UN MUNDO QUE GANAR
 

El Foro Social Mundial y las tácticas de los comunistas

En enero de 2004, el Foro Social Mundial (FSM) tuvo lugar en Mumbai, India. Al mismo tiempo se organizó “Resistencia Mumbai 2004” con una orientación claramente antiimperialista. El FSM atrajo a decenas de miles de personas de la India y de otros países. La celebración de semejante acto prendió debate en las fuerzas maoístas acerca de la política correcta a adoptar en las actividades como el FSM.

Antes de la celebración del FSM y de Resistencia Mumbai (RM), el Comité del Movimiento Revolucionario Internacionalista (CoMRI) circuló una carta interna a los participantes del MRI, y como cortesía a los camaradas no pertenecientes al MRI que participaban en la organización de la Resistencia Mumbai, entre ellos las fuerzas vinculadas a People's March, una revista maoísta mensual de la India.

En el FSM y Resistencia Mumbai, trabajaron partidarios del Movimiento Revolucionario Internacionalista de varios países. El CoMRI alentó al Movimiento de Resistencia de los Pueblos del Mundo (MRPM) a trabajar en el FSM y RM, y el Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar sacó varios artículos sobre las actividades.

En la cobertura de las diversas reacciones de las fuerzas del movimiento marxistaleninista indio en el número de junio de 2004, People's March (PM) lanzó fuertes críticas al análisis y método con que el Movimiento Revolucionario Internacionalista abordó al FSM y RM 20041. Aunque nunca se tuvo la intención de publicar la antes mencionada carta del CoMRI a los activistas participantes en el FSM y RM 20042, como PM eligió citarla y desarrollar una polémica bastante larga sobre el tema, publicamos para nuestros lectores la carta original del CoMRI (p. 81) y la crítica de PM (p. 84). (Un Mundo Que Ganar aplica el principio de publicar en la medida de lo posible los artículos a que criticamos y no meramente los citamos, para que el lector tenga los puntos de vista de ambas partes.)

En nuestra breve respuesta, seguiremos la secuencia de la propia crítica de tres partes de People's March.

I. Participación

El CoMRI llamó a las fuerzas comunistas para participar en el FSM en la medida de lo posible y en Resistencia Mumbai. Todavía no hemos visto ningún argumento convincente acerca de por qué tal participación es incorrecta. El argumento de que el CoMRI ve al FSM como “una organización antiimperialista” lo contradice la misma carta cntra la que PM polemiza. Pero sin ser antiimperialista, el FSM atrajo a miles de personas con ideas antiimperialistas de todo el mundo y que por eso representó un escenario que requirió la intervención de los comunistas. Por ejemplo, las organizaciones de masas asociadas con el Partido Comunista de las Filipinas tuvieron una fuerte presencia en el FSM y son una fuerza dirigente en la Liga Internacional de Luchas de los Pueblos, uno de los patrocinadores de Resistencia Mumbai 2004.

En muchos escenarios la dirección está en manos de oponentes de la revolución proletaria, pero es posible, y a veces es muy necesario, que las auténticas fuerzas comunistas tomen parte de diferentes maneras. Desde los días de Marx y Engels al presente, los comunistas han participado en un sin número de actividades: sindicatos, cooperativas, asociaciones culturales, comités de organización para campañas políticas, etc. Aunque mucho derechismo y revisionismo han acompañado a tal trabajo en la historia del movimiento comunista internacional, ningún movimiento revolucionario serio de ningún país puede soslayar la intervención en diversas formaciones y organizaciones. Quién dirija una organización no puede ser el criterio que determine si es correcto o no que los comunistas participen en un acto político dado.

Es importante señalar que la participación a que el CoMRI llamó, y que organizó, en el FSM no incluyó ninguna participación en la dirección del mismo. Fuimos al FSM y en la medida de lo posible lo aprovechamos para plantear una posición de firme oposición al imperialismo y de apoyo a las luchas de los pueblos, entre ellas las luchas revolucionarias por el poder político tal como la guerra popular en Nepal. En una reunión de miles de personas de todo el mundo, que en su mayoría acuden para oponerse a las injusticias del sistema imperialista mundial, es correcto y necesario que los comunistas usen cualquier medio posible para dirigirse a estas masas. El que las posibilidades de usar tal plataforma sean grandes o pequeñas se determina mediante lucha.

Los hechos: Las fuerzas asociadas con el MRI repartieron decenas de miles de volantes con una orientación revolucionaria en el FSM. ¿Fue algo bueno?

En su mayoría los participantes no acudieron engañados por la dirección del FSM. Es muy probable que una gran parte de los participantes no tuviera ninguna idea clara de quiénes eran los líderes del FSM ni cuál era su programa. El FSM, y el Foro Social Europeo y otros foros regionales, han atraído a una amplia gama de fuerzas políticas, que en su gran mayoría se pueden describir correctamente como organizaciones progresistas. En su mayoría, “la masa” de participantes se opone a la globalización imperialista y a la guerra. PM se refiere desdeñosamente a esta diversidad tumultuosa como una “frívola” “cacofonía de disentimiento”, la que es uno de los factores positivos que hacen posible y necesario que intervengan los auténticos comunistas. Es sabido que en esta “cacofonía” hay muchos elementos antipopulares, pero existe un ambiente en que los comunistas pueden hacerse oír y que el público los escuche.

Hace agua por todos lados el argumento de PM de que la posición del CoMRI sobre la posible participación en el FSM da a entender que los programas alternativos, como Resistencia Mumbai, no tienen ningún papel. Con frecuencia en las manifestaciones o foros los contingentes organizados con una orientación más revolucionaria o antiimperialista pueden jugar un papel muy útil, tal como vimos en las masivas protestas contra la globalización, las que como es sabido dirigen a menudo las mismas fuerzas que el FSM. La participación en los foros y actividades del FSM de ninguna manera niega la importancia de organizar actividades separadas en torno a una línea antiimperialista. Las decenas de miles de volantes distribuidos por las fuerzas en torno al MRI en el FSM llamaron a participar en Resistencia Mumbai. ¿Qué tiene de mal eso? E verdad, pero una tautología, sostener que la posibilidad de difundir un punto de vista revolucionario será mayor en foros organizados por revolucionarios. Es problemático sostener que no vale la pena hablar en actos organizados por no revolucionarios o, en algunas ocasiones, por contrarrevolucionarios. Los contrarrevolucionarios y los reformistas son quienes más quieren dejar fuera de foros como el FSM a los comunistas. ¿Por qué debemos facilitar esa tarea?

II. Análisis de clases del FSM

Como se ha mencionado, el artículo de PM acusa al CoMRI de ver al FSM como una “organización antiimperialista”. Basta una detenida lectura de nuestra carta para refutar ese argumento. El argumento central de PM es que “es el análisis de clase de los líderes lo que determina el carácter de clase de la organización” y que, como la dirección del FSM es “proimperialista”, según PM el FSM no es sino una “válvula de escape” para encauzar el enojo de las masas en direcciones que no perjudiquen al sistema imperialista.

En primer lugar, no es correcto decir que los grupos Attac y Le Monde Diplomatique, que están cerca o en la dirección del FSM, y a los cuales critica el artículo de PM, son “socialdemócratas de las clases dominantes”. Si bien tienen una orientación política e ideológica socialdemócrata, no son parte de las estructuras estatales ni de los grandes partidos socialdemócratas y revisionistas de Europa. No es correcto sostener, tal como el artículo de PM lo hace, que en verdad Le Monde Diplomatique no se opone a la ofensiva del imperialismo norteamericano. Esa publicación con frecuencia denuncia y se opone a las maniobras imperialistas norteamericanas. Le Monde Diplomatique lo hace pero permanece en el marco del sistema imperialista mundial, en espera de una solución ilusoria de mitigar las injusticias sin derrocar al propio sistema imperialista. Como la carta de CoMRI señala, tienden a ver en los imperialistas europeos, si no una fuerza para el progreso, al menos un contrapeso a Estados Unidos con que hay que aliarse y que hay que usar.

¿Cómo se analiza esto? Es la línea dirigente de cualquier organización la que determine su carácter, pero la cosa no es tan sencilla como nuestros camaradas de PM la presentan3. Existe la importante contradicción entre la dirección y las organizaciones y masas que participan en el FSM. Por ejemplo, Arundhati Roy fue una importante figura en el FSM y participó en RM 2004. No se puede ver al FSM con la misma lupa con que se juzga a un partido político. Se trata de participar en una actividad particular, en este caso los foros y debates del propio FSM. La decisión de participar o no en el FSM es como tomar una decisión política sobre si participar en una manifestación de masas o alguna acción política similar. La línea de los líderes de tal manifestación o actividad es importante, pero también es muy importante saber qué sectores de las masas se están movilizando sobre qué demandas. Según la lógica de PM, los comunistas tendrían que abstenerse de participar en muchos o la mayoría de las acciones políticas importantes que han tenido lugar en el Occidente en los últimos años contra la globalización imperialista, la guerra de Irak y otros crímenes de imperialismo. La mayoría e esas acciones las dirigieron fuerzas, en muchos casos las mismas fuerzas participantes en el FSM, que según los criterios de PM serían “proimperialistas”. En todas estas manifestaciones es necesario determinar qué tácticas aplicarse hacia los patrocinadores oficiales de tales acciones, y muchas veces es difícil hacerlo. Los comunistas y otras fuerzas avanzadas ayudan a las masas a distinguir el programa y la línea políticos de las diferentes fuerzas de clase que dirigen (o desvían) los movimientos populares. Al forjar unidad en torno a una plataforma correcta y al dirigir la lucha contra el poder estatal del enemigo, hay mayores posibilidades de desenmascarar a las fuerzas de clase ajenas y establecer la dirección de las auténticas fuerzas comunistas.

PM sostiene que hay que ver al FSM principalmente como “una válvula de escape” para el sistema imperialista. Eso es verdad porque algunos líderes y contribuidores financieros del FSM lo ven así. Pero el quid es que por mucho que la gente se deje engañar o que engañe a otras personas, todo programa político que no se vincule a la lucha por el poder político proletario a la larga se volverá una “válvula de escape” para el sistema reaccionario, aunque no empiece así. La historia lo ha mostrado una y otra vez en uno tras otro país. Los socialdemócratas y revisionistas se propagan a montones, en muchos casos de individuos y fuerzas que al principio son vigorosos oponentes del sistema reaccionario. Un caso modelo es el Partido de Trabajo de Lula en Brasil, cuyo núcleo de fundadores salió en gran parte del antiguo movimiento maoísta. En los movimientos de oposición siempre habrá dos polos: el que refleja compromiso y acomodación con el sistema existente y el que busca abolir el propio sistema reaccionario.

¿Podemos sostener que los comunistas no necesitan participar en las luchas, movimientos y foros en que participan las masas que no dirigen? Tal política garantizará que tales movimientos y foros sean o se conviertan en “válvulas de escape” para el sistema reaccionario.

PM se confunde mucho cuando intenta distinguir entre las luchas armadas llevadas a cabo por fuerzas como los socialdemócratas armados del EZLN de México (los zapatistas) y los revisionistas armados de las FARC de Colombia, y las fuerzas socialdemócrata y revisionistas en general no armadas que juegan un papel dirigente en el FSM. No es un deslinde fundamental el que se presione a las estructuras estatales existentes mediante una sola acción armada dramática, seguida de una década de pedir un lugar negociado en la maquinaria estatal reaccionaria, tal como lo ha hecho el EZLN, o el que se fomenten las metas mediante huelgas o elecciones, tal como lo han hecho algunos líderes del FSM. Los revolucionarios, reformistas y contrarrevolucionarios por igual pueden usar la violencia o las formas relativamente pacíficas de lucha, tales como negociaciones, huelgas o gheraoes (cercos masivos). Lo que distingue en lo fundamental una forma de lucha de las otras es qué línea, qué estrategia y qué objetivos sigue un grupo político, y qué tácticas se desprenden de eso. Es una inversión de causa y efecto partir del carácter armado de una fuerza política dada, y sobre esa base determinar su carácter político. Más vale que PM acepte la palabra del EZLN, que ha dicho repetidamente que su meta no es tomar el poder político, y se pregunte por qué las fuerzas que constituyen el FSM, y en particular Le Monde Diplomatique, son admiradores sin reservas del EZLN. Lo importante no es el hecho que el EZLN tiene armas.

III. Sobre la ideología y el papel independiente de los comunistas

Sobre la dimensión ideológica que menciona el artículo de PM, remitimos al lector a nuestra carta original. Sostenemos que en la lucha antiimperialista habrá y tiene que haber unidad con personas de ideologías diferentes, por ejemplo, “el posmodernismo”, al igual que tiene que haber unidad con personas con creencias religiosas y otras formas de ideología no proletaria que participan en la lucha contra el enemigo común. En otra parte del artículo, PM defiende la unidad con las fuerzas islámicas (y no sólo con los creyentes del Islam) quienes “luchan contra el imperialismo”. ¿Por qué muestra tal indulgencia hacia una forma de ideología noproletaria y un punto de vista sectario hacia otra? Sólo puede provocar divisiones innecesarias argumentar que hay que rechazar el “posmodernismo” como condición para la unidad en lo que debe ser un acto de frente unido como Resistencia Mumbai.

Como nuestra carta original explicó, existe el peligro de olvidar que el papel de los comunistas es difundir y luchar por su ideología, y en su lugar aspirar a alguna especie de “frente unido” o ideología “antiimperialista”. Tal aspiración es ilusoria y peligrosa. Cada frente unido se compone de clases diferentes, cada una con su respectiva concepción del mundo. Nos extraña que PM quiera llamarle la atención al CoMRI por no querer incluir la lucha contra el posmodernismo en la plataforma de lucha contra el imperialismo, mientras que RM adoptó algunas concepciones ideológicas y políticas centrales comunes al posmodernismo. De qué otra manera se puede interpretar las frases publicadas en la página web de RM 2004 que se refieren a “ las valientes batallas de los pueblos indígenas y tribales de Chiapas, Nepal, Colombia, las Filipinas, India, Perú, Turquía y otros países que afirman su identidad y control sobre los recursos en sus respectivos territorios/hábitat”. Francamente, eso es “política de identidad” posmodernista sin tapujos. Y esa conciliación ideológica con “la política de identidad” va de la mano con la confusión política de la diferencia entre las guerras populares dirigidas por un partido proletario y el teatro (muy de vez en cuando) armado del subcomandante Marcos del EZLN. Es obvio que los líderes de Resistencia Mumbai 2004 y People's March quieren “oír misa y andar en la procesión”. Más vale admitir que contienden diferentes ideologías en el movimiento contra la globalización y animar a las fuerzas comunistas a que hagan su trabajo ideológico independiente.

Notas

1. El artículo de People's March habla de “CoMRI/PCR, EU”. Nos sorprende cómo PM amalgama el CoMRI y el PCR, EU. Que sepamos, el PCR, EU, no participó en el FSM ni en RM 2004, y en los artículos del Obrero Revolucionario, semanario del PCR, EU, mencionados en el artículo de PM, se indica claramente que provienen del Servicio Noticioso Un Mundo Que Ganar, el cual usan muchas publicaciones, entre ellas, a veces, People's March.

2. El artículo de PM dice que la carta del CoMRI “circuló en la Internet”. No estamos enterados de tal acción, pero de haber ocurrido, se hizo sin la autorización del CoMRI.

3. PM se refiere a “la dirección” de cualquier organización y no a la línea. Si bien la dirección y la línea están estrechamente entrelazadas, a nuestro parecer es más correcto poner en primer lugar la línea política e ideológica.