQG 1993/19

            Un nuevo estudio precursor desde el punto de vista maoísta, sobre la vida de una de los principales líderes de la Revolución Cultural, Chiang Ching: Las ambiciones revolucionarias de una líder comunista.

Un Arma Indispensable para Comprender la Gran Revolución Cultural Proletaria

En las páginas 2 y 3, se halla más información de los números anteriores de UMQG y suscripciones.