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Para
el Lector
Respuesta
a los Investigadores del Movimiento Revolucionario Internacionalista
(MRI)
Por:
Luis Arce Borja
El siguiente artículo salió en el número de El Diario Internacional
de marzo de 1995. Se ha abreviado para que quepa en este número
de UMQG. Se esforzó por conservar los argumentos principales
de Arce y se respetan la numeracíon de las notas, la ortografía
y la puntuación del original. Los comentarios entre corchetes son
de UMQG. Al lector que quiera el texto íntegro (aproximadamente
50% más largo), se le pide que escriba a UMQG. Nuestra respuesta,
"Una respuesta inicial a Arce Borja", aparece en la página 38. --UMQG
El Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista (MRI)
está haciendo circular dos documentos políticos, cuyos textos se
refieren a la supuesta negociación de la guerra popular en Perú.
Uno de los documento es de junio de 1994 [reimpreso en UMQG
1995/21, pp. 23-27], es decir 9 meses después de que Fujimori diera
a publicidad la primera "carta de paz" (1º de octubre 1993). El
otro documento es de fecha reciente, el 10 de noviembre del año
pasado [1994]. Según sus autores, ellos son el resultado de un "proceso
muy importante de investigación y estudio" de la situación actual
del Perú. A pesar de la distancia cronológica que se llevan entre
el primero y segundo documento, el contenido de ambos es casi el
mismo, las variaciones son mínimas.
Ambos textos pretenden ser serios y se señala que están sustentados
en un análisis marxista-leninista-maoísta. Intentan ser objetivos,
para ello se pone en la balanza, en igual de condiciones, los argumentos
políticos del Comité central del PCP, y la versión de los capituladores
y agentes policiales que propagandizan el "acuerdo de paz". Sus
autores hurgan en la historia sobre negociaciones de paz conducidas
por comunistas, revolucionarios y reformistas. Se pone los ejemplos
del acuerdo de Brest-Litovsk en 1918 en la naciente Unión Soviética,
las negociaciones propiciadas por el Presidente Mao en China revolucionaria,
en Nicaragua, El Salvador, etc. El marco ideológico de los dos documentos
están restringidos a formulaciones teóricas generales. En nombre
de la unidad del Movimiento Revolucionario Internacionalista se
pide paciencia y cordura en el tratamiento del problema suscitado
con las "cartas de paz". Tímidamente, como para no quedarse a la
saga de los acontecimientos, se hace una leve crítica a uno de los
textos del supuesto "acuerdo de paz".
La dirección del MRI indica que la distribución de dichos documentos
son de carácter limitado y que "bajo ninguna forma deben revelarse
pública o semi-pública". Según ellos, para "evitar que el enemigo
saque provecho de esta polémica". Propone iniciar un debate clandestino
sobre este hecho. ¿Qué hacer?. Quedarnos callados no podemos. Cuando
hay cuestiones de principios de por medio, lo aconsejable es no
cerrar la boca. Eso seria una conciliación con ideas incorrectas.
Las discrepancias ideológicas no hay que ocultarlas. Por el contrario,
la experiencia histórica demuestra que su discusión abierta y profunda
es saludable para la revolución. En su tiempo, Lenin aconsejaba
lo siguiente:
"El deber de los comunistas estriba en no silenciar las debilidades
de su movimiento, sino criticarlas abiertamente para verse libre
de ellas lo antes posible y de manera radical"1.
Por su parte el presidente Gonzalo señala: "Pero sí la dirección
no es justa ni correcta, sí los dirigentes mantienen una línea errónea...en
ese caso los que tienen la línea correcta deben desenvolver la lucha
para imponerla"2.
Los dirigente del MRI están seriamente equivocados, y su análisis
respecto al Partido Comunista del Perú y la lucha contra la patraña
denominada "acuerdo de paz", no contribuye en nada al proceso revolucionario
dirigido por el PCP. Creemos que las opiniones que se formulan en
los documentos lesionan seriamente el internacionalismo proletario
y atentan contra los principios ideológicos políticos de la unidad
del movimiento comunista internacional. De ahí la necesidad de responder
y aclarar los conceptos erróneos formulados por la dirección del
MRI. Nuestra crítica se centra esencialmente en los siguientes aspectos:
-Primer aspecto. El Comité del MRI afirma que "desde octubre de
1993 se desarrolla una lucha muy importante en el seno del PCP",
y que es un problema de "lucha de dos líneas".
-Segundo aspecto. Toman una cita del Presidente Mao Tsetung y llaman
a "tratar la enfermedad para salvar el paciente".
-Tercer aspecto. Parafrasean al Presidente Mao Tsetung, y señalan
que el que no investiga no tiene derecho a hablar y buscar la verdad
en los hechos.
-Cuarto aspecto. Señalan que los elementos que promueven el "acuerdo
de paz", son gente que históricamente jugaron un papel de dirección
en el PCP, y que se concentran en las cárceles, pero que también
tienen apoyo al exterior de las prisiones.
-Quinto aspecto. Piden que la discusión sobre el "acuerdo de paz",
no debilite la tarea de defender la vida del presidente Gonzalo,
y convocan a seguir apoyando al Comité Internacional de Emergencia
(CIE).
¿LUCHA
DE DOS LINEAS O PATRAÑA CONTRARREVOLUCIONARIA?
Primer aspecto. "Desde octubre de 1993 una lucha muy importante
se ha desarrollado en el seno del PCP, principalmente acerca de
las negociaciones de paz... Está claro que una lucha en dos direcciones
ha surgido de los rangos del Partido Comunista del Perú... es una
lucha de dos líneas, en la más grande organización de nuestro Movimiento..."
(Documentos del MRI).
Es un error afirmar que las "cartas de paz" correspondan esencialmente
a un proceso de una lucha de dos líneas al interior del PCP. Esta
cuestión está falsamente planteada. El análisis del Comité directivo
del MRI sigue una dirección errónea. La afirmación de que las "cartas
de paz" son producto de la "lucha de dos línea" en el interior del
PCP, encierra las siguientes desviaciones y peligros:
1. Si se señala que las "cartas de paz", son expresión externa de
contradicciones en el seno del PCP, se niega que éstas sean realmente
un montaje preparado por el régimen peruano y el imperialismo norteamericano.
Se le otorga categoría de contradicción partidaria. A partir de
esta posición, es lógico que se concluya que no es correcto tratarlas
como complot policial, y se demande, como hacen los dirigentes del
MRI, ser "cautos y prudentes" en el trato de este problema. De esta
manera, no sólo se incurre en negar la patraña fujimorista, sino
también se silencian los objetivos contrarrevolucionarios y criminales
del "acuerdo de paz". Admitir que el "acuerdo de paz" es parte de
un proceso de conflicto interno del PCP, sirve para presentar al
PCP como una organización corroída por una escandalosa división
y debilitada hasta el límite de la destrucción. Esta forma de ver
las cosas, es similar a la versión de los más recalcitrantes enemigos
de la revolución. Sólo como ejemplo, veamos lo que dice un "senderólogo"
y enemigo viceral del PCP:
"De otra parte, los documentos internos de la organización terrorista
dan cuenta que la lucha de facciones, entre los que están por el
Acuerdo de Paz y los que apoyan a Feliciano, está terminando con
un claro vencedor: Abimael Guzmán"3.
En este caso, consciente o inconscientemente, los dirigentes del
MRI se deslizan por el terreno de la conciliación con los enemigos
de la guerra popular en Perú. Esta conciliación se expresa no sólo
en el contenido de los documentos que comentamos, sino también en
una actitud que está dirigida a mantenerse distante de la lucha
contra la patraña denominada "acuerdo de paz". Y aquí está la explicación
política al prolongado silencio, de más de un año, de los dirigentes
del MRI....
2. Los dirigentes del MRI confunden complot policial con lucha de
dos líneas. En la historia hay numerosos casos de como los revolucionarios
han tenido que enfrentar patrañas fabricadas por los expertos en
lucha contrainsurgente. Cualquier elemental manual de acciones antisubversivas
contiene el criterio sobre las dos formas principales para destruir
una organización comunista, o un proceso revolucionario. La primera,
es mediante el uso de la fuerza de las armas y de una brutal represión
generalizada. Esta forma se sustenta en la superioridad militar
y en los abundantes recursos del Estado. La segunda, se basa en
la variable denominada guerra psicológica. Se apoya en el gigantesco
aparato de publicidad del Estado. El objetivo es debilitar y minar
la solidez ideológica-organizativa del partido que comanda la revolución.
Sus metas son; dividir, desorganizar, generar capitulación, aislarla
de las masas, y desprestigiar la organización revolucionaria. Las
actividades propias de la guerra psicológica, se desarrollan en
muchos casos utilizando agentes infiltrados en el partido, o elementos
renegados o arrepentidos que se pasan a la filas de los enemigos.
Tanto la primera forma, como la segunda, se complementan en una
sólo estrategia contrainsurgente.
Es un error político y conceptual, no hacer la diferencia entre
complot policial y lucha de dos líneas. ¿Qué son las "cartas de
paz"?. ¿Dónde y cómo se han fabricado?. Las "cartas de paz", fueron
creadas en el cuartel general del Servicio de Inteligencia Nacional
(SIN) del Estado peruano. Estas no surgen de una instancia partidaria,
ni son el resultado de un proceso y debate interno en el PCP. Es
una equivocación decir, como lo hacen los dirigentes del MRI, que
"es una lucha en dos direcciones surgida en los rangos del Partido
Comunista del Perú". Los autores de estas cartas son funcionarios
del SIN, policías, altos oficiales del ejército, y agentes de la
CIA americana. Un complot policial no es lo mismo que una lucha
interna partidaria. El hecho, de que en la elaboración y propagandización
de esta patraña estén involucrados algunos capituladores, no le
otorga categoría de lucha de dos líneas en el PCP.
Sólo para ilustrar esta parte de nuestro análisis, vamos a presentar
algunos casos notorios y ejemplares de complot policial. En Rusia,
entre 1901-1904, en pleno auge del movimiento popular y revolucionario,
la policía zarista, crea en el seno del proletariado falsas organizaciones
obreras. El cabecilla de esta patraña es el coronel de la gendarmería
de apellido Subátov. Estas organizaciones, en apariencia obreras
y dirigidas por agentes policiales, tenían el objetivo de detener
la creciente influencia de los socialdemócratas revolucionarios
entre los trabajadores y masas oprimidas. En la misma Rusia, en
abril de 1917, Lenin llega a Petrogrado en el conocido tren alemán
del "wagon sellado". Este hecho, hace que todos los enemigos de
los bolcheviques, incluidos mencheviques y el propio régimen provisional
inicien una furiosa campaña que muestra a Lenin como un "agente
del imperialismo alemán". Cuatro meses después, el mes de julio,
el gobierno del socialrevolucionario Kerenski emite una orden de
detención contra Lenin, acusándolo de "alta traición a la Patria".
El objetivo de este complot es desprestigiar a los bolcheviques
y asesinar al gran jefe de la revolución de octubre.
En el caso peruano, las patrañas policiales se pueden contar por
docenas. Desde 1980, los diferentes regímenes en Perú, han incluido
en sus planes contrainsurgentes la fabricación de montajes contra
el PCP y la guerra popular. Entre las más conocidas se puede mencionar
tres: La primera, es aquella que presenta al PCP vinculado a las
bandas del narcotráfico internacional. La segunda, es la que muestra
a los maoístas peruanos como los más brutales y sanguinarios asesinos
de la población. Se acusa a la guerrilla dirigida por el PCP, de
ser una secta fanática, dirigida por dementes. Tercera, es la que
se refiere a la "debilidad interna de Sendero Luminoso". Se habla
a cada instante de su fragilidad teórica. Se han fabricado todo
tipo de embustes para exhibir al PCP, como una organización a punto
de desmoronarse a consecuencia de una "aguda lucha interna". Estas
patrañas, reposan exclusivamente en la fabricación de grandes mentiras
y en la utilización de diversos personajes que contribuyen a dar
credibilidad a la farsa. Aquí la propaganda se convierte en el principal
instrumento desestabilizador. El objetivo estratégico es el mismo
que se persigue a través de las acciones militares, derrotar la
subversión.
3. Cuando los dirigentes del MRI, califican el "acuerdo de paz",
como una lucha de dos líneas, desconocen el análisis y posición
del Comité Central del PCP frente a este problema. El Partido Comunista
del Perú (PCP), a través de diversos documentos ha caracterizado
y denunciado las "cartas de paz" como un siniestro montaje fabricado
por el gobierno fujimorista y el imperialismo norteamericano. Nada
justifica ir en dirección contraria del partido que dirige la guerra
popular. Sobre todo reconociendo que esta evaluación se ha realizado
en el propio terreno de los acontecimientos, y en el centro mismo
del conflicto. Uno de los pronunciamiento del PCP, publicado en
febrero de 1994, dice claramente lo siguiente:
"Las supuestas cartas presentadas por Fujimori, la supuesta llamada
al extranjero y los posteriores engendros son una patraña contrarrevolucionaria
ahí montada por el imperialismo yanqui y la dictadura genocida y
vendepatria combinada con la siniestra acción del grupillo negro.
Patraña para ganar elecciones, impedir celebración del Centenario
en diciembre [de 1993] y tapar caso Cantuta, eso en lo inmediato,
pero cuya esencia es pretender aniquilar la guerra popular y dentro
de esto proseguir su plan de asesinar al presidente Gonzalo... Denunciar,
condenar y aplastar al grupillo negro que levanta una lod [Línea
Oportunista de Derecha] revisionista y capitulacionista conformada
por infiltrados, traidores, capituladores y viejos revisionistas.
Grupillo directamente ligado a la reacción.."4. [UMQG
1995/21, p. 22]
El Comité Central del PCP, desde la primera carta (octubre 1993)
combatió decididamente el complot denominado "acuerdo de paz". Esta
lucha se desarrolló en el plano nacional e internacional. En Perú,
se puso énfasis en fortalecer el desarrollo de la guerra popular
y en desenmascarar a los individuos que desde la prisiones llaman
a capitular. En el extranjero se impartieron directivas precisas
para combatir a los elementos que en Suecia, París, Alemania y México
venían traficando con las "cartas de paz" y las supuestas directivas
telefónicas del presidente Gonzalo. ¿Por qué los investigadores
del MRI ignoran estos hechos?. Cualquier persona o grupo político,
que pretenda entender el "acuerdo de paz" y sus implicancias políticas-represivas,
obligatoriamente tiene que tomar en cuenta la posición del Comité
Central del PCP. No se puede pasar por alto los sólidos argumentos
de la organización que dirige la lucha armada, y que en la práctica
es la principal protagonista en este conflicto. Quienes llamándose
de izquierda, no toman en cuenta la posición del PCP, resbalan al
terreno del oportunismo. Aquí cabe remitirse a lo que dice Lenin
sobre la forma que tiene el oportunismo de plantear los problemas:
"El oportunista, por su misma naturaleza esquiva siempre plantear
los problemas de un modo preciso y definido, busca la resultante,
se arrastra como una culebra entre puntos de vista que se excluyen
mutuamente, esforzándose por `estar de acuerdo' con uno y con otro,
reduciendo sus discrepancias a pequeñas enmiendas, a dudas, a buenos
deseos inocentes, etc., etc."5.
4. ....La práctica confirma, que existe un estrecho nexo, que determina
la causa-efecto, entre la guerra popular y el trabajo internacional
de apoyo.... En este campo, el internacionalismo proletario es aún
incipiente, y fácilmente se cae en el desgano y la desmoralización.
Cualquier traspié de la revolución, e incluso, la misma propaganda
imperialista genera dudas y sospechas. Partiendo de esta realidad,
¿cómo había que tratar las "cartas de paz"?. Aquí no cabían ni caben
vacilaciones. Cuando se habla de "lucha de dos líneas", lo único
que se consigue es neutralizar la lucha contra los capituladores.
Desde este punto de vista, la posición errónea de los dirigentes
del MRI, sirve para confundir y sembrar dudas en los sectores menos
avanzados del campo internacional.
5. Reducir las "cartas de paz", a un problema de lucha de dos líneas
en el PCP, sirve objetivamente para excluirse de tomar posición
y luchar contra la patraña fujimorista. A partir de este falsa premisa,
se concilia con todos aquellos que en Perú y el extranjero propagandizan
el "acuerdo de paz". La táctica del silencio es una actitud conciliadora,
su raíz ideológica política es el revisionismo y el oportunismo.
De esta manera se deja las manos libres a los enemigos de la revolución
peruana, principalmente a los individuos que en Europa y América
distribuyen los documentos sobre el "acuerdo de paz". Si se señala
que las "cartas de paz" son apenas un problema de "lucha de dos
línea", se concluirá que este es un asunto estrictamente interno
del Partido Comunista del Perú, en cuyo problema es mejor no intervenir,
y menos hacerlo, como dicen los dirigentes del MRI, de "manera irresponsable".
¿Qué conclusión habría que sacar de la idea acuñada por los investigadores
del MRI de no actuar de "manera irresponsable", y dedicarse a la
investigación?. Siguiendo el ejemplo de ellos, no había por que
luchar contra el "acuerdo de paz". Se tenía que esperar a los resultados
de sus investigaciones. Mientras tanto no era correcto atacar a
la pandilla que en extranjero difunden las "cartas de paz". Menos
calificarlos de capituladores y agentes. No defender la revolución
peruana.. Y quedarse en silencio mientras los medios de comunicación
presentaban al presidente Gonzalo como un asqueroso traficante de
la guerra popular. Bajo el criterio de los dirigentes del MRI, ha
sido un hecho malo y criticable, que diversas organizaciones y partidos
políticos extranjeros hayan tomado posición y luchado contra la
patraña fujimorista. Han sido "irresponsables" al "hablar sin investigar".
Bajo este punto de vista, la conducta de El Diario Internacional,
ha sido algo peor que "irresponsable", en tanto dedicamos varias
ediciones a desenmascarar la patraña fujimorista. De ahí que algunas
organizaciones estrechamente ligadas a la dirección del MRI, iniciaron
desde octubre de 1993, una lucha subterránea contra este medio de
comunicación, y en algunos casos suspendieron su distribución. Es
verdad, El Diario Internacional, cuyos artículos se traducen a varios
idiomas y se conocen en casi todo el mundo, es y seguirá siendo
un serio escollo para los enemigos de la revolución peruana. Es
por ello que la orden del régimen peruano y del imperialismo este
dirigida a boicotearlo, y a desaparecerlo del mapa.
De esto se explica, que una importante base del MRI en los EEUU,
encargada de traducir al inglés El Diario Internacional, no sólo
dejó de hacerlo, sino que incluso ha cancelado la venta de este
medio de comunicación. ¿Cómo explican este hecho los dirigentes
del MRI?....
6. Los dirigentes del MRI hacen abstracción de este problema. Si
es verdad como dicen ellos, que hay "una lucha muy importante en
el seno del PCP", por qué no precisan el carácter de esta contradicción
y los intereses de ambas líneas. ¿Por qué evitan, después de más
de un año, tomar posición frente a este problema?. Suponiendo que
el "acuerdo de paz", resulta en verdad un problema de lucha de dos
líneas en el PCP. ¿Cuál sería el obstáculo para que una organización
política con vínculos orgánicos, y que se dice defensora de la revolución
peruana, no se pronuncie en contra de los representantes de la línea
incorrecta?. Aquí no caben posiciones intermedias ni eclécticas.
El contenido y objetivo contrarrevolucionario del "acuerdo de paz"
está fuera de toda duda. En cualquiera de los dos casos, como patraña
o lucha de dos líneas, se le tiene que combatir decididamente. Nadie
que se ubique en el campo de la revolución puede ponerse al margen
de esta contienda....
7. ¿Cómo entender qué es exactamente una lucha de dos líneas en
el seno de un partido u organización revolucionaria¿. ¿Cuál es la
diferencia de ésta con un complot policial?.
En teoría y práctica la lucha de dos líneas es la confrontación
entre la línea proletaria y la línea no proletaria al interior del
partido. Mediante la lucha de dos líneas se resuelven las contradicciones
internas de carácter ideológico-político en un partido revolucionario.
La lucha de dos líneas sirve esencialmente para combatir y erradicar
el oportunismo, el revisionismo, el derechismo, la claudicación
y toda manifestación antipartido y contraria a la revolución. El
proceso de unidad y lucha de contrarios en el seno de un partido,
tiene que ver con el fenómeno de la universalidad de la contradicción
en las cosas, en la naturaleza y en los hecho sociales. A diferencia
del revisionismo y oportunismo que niega la validez de la lucha
de dos líneas, los marxistas la incentivan como elemento de desarrollo
del partido. El presidente Mao Tsetung señala:
"La oposición y la lucha entre ideas diferentes tienen lugar constantemente
dentro del Partido. Este es el reflejo en su seno de las contradicciones
entre las clases y entre lo nuevo y lo viejo en la sociedad. Si
en el Partido no hubiera contradicciones ni luchas ideológicas para
resolverlas, la vida del Partido tocaría a su fin... no hay cosa
que no tenga contradicción... Sin contradicción no existiría el
mundo"8.
Sí se entiende que el fenómeno de la unidad y lucha de contrarios
es inherente al desarrollo del partido, será entonces importante,
determinar la naturaleza de la contradicción. Saber exactamente
si es antagónica o no. El carácter de la contradicción depende de
condiciones históricas en las que se desenvuelve el partido. En
un partido en plena guerra civil como en el caso del PCP, las contradicciones
se agudizan y la lucha adquiere características más agudas. En este
caso específico las diferentes contradicciones tienen como epicentro
la lucha armada y el camino hacia la conquista del poder. Dentro
del mismo fenómeno de la lucha de contrarios, una contradicción
no antagónica se convierte en antagónica. El presidente Mao Tsetung,
señala que algunas contradicciones al inicio no se manifiestan antagónicas,
pero que al impulso de la lucha de clases, estas se transforman
en antagónicas. Pero lo importante aquí, enseña el presidente Mao,
es a través del análisis marxista, determinar correctamente el carácter
de la contradicción, y a partir de ello, adoptar los métodos de
lucha necesarios y específicos para resolverlas. No hay contradicción
y lucha de dos líneas en abstracto. Es un análisis antidialéctico
no ubicar el carácter de la contradicción y menos señalar los intereses
de las ideas contrarias.
EL
LIMITE DE LA CONTRADICCION.
El límite de una contradicción no antagónica tiene que ver con que
ésta no atente contra los principios ideológicos y programáticos
del partido. Cualquiera sea la particularidad de esta contradicción
tiene que mantener su identidad con los intereses del proletariado
y la revolución. En otras palabras, la línea contraria permanecerá
como no antagónica, mientras no se desarrolle como negación misma
del partido y la revolución. Una contradicción no antagónica se
resuelve a través de la crítica y la autocrítica. Método de lucha
que tiene que ver con la tarea de persuadir y buscar que los camaradas
que expresan ideas perniciosas y erróneas vuelvan a la línea correcta.
Con la lucha de dos líneas el Partido se robustece y avanza, consolida
su línea clasista. Mediante la unidad y lucha se resuelven las principales
contradicciones. El Presidente Mao Tsetung señala que la aplicación
de este método se sustenta en la necesidad de encontrar la unidad
de los contrarios:
"Actualmente, la contradicción entre las ideas correctas y las incorrectas
en nuestro Partido no se manifiesta como antagónica y, si los camaradas
que han cometido errores son capaces de corregirlos, no llegará
a convertirse en antagónica"9.
Por su parte, Lenin dice lo siguiente: "La lucha de matices es,
en el Partido inevitable y necesaria, mientras no lleve a la anarquía
y la escisión, mientras transcurra en el marco aceptado de común
acuerdo por todos los camaradas y miembros del Partido"10.
Si la contradicción en el seno de un partido, bajo el impulso de
la lucha de clases, y debido a factores internos y externos, se
convierte en antagónica, en tanto expresa intereses irreconciliables,
su solución será a través de una frontal lucha de clases. El antagonismo
de clase, una de las manifestaciones de la lucha de los contrarios,
por su propia naturaleza no puede permanecer ni desarrollarse indefinidamente
al interior de un partido u organización revolucionaria. Su permanencia,
en sí, es la negación de los principios fundamentales del partido,
entre ellos el del centralismo democrático, y su base de unidad
partidaria. Su movimiento, de no detenerse llevaría a la destrucción
ideológica y orgánica de la organización de la clase obrera.
La historia del movimiento comunista internacional es pródiga en
mostrar como una contradicción no antagónica se convierte en antagónica.
Lenin encabezó una larga lucha contra el oportunismo y otras corrientes
antimarxistas en el seno del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia.
Las contradicciones entre bolcheviques y mencheviques, al inicio
no antagónicas, devinieron después en conflicto antagónico. Otro
ejemplo, es la contienda al interior de la II Internacional Comunista
entre la línea dirigida por Lenin y los oportunistas de derecha
que encabezaban Kauski [Kautsky], Plejánov, Axelrod y otros que
se pasaron abiertamente al campo de los enemigos de la clase obrera.
La lucha de Stalin contra la corriente dirigida por Bujarin, Trostki
[Trotsky], Rykov, Tomski, Kámenev y otros, al comienzo no antagónica
se desarrolla antagónica cuando éstos antiguos bolcheviques se convierten
en asesinos y se confabulan con la contrarrevolución internacional.
En China, el Partido Comunista enfrentó y liquidó en varias oportunidades
corrientes antagónicas dirigidas por revisionistas, oportunistas
y aventureristas. Una de estas luchas fue en 1927, cuando el presidente
Mao Tsetung, tuvo que combatir hasta su erradicación a la línea
oportunista, causante de una grave derrota de los comunistas chinos
y del movimiento popular.
En Perú, el presidente Gonzalo al frente de la fracción roja combatió
desde 1962, contra oportunistas, revisionistas, liquidadores y toda
suerte de línea contraria al interior del PCP. En medio de tenaz
lucha logró reconstituir el PCP, y dar inicio a la lucha armada
en 1980. El largo camino de lucha de dos líneas en el PCP, dirigida
personalmente por el presidente Gonzalo, prueba tres hechos concretos:
Primero, que una lucha de dos líneas dirigida bajo los criterios
del marxismo-leninismo-maoísmo, sirve para consolidar el partido,
fortalece su base ideológica-política, y favorece al proceso revolucionario:
Segundo, que la contradicción en el seno del partido, cuando alcanza
su nivel antagónico, se convierte en el principal problema a resolver
por los comunistas. De su solución va a depender que el partido
cumpla sus objetivos estratégicos de poder: Tercero, que para "barrer
el colosal montón de basura", en el seno del partido, la crítica
y la autocrítica adecuados para el caso de contradicciones no antagónicas,
pierde su valor efectivo. En este caso, es imperativo ejecutar medidas
radicales de lucha, entre ellas cobra validez la depuración, y una
rigurosa selección de cuadros y militantes.
"Es a través de una persiste[nte], firme y sagaz lucha de dos líneas,
defendiendo la línea proletaria y derrotando líneas contrarias como
se ha forjado el pensamiento Gonzalo. ..."11. [UMQG
1988/11, p. 78]
Si se considera que ambas contradicciones, la no antagónica y la
antagónica, tienen sus orígenes en el seno del partido. La primera
se desarrolla en forma permanente como fenómeno inherente a la materia
y al pensamiento. Existe como reflejo de la lucha de clases. En
su recorrido sufre cambios y mutaciones. La segunda (antagónica)
por su propio carácter disuelve la unidad relativa de los contrarios
y se excluye del partido. Al chocar abiertamente con la naturaleza
del partido, pierde toda identidad con sus contrarios al interior
de esta organización. Aquí cabe transcribir el ejemplo que entrega
el Presidente Mao Tsetung, respecto a qué es exactamente el fenómeno
del antagonismo:
"Ante[s] de estallar, una bomba es un todo único en el cual los
contrarios coexisten debido a determinadas condiciones. La explosión
tiene lugar sólo cuando se hace presente una nueva condición: la
ignición"12.
QUE
BOMBA HA ESTALLADO EN EL PCP
Habría que preguntarse entonces, ¿qué bomba ha estallado en el seno
del Partido Comunista del Perú?. Es cierto que el "acuerdo de paz",
fue preparado como una siniestra bomba por los servicios secretos
del Estado peruano y del imperialismo norteamericano. Su explosión,
más sonora en la propaganda que en la realidad, ha sido al exterior
del partido y no en su interior como dice la campaña de guerra de
baja intensidad. Que en la preparación y detonación de la bomba
(patraña), estén involucrados algunos individuos capituladores y
traidores, no le otorga carácter de conflicto interno del PCP. Menos
aún se le puede calificar como una "lucha de dos líneas en el seno
del PCP". En El Diario Internacional (edición del 24 de setiembre
de 1994), hemos detallado permonorizadamente como se planificó y
se ejecutó el montaje denominado "acuerdo de paz". Ahí se demuestra
que esta patraña se elaboró bajo la dirección del Servicio de Inteligencia
Nacional (SIN) del Estado peruano con la participación de los EEUU,
y cuyos objetivos contrarrevolucionarios intentan destruir al PCP,
detener la guerra popular, asesinar al presidente Gonzalo y liquidar
el pensamiento Gonzalo.
¿DE
QUE ENFERMOS SE TRATA, Y A QUIENES HAY QUE SALVAR?.
Segundo aspecto. "Tratar la enfermedad para salvar paciente", dicen
los dirigentes del MRI.
Esta apreciación no es correcta. No tiene validez para el caso que
tratamos. Veamos por qué. La frase que utilizan los del MRI, es
sacada de un importante discurso del presidente Mao Tsetung titulado;
"Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno
del pueblo". Dicha obra es inconfundible y trata sobre los dos tipos
de contradicciones en la sociedad china de esa época (1957). Concretamente
se trata de las contradicciones que le toca resolver al Partido
Comunista que dirige la República Popular China, y edifica la sociedad
socialista.
Los dos tipos de contradicciones a la que se refiere el presidente
Mao, son; una, las que existen en el seno del pueblo; y la otra,
las que se desarrollan entre el pueblo y sus enemigos. Pero se precisa,
que para comprender exactamente estas contradicciones, antes que
nada se debe precisar "qué se entiende por pueblo y qué por enemigo".
Por pueblo dice el presidente Mao, "se entiende todas las clases,
capas sociales y grupos sociales que apoyan la causa de la construcción
socialista y participan en ella". Los enemigos del pueblo, son "todos
las fuerzas y grupos sociales que oponen resistencia a la revolución
socialista y se muestran hostiles a la construcción socialista o
la sabotean". Enfatiza, que respecto a las contradicciones en el
seno del pueblo, estas no son antagónicas, y se resuelven mediante
el método democrático (crítica y autocrítica). Aquí cabe perfectamente
la formulación maoísta de "tratar la enfermedad para salvar al paciente".
A decir del presidente Mao; "La aplicación de este método requiere
ante todo partir del deseo de unidad". En el otro caso, sobre las
contradicciones entre el pueblo y sus enemigos, siendo antagónicas
se dirimen mediante la confrontación, y el combate abierto a los
saboteadores.
Apliquemos dialecticamente las formulaciones teóricas del presidente
Mao Tsetung, al caso concreto del Perú. El pueblo está conformado
por la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía, y la
burguesía media o nacional. Es decir todas las clases y fuerzas,
que con variantes y diferencias apoyan y sostienen la guerra popular
dirigida por el PCP. En este campo, existen y existirán por mucho
tiempo contradicciones (en el seno del pueblo) que el partido y
la clase obrera resolverán gradualmente hasta culminar la revolución
democrática, socialista y alcanzar el comunismo. ¿Quiénes son los
enemigos del pueblo peruano?. Las fuerzas imperialistas, principalmente
la norteamericana, las dos facciones de la gran burguesía (compradora
y burocrática), los terratenientes, el régimen títere de Fujimori,
y las fuerzas armadas y policiales que sostienen el Estado. Es decir,
las clases, grupos sociales e instituciones políticas que defienden
el Estado opresor y que luchan contra la revolución. Los declarados
abiertamente contra la lucha armada iniciada en 1980. En este campo,
las contradicciones (antagónicas) entre las masas oprimidas por
un lado, y el imperialismo, el capitalismo burocrático, y la semifeudalidad,
se resuelven mediante la lucha armada y según el período y proceso
de la revolución.
¿Quién puede afirmar que las "cartas de paz" y sus autores, se encuentran
en el seno del pueblo y al interior del PCP?. No hay forma de confundirse,
al menos que así quiera hacerse voluntariamente. El "acuerdo de
paz" es una contradicción antagónica, irreconciliable, entre la
revolución y la contrarrevolución, entre el pueblo peruano y sus
enemigos. Entre guerra de liberación y guerra antisubversiva. Entre
masas oprimidas y los explotadores. Aquí no cabe, como pide el comité
directivo del MRI, "tratar la enfermedad para salvar al paciente"....
En resumen, nadie que se diga marxista-leninista-maoísta puede exigir,
como lo hacen los dirigentes del MRI, que el trato a los capituladores
deba hacerse bajo el método que sirve para resolver las contradicciones
en el seno del pueblo. Tratarlos como enfermos y no "precipitadamente
o descuidadamente", como dicen ellos. El presidente Gonzalo dice
que la capitulación hay que arrasarla a sangre y fuego:
"La capitulación se expresa en dos facetas; capitulación ante la
reacción nativa y capitulación ante la reacción mundial, siempre
es así; su objetivo es vender la revolución. Es podre, pues, que
debe ser arrasada a sangre y fuego..."15.
"SI
NO HAY INVESTIGACION NO HAY DERECHO A HABLAR"
Tercer aspecto. "Si no hay investigación no hay derecho a hablar
y buscar la verdad en los hechos, para no actuar de manera irresponsable
precipitándose sobre conclusiones antes de haber completamente comprendido
el problema", dicen los dirigentes del MRI.
No se puede estar en contra de que cada problema se estudie en profundidad.
Más aún si se trata de un hecho que afecta al proceso revolucionario
de mayor gravitación del continente americano. Desde que surgió
el marxismo en los años 40 del siglo XIX, la clase obrera y las
fuerzas revolucionarias se han dotado de un instrumento científico
que sirve para comprender y transformar el mundo. La dialéctica
y el materialismo histórico son el sustento de la filosofía marxista.
De estas dos partes, la dialéctica constituye la teoría del conocimiento
del marxismo. Es decir el método científico que coloca en calidad
de principio el estudio de los fenómenos y procesos en relación
y nexo permanente. Pero el marxismo enseña y demuestra, que cualquier
estudio teórico tiene que estar vinculado a la práctica revolucionaria.
El marxismo tiene una ligazón profunda con la realidad histórica.
Este principio es lo que diferencia un estudio marxista, de un estudio
banal, antidialéctico y filisteo. El presidente Gonzalo señala:
"cuando estudiamos lo hacemos con miras [a aplicar,] a resolver
problemas vivos, si no caemos en estudio libresco o en repetir y
ése es un método burgués, idealista, metafísico"16. ["Sobre
la campaña de rectificación con el documento `¡Elecciones, no! ¡Guerra
Popular, sí!'", UMQG 1993/19, p. 7]
Para este caso, hay que decir como Carlos Marx, que las palabras
fuera de la realidad no tienen ningún valor, son letras muertas:
"Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad,
es decir, la realidad y el poderío, la terranalidad de su pensamiento.
El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que
se aísla de la práctica, es un problema puramente escolástico"17.
Cualquier intento serio de investigar el contenido político contrarrevolucionario
del "acuerdo de paz", tiene que partir de la evaluación del conjunto
de elementos que configuran la escena política del Perú. El "acuerdo
de paz" y sus fines policiacos, no se explicarán correctamente,
si no se toman en cuenta por lo menos los siguientes aspectos: 1)
El papel de vanguardia de la guerra popular en el desarrollo de
la revolución proletaria mundial: 2) Su vínculo en el proceso de
liberación en América Latina y otras partes del mundo; 3) La lucha
del Partido Comunista del Perú (PCP) por la vigencia y aplicación
del marxismo-leninismo-maoísmo, como tercera y superior etapa del
marxismo; 4) El rol fundamental del Pensamiento Gonzalo para la
continuación de la revolución y la conquista del poder en Perú;
5) La bancarrota del capitalismo burocrático en Perú, y su secuela
reflejada en la descomposición del Estado oficial; 6) La lucha del
PCP contra el revisionismo, el oportunismo y otras corrientes contrarrevolucionarias
en el seno de la clase obrera y de las masas oprimidas; 7) El desarrollo
de 14 años de lucha armada, y el fortalecimiento de los tres instrumentos
de la revolución (Partido-Ejército-Frente Unico); 8) la consolidación
del equilibrio estratégico (segunda etapa de la guerra prolongada);
9) La concretización y multiplicación de los comités populares como
expresión del Poder Popular en Perú; 10) Los planes militares, políticos
y psicosociales del imperialistas para liquidar la revolución, destruir
al Partido Comunista del Perú, y eliminar al presidente Gonzalo.
Si se toman las "cartas de paz" aisladas del conjunto de estos elementos,
es seguro que no se lograrán un análisis y una síntesis correctas.
Se llegará a cualquier parte, menos a la verdad. ¿Es cierto que
los dirigentes del MRI han investigado seriamente este problema?.
Creemos que no avanzaron mucho en sus investigaciones. Si fuera
cierto que investigaron, cómo se explica que sus conclusiones, después
de más de un año, no vayan más allá de señalar que el problema de
las "cartas de paz" es un asunto de "lucha de dos líneas en el seno
del PCP". Y que no se diga absolutamente nada sobre la patraña,
y lo que resulta peor, se esquive una forma de afrontarla desde
una posición revolucionaria.
Los dirigentes del MRI no asumieron con seriedad sus investigaciones.
Esto se puede observar en el hecho de que aún sigan preguntándose;
¿"es muy importante saber qué piensa exactamente el Presidente Gonzalo"
sobre las "cartas de paz"?. Y cuando señalan, "es aún imposible
saber con certeza el punto de vista del presidente Gonzalo". Nadie
que haya estudiado medianamente el aporte teórico del presidente
Gonzalo puede dudar lo que realmente piensa el gran revolucionario
peruano sobre el caso que discutimos. No se puede ignorar que desde
1962, es decir desde hace 32 años, el doctor Abimael Guzmán, se
encuentra al frente del proceso revolucionario más sólido y coherente
de América Latina. Cualquier documento auténticamente elaborado
por él otorga abundantes argumentos sobre su calidad de comunista
y lo aleja de cualquier sospecha de ser un vulgar capitulador, como
intentan presentarlo los medios de comunicación de la burguesía.
¿Quién del campo del pueblo, puede imaginar al presidente Gonzalo
como autor de esos abominables mamotretos que intentan sustentar
"teóricamente" el "acuerdo de paz"?. Las dudas sobre la posición
del presidente Gonzalo respecto a las negociaciones con Fujimori,
sólo favorece al régimen peruano y al imperialismo norteamericano.
Uno de los objetivos estratégicos de la patraña denominada "acuerdo
de paz" es liquidar y vulgarizar el pensamiento Gonzalo. Para este
fin, se coloca al jefe de la revolución peruana como contrario de
su mismo pensamiento político....
Resulta bastante evidente que la investigación practicada por los
dirigentes del MRI es descriptiva y carente de objetividad, no tiene
rigor científico. Ni por asomo se aproxima a un verdadero análisis
marxista. Pasan por alto la mayor parte de los elementos, tanto
políticos como policiacos, que involucra la patraña fujimorista.
De ahí que suena a hecho humorístico sus conclusiones preliminares....
LOS
"DIRIGENTES HISTORICOS" DE LA CAPITULACION
Cuarto aspecto: "Un grupo de gente que históricamente ha jugado
un papel de dirección en el PCP ha estado promoviendo con fuerza
y empeño una línea sobre las conversaciones de paz... Este grupo
parece concentrarse dentro de las cárceles, aunque encuentra también
apoyo entre los miembros del PCP y partidarios fuera de la cárcel,
en Perú y en el extranjero..."....
En este punto distinguimos por los menos tres errores. Esta evaluación
está plagada de subjetivismo, e influenciada objetivamente por la
campaña psicosocial del gobierno peruano. Veamos en detalle estos
puntos:
1) ¿Es cierto que los individuos que promueven el "acuerdo de paz",
pertenece a un "grupo que históricamente ha jugado un papel de dirección
en el PCP"?. ¿De dónde sacan esta conclusión los dirigentes del
MRI?. ¿Dónde ubicar la parte "histórica" de los capituladores?.
Dejemos que este problema lo aclare el Comité de Familiares de Presos
Políticos, Prisioneros de Guerra y Desaparecidos del Perú. Este
organismo generado del PCP, en su comunicado del 3 de diciembre
de 1993, se refiere a los capituladores de la siguiente manera:
"...la siniestra acción de ese puñado de conocidos y probados capituladores,
delatores, cobardes... sirvientes del imperialismo yanqui y de la
dictadura genocida... son los mismos que desde hace tiempo pretendían
medrar con la revolución, buscando arrimarse a altos cargos, soñando
tomar el poder sin despeinarse, para repartirse la torta, jeremiqueando
ante el desarrollo el del equilibrio estratégico y la concreción
de los objetivos del Partido... su `contingente histórico' de renegados
que se habían trazado la tarea de choque de asesinar al Presidente
Gonzalo y destruir al Partido, son los mismos politicastros burgueses...
que usurpaban el nombre del Partido...".
Como se observa del resumen del comunicado, en ningún momento se
dice que los propiciadores del "acuerdo de paz", provengan de los
altos cargos del PCP, y menos que tengan una trayectoria histórica.
De acuerdo a la lectura del comunicado son antiguos renegados. Es
cierto, que como parte de la guerra psicosocial desarrollada por
el gobierno peruano, se presenta a los capituladores como dirigentes
históricos del Partido. Este mentira resulta una de los componentes
de la patraña denominada "acuerdo de paz". Es verdad que el Servicio
de Inteligencia Nacional (SIN) ha "elegido" un "Comité Central del
PCP" en las prisiones. Este "Comité Central" manejado por la policía,
lo encabeza el "histórico" Osmán Moroto Barrionuevo, señalado como
el "número dos de Sendero Luminoso". Sobre Morote, hemos dado cuenta
en el artículo "Operación Capitulación, la Historia secreta de las
Cartas de Paz", aparecido en El Diario Internacional de noviembre
de 1994. Ahí revelamos una conversación entre el autor de este análisis
y el presidente Gonzalo. Dicho encuentro realizado en julio de 1988
es valioso para aclarar esta situación:
-Díganos Presidente Gonzalo, cuál es la situación concreta de Osmán
Morote. ¿Es cierto que es el número 2 del PCP?. ¿Acaso es verdad
lo que dice de él la prensa?.
-Presidente Gonzalo. Son falacias, como todas las que inventan nuestros
enemigos. Morote, no tiene que ver en absoluto con la dirección
del Partido, y menos podría ser el `número 2' porque nosotros no
tenemos la costumbre de ficharnos del uno al cien. Sobre sí hay
o no línea contraria a la dirección, es importante señalar que el
Primer Congreso del Partido, nos ha consolidado, tanto en el aspecto
orgánico, como ideológico y político. De otro lado, puede ser cierto
que Morote tenga algunos problemas con la dirección, eso no nos
preocupa mucho..."
Entonces, si Morote no era dirigente y estaba preso desde 1988,
¿por obra de qué magia aparece en la "cúpula de SL", y además dirigiendo
el "acuerdo de paz"?. ¿Quién lo nombró miembro del Comité Central?.
Que se sepa, el PCP resuelve sus problemas orgánicos en sus respectivas
instancias partidarias, tales como el Congreso, Pleno del Comité
Central, Pleno Ampliado, Conferencias, etc., que se realizan periódicamente,
pero no precisamente al interior de las prisiones, y menos aún con
el apoyo de la policía. En conclusión, Morote y el alto puesto que
ocupa en el PCP, son invenciones del gobierno y constituyen parte
de la "Operación Capitulación"20.
2) Dicen los investigadores del MRI que este grupo se concentra
en las cárceles, pero que "encuentra también apoyo" en los militantes
"fuera de las cárceles en Perú y en el extranjero". Esta apreciación
carece de rigor analítico. No se ajusta a los hechos concretos.
La misma prensa peruana, reaccionaria y aliada de Fujimori, reconoce
que la debilidad del "acuerdo de paz" y su fracaso, se debe fundamentalmente
a que sus cabecillas y seguidores se encuentran exclusivamente en
las prisiones. Admiten también, que no tienen seguidores al exterior
de las cárceles. Lo que sí reconocen, algunos "senderólogos" y los
medios de comunicación del Perú, es que el gobierno, en aplicación
de su estrategia antisubversiva, está liberando capituladores bajo
la misión expresa de dedicarse a propagandizar el "acuerdo de paz",
y a delatar a los combatientes maoístas....
Con la precaución del caso (tener en cuenta la manipulación), entregamos
un resumen de las estadísticas elaboradas por el Servicio de Inteligencia
del Ministerio del Interior. Este informe se refiere a los prisioneros
que están en "favor" y en "contra" del acuerdo de paz". Según esta
fuente en el penal de Castro Castro (Cantogrande), 820 a favor y
469 en contra; en la prisión de Chorrillos (para mujeres), 168 a
favor y 168 en contra; en Pcsi, 50 a favor y 65 en contra; en Chiclayo,
6 a favor y 43 en contra22.
Sobre este mismo tema, es conveniente mostrar el comentario que
hace el diario La República sobre la evaluación de la policía "Las
cifras expresan crudamente que la `gran decisión y nueva definición'
de Abimael Guzmán Reynoso, el `presidente Gonzalo', no caló entre
los presos senderistas..."23.
3) Sobre el supuesto apoyo que tiene la capitulación en el extranjero.
Aquí los investigadores del MRI dicen una verdad a medias. Por un
lado es cierto que los cabecillas de los antiguos Movimientos Popular
Perú (MPP) se pusieron al frente de la campaña internacional para
promover el "acuerdo de paz". Dentro de esta sucia tarea difundieron
las "cartas de paz" e incluso inventaron una comunicación telefónica
con el presidente Gonzalo, mediante la cual él daba directivas para
capitular y vender la guerra popular. Pero es verdad también, que
estos individuos, al pasarse al campo de los enemigos del pueblo
peruano, fueron excluidos de cualquier vínculo con el PCP y de su
trabajo en el extranjero. El verdadero Comité Central del PCP, no
aquel que dirige el Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), en
su directiva internacional de noviembre de 1993, decidió desenmascarar
a estos elementos, y dio directivas precisas para reorganizar los
MPP en base a los simpatizantes que se habían mantenido distantes
de los capituladores.
Es verdad también, que los dirigentes del MRI no tomaron posición
frente a los capituladores de los viejos MPP. Y aún no lo hacen,
a pesar del tiempo transcurrido desde el inicio de este conflicto
(más de un año). Por el contrario han mantenido relaciones con ellos,
como si nada hubiera pasado. Para justificar esta conducta recurrieron
a su mágica frase, "estamos investigando". Bajo este criterio, se
negaron incluso a hacer circular públicamente los documentos del
PCP, y toda información contraria a las "cartas de paz". Ello naturalmente
favoreció a los capituladores, que niegan la validez y autoridad
del Comité Central del PCP. En esencia, la actitud política de los
dirigentes del MRI, en torno a este problema, es de abierta conciliación
con los elementos que el PCP ha arrojado de sus organismos generados
en el extranjero.
DEFENDER
DE VERDAD Y NO DE PALABRA LA VIDA DEL PRESIDENTE GONZALO
Quinto aspecto. "Es también imperativo que la discusión actual no
minimice la importancia de continuar la tarea de Defender la vida
del Presidente Gonzalo y de Apoyar la guerra popular en el Perú.
Debemos continuar apoyando y asistiendo al Comité Internacional
de Emergencia para defender la vida de Abimael Guzmán..."....
Por razones simples, de lógica política, las masas, democráticas
o revolucionarias, no apoyarán campañas para defender la vida de
un "presidente Gonzalo capitulador". No se movilizaran en favor
de una persona, que según la propaganda oficial, conversa diariamente
con sus carceleros, que tiene teléfono particular, que bajo el amparo
de la policía se reúne con su "comité central" y que da charlas
sobre el "acuerdo de paz". Que escribe y publica "estudios" sobre
los éxitos económicos, políticos y militares del títere Fujimori.
En resumen, las masas, por instinto o conocimiento, no luchan por
alguien que tiene buenas relaciones con gobiernos represivos y genocidas
como el del Perú.
Es ante esta realidad que los dirigentes del MRI y del CIE mantienen
los ojos cerrados, no quieren ver lo que es visible hasta para un
ciego. Llaman a "defender la vida del presidente Gonzalo y a sostener
al Comité Internacional de Emergencia (CIE)", pero no toman posición
en torno al "acuerdo de paz". No hacen nada para esclarecer la negra
historia fabricada en torno al Dr. Abimael Guzmán. No mueven un
dedo para desenmascarar a los capituladores. Esta actitud los coloca
fuera de la realidad. Caen en el terreno del subjetivismo más elemental,
y conduce al CIE hacia su bancarrota total....
ALGUNAS
ANOTACIONES FINALES
Del análisis expuesto, y teniendo en cuenta las perspectivas de
la guerra popular en Perú y su trascendencia en el terreno internacional,
concluímos en los siguientes puntos:
1. El revisionismo sigue siendo el peligro principal en el seno
del movimiento Comunista internacional. La tendencia conciliadora
en la dirección del MRI, es reflejo de este fenómeno. Hay que combatir
esta desviación. Esta lucha debe sustentarse en la ideología científica
del proletariado. No hacerlo es contribuir al debilitamiento del
proceso revolucionario internacional. Ponerse al margen de esta
contienda es rodar en el charco oportunista.
2. Llevar a la práctica concreta los tres lineamientos propuestos
por el presidente Gonzalo, para la unidad y avance del MRI; a) Unirse
en torno al marxismo-leninismo-maoísmo; b) Servir a la revolución
proletaria mundial; c) Combatir implacablemente al revisionismo24.
"Unirse para derrocar al imperialismo, el revisionismo y la reacción
mundiales, esto hoy día es plenamente vigente"25.
3. Tener presente la posición del PCP sobre el MRI. El presidente
Gonzalo señala, que en la actualidad no existe una Internacional
Comunista, y es deber de los revolucionarios trabajar para crearla.
En este objetivo, el MRI, es un paso adelante;
"Al cual servirá en tanto se sustente y siga una línea ideológica
política justa y correcta"26.
4. Apoyar la guerra popular en Perú y defender la vida del presidente
Gonzalo, es una actitud revolucionaria que se basa en el principio
del internacionalismo proletario. En la práctica concreta esto significa;
luchar contra la capitulación, combatir a los agentes policiales,
luchar contra el imperialismo, y liquidar el revisionismo y oportunismo.
Sujetándonos a este principio marxista, podremos cumplir la tarea
de contribuir con el proceso peruano y la revolución internacional.
FUENTE
BIBLIOGRAFICA:
1. Lenin, Tesis sobre las tareas fundamentales del II Congreso de
la Internacional Comunista, Selección de textos, página 135.
2. Presidente Gonzalo, intervención en la Sesión Plenaria del II
Pleno del Comité Central, agosto 1990, página 9.
3. Carlos Tapia, diario La República, 18 de agosto 1994.
4. Comité Central del PCP, informe de febrero 1994.
5. Un Paso adelante, dos pasos atrás, febrero-mayo 1904.
...
8. Presidente Mao Tsetung, Sobre la Contradicción, Tomo 1, página
340.
9. Obras Escogidas del Presidente Mao Tsetung, edición 1976. Tomo
1, Sobre la Contradicción, página 368.
10. Lenin, Un Paso adelante, dos pasos atrás, selección te textos,
página 15.
11. Documentos Fundamentales del PCP, Forja en la lucha de dos líneas,
edición 1990.
12. Presidente Mao Tsetung, Obras Escogidas, Tomo 1, edición 1976,
página 366.
...
15. "Presidente Gonzalo, intervención en la Sesión Plenaria del
II Pleno del Comité Central, agosto 1990, página 14.
16. Presidente Gonzalo, Sobre Campaña de Rectificación con "¡Elecciones,
no! ¡Guerra Popular, Sí!". Páginas 228-229, II Tomo de Guerra Popular
en Perú, el pensamiento Gonzalo.
17. Carlos Marx, Tesis sobre Feuerbach, 1845, Obras Escogidas, página
401.
...
20. Reproducido en El Diario Nº 24, de noviembre de 1994, artículo
"Operación Capitulación, Historia secreta de las cartas de paz".
...
22. Fuente Dirección de Inteligencia del Ministerio del Interior,
julio 1994. Publicado por La República, 21 de agosto 1994.
23. Angel Páez, Unidad de Investigación de la República, 21 de agosto
1994.
24. Presidente Gonzalo, discurso en la II Sesión Plenaria del Comité
Central del PCP, octubre-noviembre 1990.
25. Presidente Gonzalo, discurso en la II Sesión Plenaria del Comité
central del PCP, octubre-noviembre 1990.
26. Documento Congreso PCP, Bases de Discusión, Línea Internacional,
1989 [1987] página 323 (Tomo I Guerra Popular).
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