Estados Unidos inicia segunda etapa de baño de sangre y destrucción
en Afganistán
Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta)
8 de octubre de 2001
Domingo, 7 de octubre de 2001: Los imperialistas yanquis y británicos
están inundando con bombas mortíferas todo el país de Afganistán,
desde Kabul, Ghandhar y Jalalabad hasta Herat y Farah. Sin duda, los
bombardeos han matado a muchos civiles y destruido poblados e infraestructura
esencial del pueblo afganistaní. Es un crimen horrífico y no podemos
permanecer en silencio. El silencio significa colaboración con esos
criminales. George Bush conoce muy bien la gravedad de estos crímenes
contra el pueblo afganistaní, y por ende sigue escupiendo la gran
mentira de que la guerra no es contra el pueblo de Afganistán sino
contra los talibanes y la organización de Bin Laden. La realidad:
Ésta es la segunda guerra de los imperialistas yanquis contra el pueblo
de Afganistán, pues ellos libraron la primera guerra por medio de
las fuerzas reaccionarias que apuntalaron, es decir, los talibanes.
El gobierno yanqui es el director de todos los crímenes de los talibanes,
desde su reino de terror hasta el horror religioso, desde las masacres
de los aldeanos que se niegan a obedecer su dominio hasta la esclavitud
de las mujeres, y desde la destrucción de las ciudades hasta la destrucción
de las aldeas y poblados. Los intereses económicos y políticos del
imperialismo estadounidense, y su dinero y armamento, pusieron a los
talibanes en el Poder y han apuntalado su dominio. Ahora, el gobierno
estadounidense ha iniciado su segunda guerra contra el pueblo de Afganistán,
pero esta vez la libra directamente con bombardeos aéreos y fuerzas
terrestres. George Bush declaró que será "prolongada", y
tiene razón, pues después del bombardeo aéreo y la campaña militar,
su gobierno tiene la intención de imponer otro gobierno títere y sanguinario
sobre el pueblo de Afganistán a fin de continuar la guerra prolongada
de los imperialistas contra estos pueblos.
Los sirvientes de los imperialistas en el Medio Oriente, entre ellos
la República Islámica de Irán, apoyan de todo corazón al gobierno
yanqui. Kahtami, el reaccionario presidente iraní, informó a diplomáticos
occidentales que la República Islámica está completamente de acuerdo
con la campaña militar estadounidense y cooperará de todas las formas
posibles. La República Islámica de Irán ha cometido un sinnúmero de
crímenes contra el pueblo de Afganistán. En los últimos veinte años,
la República Islámica de Irán ha apoyado constantemente a los reaccionarios
partidos islámicos en Afganistán. En Afganistán, los Pasdaran [fuerzas
militares religiosas] de la República Islámica de Irán siempre han
participado directamente en las guerras de los partidos islámicos
contra el pueblo. La República Islámica ha impuesto leyes fascistas
contra los inmigrantes afganistaníes residentes en Irán, los ha mantenido
en la pobreza y mendicidad, les prohíbe educación para sus hijos,
azuza campañas de propaganda racista en su contra y ha mandado esbirros
para atacarlos en sus barrios. No obstante, el gobierno islámico todavía
quiere jugar un papel en el "futuro" de Afganistán.
La clase obrera y el pueblo de Irán jamás deben olvidar los crímenes
del imperialismo yanqui y de la República Islámica de Irán contra
el pueblo de Afganistán, y hoy, con las masas de todo el mundo, debemos
oponernos a esta guerra contra el pueblo afganistaní y luchar contra
las intervenciones y crímenes de la República Islámica de Irán en
Afganistán. La República Islámica de Irán tiene un temor bárbaro al
surgimiento de sentimientos y acciones del pueblo iraní en solidaridad
con los inmigrantes y refugiados de Afganistán. Es una tarea importante
para las fuerzas comunistas y revolucionarias de Irán desarrollar
tal espíritu y relaciones internacionalistas. Los estudiantes combativos
pueden y deben jugar un papel importante al respecto, en particular
si quieren librar la lucha contra la República Islámica de Irán y
servir al pueblo. En Europa, los Estados Unidos y Canadá, iraníes
progresistas, con camaradas y amigos de Afganistán, deben participar
activamente en la lucha contra la guerra y deben unirse con las luchas
y movimientos contra la guerra que libran las fuerzas revolucionarias
y progresistas de esos países y alentar su combatividad.
Los Estados imperialistas y los gobiernos reaccionarios del Medio
Oriente están regando brasas por la región, pero vendrá un torbellino
de fuego. Ése es el veredicto de la historia.
Partido Comunista de Irán (Marxista-Leninista-Maoísta)
8 de octubre de 2001
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