UN MUNDO QUE GANAR
  La corriente proparticipacióny la posición del CoMRI

People's March

La siguiente sección, que es la principal sección a la cual estamos respondiendo, es un extracto de un artículo más largo que apareció en junio de 2004. El artículo completo puede encontrarse en la página web de People's March (www.peoplesmarch.com).

– UMQG


El aspecto central de esta corriente es ver al FSM básicamente como una fuerza antiimperialista, a pesar de todas sus lagunas.

En las etapas iniciales de Resistencia Mumbai [RM], muchos intelectuales liberales y organizaciones consideraban el programa alternativo como actividad divisionista, es decir, que dividiría al campo antiimperialista. Pero después de conocer el carácter del FSM, muchas auténticas fuerzas abandonaron el FSM y se unieron a RM o asistieron a ambos foros. Con el avance de los preparativos para RM, las acusaciones de divisionismo desaparecieron y fue creciendo un foro con serias ramificaciones políticas que ganaba popularidad a diario, en India y en el mundo. Cuando llegó el día del FSM, los participantes de los círculos ML indios en el FSM se habían reducido a un puñado, y a los abiertos revisionistas, como Liberación, les costó jugar un papel de importancia (aunque al inicio sus nombres eran tan importantes como los del PCI y el PCM [se refieren a los revisionistas partidos Comunista de la India y Comunista de la India (Marxista), respectivamente – UMQG] debido a la oposición de sus propias bases. El PCM estuvo tan a la defensiva (otra vez debido a la oposición de las bases) que el miembro del Buró Político, Yechuri, tuvo que escribir un artículo en el periódico People's Democracy (28 diciembre 2003) que aceptó que las ONG eran “válvulas de escape”, pero que el PCM participaría en el FSM a fin de luchar contra los puntos de vista incorrectos. Entre muchas fuerzas, RM inició un proceso de reflexión y así generó una aguda polarización entre las auténticas fuerzas antiimperialistas y los apologistas del imperialismo.

Así, mientras que en la India las denuncias de RM hacían que muchas auténticas fuerzas se alejaran del FSM y dieran un paso adelante para construir un verdadero movimiento antiimperialista, las fuerzas de otros países tendían a participar. Sorprendentemente fue el CoMRI el más claro en este sentido, y fue el Obrero Revolucionario del PCR de Estados Unidos (del 22 de febrero y 14 de marzo de 2004) que colocó al FSM y a RM en el mismo plano, lo que en los hechos negó la necesidad de una lucha política e ideológica contra el FSM a través de un programa alternativo para contrarrestar su reaccionaria dirección y su papel desviacionista de crear una “válvula de escap” para amortiguar el creciente descontento. El informe favorable acerca del FSM en el OR estuvo al mismo nivel que las notas de las revistas y periódicos liberales como Frontline. El órgano del PCI (ML) Liberación fue más allá del OR; el artículo de febrero, titulado “Voces contra la guerra y la OMC”, ignora la presencia de RM y sólo informó sobre el FSM. Hasta los medios informativos de la burguesía tuvieron que tomar nota de ambos foros, pero no los revisionistas de Liberación.

Ninguna nota (ni de Liberación ni del OR) critica a fondo el papel reaccionario e hipócrita de la dirección del FSM ni el ambiente frívolo ahí. En Mumbai, una parte de los medios de comunicación dijo que el FSM tenía una actitud frívola y poco seria, en marcado contraste con RM. Pocos oradores del FSM que alababan abiertamente los beneficios de la globalización sostuvieron que ésta mejoraría la vida de los intocables y otros sectores del pueblo indio y otra basura reaccionaria semejante. Pero eso no quedó claro para el OR y Liberación.

Desde luego, Liberación es una organización abiertamente revisionista y es de esperarse que se codee con los reaccionarios, sean de los partidos de las clases dominantes PCI/PCM o de las ONG financiadas por los imperialistas. El 5 de enero de 2003, en una convención contra la globalización en Hyderabad, de sietes partidos parlamentarios de “izquierda”, al secretario del partido Liberación, Dipankar Bhattarchajee, le encantó la unidad de tales fuerzas contra la globalización, pero se le olvidó que el gobierno de Bengala Occidental aplica todas las reglas del FMI/Banco Mundial/OMC. En febrero de 2004, Liberación publicó un balance favorable al FSM sin ningún comentario crítico. Los periodistas liberales redactaron notas similares en los grandes medios de comunicación, pero al menos se refirieron a RM. Liberación ignoró a RM y no percibió nada erróneo en alabar a reaccionarios como Joseph Stiglitz, asesor económico del gobierno de Clinton.

Pero uno podría esperar más del MRI, que por lo común analiza con mucho detenimiento las posiciones políticas. Desafortunadamente, no lo hizo esta vez. El tono parcial de la nota del OR cuadra con el análisis político del CoMRI reflejado en la carta abierta, del 8 de diciembre de 2003, “A los camaradas participantes en el Foro Social Mundial y Resistencia Mumbai 2004”, que circuló en la Internet.

La “carta” tiene tres elementos: uno, la participación en el FSM; dos, el análisis de clase del FSM; y, tres, la política e ideología con relación al FSM.

I. Participación

La “carta” establece claramente que es muy necesario participar en el FSM de una forma importante. Si eso es así, ¿cuál es la necesidad de RM? Si la meta es que todas las fuerzas se dediquen a tener un “impacto” en el FSM, no habría necesidad de organizar un foro alterno. No obstante, adopta una posición ecléctica que alaba la iniciativa de RM (con críticas). Eso no es comprensible, porque si se va a participar de forma importante en el FSM, el corolario lógico sería no tener un foro alterno.

La carta dice: “Es muy importante que las fuerza que representan el punto de vista del proletariado estén presentes en el FSM al máximo grado posible. No hay duda de que los oportunistas tratarán de impedir que se presente una clara línea antiimperialista y revolucionaria desde el escenario. Pero no debemos hacerles el trabajo más fácil. . . Debemos participar en los seminarios y debates oficiales del FSM cuando sea posible y donde no es posible, hablar desde el público y organizar otras actividades”. Con tal propuesto nivel de participación, ¿dónde habrá necesidad de un foro alternativo? Así en esencia el CoMRI se opone al programa de RM y favorece la participación en el FSM, aunque no lo dice así abiertamente. Esta posición también se ve en las notas igualmente favorables del OR sobre ambos foros: parece que RM no tiene papel político específico que jugar en el desarrollo de un polo antiimperialista en el movimiento antiglobalización. Tal consideración no es sorprendente puesto que en 2003 el OR alabó al FSM poniéndolo en igual plano que la combativa manifestación en Davos, Suiza (OR 1186, 9 febrero 2003).

Con su estilo de informar, el OR da la impresión que se operó la polarización política a causa de la propaganda del MRPM en ambos foros. La carta da la impresión de que es el MRPM el que va a intervenir políticamente en ambos foros y establece varias tareas para él. Dice: “Debemos aprovechar las actividades de Mumbai para promover y construir el MRPM”. Eso es una tergiversación de los hechos, ya que el MRPM (Sur de Asia) era un componente de RM, no del FSM y fue uno de los primeros iniciadores de RM.

Así, en esencia, lo que el CoMRI está diciendo (sin tanta claridad) es que RM fue innecesario y que los objetivos que se fijaron pudieran más bien lograrse mediante una gran participación del MRPM en el FSM, que debió dar atención a “recabar nombres y direcciones de las fuerzas avanzadas venidas de diferentes países”.

Lenin dijo que el sectarismo de izquierda y el oportunismo de derecha son las dos caras de la misma moneda. Ambas cosas se evidencian en la posición del CoMRI. La actitud del CoMRI hacia el FSM tiene un elemento de derechismo, mientras que el papel exclusivista asignado al MRPM es sectario. Es decir, no hay ninguna orientación de unirse con otras fuerzas políticas e ideológicas en una lucha antiimperialista, y se busca ganarse las fuerzas avanzadas venidas de diferentes países. La única tarea fijada en la “carta” es ganar a otra gente, ya sea recabando nombres y direcciones o haciendo propaganda MLM a través del MRPM; eso es una posición sectaria estrecha hacia el frente unido. Las dos tareas mencionadas son sólo un aspecto del trabajo. El otro es unirse con otra gente progresista en una lucha conjunta contra el imperialismo, sobre todo Estados Unidos (y no ir a la cola de la plataforma del FSM). A través de RM se lograron ambas tareas. RM trabajó para ganarse a los sectores antiimperialistas y buscó consolidarlos, en la India, en un frente unido táctico de fuerzas revolucionarias, antiimperialistas y progresistas, mientras que los partidos maoístas, CCPOMSA, etc., buscaron llevar a cabo la línea política del MLM y la guerra popular tan ampliamente que fuera posible. Muchas organizaciones revolucionarias de masas presentes cercanas a la ideología del MLM tuvieron la oportunidad de propagar sus puntos de vista. El CoMRI sólo sugiere hacer la última tarea (sólo a través del MRPM y sin tomar en cuenta a las otras fuerzas revolucionarias que no están en el MRI).

II. Análisis de clases del FSM de parte del CoMRI

Parece que el CoMRI guarda ilusiones acerca del carácter de clase del FSM en general y de las ONG en particular. No retrata a los socialdemócratas como elementos de las clases dominantes, y el análisis les da un papel antiimperialista a los socialdemócratas de las clases dominantes, a las ONG y al FSM. Eso es política e ideológicamente incorrecto. Para sustentar los antecedentes del FSM, ni siquiera analiza debidamente su historia, y así desvirtúa los hechos. En la “carta”, el origen del FSM data de 2001 en la conferencia de Porto Alegre. Eso es erróneo como ya se vio anteriormente. Aparte de eso, el concepto del FSM tiene su origen en la respuesta a la mayor crisis que se dio en la ONU con el establecimiento de la responsabilidad de las corporaciones, el Foro Social de Manila, etc. La formación del FSM se declaró por primera vez en la cumbre social de la ONU en junio de 2000.

Sobre el carácter de clase de la dirección del FSM, la “carta” dice: “El análisis básico que RM tiene de la dirección oportunista del FSM es, desde nuestro punto de vista, esencialmente correcto. Pero tenemos serias reservas acerca de las tácticas y orientación que RM 2004 está desarrollando en relación al FSM”.

Antes que nada RM nunca ha definido a la dirección del FSM como meramente “oportunista”. Según el análisis de RM, la dirección es proimperialista y que “básicamente encauza el descontento hacia canales aceptables para los grandes capitalistas”. Así que el carácter de clase de los líderes de las ONG (financiadas por los imperialistas) y la socialdemocracia de las clases dominantes es proimperialista y no meramente “oportunista”. Pero en ninguna parte, ni en la carta ni en el OR, aparece este tipo de análisis de clase. La “carta” da la impresión de que son una fuerza progresista.

Veamos qué dice en la primera página: “Fuera de Brasil el FSM lo promovió inicialmente un sector de la izquierda europea, por ejemplo, aquéllos que se agrupan alrededor del influyente periódico Le Monde Diplomatique y la organización Attac que ha crecido rápidamente en Europa y se asocia con las movilizaciones populares contra la globalización. Los organizadores del FSM pretenden atraer e identificarse con las fuerzas que han surgido en contra de la #globalización'”.

No hace ninguna denuncia política ni del carácter de clase de la “izquierda europea”, de Attac, etc., y da la impresión de que todas son fuerzas progresistas. La última frase citada arriba da a los “organizadores del FSM” una imagen limpia, insinuando que se oponen a la globalización porque “pretenden atraer e identificarse con las fuerzas que han surgido en contra de la globalización”.

Presentan a Attac como una fuerza opuesta a la globalización, pero, ¿qué es Attac en realidad? Está cercano al partido socialdemócrata de la clase dominante francesa, que aceptó el concepto del “impuesto Tobin” propuesto por Attac. Attac se opone agresivamente a toda forma de violencia que se ha dado en las manifestaciones antiglobalización.

En este punto, la “carta” no hace ningún análisis de clase de fuerzas como éstas; sólo menciona como un hecho positivo que estas organizaciones han crecido rápidamente en Europa. Sobre el partido brasileño, la crítica es leve, pero Lula ha aplicado las medidas del FMI/Banco Mundial con más eficiencia que su predecesor.

Con respecto a las ONG, no hay una sola palabra sobre su amplia presencia en el FSM, ni de su financiamiento imperialista y su papel de sabotear el movimiento revolucionario. En toda la “carta no hay una sola palabra sobre las ONG, ni de los fondos recibidos por el FSM de la Fundación Ford, Oxfam, etc.; al contrario, en el artículo del OR tratan y se empecinan en mostrar las credenciales antiimperialistas de estos organizadores: “Los organizadores del FSM se negaron a servir CocaCola y Pepsi y usaron los programas de Linux y no los de Microsoft”. ¿Por qué el silencio sobre la presencia de las ONG? ¿Por qué presentan de manera favorable a la socialdemocracia europea? ¿Por qué la tentativa de embellecer a los “organizadores” del FSM? Eso, combinado con los informes favorables acerca del FSM, de 2003 y 2004, del OR y el llamado para una máxima participación, da la impresión general de que el FSM y su dirección son una fuerza antiimperialista (no una válvula de escape) con los cuales debemos unirnos. Eso es un serio defecto en la línea y análisis de un importante movimiento en desarrollo. Debe quedar claro que ningún frente antiimperialista puede construirse con las ONG financiadas por los imperialistas ni con los socialdemócratas de las clases dominantes.

En otra parte de la “carta”, el CoMRI llama a los líderes del FSM “oportunistas”, “falsos líderes de las masas”, y aunque “. . .no se oponen a fondo al sistema imperialista mundial y la reacción”, los ve como fuerzas que “se oponen a ultrajes particulares de los imperialistas y sus organismos mundiales”. Agrega: “Aunque estas fuerzas se oponen a la actual cruzada del imperialismo estadounidense por la hegemonía mundial sin rival, no se oponen al mismo sistema imperialista”. Tales argumentos se pueden aplicar a la mayoría de las organizaciones participantes en el FSM y pueden indicar confusión, pero es incorrecto mirar a los líderes del FSM bajo la misma lupa. Es el análisis de clase de los líderes lo que determina el carácter de clase de la organización y que determina la orientación y tácticas con relación al FSM. Como el CoMRI no acepta que la dirección del FSM (sean los líderes socialdemócratas o los jefes de las ONG) son apologistas o defensores del imperialismo, sino que son meramente “oportunistas”, “falsos líderes”, etc., es de esperarse que tenga una apreciación favorable del FSM.

Eso es muy alarmante cuando el CoMRI condena (o al menos les resta importancia) a las luchas armadas contra Estados Unidos y sus peleles si están conducidas por fuerzas islámicas, y hasta desestima por “revisionismo armado” las luchas armadas en Colombia, México, etc., que no están dirigidas por maoístas. ¡¡¡No obstante, alaba una organización cuya dirección se opone con vehemencia a toda forma de violencia, que es rabiosamente anticomunista y la cual promueven organizaciones e individuos proimperialistas!!! Si bien resta importancia a las luchas armadas que no tienen la línea MLM, el CoMRI no ve su contenido antiestadounidense y por ello adopta una línea sectaria. Por otra parte, como no ve la naturaleza proimperialista de la dirección del FSM y su papel como “válvula de escape” para amortiguar el descontento de las masas, adopta una apreciación favorable hacia él, que en esencia es una política de derecha de ir a la cola. Como es de esperarse en estos casos, el sectarismo de izquierda y el de derecha se complementan. Para que los revolucionarios se ganen a las masas que asisten al FSM, lo primero y más importante que se requiere es un análisis correcto de lo que es y de su papel en el movimiento antiimperialista, cualesquiera que sean las tácticas que apliquemos con relación a él.

III. Sobre la ideología

La “carta” del CoMRI se queja de que RM haya consagrado demasiado trabajo a “denunciar al FSM”. Primero, sin denunciar al FSM por lo que es, se desvanecería la principal justificación para un programa alterno. Sin denunciarlo, ¿cómo es posible convencer a la gente de que el propio FSM la desvía del camino de la lucha, que no se opone al imperialismo y de ahí la necesidad de dejar al FSM y unirse a RM? Si RM existiera sin tal foro simultáneo, no habría sido necesario apuntar tanto la denuncia al FSM. Pero se celebró RM principalmente porque al otro lado de la calle se realizaba el FSM. A menos que las masas comprendan la necesidad de un foro alternativo, lo considerarían una actividad divisionista, superflua y parada en pelillos. Había la necesidad de comprender que hay una diferencia fundamental entre el FSM y RM, y que sólo así tendría validez un programa alterno sobre el mismo tema. Así uno debía oponerse al FSM y movilizar gente para RM. Pero desde luego, a diferencia de los boicoteadores de los grupos ND/SOC, lo correcto sería denunciar al FSM y atacar al imperialismo. Atacar al imperialismo y denunciar al FSM era la esencia de la posición de RM.

Por otra parte, la “carta” dice que en la plataforma de RM no debió haberse atacado al lema “otro mundo es posible” ni al posmodernismo.

Sobre el lema “otro mundo es posible”, por popular que sea, es una manera más de embaucar a las masas. Si no se desenmascarara este subterfugio, no hubiera sido posible convencer a las masas de una alternativa. Desde luego, el método con que se hace debe ser creativo y no dogmático, y en eso no tenemos ninguna discrepancia con el CoMRI. Pensamos que RM tenía mucha razón al decir que el único otro mundo posible es aquél que se construye sobre la base de la autosuficiencia y que se mueve hacia el socialismo. Eso no tiene nada de dogmático.

Sobre el posmodernismo, no podemos aceptar que la “carta” diga: “No es correcto que una organización como RM 2004 polemice contra el posmodernismo”. ¿Por qué no? La “carta” no da razones, pero da la impresión de que tal ataque en el frente filosófico es el derecho exclusivo de un partido y que RM, MPRM, etc., sólo deben abrir el camino para “que llevemos a cabo nuestro trabajo comunista independiente, sobre todo la propagación de la posición, el punto de vista y el método del marxismoleninismomaoísmo”. Es importante que los intelectuales marxistas de izquierda o cualquier organización capaz de hacerlo, tal como el partido maoísta, ataquen al posmodernismo en todos los frentes. Muchas buenas críticas al posmodernismo han venido del campo no maoísta. Esta corriente es la base filosófica de la cultura de las ONG y numerosos progresistas; en lo básico es un ataque general al marxismo (aunque le debe su crecimiento al revés del comunismo y desde ese entonces, a la ausencia de respuestas de los revolucionarios comunistas a los males del sistema imperialista de hoy). Dicho eso, RM nunca fijó como criterio de participación atacar al posmodernismo, como dice la “carta” del CoMRI. Eso es una distorsión de la realidad. ¿Qué tiene de mal un libre debate sobre la materia? Después de todo, ¿acaso el FSM no elogia el libre debate como un fin en sí (en lugar de un medio hacia un fin)? Es muy difícil concebir por qué el CoMRI plantea este punto en primer lugar, pues decir que sólo se puede criticar al posmodernismo desde una plataforma MLM sólo contribuye a que el posmodernismo se pueda mover sin estorbos en grandes sectores de las fuerzas progresistas. Sobre lo que proponen los posmodernistas, por ejemplo, “poder y burocracia”, cuestiones étnicas, cultura y arquitectura, feminismo, etudios subalternos, etc., tiene que haber respuestas concretas desde el amplio campo marxista, y no se debe esperar que el posmodernismo desaparezca ni que una supuesta autoridad maoísta se reserve el derecho de criticarlo.

Así que, para ganarse a los elementos honestos en estos movimientos, cuando menos a un auténtico programa antiimperialista o hasta al MLM, es importante desenmascarar ampliamente todo eso, sea el lema “otro mundo es posible”, el posmodernismo o el reformismo político e ideológico que promueve la dirección del FSM (y hay que hacerlo con creatividad y no a partir de fórmulas repetitivas de las “verdades” marxistas).

La esencia de lo que dice el CoMRI es reducir al mínimo la denuncia al FSM, no criticando su lema principal ni al posmodernismo, o diciendo que RM se sobrepasó. No obstante, sin denuncias no hubiera habido una intervención política de importancia, y afirmar las verdades generales del MLM divorciado de lo que pasa es una actividad sin sentido.